EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Sobre la erosión institucional ambiental y las Áreas Naturales Protegidas

Octavio Klimek Alcaraz

Enero 28, 2017

Uno de los temas que debe preocupar dentro del cambio global que sufre el planeta, junto con el cambio climático, es la extinción acelerada de la diversidad de la vida que conocemos sobre la Tierra, de las actuales especies, ecosistemas, paisajes y regiones. La diversidad biológica o biodiversidad es el concepto que abarca la variedad de la vida en el planeta. Todos los signos sugieren que está en marcha lo que se conoce como la sexta extinción masiva de especies en la Tierra. Las causas de la pérdida de la biodiversidad son múltiples, van desde las presiones directas como la destrucción y fragmentación de espacios de vida por actividades económicas (hábitats), el propio cambio climático, competencia con especies invasoras, sobreexplotación y caza indiscriminada, por citar las más conocidas. Pero también hay otras causas indirectas o subyacentes, que incentivan las presiones directas antes citadas, derivadas de un modelo económico productivo y de consumo depredador de la naturaleza, que fomenta la sobreexplotación de recursos naturales, junto con las cargas de la contaminación.
En ese sentido, hace poco más de un mes, del 4 al 17 de diciembre de este año, se realizó la décima tercera sesión de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica (COP13), así como la octava sesión de las Conferencia de las Partes que son Partes del Protocolo de Cartagena (COP-MOP8), y la segunda sesión de la Conferencia de las Partes que son Partes del Protocolo de Nagoya (COP-MOP2) en Cancún, Quintana Roo. En paralelo se celebraron reuniones y foros de diversos órganos subsidiarios y grupos de trabajo relacionados con el tema.
Esto fue de gran relevancia, ya que debe recordarse, que México es hogar de 10-12 por ciento de la biodiversidad del mundo y es uno de los principales países megadiversos. El gobierno de México, al ser país anfitrión, buscó promover acciones que contribuyan al éxito del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y las 20 Metas de Aichi, que deberían alcanzarse de aquí a 2020 y forman parte del citado Plan.
Por ello, aprovechando el evento de la COP13, el gobierno federal anunció el decreto de nuevas áreas naturales protegidas en México. Destacan por su superficie las áreas marinas, las reservas de la biosfera en el Caribe mexicano, el Pacífico Mexicano profundo y las islas del Pacífico, así como la Reserva de la Biosfera de la Sierra de Tamaulipas. Obvio es bueno, ya que México logrará cumplir para el 2020, que al menos el 17 por ciento de las zonas terrestres y el 10 por ciento de las zonas marinas y costeras del territorio nacional, estarán en un sistema de conservación (Meta 11 de Aichi). Aunque todavía las nuevas áreas decretadas son áreas naturales protegidas sobre el papel, porque se requiere ir más allá del decreto. Se necesitan manejarlas con recursos humanos, infraestructura básica y tener en lo inmediato sus programas de manejo.
Sin duda alguna, las áreas naturales protegidas constituyen uno de los principales instrumentos de conservación del patrimonio natural de México para usos y disfrute de todos los mexicanos. El instrumento de área natural protegida ha demostrado ser una de las mejores estrategias para mantener bienes y servicios ambientales, ecosistemas y biodiversidad. De ahí, la relevancia de estos nuevos decretos.
En dicho sentido, el gobierno federal por medio de de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y su organismo desconcentrado la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) tiene una enorme responsabilidad en el cumplimiento de la citada meta 11 de Aichi. Recuérdese, que la Conanp es responsable de atender las áreas naturales protegidas de competencia federal. Pero, para ello, se requieren recursos presupuestales, de los que el sector ambiental ha sido drásticamente disminuido. La Conanp tiene un serio decremento de su presupuesto del 2016 al 2017. El presupuesto autorizado 2017 para la Conanp propone un ejercicio de mil 098.3 millones de pesos, mientras que en el 2016 se le autorizó mil 358.6 millones de pesos, su decremento es de 260.2 millones de pesos (19.2 por ciento). Aunque, se redireccionó internamente el presupuesto en su estructura de gasto administrativo, ya que para el 2017 se incrementó el gasto de servicios personales, ahora ejercerá 407.4 millones de pesos en dicho rubro, mientras que en el 2016 sólo tenía asignado 297.6 millones de pesos. Es decir, en términos relativos existe un incremento en el rubro de servicios personales de 36.9 por ciento (109.7 millones de pesos adicionales).
Esto sin dejar de señalar que para atender las áreas naturales protegidas se requiere no solo una gran coordinación de diversas dependencias inter e intrasectoriales por medio de la Conanp, sino también debe necesariamente existir con ésta una gran sinergia y concurrencia de los ámbitos del orden estatal y municipal, junto con la participación de múltiples actores de nuestra sociedad.
Entonces, se requiere una Conanp fuerte en términos de recursos, para que atienda en forma suficiente a todas las áreas naturales protegidas bajo su responsabilidad. Como es el caso del Parque Nacional El Veladero, en Acapulco. Esa es una de las principales preocupaciones, el que existan los suficientes recursos humanos y materiales para atender las áreas naturales protegidas en cualquiera de sus órdenes de competencia.
Por eso fue bueno saber que la Conanp dentro de la COP13 anunció que a partir de 2017 contará con 30 millones de euros adicionales provenientes de la cooperación internacional (más de 649 millones de pesos), el 60 por ciento de su presupuesto anual 2017. Conforme a un comunicado de prensa de la Conanp, con fecha 8 de diciembre de 2016 se informa, que la Conanp contará, a partir de 2017, con 30 millones de euros adicionales de la cooperación internacional, de los cuales 20 millones se destinarán a fondos extinguibles y los 10 restantes a fondos patrimoniales. Los recursos patrimoniales provendrán del Banco Alemán de Desarrollo, KfW, (5 millones de euros) y del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (US$5.3 millones). Esta última aportación es parte del proyecto Conservación de Cuencas Costeras en el Contexto de Cambio Climático, en el que participan la Conanp y el Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza (FMCN), además de la Comisión Nacional Forestal y el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático. Es importante resaltar que en el transcurso de esta COP-13 se estarán haciendo otros anuncios de proyectos de cooperación internacional que se suman estas iniciativas.
Indudablemente lo anterior son buenas noticias para México. Esto, condicionado a que siempre y cuando dichos recursos se apliquen de manera transparente, eficiente y eficaz. Lo anterior, debido a que los recursos internacionales por su magnitud pueden generar asimetrías e inequidades con respecto a la aplicación de los recursos públicos ya presupuestados. Sería inadecuado que se desarrollará inequidad y una falta de articulación e integralidad de los recursos públicos presupuestados para la Conanp y de los recursos internacionales que se han convenido aplicar.
Por ejemplo, no se deja de observar, que los sistemas de conservación tradicional, siguen olvidando a los estados más diversos biológicamente del país Oaxaca y Guerrero, aparte de Chiapas. En esos dos estados primeramente mencionados, quienes siguen manteniendo la bandera de la conservación de la biodiversidad con escaso apoyo de recursos públicos, son de manera voluntaria las propias comunidades locales. El cobeneficio de invertir recursos públicos en conservación de la biodiversidad de Guerrero y Oaxaca, por ejemplo, sería múltiple. Ya que lo que necesitan muchas comunidades rurales de Guerrero para dejar la agricultura de enervantes, que es altamente destructora de la biodiversidad por los cambios de usos de suelo propiciados, es alternativas reales a través de la conservación a ésta.
Por ello, insisto en expresar mi preocupación, ya que conocí a través de medios de información local que la Conanp no tienen ya empleados en Guerrero. Los han concentrado en sus oficinas regionales en Cuernavaca, Morelos. Desearía que estén equivocadas estas malas noticias, y que esta información sea negada por la Conanp. Ahora bien, si es cierto dicho abandono institucional, que es una contribución más a la terrible erosión institucional del sector ambiental en el país y Guerrero. Puedo adelantar, en mi opinión, que no existe ninguna justificación a esta medida, ya que se debería tener presupuesto para orientarlo a Guerrero, finalmente se tienen posibilidades de hacer gestiones para obtener recursos internacionales o redireccionar su presupuesto autorizado. Si no lo han hecho, es mensaje de desinterés absoluto por Guerrero, que es uno de los estados más importantes en términos de biodiversidad y endemismo del país y del planeta. Hay un sinnúmero de proyectos de conservación de la biodiversidad en desarrollo y por desarrollar. Sería una pésima señal para las bases de la vida en la entidad la falta de interés de las autoridades de la Conanp, y la indiferencia del gobierno y el Congreso estatal ante este hecho.