EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Sonríe: ya llegó la vacuna

Silber Meza

Diciembre 26, 2020

El plan de vacunación anticovid-19 es mucho más lento de lo que todos quisiéramos, pero es verdad que todos los países del mundo están luchando por acaparar el mayor número de vacunas posible. México no es una potencia mundial y aun así ya iniciamos nuestro plan de vacunación.
Somos el primer país en América Latina en recibir la vacuna de Pfizer, y si bien al principio los envíos serán lentos, aumentarán en cada entrega. A finales de enero se tendrán un millón 420 mil 575 dosis, con lo que se habrá vacunado a todos los trabajadores del sector salud, que no sólo consiste en las áreas de enfermería y medicina, sino también inhaloterapia, laboratorios y química, radiología, camilleras, limpieza, ambulancias, alimentos, trabajo social y asistentes médicos. Al final del ciclo Pfizer habrá proporcionado 34 millones 400 mil vacunas.
La logística de la vacuna y su ultracongelación requiere determinada capacidad de entrenamiento. Como mencionó el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, “hay que preparar la refrigeración, hay que distribuir, prever la distribución con mucho cuidado”. Por eso es que iremos de menos a más, amén de la feroz lucha de mercado.
Pero además de Pfizer, la vacuna AstraZeneca presentará su autorización a fines de enero; México ya precompró 77.4 millones de dosis que serán envasadas en nuestro país. Y están en fase 3 las vacunas de CanSino, de China; Janssen y Novavax, de Estados Unidos; CureVac, de Alemania, y la famosa vacuna rusa, Sputnik V.
Aunque hay precompra –y que existe dinero suficiente–, nadie puede asegurar al 100 por ciento que las dosis programadas se tendrán en tiempo y forma, pero tampoco nadie puede decir que el plan de vacunación no será más acelerado de lo previsto. Algo así soltó el presidente Andrés Manuel López Obrador en la mañanera del pasado 24 de diciembre.
“Y aclarar que va a ser en todo el país, en todo el país y cuando tengamos un poco más de seguridad sobre la disponibilidad de la vacuna se va a presentar un plan sobre los grupos de atención preferente para que todos los mexicanos tengamos una idea de, si hay disponibilidad de la vacuna, cuándo nos va a tocar”, dijo.
El mandatario esbozó las primeras líneas de lo que se perfila como un plan que tendrá que tejerse fino. Recordó que los primeros en vacunarse será el personal de salud y los adultos de 65 años y más; se comenzará con los de mayor edad. Después se vacunará a los enfermos crónicos, con hipertensión, diabetes “y otras enfermedades con esas características”. También serán prioridad los maestros y maestras de estados donde haya condiciones para regresar a clases presenciales –Campeche y Chiapas, actualmente.
Una de las esperanzas más claras para México es la entrada de la vacuna de China y su enorme capacidad de producción, así como la inmunización elaborada por Rusia y sus deseos infinitos por regresar a las grandes ligas de la ciencia.
Otra buena noticia es que el presidente aseguró que la vacuna será universal y gratuita, y se aplicará en todo el territorio nacional, así sea en las zonas de más difícil acceso, como el llamado Triángulo Dorado, ubicado en la intersección de los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua.
Ya se aplicaron 2 mil 924 vacunas en Ciudad de México, Estado de México y Querétaro. Algunas personas vacunadas tuvieron mareos, una complicación asociada al asma, además de fiebre y dolor en músculos y articulaciones. De acuerdo con el subsecretario de Salud federal, Hugo López-Gatell, estas reacciones no son graves y son totalmente comunes en los procesos de vacunación.
Y sí, se vale ser optimista. Sobre todo después de un año terrible lleno de tensión, crisis económica, encierro, muerte y dolor. Según la agencia de noticias EFE, en México creció 30 por ciento el consumo de antidepresivos desde que se inició la pandemia. Aumentó la prescripción médica de diazepam, clonazepam y metilfenidato, recomendados para el insomnio, trastornos de pánico y depresión.
Así que tenemos que resistir en dos frentes: ante el contagio de Covid-19 y ante las garras de la depresión. Luchemos contra ambas, que ya empezaron las buenas noticias.