EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Suspiros de Nuevo Año

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 06, 2005

 

 

Que eliminemos el terrorismo en el mundo, sobre todo el terrorismo de Estado que practica Bush.

Que una vez por todas nos decidamos a resolver el problema de los alzados de Chiapas.

Que la política de transición se vuelva más una bendición creativa y no una maldición paralizante.

Que los gobernantes se dediquen a gobernar y no utilicen la barandilla ministerial para disputarse el poder.

Que la redistribución del poder entre los poderes institucionales establecidos, a propósito de las controversias constitucionales, no derive en la anulación de los mismos.

Que los partidos políticos y quienes los integran, como organismos de interés público, sean más honestos, transparentes y congruentes consigo mismos y para los demás.

Que nuestra desgastada clase política vea más por México y su pueblo; y no tanto por sus intereses y conveniencias particulares.

Que desaparezcan todo tipo de mafias, corrientes, tribus, sectas, facciones, caciques y gamonales al interior de los partidos políticos, sindicatos y en la UAG.

Que las próximas elecciones en Guerrero se realicen en un clima de paz, ecuanimidad y civilidad. Sin mayor conflicto real, ficticio o provocado. Que enero sea el mes de las propuestas y no de las reyertas.

Que los políticos ya no sean tan proclives a aparecer en la nota roja de los periódicos o de los tele-noticieros; y si quieren seguir cometiendo tantos desvaríos, mejor se vayan hacer telenovelas.

Que la ley y los jueces estén al servicio de la justicia y no del poder político o del dinero.

Que la diversidad y la pluralidad florezcan al mirarnos y reconocernos, con aceptación y respeto.

Que en la globalización quedemos insertados y no ensartados.

Que ya no sigamos, con fervor fundamentalista, la doctrina neoliberal que enriquece a pocos y empobrece a muchos.

Que tengamos ya (hoy, hoy, hoy) verdadero crecimiento económico con equidad. Más empleo permanente y dinero bien ganado en los bolsillos de todos los mexicanos.

Que nuestros paisanos, allende el Bravo, encuentren en su tierra patria y con su familia, trabajo digno y decoroso.

Que el salario mínimo no sea de hambre y los productos agropecuarios tengan precio remunerador.

Que los políticos y empresarios nacionales ya no depositen su dinero en el extranjero y mejor lo inviertan en México.

Que si legalizan los casinos también legalicen la marihuana.

Que tengamos más disciplina y cultura del trabajo, con menos propensión a la hamaca.

Que de una vez por todas volvamos los ojos y nuestra atención al campo mexicano.

Que cuidemos el agua, no siendo tan depredadores de la biodiversidad y contaminantes de nuestros ríos y lagunas.

Que el maremoto ocurrido nos haga reflexionar sobre la insignificancia del poderío humano frente a las fuerzas desatadas de la naturaleza.

Que si queremos un México renovado, empecemos a ser ciudadanos de nuevo tipo.

Que seamos más éticos y menos etílicos.

Que disminuyamos nuestra fama internacional de corruptos, transas, simuladores y demagogos.

Que la televisión deje de ser la caja idiota por excelencia del núcleo familiar.

Que se haga realidad el ciclo escolar de 200 días de trabajo educativo efectivo.

Que a través de la paternidad responsable, bajemos el número de matrimonios precoces, de madres solteras y de embarazos no deseados.

Que seamos menos machos, nos miremos más a través del prisma de la equidad de género e impere la paz en la vida cotidiana intra-familiar.

Que nos obliguemos a que todos los niños gocen de una infancia feliz.

Que de fiestas, pachangas y puentes vacacionales moderemos nuestras ansias e ímpetus.

Que desaparezcan de la faz de nuestro país los homicidios, secuestros y asaltos; así como aquellos policías que los encubren.

Que como dijo René Juárez Cisneros, sigamos haciendo obra grande y duradera, porque grande y duradero es el pueblo de Guerrero.

Que sigamos teniendo la visión y la convicción de los soñadores, para que inspiremos en los demás el ánimo, la energía y el poder de hacer realidad nuestros sueños.

Que sigamos asumiendo los éxitos como caballeros y damas generosos y enfrentemos los errores y fracasos como hombres y mujeres responsables.

Que sigamos siendo seres humanos exitosos y triunfadores, no tanto por lo que sabemos y hacemos, sino por lo que estamos dispuestos a aprender y emular de los demás.

 

  1. Un optimista siempre encuentra una oportunidad en cada calamidad; un pesimista encuentra una calamidad en cada oportunidad. Winston Churchill.