EL-SUR

Sábado 20 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Tensiones afuera; temporales adentro

Abelardo Martín M.

Octubre 28, 2025

Mientras en una burda mascarada el presidente norteamericano Donald Trump quiere presentarse como el constructor de la paz en la Franja de Gaza, sus constantes bravuconadas lo tienen en conflictos y altibajos con los más diversos gobiernos del mundo, lo mismo con el líder ruso Vladimir Putin, con quien ha pasado este mes del intento de sostener una cumbre a la aplicación de sanciones comerciales, o con el chino Xi Jinping, caso en el que ha recorrido el camino inverso, de aranceles y sanciones desproporcionadas a productos de esa nación, a la tregua y el acuerdo comercial, y el anuncio de que esta semana se encontrarán ambos mandatarios, en el marco de la cumbre de Cooperación Económica Asia-Pacífico, a celebrarse en Corea del Sur.
En el continente americano, las cosas también van a trompicones. Las negociaciones comerciales con Canadá se han roto para dar paso a la amenaza de nuevos aranceles contra las mercancías de ese país. Ahora, Trump ha encontrado en el presidente de Colombia, Gustavo Petro, un rival ideal. Situado en el otro extremo ideológico, el ego y la falta de filtros en ambas personalidades, los han hecho tener constantes choques a lo largo de meses. Merced a ello, las relaciones de Estados Unidos con Colombia transcurren sujetas a tensiones y rebumbios que van creciendo.
En ese escenario es que el próximo año México, Estados Unidos y Canadá deberán trabajar en la revisión del Tratado comercial trilateral, la cual estará contaminada por el estilo de fajador de Trump. La presidenta Claudia Sheinbaum requerirá una vez más de aplicar con cálculo y sabiduría la máxima que ya ha expresado en los primeros meses de su gobierno: serenidad y paciencia.
Pero no se está esperando pasivamente que llegue ese momento. Hay un trabajo serio y minucioso para posicionar a nuestro país en la economía internacional. Un reciente ejemplo es la participación de Sheinbaum ante empresarios de 17 países miembros del Foro Económico Mundial, con quienes se reunió y les detalló los alcances del Plan México, el proyecto dado a conocer al iniciar el presente año, que engloba la visión del presente y el futuro de su gobierno, para impulsar el desarrollo nacional, reducir la pobreza y las desigualdades y fomentar las inversiones en los próximos años.
En el encuentro citado, la presidenta mexicana adelantó que en las siguientes semanas presentará el proyecto “México, país de innovación”, que se compone de cuatro ejes: 1. Mayor formación científica, técnica y humanista desde la niñez hasta la Educación Superior. 2. La Impulsora Nacional de Innovación con la Banca de Desarrollo para el financiamiento a la pequeña y mediana empresa que permita mayor innovación. 3. Servicios de Ingeniería y 4. El Laboratorio Nacional de Inteligencia Artificial .
El evento mencionado casi no tuvo difusión, por dos razones. La primera es clásica: las buenas noticias no son noticia, y sobre todo no lo son en un ambiente como el que vivimos en la época actual, lleno de distractores, campañas de odio y fake news. La segunda razón es que a continuación se nos vino el diluvio, cuyas secuelas todavía estamos padeciendo. Allí, el gobierno de la doctora Sheinbaum se enfrentó a una dura prueba, la cual ha encarado con su dedicación personal, lleva más de dos semanas en giras constantes a la zonas más afectadas, supervisando los trabajos de rescate y auxilio inmediato a la población afectada, y más tarde los de apoyo a la gente en la reanudación de sus actividades, reconstrucción de caminos e infraestructura afectada, reposición de enseres y condiciones de vida, y lo que debiera atender siempre todo gobierno: obras de prevención y protección para que las tragedias no se repitan.
Entretanto, en Guerrero se vive una realidad ambivalente. El puerto de Acapulco y otros polos turísticos se han recuperado de los embates meteorológicos de los pasados años –se cumplieron dos años de la irrupción del tristemente célebre Otis–, el sector hotelero asegura que están mejor que antes de éstos, y el gobierno de Evelyn Salgado presume de que el número de visitantes va al alza. Pero lo que también ha ido al alza y en todo caso se mantiene, es la actividad criminal, a grado tal que Chilpancingo sufrió a principio del mes la paralización casi completa del transporte público local y a las poblaciones cercanas ante el asalto e incendio de unidades, además de la cadena interminable de muertes violentas en distintos puntos de la entidad. La capital guerrerense es catalogada por el Inegi como la tercera ciudad más insegura del país, en la que cuatro de cada cinco habitantes se sienten temerosos ante la delincuencia. Por lo pronto las autoridades del estado se apresuraron a descalificar la encuesta. Ojalá se apresuren también a mejorar la situación.
Entre huracanes políticos internacionales y temporales locales transcurre este año que ya se aproxima a su agonía.