EL-SUR

Viernes 26 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

LA POLÍTICA ES ASÍ

Tres victorias

Ángel Aguirre Rivero

Junio 26, 2026

Hay triunfos que trascienden el marcador. Hay victorias que no sólo se cuentan en goles, sino en sonrisas, esperanza y orgullo nacional. Los tres triunfos consecutivos de la selección mexicana en este Mundial pertenecen a esa categoría.
Ver a México avanzar con paso perfecto ha significado un auténtico envión anímico para millones de compatriotas. En tiempos donde con frecuencia predominan las noticias difíciles, el futbol nos ha regalado un motivo para abrazarnos como país, para volver a creer y para recordar que, cuando trabajamos con disciplina y unidad, somos capaces de competir con cualquiera.
Disfrutemos este momento.
La selección ha comenzado a escribir una historia que ilusiona. Ha mostrado orden, carácter y personalidad. Ojalá que nuestros jugadores sigan avanzando y logren el mejor papel de México en una Copa del Mundo. Se lo merecen ellos y se lo merece toda una afición que nunca ha dejado de creer.
Pero la emoción también aconseja prudencia.
No debemos desbordarnos ni pensar que el objetivo ya está cumplido. Los grandes desafíos apenas comienzan y, precisamente porque el inicio ha sido extraordinario, será indispensable mantener la humildad, el equilibrio y la concentración que han caracterizado a este equipo.
Más allá de lo que ocurra en este Mundial, hay una reflexión que no podemos dejar pasar.
Estos triunfos deben convertirse en un punto de partida para fortalecer verdaderamente el futbol mexicano. Es tiempo de detectar talentos desde las colonias, los pueblos y las comunidades; invertir en infraestructura deportiva, apoyar a entrenadores, fortalecer las fuerzas básicas y brindar oportunidades a miles de niñas y niños que sueñan con representar algún día a nuestro país.
México tiene talento de sobra. Lo que necesita es descubrirlo, impulsarlo y acompañarlo.
Nuestra historia está llena de futbolistas que nos enseñaron que los sueños sí pueden construirse. Ahí permanece para siempre la extraordinaria volea de Manuel Negrete en el Mundial de 1986, una de las estampas más memorables que ha regalado este deporte.
Manuel Negrete, de quien se tiene una placa en el estadio Azteca reconociendo su gol de media tijera como el mejor de los mundiales, fue subsecretario del Deporte en mi primer gobierno.
Ahí está también Orbelín Pineda, orgullo de Guerrero, demostrando que desde el sur del país se puede conquistar el futbol internacional. Y ahí permanece el legado del taxqueño Horacio López Salgado, histórico goleador del Cruz Azul, cuya trayectoria sigue siendo ejemplo de profesionalismo y entrega.
En esa lista ocupa un lugar muy especial un acapulqueño universal: Jorge Campos. Tuve la oportunidad de trabajar con él durante mi gobierno y siempre encontré en su disposición un profundo compromiso con Guerrero. Nos ayudó a promover el deporte entre la niñez y la juventud, convencido de que una cancha puede cambiar destinos y de que el futbol es una herramienta extraordinaria para formar disciplina, valores y sentido de comunidad. Su ejemplo trascendió las porterías; fue un aliado permanente para inspirar a nuevas generaciones de guerrerenses.
Hoy México celebra tres triunfos que alimentan la esperanza.
Mañana seguiremos alentando a nuestra selección con la misma pasión y con la ilusión de verla llegar más lejos que nunca.
Ojalá que los festejos fuera de los estadios de futbol no se conviertan en actos vandálicos o violentos. Hasta ahora todo va muy bien
Y cuando termine el Mundial, cualquiera que sea el resultado, el verdadero reto apenas comenzará: hacer que este entusiasmo se transforme en una política permanente para descubrir, formar y respaldar a los nuevos Manuel Negrete, Jorge Campos, Horacio López Salgado, Orbelín Pineda y a tantos jóvenes mexicanos que esperan una oportunidad para demostrar que el talento de nuestro país no tiene límites.
Porque las grandes selecciones no nacen por casualidad. Se construyen con visión, con trabajo y con la convicción de que cada niño que patea un balón puede convertirse, algún día, en el próximo orgullo de México.
Creo que no se ha sabido aprovechar el gran potencial de los afro guerrerenses tanto de Costa Chica como de Costa Grande para el futbol sino para otras actividades deportivas, a eso obedeció que durante mi gobierno se construyeron el mayor número de unidades deportivas en nuestro estado. Los afros tienen grandes facultades en el atletismo, basquetbol, futbol, box y no hemos sabido explotarlo lo suficiente.
En mis periodos de gobierno hicimos la unidad deportiva Jorge Campos en Acapulco, el Polideportivo en Chilpancingo, unidades deportivas en Iguala, Zihuatanejo, Ometepec, San Marcos, entre otras. El deporte se apoya con hechos.
El deporte nunca debe verse como un gasto, sino como una inversión en el futuro de nuestra sociedad. Cada espacio deportivo recuperado, cada torneo organizado y cada niño que encuentra una oportunidad para desarrollar su talento representan una apuesta por una sociedad más sana, más unida y con mayores oportunidades.