EL-SUR

Miércoles 24 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Un éxito el Programa de Alimentos Escolares

Esthela Damián Peralta

Octubre 07, 2025

ESTHELA DE GUERRERO

 

Durante mi participación como coordinadora de campaña de la entonces candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, realizamos muchos eventos con sectores como cultura, diversidad sexual y empresarios, deportes, jóvenes, mujeres, entre otros; para la doctora era de suma relevancia escuchar a todas y todos para construir un proyecto incluyente.
Esta fórmula fue lo que permitió obtener la Jefatura de Gobierno de manera contundente al Frente que entonces conformaron el PAN, PRD y Movimiento Ciudadano: la doctora Sheinbaum obtuvo un total de 2 millones 537 mil 454 votos.
Una vez ganada la Jefatura de Gobierno empezó a formar su gabinete y me invitó a colaborar como titular del DIF en la Ciudad de México, asignándome tareas que eran muy ambiciosas y significaban un giro de 90 grados en la atención que antes daba el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, y el objetivo era claro: primero los más vulnerables.
Algunas de las metas y objetivos que me solicitó fueron la distribución de alimentos escolares calientes, una academia de lengua de señas para personas con discapacidad o aquellos que quisieran aprender el lenguaje de señas, la creación de Centros de Educación Inicial bajo un mismo modelo de atención de todos los que tenía el DIF y las alcaldías de la Ciudad de México, la atención a la problemática de trabajo infantil, la creación de la estrategia Barrio Adentro, y la atención inmediata a niñas, niños y adolescentes que tenía el DIF bajo su protección y cuidado por denuncias de violencia.
En particular, hoy me gustaría enfocarme en el Programa de Alimentos Escolares Calientes que no existía en ninguna de las 3 mil 50 escuelas de educación básica (preescolar, primaria y especial). Antes de que llegáramos al gobierno, sólo se proporcionaban alimentos fríos, que consistían en un cereal, una leche y en algunos casos una pulpa con sabor a fruta.
Lo primero que solicitó la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, fue una medición de peso y talla en 11 mil niños de esos niveles educativos, lo que se acompañó de una serie de preguntas como: ¿Desayunas o no? ¿Qué desayunas? ¿Qué te gusta desayunar? para tener una pers-pectiva más certera de la proble-mática.
El resultado que nos arrojó esta investigación fue que de cada 10 niños, 6 tenían problemas de obesidad y sobrepeso, por lo que tomamos acción de inmediato y acudimos con expertos de nutrición y alimentación para cambiar la política pública de las escuelas y atender a nuestras niñas y niños.
Recurrimos al Instituto Nacional de Nutrición Salvador Subirán, para analizar cuál era la opción ideal para que los niños tuvieran una mejor calidad en su alimentación y nutrición.
Ahí, nos explicaron que justamente la fruta deshidratada concentra mucho más azúcar, de manera que, por indicaciones de los especialistas, se tomó la decisión de llevarles la fruta fresca de temporada, y en esta distribución nos encontramos con que había niños que era el único alimento que podían probar durante el día.
Al obtener esta alarmante información, por instrucción de la entonces jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, buscamos la opción de proporcionarles un alimento más completo para estos niveles escolares a los que llegábamos.
No lo voy a negar, al principio fue un reto mayúsculo porque sabíamos las cargas tan grandes que ya tenían los directivos de los centros escolares, por lo que era indispensable involucrar a las familias para lograrlo. La idea era que los papás se convirtieran en una parte importante de este proyecto. ¿Quién sino ellos podían ser el principal eslabón en esta cadena productiva y de alimentación para sus propios hijos?
Así comenzaron las capacitaciones para la preparación de alimentos, se hicierón recetarios, se formaron comités de padres y madres de familia –con tesorero, supervisor de los recursos económicos, y papás y mamás que cocinaban– a fin de que mediante una tarjeta se les entregara el recurso necesario para comprar los víveres en comercios locales, lo que generó también un impacto positivo en la economía de barrio.
Además, se entregaron a todas las escuelas utensilios, estufas, refri-geradores, licuadoras industriales, platos, vasos, instalación de gas, tanques estacionarios, y todo lo necesario para preparar los alimentos.
Es importante destacar que en algunos casos se tuvieron que construir cocinas en las escuelas para implementar el programa, y ajustar algunos espacios como canchas, aulas o áreas comunes, para que se les diera de comer, siempre buscando el mejor lugar, según cada escuela.
El plato de alimentos escolares calientes consistía en un plato fuerte caliente –por ejemplo tortitas de amaranto o huevo a la mexicana–, leche y una fruta natural, todo de la mejor calidad. Llegamos a beneficiar a 90 mil niñas y niños, lo que implico preparar un millón 420 mil raciones mensuales.
Este programa se convirtió en todo un éxito en la ciudad llegando a ser reconocido incluso a nivel internacional como buenas prácticas de gobierno.
Seguro que los lectores preguntarán ¿cuánto pagaba cada día por cada desayuno un padre de familia? Cincuenta centavos por día, es decir, al mes un padre de familia de zona vulnerable pagaba en total diez pesos mensuales por los 20 alimentos escolares que recibía su hija o hijo en su escuela.
Esto, gracias a que el gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum subsidiaba el 95 por ciento del costo real, que no es distinto a lo que ocurría con el alimento frío, pero con una diferencia sustancial en la salud en materia de nutrición y con beneficios en la disminución de obesidad o sobrepeso para los niños y las niñas.
Antes de irme, les dejo el recetario de los alimentos calientes que durante mi gestión se prepararon en las escuelas pa’ que se avienten alguna de ellas en su desayuno.
¡Buen provecho! https://bit.ly/RecetarioDIF

* Subsecretaria de Prevención de las Violencias en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).

@estheladamian