EL-SUR

Viernes 21 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Un inicio trepidante; un año impredecible

Abelardo Martín M.

Enero 10, 2023

Sin duda alguna, el accidente ocurrido en el Metro de la CDMX empañó no sólo la gestión de la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, sino que distrajo el foco y la atención que exigía la visita de los mandatarios de los presidentes de Estados Unidos, Joe Biden, y de Canadá, Justin Trudeau, quienes junto con el presidente Andrés Manuel López Obrador, celebran la cumbre de América del Norte. Críticos y adversarios de la 4T desearían el fracaso o, cuando menos, que la reunión de los mandatarios resultara en regaños y reclamos hacia el mandatario mexicano. La realidad diplomática indica otra cosa. En primer lugar, el triunfo del encuentro personal entre los presidentes, el diálogo, la búsqueda de acuerdos, sobre todo entre países con tantos intereses comunes y compartidos. Hasta lo que se sabe, el resultado del encuentro es a todas luces positivo, histórico, memorable y con grandes expectativas para todos los países de nuestro continente.
Visos o presagios de un año intenso y promisorio que inicia, este 2023, con una gran actividad internacional, benéfica para México en especial, pues permite salirse de los temas de la sucesión presidencial adelantada con todas las consecuencias pre electorales que han ocurrido ya desde hace varios meses. Corren aún los primeros días del año, pero en el mundo y en nuestro país ha habido algo más que epifanías y regalos de Reyes; todo anuncia un ciclo complicado e impredecible, producto del desconcierto y la confusión que en la época se vive.
Si al comienzo de enero el retorno al poder en Brasil de Luiz Inácio Lula Da Silva le dio renovadas fuerzas al proyecto bolivarista en América Latina, la irrupción de simpatizantes bolsonaristas en el Congreso, el Palacio Presidencial y la Corte Suprema de Brasil, recordaron la irrupción golpista hace un bienio de los trumpistas en el Capitolio norteamericano, y mostraron en ambos casos la fragilidad de las instituciones democráticas cuando son sometidas a presiones y tácticas extremistas.
Aún superados los momentos críticos, las secuelas quedan, como ocurrió en Estados Unidos ahora que la Cámara de Representantes encontró problemas para elegir a su líder por la estrategia de la extrema derecha en contra de su propio partido, el Republicano.
Del otro lado del mundo, la guerra provocada por la invasión de Rusia a Ucrania se recrudece, sin que se le advierta un final próximo, con las dificultades que ello introduce en la estabilidad planetaria y en la economía, por el encarecimiento del gas y otras materias primas en pleno invierno nórdico.
Este conflicto es el mejor reflejo del reordenamiento o reacomodo en los liderazgos mundiales, en especial, el papel preponderante de China en la economía y en la política internacionales, en alianza clara, comprometida y abierta con la Unión Soviética y en contra de Estados Unidos y del llamado mundo occidental.
En nuestro país, el año se inicia con hechos relevantes de diversos significados. El más trascendente es el encuentro que este martes tiene lugar en la capital entre los presidentes de México, Estados Unidos y Canadá, cuyo tema central es la economía de la región y las perspectivas frente a un mundo en proceso de recomposición luego del Covid y de la guerra rusa.
En las vísperas ocurrió en Culiacán la espectacular reaprehensión de Ovidio Guzmán, el hijo de El Chapo, el mismo que hace tres años fue liberado ante la amenaza de un choque sangriento para rescatarlo por parte de sus huestes, aunque en esta ocasión no hubo precisamente un saldo blanco, pues la cuenta va en veintinueve muertos entre fuerzas de seguridad y sicarios.
Como en política no hay coincidencias, hay quienes atribuyen la ejecución del operativo a un condicionamiento norteamericano o simplemente al deseo de quedar bien con Biden, en cuya lógica se sitúa también el allanamiento mexicano a la estrategia de contención en territorio nacional de migrantes del continente que buscan ser admitidos en Estados Unidos.
El clima de la Cumbre de América del Norte tiene un ambiente inmejorable para México, por lo pronto el Presidente Biden llegó al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, como fue el deseo y la petición del presidente Andrés Manuel López Obrador, para posicionar la primera obra insignia del actual régimen, acto que no puede ser visto sino como una victoria simbólica de nuestro mandatario.
Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas, de acuerdo a la óptica de algunos, previamente ocurrió la elección de la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que no sólo se produjo de manera visible contra la supuesta preferencia del presidente, sino en medio del escándalo que no ha terminado contra su frustrada aparente candidata, acusada de plagio académico, tema que la UNAM deberá dilucidar en breve, y que todavía tendrá secuelas importantes.
También ocurrirá en el transcurso del año el relevo de la Presidencia y de otros consejeros en el Instituto Nacional Electoral, mientras el Congreso de la Unión deberá concluir el proceso legislativo sobre el llamado Plan B de la reforma electoral, el cual inexorablemente terminará judicializado, es decir, impugnado ante la Suprema Corte ante la presunción de que las normas aprobadas contradicen la Constitución.
Este año será también el espacio de definición de las candidaturas presidenciales rumbo a 2024, asunto en que el primer imprevisto que puede ser contundente es el reciente accidente en la línea 3 del Metro capitalino, el cual se suma a un historial lamentable en los años pasados, cuyo común denominador es un mantenimiento deficiente o nulo en ese vital medio de transporte.
Este es un tema que le pega en la línea de flotación a la candidata puntera en la sucesión, en lo cual es especialmente vulnerable porque por lo menos este último accidente se ha producido mientras ella andaba en evidentes actos anticipados de campaña en otra entidad de la República, como hace cada fin de semana.
Mientras todo ello tiene lugar, en Guerrero finaliza uno de sus dos periodos dorados de actividad turística. En el tránsito de un calendario a otro, al igual que en Semana Santa, los viajeros, especialmente los citadinos, acuden para gozar de un periodo de escape y descanso, lo cual da un auge ilusorio y transitorio a los polos vacacionales de la entidad.
Así ha ocurrido esta vez, aunque no con la afluencia de otros años. Ahora se han reportado ocupaciones hoteleras de entre 60 y un poco más de 70 por ciento en los destinos turísticos guerrerenses, lo cual contrasta con periodos en que se ha llegado a la ocupación plena e incluso se ha rebasado la capacidad de atención. Un factor que no puede ignorarse es el temor persistente por la inseguridad que afecta a todo el estado, pero sobre todo al puerto de Acapulco. En ese rubro la autoridad municipal apoyada por la estatal debe actuar con una estrategia de largo plazo, pues de lo contrario estas cifras irán todavía más a la baja, en detrimento de buena parte de la población local que vive de brindar servicios a los paseantes, por no hablar del deterioro en la tranquilidad y la calidad de vida en el día a día de quienes moran aquí.
Así, a grandes trazos, un esbozo del panorama de inicio del año actual, intenso y contradictorio, promisorio y preocupante. Como la vida misma, rica en vivencias y experiencias, de alegrías y tristezas, de trabajo y resultados. Tal es el marco, no ideal pero sí real.