EL-SUR

Jueves 11 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

Un regalo de reyes

Silvestre Pacheco León

Enero 08, 2024

MMuy a propósito con la temporada del fin de año y el principio del nuevo, fue muy importante conocer la evaluación de la dirección de Petróleos Mexicanos sobre la situación de la empresa paraestatal más importante del país, nacionalizada hace 85 años para apoyar el desarrollo nacional por el camino de la independencia y autosuficiencia energética como lo previó el general revolucionario Lázaro Cárdenas.
En su exposición del jueves pasado, en la conferencia de prensa mañanera, el director de Pemex, ingeniero Octavio Romero Oropeza, presentó el “corte de caja” que confirmó que la política petrolera del actual régimen es la correcta para alcanzar los propósitos de desarrollo del país con independencia y autosuficiencia energética, a punto de caer en manos de la iniciativa privada, que hizo todo para que el régimen neoliberal la declarara en quiebra para justificar su venta.
Apenas a tiempo para rescatar Pemex poniendo como director a uno de sus hombres de mayor confianza, el presidente Andrés Manuel López Obrador enfrentó con éxito no solo la corrupción que se extendía en todo el organismo de la empresa, sino la campaña mediática que la denostaba por todos los medios argumentando que era tan grave su situación financiera que no había otro camino más que venderla, sin importar traicionar el pensamiento del general expropiador ni el sentido común de que no hay negocio más rentable que vender petróleo tratándose de un país petrolero.
Nadie olvida que toda la reforma energética de Enrique Peña Nieto aprobada en el congreso por la mayoría de los partidos, previa compra de sus diputados, dijo en su propaganda que para seguir con el negocio de vender petróleo había que realizar grandes inversiones que solo era posible hacerlas asociando a Pemex con inversionistas extranjeros pues el tesoro, como lo decía la propaganda oficial, se encontraba en aguas muy profundas. Con esa historia fue que se puso a remate todo el territorio del Golfo de México que se fraccionó sin que las famosas inversiones del extranjero llegaran.
Pero López Obrador descubrió que solo se trató de comprar lotes para especular sin realizar la mayor inversión, por eso su gobierno se dedicó a buscar y encontrar nuevos yacimientos en aguas someras del sureste que ya habían sido abandonados.
Los resultados que presentó el director sobre el manejo de la empresa confirman la eficacia que tiene la política de cero corrupción.
El ingeniero Octavio Romero Oropeza dijo en resumen respecto a la tarea gigantesca de recuperar Pemex que además del combate a la corrupción, con una inversión menor de la que esa empresa recibió durante los dos sexenios anteriores, duplicó la producción de combustible y redujo la deuda histórica acumulada, dos objetivos prioritarios en esa que es la industria estratégica más importante de las que tiene el país.
De acuerdo con la exposición, a finales del presente mes la refinación del petróleo en el país se triplicará con la producción de la planta Dos Bocas en Tabasco, programada para ese evento el 31 de enero del 2024 con 243 mil barriles diarios que impactarán positivamente el precio de los combustibles con los que mueve la vida nacional, destacando que en el período de Felipe Calderón invirtió en la empresa casi 700 mil millones de pesos sin que esa inversión se tradujera en mayor volumen de petróleo extraído y su producción diaria de petróleo cayó a 528 mil barriles, y las reservas a 1 mil 646 millones diarios que se vendieron a un precio promedio de 112 pesos. En ese sexenio ascendieron a mil 300 millones de dólares.
En el gobierno de Enrique Peña Nieto la inversión en la empresa fue de 670 mil millones de pesos para alcanzar una producción de 689 mil barriles diarios que se vendieron a un precio promedio de 79 dólares por barril, mientras las reservas se redujeron a 6 mil 858 millones barriles de petróleo, pero Pemex se endeudó en ese período con 48 mil 400 millones de dólares.
Comparados estos datos con los actuales, un año antes de que termine el sexenio de López Obrador, la inversión en Pemex ha sido de 574 mil millones de pesos y la producción se ha elevado a casi 2 millones (1.87 millones) de barriles diarios vendidos a un precio promedio de 69 dólares mientras las reservas aumentaron a 7.4 mil millones de barriles.Lo anterior significa que con López Obrador a pesar de que disminuyó la inversión aumentaron la producción y las reservas petroleras y gracias a esa política del actual gobierno los mexicanos dejamos de sufrir los gazolinazos y de haber seguido las mismas políticas diseñadas por la reforma energética de EPN, el gobierno actual calcula que estaríamos pagando a 35 pesos el litro de gasolina, mismo que repercutiría en un descontrol de precios siempre perjudicial para los consumidores.
Por eso no deja de ser un regalo para quienes votamos contra el neoliberalismo conocer esos resultados que parecen mágicos aunque no creamos en los Santos Reyes, pues se logró revertir el déficit en producción de gasolina obligados a importar al precio que fuere porque el combustible es básico para mover al país.
Para el segundo semestre del presente año las cifras encaminadas a la autosuficiencia energéticas serán como siguen: de los 900 mil barriles de combustible que se importaban para el consumo diario se estima que se reducirán a 62 mil porque la producción total aumentará a 1 millón 294 mil.
A todo eso hay que sumar el incremento que ha tenido en sus activos que comprenden, la refinería Olmeca de Tabasco, la Deer Park en Texas, dos coquisadoras que son plantas que enfrían el gas para poderlo exportar, una en Tula Hidalgo y otra en Salina Cruz, Oaxaca.
A esta infraestructura hay que agregas la adquisición de 2 mil 400 nuevas pipas para distribuir combustibles, y 10 nuevos equipos de perforación.
Actualmente en el mercado petrolero nacional Pemex controla el 84 por ciento del petróleo que se distribuye en el país donde ya hay otras marcas extranjeras con las que compite en el precio y al parecer algunas de ellas le compran a Pemex el combustible que venden.
El reporte que se conocer sobre las ventas de gasolina en las 77 terminales de Pemex en todo el país en el mes de diciembre pasado indica que se vendieron 1 millón 58 mil barriles diarios de gasolina, diesel y turbosina. Ese es el nivel de ventas que alcanza la producción de Pemex que da una idea también de su producción encaminada a satisfacer la demanda interna.
Como se ve, la venta de combustible refinado y del petróleo crudo seguirá siendo un negocio rentable que nos satisface y llena de orgullo porque el reporte hace poco énfasis en su eficiencia que se traduce en la reducción de sus costos, bajando de 12 dólares a 10 el costo por la extracción de cada barril de petróleo, es decir,34 pesos menos, lo que representa un incremento en las ganancias que medido en pesos, por cada millón de barriles vendidos la ganacia ha aumentado 34 millones diarios, que multiplicados por 365 días del año nada más con ese ahorro se gana 1.2 billones de pesos o las de 30 millones de dólares, un regalo de reyes para el pueblo de México.