EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

UNAM: nuevo rector, vieja misoginia

Humberto Musacchio

Noviembre 12, 2015

Luis Enrique Graue Wiechers, el nuevo rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, cuenta con una brillante trayectoria académica y amplio reconocimiento nacional e internacional. Títulos le sobran para ocupar el cargo de rector de la UNAM que esperamos desempeñe con el mayor de los éxitos.
En todo caso, cabe discrepar de él cuando dice que “la Universidad no es arena política”, porque sí lo es. En la Universidad caben todas las ideas y ahí deben ser sometidas al más riguroso examen y a debate, porque en política nadie tiene la verdad absoluta y todo debe pasar la prueba de la práctica, lo que necesariamente lleva a tomar partido por aquello que resulta más convincente. Igualmente, propone “rejuvenecer” su cuerpo docente, pero la UNAM, más que nada, necesita profesionalizarlo, lo que es muy diferente.
El nuevo rector –y eso no es culpa suya–emerge de un proceso del todo antidemocrático en el que decide un órgano de 15 personas de las que una de ellas ni siquiera estuvo presente. Dicen que hubo una “amplia deliberación” en la que supuestamente se escuchó la voz de los universitarios, pero sin tomarlos en cuenta, por supuesto.
A la burla anterior se suma otra de carácter ritual: se llamó a diez de los 16 candidatos iniciales a entrevistarse con comisiones de la propia junta, dizque para conocer el proyecto de trabajo de cada uno, lo que, de ser cierto, sería una completa irresponsabilidad, pues se supone que los miembros de la Junta son universitarios que conocen la institución y a sus principales figuras.
Dicen que Graue Wiechers es el trigésimo cuarto rector desde 1910, el 24 desde que se concedió la autonomía y el 15 desde que se adoptó el actual método para designar a quien encabeza la institución. Varios periódicos dieron por buena esa versión, pero es inexacta.
Antes de la autonomía, la Universidad Nacional tuvo 13 rectores, tres de los cuales repitieron en forma no consecutiva: Joaquín Eguía Lis (1910-13), Ezequiel A. Chávez (1913-14 y 1923-24), Valentín Gama (1914-15), José Natividad Macías (1915-16 y 1917-20), Miguel E. Schultz (1916-17), Antonio Caso (1920 y 1921-23), Balbino Dávalos (1920), José Vasconcelos (1920-21), Mariano Silva y Aceves (1921), Alfonso Pruneda (1924-28), Antonio Castro Leal (1928-29), Ignacio García Téllez (1929) y José López Lira (1929).
Entre la concesión de la autonomía y la expedición de la Ley Orgánica vigente se sucedieron Ignacio García Téllez (1929-32), Roberto Medellín Ostos (1932-33), Manuel Gómez Morín (1933-34), Enrique O. Aragón (1934), Fernando Ocaranza (1934-35), Luis Chico Goerne (1935-38), Gustavo Baz Prada (1938-40), Mario de la Cueva (1940-42), Rodulfo Brito Foucher (1942-44), José Aguilar Álvarez, designado por el Consejo Universitario (1944) y Manuel Gual Vidal, nombrado por un directorio que desconoció al Consejo Universitario (1944), lo que desencadenó un conflicto que llevó al gobierno de Manuel Ávila Camacho a nombrar una Junta de Avenimiento con los ex rectores García Téllez, Gómez Morín, Ocaranza, Baz, Chico Goerne y De la Cueva. Este órgano estuvo en funciones del 8 al 14 de agosto y elaboró la actual Ley Orgánica que Ávila Camacho envió al Congreso, donde se aprobó.
Antonio Díaz Soto y Gama (1948) fue nombrado rector en 1948 por un grupo de estudiantes que le dieron “posesión” en las oficinas de Justo Sierra, de las que se retiró días después. Los elegidos de acuerdo con el procedimiento que señala la Ley vigente son 17: Alfonso Caso (1944-45), Genaro Fernández MacGregor (1945-46), Salvador Zubirán (1946 y 1947-48), Alfonso Ochoa Ravizé (1948), Luis Garrido (1948-53), Nabor Carrillo Flores (1953-61), Ignacio Chávez (1961-66), Javier Barros Sierra (1966-70), Pablo González Casanova (1970-72), Guillermo Soberón Acevedo (1972-80), Octavio Rivero Serrano (1981-84), Jorge Carpizo MacGregor (1985-88), José Sarukhán Kermez (1989-96), Francisco Barnés de Castro (1997-99), Juan Ramón de la Fuente (2000-2007), José Narro Robles (2007-2015) y Luis Graue Wiechers (2015-).
Como quiera que se haga la suma, los rectores son más de 34. La lista enseña que para llegar a rector se requiere preferentemente ser médico, pues en los últimos 43 años los galenos han ocupado durante 36 años la rectoría, lo que puede ser obra del omnipresente doctor Soberón. El otro requisito de facto e ineludible para llegar al más alto cargo de la UNAM es, tristemente, NO ser mujer, y eso, como se quiera ver, es una vergüenza.