Adán Ramírez Serret
Diciembre 19, 2025
Cuando los románticos alemanes sacaron su primera revista, tomaron la decisión de quitar los nombres de los autores, para que aquello que se leyera, careciera de la mayor parte de información para que los textos fueran, en la medida de lo posible, leídos de la manera más pura: literatura escrita que se valiera de sí misma sin la delimitación del peso de quien escribe. Lo más libre del autor.
Pienso en esto por el libro que leo en estos días que ha sido una absoluta sorpresa y un maravilloso deleite. Se trata de Ovni 78 de Wu Ming. Fue, ha sido, un inmenso asombro, porque pensaba que se trataba de un autor chino, incluso llegué a imaginarme que lo había visto recorrer los pasillos de la reciente FIL de Guadalajara, pero cual no fue mi deleite, al saber que se trata de un seudónimo, de un nombre que toman un colectivo de italianos que lo mismo hacen música, performance o escriben novelas. ¿Quién escribe realmente? ¿Cómo lo hacen? ¿Cuál es el resultado de este experimento?
Desde el título el libro es una obra muy original al referirse a ese esotérico tema de los ovnis, que siempre condiciona a un tipo de literatura insertada en lo paranormal y usualmente conspiranoica en donde hay miles de motivos para esconder la existencia de la vida extraterrestre. Y en efecto, la novela va sobre eso, sobre unos jóvenes que desparecen en los Alpes como si se los hubiera tragado la tierra o hubieran sido abducidos.
Sin embargo, las cosas son muchísimo más interesantes de lo que parece porque en efecto, estamos a finales de los setenta, un momento en el que en el mundo occidental había un público inmenso que creía en la vida inteligente en otros lares del universo. Bajo ese clima, con los chicos perdidos en los Alpes y los ufólogos en su máxima expresión, la novela se enfoca en un personaje particular, un escritor de libros de ciencia ficción con un perfil de obras alienígenas.
Mientras estamos en todo esto, que es a la vez cómico y bastante fascinante, el colectivo que se hace llamar Wu Ming inserta un momento histórico de la Italia de fines de los setenta, cuando el primer ministro demócrata cristiano Aldo Moro fue secuestrado por las Brigadas Rojas. Italia colapsó por completo, esos años convulsos de izquierdas y derechas radicales que utilizaban la violencia para expresarse. Entonces, esta novela, Ovni 78, comienza a ser un día a día de aquellos días del secuestro, entre diario y artículo periodístico, contado desde el mundo de aquel escritor italiano de ciencia ficción.
Poco a poco, el nombre del colectivo comienza a tomar más fuerza, que se llame Wu Ming cobra más y más sentido, a tomar un cierto, tramposo y confuso, pero latente rasgo ideológico con la Revolución Cultural china, con una posición política.
Wu Ming quiere decir o anónimo o cinco nombres (el colectivo estuvo firmado en un principio por cinco personas), pero también Wu Ming es una firma común entre los ciudadanos chinos que exigen democracia y libertad de expresión. Entonces, el colectivo que firma por ese nombre es de izquierda a la vez que se opone al totalitarismo chino. Es un libro con una gran fuerza política, pero escrito de manera anónima. El resultado es maravilloso: es una novela libre, pero también de izquierdas en donde vamos viendo la ebullición del conflicto al mismo tiempo que estamos en comunas jipis, también con ufólogos, ufósofos, una antropóloga que los estudia como fenómeno social al mismo tiempo que los personajes toman cada vez más vida, más problemas de la época como la heroína y el conflicto de abortar.
Wu Ming es más que un seudónimo o un colectivo, un hechizo capaz de escribir una novela única, en donde los autores son una pluralidad de inteligencia, de ideología y libertad. Pura literatura libre de autores.
Wu Ming, Ovni 78, Barcelona, Anagrama, 2025. 485 páginas.