EL-SUR

Viernes 19 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

Zihuatanejo 2019

Silvestre Pacheco León

Diciembre 31, 2018

En memoria de Amos Oz, quien sin ideologismo nos acercó a entender el problema árabe-israelí en su novela autobiográfica Una historia de amor y oscuridad. Falleció en Jerusalen el día de los Santos Inocentes.

Zihuatanejo es un puerto que gracias a sus atractivos turísticos, en medio siglo se ha convertido en una de las ciudades más importantes del estado de Guerrero.
Su clima y sus playas, junto con otras bellezas naturales de su entorno lo han hecho competitivo a nivel internacional, de manera que además de turistas recibe una corriente continua de personas que demandan empleo, vivienda, y los servicios propios de una ciudad.
Pero hasta ahora, a pesar de que sus ingresos propios son del orden de los 500 millones de pesos anuales, sus gobiernos locales han estado lejos de realizar una gestión eficaz para otorgar los servicios municipales de calidad, característicos de una ciudad moderna.
Abandonado a la molicie del poder por el poder, Zihuatanejo se encuentra en una crisis que lo mantiene al límite de su viabilidad.
El engrosado gasto corriente de la administración municipal debido al exceso de personal, es apenas una parte del problema de su costo. De ahí que hallamos aplaudido las medidas tomadas para su adelgazamiento.
Las áreas de la administración municipal que acusan mayor atraso son la de Servicios Públicos que se hace cargo principalmente de la recolección y disposición de los residuos sólidos municipales, mejor conocidos como basura.
Como nadie repara en el costo por kilo de basura colectado y depositado en el tiradero municipal, sigue siendo común que el gobierno municipal contrate camiones de volteo para reforzar el servicio, lo cual constituye un gasto oneroso injustificable si la nueva gestión municipal cuenta con un nuevo y moderno parque vehicular.
El problema del que la mayoría se queja es la escasez y servicio de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Zihuatanejo, pues la opacidad con la que se maneja esa empresa paramunicipal cuyo acrónimo de Capaz parece un mal chiste, tiene que ver con la falta de decisiones para el saneamiento de sus finanzas, pues al parecer a ninguna administración se le ha ocurrido aprovecharse de la presión social para obligar a los consumidores morosos a pagar sus adeudos. Publicitar la lista con sus nombres puede que no esté fuera de la ley.
De acuerdo con la información que ha trascendido, de los poco más de 35 mil usuarios que tiene registrados la Capaz, sólo 8 mil cumplen con su pago puntual y eso habla de la incapacidad insólita de las administraciones que lo han permitido, las cuales en pocos años han echado por la borda la fama que una vez alcanzó por su manejo eficiente.

El agua y la basura

Tanto el problema del agua potable como el de la basura, se han agudizado al paso del tiempo debido a que no se atacan de raíz. El inmediatismo que ha caracterizado a los gobiernos locales impide la planeación a largo plazo de manera que esa conducta abona a la crisis que cíclicamente les afecta y se manifiesta en la baja calidad de sus servicios.
Ningún gobierno local ha estado dispuesto a influir en la modificación de la cultura local respecto al manejo de la basura, pues los esfuerzos que se hacen por educar en la ventaja de la separación de los residuos en los hogares, dan al traste con la falta de capacitación de los propios trabajadores de Servicios Públicos a quienes nadie instruye al respecto de las ventajas de dichos cambios que podrían hacer más liviano y llevadero su trabajo.
Compostear los residuos orgánicos, al tiempo de clausurar el tiradero municipal, deberían ser las acciones inmediatas para inaugurar una nueva era de limpieza, con un relleno sanitario que no sea una simulación, y un área destinada al composteo de los residuos orgánicos y otro para el acopio de los desechos reciclables.
Sin alterar el presupuesto destinado a esa dirección, se podría dedicar un día a la semana en la recolección selectiva de los residuos orgánicos generados por la ciudad, empezando por los hoteles y las escuelas.
De esa manera se ayudaría a quitar presión al tiradero municipal, se atenuaría el riesgo de provocar incendios contaminantes de la magnitud que conocemos y nuestra ciudad relumbraría de limpieza como un atractivo adicional para atraer visitantes.
Aunque es fácil de entender, nunca sobra repetirlo, todos los residuos que no se recogen dentro del anfiteatro de la ciudad llegan irremediablemente a las playas, y sus consecuencias son funestas para cualquier negocio turístico. Esa es la razón de más para que el nuevo gobierno se decida a adoptar medidas radicales.
Respecto del agua y su escasez que a todos nos afecta, además de la urgencia de sanear las finanzas de la empresa paramunicipal alentando el consumo responsable y su pago puntual, deben tomarse una serie de medidas para mantener el nivel de los reservorios subterráneos que alimentan las fuentes de abastecimiento de la red hidráulica que cada vez son más bajas.

El cuidado del medio ambiente

Uno de los problemas que agrava la escasez de agua es la deforestación constante que afecta el entorno de la ciudad. Nadie repara en tan vulnerable que es nuestro ecosistema donde los árboles y las plantas que se destruyen, tarda demasiado tiempo para que la naturaleza las reponga y, como ya se sabe, la infiltración del agua en el subsuelo se facilita si el intrincado de raíces la absorbe y la guarda para alimentar a cada una de las corrientes subterráneas.
Mientras la Dirección de Ecología siga siendo una instancia sólo testimonial que ni siquiera cuenta con un inventario de los árboles que hay en la ciudad y que carece de profesionales para prevenir de plagas y enfermedades que los atacan dando cuenta de una alta tasa de mortalidad de árboles, la ciudad jamás volverá a retomar el liderazgo de ciudad verde que alcanzó en la década de los noventa del siglo pasado.
El medio ambiente es un tema estratégico para la viabilidad de la ciudad, de manera que nunca serán suficientes los programas destinados al cuidado de la capa forestal y a su incentivo.
Si todo el mundo reconoce el acierto que se tuvo en la construcción del Parque lineal que cruza la ciudad aprovechando el camellón de la margen derecha del canal de aguas pluviales, que va del pueblo de Agua de Correa hasta la bahía, creo que todos aplaudiríamos si dicha área enjardinada se extendiera al otro extremo de la ciudad para unir el Parque del limón, ahora tan amenazado por la presión de los invasores de predios públicos.
Si se trabaja en la mejora de la calidad de los servicios y el cuidado del medio ambiente Zihuatanejo aún tiene el potencial para reconvertirse en el destino turístico del futuro con el mayor valor ambiental y atractivos naturales.