EL-SUR

Sábado 20 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

Zihuatanejo, misión y destino XXIII

Silvestre Pacheco León

Junio 24, 2018

El rescate de las empresas ejidales

Cuando los campesinos organizados tuvieron en sus manos la información financiera de sus empresas que el Banco Rural les ocultaba, procedieron a su análisis colectivo bajo la guía del equipo de promotores que conformamos los activistas de izquierda.
Muchos socios conocieron por primera vez un contrato de crédito, un estado de cuenta y palabras novedosas como cartera vencida, crédito, tasa de intereses, amortizaciones.
Conocieron el monto de crédito que sus empresas tenían contratado con el banco rural, el calendario de pagos y sus adeudos.
El derecho del banco para contratar el aseguramiento del ganado de las empresas ejidales como condición de sus préstamos, descontándoles por anticipado el pago de las primas a pesar de que la aseguradora incumpliera sus compromisos, generó una protesta legítima y una vía novedosa para ahorrar recursos que consistía en crear un fondo común de aseguramiento que les liberaba los recursos para financiar su propio equipo técnico.

La reacción del poder caciquil

El solo anuncio de la iniciativa provocó una furibunda reacción del Banco Rural, de sus agentes locales y de sus cómplices en la burocracia del campo.
Primero fue la amenaza de cancelarles los créditos, pero como los campesinos que habían pasado años sufriendo las maniobras y abusos del banco no acusaron malestar alguno con la amenaza, y más bien retaron al banco a que procediera con la cancelación de sus crédito, a sabiendas de que podrían pagar en el acto sus adeudos vendiendo la mitad de su ganado. Si eso era el costo para actuar libremente con sus proyectos estaban dispuestos a pagarlo.
Fue entonces cuando la amenaza tomó otro cariz porque los funcionarios que se mantenían coludidos con los caciques de la región emprendieron una campaña de descrédito contra los activistas que trabajábamos como promotores en el proyecto de organización y capacitación campesina, acusándonos de subversivos, agitadores y guerrilleros.
Los dirigentes oficiales de las centrales campesinas en la región, CNC y CCI, estuvieron prestos a poner su parte con entrevistas al gobernador del estado para mal informarnos, acusándonos como autores de una agitación inusual en el campo, solicitando la cancelación del programa.
Pero a pesar de las amenazas que comenzaron a menudear, el proyecto de organización campesina siguió adelante con el mismo ritmo que en ese año en el país adquirió el proceso de fusión de los partidos de izquierda en el Partido Socialista Unificado de México.

El nacimiento de la URUEPG

El nacimiento de la Unión Regional de Unidades Ejidales de Producción Ganadera que agrupó a mil 500 socios de 11 ejidos de los municipios de la Unión y Zihuatanejo en la Costa Grande se registró en el mismo año de la fusión de la izquierda partidista que para integrar su dirección tomó en cuenta el número de afiliados de cada organización.
Cuando en nuestro agrupamiento se trató ese tema no hubo alguien que disintiera del acuerdo de no involucrar a la naciente organización, ni plural ni individualmente, en los asuntos del partido. Y esa fue nuestra conducta para marcar la diferencia con la práctica corporativa que tanto daño le hizo al avance democrático del país.
Fueron pocos años después, cuando la irrupción cardenista de 1988 dividió al PRI, que confirmamos la eficacia y pertinencia de nuestra decisión, pues la dirigencia de aquella organización campesina fue la que le dio sustento a la lucha opositora en la región.

La asamblea constitutiva

La fecha elegida para el nacimiento legal de la URUEPG fue el 5 de mayo de 1981 y la sede el local que ocupaba el cine de La Unión, en una esquina de la plaza municipal.
Fue un día de fiesta y una novedad en la región el surgimiento de esa organización creada por los propios campesinos para la defensa de sus empresas ejidales.
Sólo su estructura orgánica ya no era novedad porque se fue construyendo a lo largo del año, mediante la designación por asamblea, de dos delegados que asistían de cada empresa a las reuniones sabatinas.
De esos delegados se integró la dirección colectiva que atendía los temas de representación legal, organización, finanzas, capacitación y asistencia técnica.
Como invitados asistieron los funcionarios federales y estatales que tenían relación con el campo, los cuales, en su mayoría reconocieron la fuerza de la organización y su pertinencia, ofreciendo su apoyo para los proyectos que ahí mismo se anunciaron, como fue la creación del fondo común de aseguramiento, la multiplicación de los equipos técnicos como parte del programa de sanidad y nutrición animal, así como el desarrollo de la infraestructura ganadera que comprendía la construcción de caminos, represas y silos, la siembra de forraje, y el proyecto más ambicioso de un corral de engorda que pondría fin al viejo modelo subsidiario de producción local de becerros que salían para su engorda fuera del estado.
La fiesta para celebrar el nacimiento de la organización fue masiva en la cabecera municipal y recuerdo que cuando se ofreció el micrófono libre para la concurrencia, Celestino Reséndiz López, del ejido de Las Ollas, hecho un manojo de nervios pero con el entusiasmo de hablar en público, con el micrófono que le temblaba en la mano solamente acertó a gritar ¡Viva José López Portillo!

PD. Lució bien la Selección Nacional en su segundo triunfo, con su uniforme guinda que resaltó sobre el tradicional tricolor de la playera.