EL-SUR

Viernes 19 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

Zihuatanejo, misión y destino XXIV

Silvestre Pacheco León

Julio 01, 2018

Los fundadores del PSUM en la Costa Grande

Fuimos los ex militantes del PMT, miembros del Movimiento de Acción Popular quienes fundamos en la Costa Grande el Partido Socialista Unificado de México, el primer antecedente de la historia moderna como oposición de izquierda.
El pequeño núcleo de activistas venidos de la ciudad de México, Alina Ruiz Moguel, Darío de la Cruz Jiménez, Pedro García de la Cruz, Socorro Sánchez Sandoval y quien esto escribe, iniciamos desde 1980 la transformación social en la costa, enfrentando al poder monolítico del PRI en el campo y la ciudad.
Si bien nuestro trabajo político se inició antes de contar con un partido político nacional, ya con el PSUM nos abocamos al trabajo de afiliación y formación de comités en las colonias de Zihuatanejo y en los poblados vecinos.
El primer comité se constituyó en la colonia Emiliano Zapata, encabezado por Cruz Osorio Hernández, un obrero comunista que trabajaba en la planta de Productos Pesqueros.
En su colonia instalamos las primeras oficinas del partido, en el local que nos facilitó el pescador Ramiro Blanco, y recuerdo que las únicas personas que acudieron ahí para afiliarse fueron Teresa Sánchez Piña y Enrique Rodríguez, ambos del clan de la Casa Marina quienes con su arraigo en la sociedad porteña nos ayudaron a superar nuestro carácter de secta compartiendo desde entonces nuestra larga travesía dentro de la izquierda que pasó por nuestra renuncia al PRD cuando en 1994 la cultura priísta se impuso como dominante en el nuevo partido, anulando la autonomía municipal para decidir candidaturas, privilegiando sus intereses de grupo.
El segundo comité en la zona urbana lo formamos en la colonia Vicente Guerrero, presidido por los dueños de la panadería América, Salvador Murillo y su esposa Rosa María Gómez, los cuales resistieron la presión del gobierno que quiso castigarlos por pasarse a la oposición.
En la colonia El Limón formamos un comité con la familia de don Julián Radilla, y gracias a su trabajo como curandero y al activismo de su esposa doña María Lagunas, establecimos contacto con Santos Cabrera Rosas quien dirigió el primer fuera del territorio municipal en el pueblo de Potrerillos, del municipio de Petatlán.
Su dirigente era yerno de don Julián y había sido soldado del ejército Mexicano. Fue uno de los principales activistas dentro del grupo de quienes tomaron el palacio municipal de Petatlán como reacción al fraude electoral de 1988.

Más rápido el crecimiento en el campo que en la ciudad

En San José Ixtapa, cuando aún era conocido como Barrio Viejo formamos el primer comité del medio rural con la familia de don Román Pineda, sus hijos Pedro, Mario y Romualda, con su yerno Inocente Lara Peregrino y con Miguel, de la familia de los Blanco.
En contra de nuestra idea, fue en el campo donde encontramos mejor respuesta al trabajo proselitista que en la ciudad. Quizá porque en esa época, con la alta afluencia del turismo, en el puerto había mayores oportunidades de progreso.
En San Miguelito, en la parte rural de Zihuatanejo, el comité lo dirigieron Vidal Espinoza Ceja y Francisco Blanco Solorio. y en un anexo del poblado de la Salitrera, al que sus habitantes bautizaron como Villa Progreso, se constituyó el comité bajo el liderazgo de Félix Oregón y de su hermano Bernabé.
Los dos habían vivido de jóvenes la persecución contra del movimiento oposicionista que encabezó el general Celestino Gasca en 1961, acusado de pretender un golpe de Estado contra el presidente Adolfo López Mateos.
Los hermanos habían sido reclutados por los Federacionistas Leales, la organización creada en 1952 con remanentes de la Federación de Partidos del Pueblo de México que en aquel año tuvo como candidato presidencial al también general Miguel Henríquez Guzmán, en competencia con Adolfo Ruiz Cortines.

La dirección municipal y regional

Aunque los militantes del MAP constituíamos el grupo más numeroso y profesional en Zihuatanejo conformamos la dirección municipal del PSUM de manera paritaria con los militantes del PCM, incluyendo a los primero disidentes del PRI que habían participado en las elecciones locales con el registro del PPS.
Quedaron como los primeros dirigentes locales Alina Ruiz Moguel y quien esto escribe, con los profesores Luis Carbajal López, Fanny Alemán, Salvador Castro y Elías Olivan Serdán, respectivamente.

La campaña presidencial de Arnoldo

En 1982 la campaña electoral de Arnoldo Martínez Verdugo como candidato del PSUM para la presidencia de la república fue una coyuntura inusual que nos permitió hablar públicamente con la gente de pueblos y colonias con los medios a nuestro alcance que entonces eran el perifoneo y los mítines en las plazas públicas.
Cuando nuestro candidato nos distinguió con su visita a la Costa Grande, acompañado del profesor Othón Salazar, los activistas fundadores del PSUM hicimos acto de presencia con una participación de la compañera Alina Ruiz como oradora en el mitin de Petatlán donde se produjo nuestra aparición pública como militantes de izquierda.
Desde entonces nuestra tarea fue eminentemente educativa en materia política. En los mítines, porque los medios de comunicación nos estaban negados, nos esforzábamos tratando de explicar a la gente la importancia de la organización para combatir las deformidades del gobierno represor, exaltando las elecciones libres considerando todas las formas de pensamiento como un medio de progreso.
La mayor dificultad la tuvimos en convencer a la gente sobre la utilidad de su voto y la posibilidad de que se respetara la voluntad popular.
Pocos sabían votar y la mayoría desconfiaba del manejo de las elecciones y la utilidad del voto. Eso lo confirmaron cuando en 1988 se produjo el fraude electoral que en lugares como Petatlán los ciudadanos castigaron expulsando del poder a los mapaches electorales enquistados en el ayuntamiento.
El PRI contaba desde entonces con las prácticas más extensas y variadas para alterar la voluntad popular, comenzando con los funcionarios de las mesas de casilla, que eran escogidos entre sus militantes incondicionales para suplantar a los electores.
La ley electoral le favorecía al gobierno haciéndolo juez y parte en todo el proceso, por eso la tarea principal de la izquierda fue desmontar el andamiaje legal y jurídico para poner a los partidos a competir en igualdad de condiciones a través de la creación de un órgano electoral autónomo como lo fue el IFE.

PD. Desde luego que los electores de Zihuatanejo podrían ayudar con su voto de este día a salvar el parque ecológico del Limón, amenazado por vivales que con el apoyo de ciertos partidos hoy lo tienen invadido.