Cierra 2017 con casi 10 mil homicidios; Guerrero, el estado más violento del año

Con casi 10 mil homicidios, 2017 cerró como el año más violento de la administración del presidente Enrique Peña Nieto. La cifra es 59 por ciento mayor a la de 2016 y duplica la de 2015, según datos del Ejecutómetro de Grupo Reforma.

Los crímenes violentos se concentraron en 655 de los 2 mil 446 municipios del país en 29 estados y la Ciudad de México. Sólo en Yucatán y Campeche no hubo registros.

Los estados que reportaron un incremento crítico de homicidios fueron Baja California, Baja California Sur, Colima, Guanajuato, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí y Veracruz.

Junto a 340 cuerpos se colocaron mensajes escritos en cartulinas, lonas, cartones, papeles o en los restos de las víctimas. La mayoría contenía amenazas, advertencias o exigencias, o denuncias de colusión entre autoridades.

Los cuerpos fueron hallados en calles, avenidas, carreteras federales y estatales, caminos vecinales, brechas de terracería, barrancos, terrenos baldíos, ríos, canales, lagos, domicilios particulares, plazas públicas, autos; cajuelas, tambos, hieleras, metidos en bolsas de plástico, envueltos en cobijas, colgados de puentes en la vía pública.

Entre las víctimas hay ocho alcaldes en funciones: de Tepexco y Huitzilan, en Puebla; Ixhuatlán de Madero, Veracruz; Ixtlahuacán, Colima; Paracho, Michoacán; San Pedro Pochutla, Oaxaca; Bochil, Chiapas, y este jueves 28, de Petatlán, en la Costa Grande de Guerrero.

También fue asesinado el alcalde electo de Hidalgotitlán, Veracruz.

Otras víctimas de esta violencia fueron 252 policías –municipales, estatales y federales–, 10 elementos de la Sedena, algunos de los cuales no estaban en servicio, y 10 integrantes de la Marina.

Además de los alcaldes, otras 40 personas involucradas en actividades políticas fueron asesinadas, entre ellas candidatos, ex alcaldes, dirigentes partidistas, regidores o activistas de organizaciones civiles.

En 880 casos, los cuerpos fueron hallados con algún signo de tortura; las manos amarradas, los ojos vendados, con golpes en el cuerpo y en la cara, desollados, sin globos oculares, con alguna o todas las extremidades cercenadas, decapitados o colgados.

Once entidades registraron al menos un asesinato al día

Con mil 536 crímenes violentos, Guerrero fue el estado con mayor número de homicidios, con un promedio de cuatro cada 24 horas.

Del total, en 120 casos los cuerpos aparecieron descuartizados, decapitados, quemados, en bolsas de plástico, desnudos, con quemaduras, golpes, con las manos amarradas o los ojos vendados, asfixiados o con otras señas de haber sido torturados antes de morir.

Los crímenes fueron en Acapulco, Atoyac de Álvarez, Chilpancingo, Chilapa de Álvarez, Coyuca de Benítez, Iguala, Mártir de Cuilapan, San Luis Acatlán, Técpan de Galeana y Zihuatanejo de Azueta.

En una veintena de casos, los cadáveres fueron hallados con mensajes escritos con cartulinas o lonas, dejados a un lado o clavados en los propios cuerpos.

El 22 de febrero, por ejemplo, los restos de dos personas fueron localizados desmembrados, tirados a unos metros de la Autopista del Sol, en el kilómetro 272, casi frente al punto conocido como El Parador del Marqués.

Ese mismo día, en la colonia San Rafael Oriente, también en Chilpancingo, dos hombres fueron asesinados a tiros.

En la comunidad de Lodo Grande, municipio de Chilapa, encontraron el cuerpo de otro hombre. A un lado del cadáver se halló una cartulina con la siguiente leyenda: “Sigan participando ardillitas que aquí los veo, atentamente Los Jefes”.

También ese día, en el camino de terracería que comunica a las comunidades de Terrajeros y el Mezquital, de Chilapa, fueron localizados los cadáveres de una mujer y un hombre que tenían huellas de tortura y varios orificios de bala en el cuerpo. Además tenían las manos amarradas hacia atrás.

Estos homicidios ocurrieron en 50 de los 82 municipios de Guerrero, saturaron los tres Semefos que hay en el estado, los de Iguala, Chilpancingo y Acapulco, y en su inmensa mayoría quedaron en la impunidad.

El segundo estado con mayor número de este tipo de ejecuciones fue Chihuahua, con mil 115 homicidios en 35 de los 67 municipios del estado, principalmente en Ciudad Juárez y Chihuahua, pero también en la Sierra Tarahumara, colindante con Sinaloa y Durango.

Siguen en esta lista negra Jalisco, Guanajuato, Veracruz, Sinaloa y Colima, que según las cifras oficiales presentó la tasa de homicidio doloso más alta del país.

Otro caso es el de Baja California Sur, donde se contabilizaron 434 ejecuciones con el estilo del crimen organizado. De estos, 257 fueron cometidos en el municipio de Los Cabos y 160 en La Paz. La mayoría de los casos fueron en calles o domicilios de colonias populares fuera de la zona hotelera, pero también hubo balaceras, persecuciones y homicidios en zonas turísticas en el día.

Encabeza la red de hospitales federales la lista de inconformidades registradas ante el Inai

Rolando Herrera / Agencia Reforma

Ciudad de México

Durante 2017, el sector salud, que agrupa toda la red de hospitales del gobierno federal, fue el que más inconformidades registró ante el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), con 18.3 por ciento de los casos.

En un comunicado, el Inai informó que, de enero a noviembre de 2017, el pleno del Instituto resolvió 9 mil 189 medios de impugnación en materia de acceso a la información y de protección de datos personales, de los cuales mil 689, 18.3 por ciento, fueron del sector salud.

En segundo lugar, quedó el sector seguridad pública, con mil 398 casos, 15.2 por ciento, seguido por el de desarrollo económico, con 795 impugnaciones, 8.6 por ciento; y después el de Hacienda, con 778 recursos, es decir, 8.4 por ciento.

Estas inconformidades se debieron a que los solicitantes de la información pública no quedaron satisfechos respecto de la respuesta que les dieron las autoridades, o bien, sus peticiones de protección de datos personales no fueron debidamente atendidas.

De los 9 mil 189 medios de impugnación resueltos por el Pleno, detalló el INAI, 8 mil 80 recursos fueron en materia de acceso a la información, que representan el 88 por ciento del total, y mil 109 en materia de protección de datos personales, cifra que representa 12 por ciento.

Familias de Oaxaca empezaron 2018 entre los escombros

Jorge Luis Plata / Agencia Reforma

Juchitán, Oaxaca

Habitantes de este municipio oaxaqueño recibieron el 2018 en medio entre los restos destruidos de sus antiguos hogares y durmiendo, a tres meses del sismo, todavía en casas de campaña.

Damnificados juchitecos realizaron los preparativos para recibir el Año Nuevo en medio de escombros todavía sin levantar en calles de la Quinta, Séptima, y Octava sección de esa demarcación.

Esa zona, asegura el comité de Vecinos Afectados por el Sismo, es la más olvidada y donde aún no se han comenzado las labores de reconstrucción.

A pesar de ello, habitantes de la Séptima Sección confían en que el gobierno federal les deposite los otros 40 mil pesos que se les prometió para continuar con las labores de reconstrucción de casas y escuelas.

Los afectados afirmaron que han recibido, hasta el momento 60 mil pesos de material y 20 mil en efectivo, pero el costo de la mano de obra, reprochan, aumentó de 300 a 480 por día para cada albañil.

Desde el pasado 18 de diciembre, la delegada de Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez, corroboró que ahí la especulación de precios se extiende por toda la región del Istmo, la más afectada por los sismos de este año.

Gálvez afirmó que su equipo compró en Juchitán tablas de triplay utilizadas para los techos de las viviendas reconstruidas a 650 pesos cada una, cuando en la Ciudad de México, apuntó, cuestan 300 pesos menos.

Además del alza en materiales, Juchitán también padece la escasez de albañiles, contó la señora Georgina Marcial Martínez.

Vecinos relataron que esperan que el próximo año traiga menor cantidad de réplicas, pues afirmaron que se sienten hasta cinco por semana.

Carece México de datos certeros en feminicidios, revela ONU Mujeres

En los últimos 32 años se han registrado en México 52 mil 210 asesinatos de mujeres, pero no se tiene certeza de cuántos podrían ser calificados como feminicidio aunque en todos existen características que muestran la brutalidad con la que se asesina a las mujeres, revela un estudio de ONU Mujeres y el Instituto Nacional de las Mujeres.

Ante la falta de registros certeros sobre el feminicidio en el país, la investigación La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias 1985 y 2016, busca un acercamiento a partir de los certificados de defunciones de mujeres.

De acuerdo con la investigación, a pesar de que el uso de armas de fuego es la principal herramienta para asesinar a mujeres y hombres, se observa que en ellas se ejercen medios más brutales: el ahorcamiento, estrangulamiento, sofocación y objetos punzocortantes.

Por ejemplo, de las 21 mil 225 mujeres asesinadas en 2016 se registró que 17.2 por ciento de los crímenes se perpetraron ahorcando a la víctima, otro 16.6 por ciento con un objeto cortante y 1.4 por ciento con sustancias nocivas o fuego.

Las mujeres asesinadas con un arma de fuego representaron 48.4 por ciento, mientras que los hombres 67.4 por ciento. La investigación sostiene que esos datos muestran la saña con la que se cometen los crímenes de género.

Otra característica de los asesinatos de mujeres es el lugar donde se cometen: son ultimadas principalmente en la vía pública (41 por ciento en 2016), 31 por ciento de los casos fueron en sus hogares.

Otro problema identificado en el informe es en el número de asesinatos de mujeres que derivaron de la violencia familiar. De 2011 a 2016, 9 por ciento de los asesinatos de mujeres se calificó como producto de este tipo de violencia, pero podrían ser más casos pues esta variable no se contestó en todos los certificados.

Esas características se acercan a las siete razones de género del Código Penal Federal para tipificar un feminicidio: que la víctima presente signos de violencia sexual; le hayan infligido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, antecedentes de violencia familiar laboral o escolar del asesino contra la víctima; que haya existido una relación sentimental, afectiva o de confianza; acoso o amenazas del asesino, que la víctima haya sido incomunicada y el cuerpo fuera expuesto en un lugar público. (Ciudad de México, Agencia Cimacnoticias)

Gala de pirotecnia y turistas heridos por balas perdidas

Hieren balas perdidas a cuatro turistas  en la Costera, tras la gala de la pirotecnia

La Secretaría de Protección Civil del estado informó que a las 12:43 de la madrugada, tres mujeres y un hombre, originarios de la Ciudad de México, recibieron los disparos frente al hotel Calinda. También se reportaron siete incendios, dos el domingo y cinco ayer

Argenis Salmerón y Aurora Harrison

Cuatro turistas, entre ellas tres mujeres, heridos por balas perdidas, así como siete incendios en casas, comercios y lotes baldíos, fueron los incidentes en los primeros minutos de este Año Nuevo.
En un boletín de prensa, la Secretaría de Protección Civil del estado explica que el informe comprende de las 9 de la noche del domingo a las 7 de la mañana de ayer.
En un primer caso, tres mujeres y un hombre originarios de la Ciudad de México, resultaron heridos por balas perdidas en la zona turística frente al hotel Calinda, en el fraccionamiento Club Deportivo.
El incidente se reportó a las 12:43 de la madrugada de ayer en la zona turística, después de los fuegos artificiales en la bahía, se indica en el reporte de la dependencia estatal.
Los heridos son Diana, de 23 años, que recibió un balazo en el brazo izquierdo y fue trasladada al hospital privado El Prado, donde después de ser revisada fue dada de alta; Pamela, de 32 años, herida en la pierna izquierda y que fue ingresada al quirófano.
Asimismo, Nayeli, de 31 años, herida en región escapular y trasladada al hospital privado Magallanes, donde fue dada de alta, y Mauricio, de 25 años, con una herida en la cabeza.
De ese hecho, el asesor de Seguridad Pública del Ayuntamiento, Manuel Flores Sonduk, explicó que el reporte de las personas heridas “lo tuvimos por el Calinda” y que se debió a la “mala costumbre de hacer disparos al aire”.
Indicó que además se localizó a 12 menores extraviados durante la celebración de Año Nuevo.
Antes del 24 de noviembre, el gobierno municipal lanzó una campaña para exhortar a las personas a no disparar al aire, y el texto se indicaba: “para celebrar, no hay que disparar, en una bala perdida se va la alegría de toda una familia”.
Por otro lado, se reportó el incendio de la bodega de una maderería en la colonia Llano Largo, atrás de la plaza Patio.
El siniestro se reportó a la 1:20 de la tarde del 31 de diciembre, mientras que el fuego fue sofocado por bomberos; no se reportaron víctimas.
Otro caso fue un incendio en una casa en el fraccionamiento Las Playas.
El fuego se reportó a las 3 de la tarde de ese mismo día cerca del Colegio América; tampoco hubo víctimas.
Y en los primeros minutos de ayer, un fuerte incendio de pastizal ocurrió en un lote baldío cerca de la transitada avenida Farallón.
Posteriormente, otro incendio de pastizal en un lote baldío se produjo en el poblado de San Antonio, cerca de la carretera federal Acapulco-Pinotepa Nacional.
Una hora después hubo otro incendio de pastizales en un lote baldío en la colonia Nueva Era, ubicada al poniente de la ciudad.
Y entre las 6 y 7 de la mañana de ayer, dos casas construidas de madera y lámina de cartón se incendiaron en las colonias Hogar Moderno y Emiliano Zapata.
En ambos casos no hubo personas lesionadas solamente daños materiales, mientras que los bomberos sofocaron el fuego.
Según los bomberos, los incendios fueron a consecuencia de las chispas de los cohetes que se lanzaron previo y después de la celebración de Año Nuevo.
Por otra parte, Flores Sonduk informó que durante la primera semana del periodo vacacional. la Policía Turística ha dado más de 204 auxilios, ha atendido 11 choques, a nueve personas lesionadas y 11 desoves de tortugas.
“En la primera semana del periodo vacacional atendimos a una persona convulsionada, 11 choques, 14 personas atropelladas, un apuñaleado, tres golpeados, cuatro personas semiahogadas y 79 atenciones médicas”, explicó el funcionario.
Agregó que se puso a disposición del juez calificador a dos personas detenidas por diversos motivos, y se atendieron 11 desoves de tortugas.
Por parte del Grupo Cíclope se reportaron cuatro rescates acuáticos, además de que se ayudó a localizar a 12 niños extraviados.
En el caso de las casas de campaña, fueron 35 retiradas de las playas y a los turistas se les informó que “no podían acampar”, a fin de salvaguardar su integridad física por el espectáculo de fuegos pirotécnicos.

Encendieron el cielo de Acapulco los fuegos artificiales para recibir el 2018

Durante nueve minutos, las luces multicolores sorprendieron a residentes y turistas que paralizaron las avenidas Costera y Cuauhtémoc

Jacob Morales Antonio

Durante nueve minutos, el cielo y la bahía de Acapulco fueron iluminados con luces multicolores este domingo, durante la gala de pirotecnia para recibir al 2018.
En un espacio donde no cabía un alfiler en la playa Papagayo, la familia de Daniel Rodríguez Mejía logró rentar tres mesas y 10 sillas por mil 400 pesos, para tener la mejor vista y disfrutar la gala.
La familia viajó entre 4 y 10 horas en carretera de la Ciudad de México y León, Guanajuato. Indicaron que lo hacen desde hace tres años porque el espectáculo es único en el país.
La familia no quiso saber de la cocina o de las típicas cenas mexicanas antes de las 8 de la noche, hora en que llegaron a la playa, y sólo pasaron por comida China a un centro comercial.
En la mesa había wisky y cerveza para el brindis. Ya entrados en el festejo y la música de los alrededores, el ambiente alegre comenzó.
Dieron las 12 horas y la primera explosión se escuchó en la playa, y segundos después luces amarillas, rojas, anaranjadas, verdes y una danza comenzó en el cielo.
En las playas miles de personas prepararon sus cámaras y celulares, y fotos y más fotos con los tenues flashes que parpadeaban durante la gala.
Durante nueve minutos, los fuegos artificiales no pararon ante el asombro, la alegría y la ilusión de los asistentes por el inicio de un nuevo año.
La familia de Daniel sí se quejó por la cantidad de basura que había en la zona de playas y su falta de recolección, además de que no hay baños públicos.
Una hora antes del inicio de los fuegos pirotécnicos, la avenida Costera se paralizó en sus dos sentidos frente al parque Papagayo y metros adelante el tránsito era lento. Policías viales trataban de desviar la circulación a la avenida Cuauhtémoc, misma que se quedó inmóvil cuando comenzaron los fuegos pirotécnicos e incluso la gente se bajó de sus automóviles y los dejaron estacionados para correr a la zona de playa.
Entre puestos de elotes, esquites, plátanos fritos, ropa y hasta refrescos no falto quien se tropezara.
A las 9 de la noche, en el parque de La Reina, decenas de familias observaron el show de ski integrado por jóvenes de entre 18 y 20 años de edad.
Las familias que vieron el espectáculo no dejaron de tomar fotografías a los jóvenes que parecían volar en el agua.
Durante la mañana del domingo, antes de la gala de fuegos pirotécnicos que se observó a las 00:00 horas, el secretario de Protección Civil estatal hizo un recorrido en las 14 plataformas que se instalaron en la bahía y la franja costera, es decir en Barra Vieja, Puerto Marqués y Pie de la Cuesta.
En declaraciones, indicó que la revisión fue para constatar que se cumplieran todos los protocolos de seguridad.
Indicó que durante las detonaciones que se harían por medio de un software, habrá 400 elementos de Protección Civil en las ciudades donde habrá gala de pirotecnia por cualquier incidente que ocurra.
El domingo por la mañana aseguró que serían decomisados los globos de cantolla en Acapulco y que a las personas que fueran sorprendidas vendiéndolos serían remitidas a las autoridades.

Doce ejecutados en dos días, incluido aspirante del PRI a alcalde de Atoyac

Asesinaron la noche del domingo al aspirante priista a candidato a alcalde de Atoyac

Adolfo Serna Nogueda, de 30 años, fue ejecutado afuera del edificio donde vivía y tenía su oficina. Horas antes estuvo visitando y entregando presentes a activistas de su partido. El presidente del PRI en Guerrero, Heriberto Huicochea Vázquez lamenta el asesinato e insiste en no politizar ni partidizar la violencia

Francisco Magaña y Rosalba Ramírez

Atoyac y Chilpancingo

El aspirante a candidato a alcalde de Atoyac por el PRI y empresario de la construcción, Adolfo Serna Nogueda, fue asesinado a balazos la noche del domingo en el centro de esa cabecera municipal.
La tarde de ayer, el presidente del PRI en Guerrero, Heriberto Huicochea Vázquez lamentó el asesinato de Adolfo Serna Nogueda, e insistió en no politizar ni partidizar la violencia.
En tanto, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que “radicó” la carpeta de investigación  por el homicidio de Adolfo Serna Nogueda, “en contra de quien o quienes resulten responsables”.
Fuentes policiacas informaron que el homicidio ocurrió a las 8:45 de la noche del domingo, en la víspera del Año Nuevo.
El priista de 30 años fue interceptado afuera del edificio donde tenía su vivienda y su oficina, en la calle Emiliano Zapata, cerca de la biblioteca municipal. Horas antes estuvo visitando y entregando presentes a activistas del PRI en sus viviendas.
Serna Nogueda estaba casado y tenía un hijo de tres meses de nacido, era administrador de la empresa Construcciones Papanoa, que hacía obras para el Ayuntamiento de Atoyac; su cuerpo fue llevado a la funeraria Sarabia, para practicarle la necropsia de ley.
El cuerpo está siendo velado en la comunidad de El Ticuí y trasciende que será sepultado hoy, martes.
En redes sociales, priistas condenaron el crimen y demandaron seguridad, aunque el alcalde priista de Atoyac, Dámaso Pérez Organes, no respondió mensajes ni llamadas.
En su cuenta personal de Facebook, el aspirante priista había escrito un exhorto a la unidad, firmando como Movimiento Guerrero y destacando en su texto a su partido.
“#PRIoricemos la Unidad, en este viaje todos cabemos, todos somos importantes, todos somos parte importante del equipo #PRI, solo se necesita madurez, seriedad y responsabilidad para afrontar juntos los retos que exige la Sociedad y con Planeación cubrir las expectativas y necesidades del Municipio de Atoyac”, escribió en su muro de la red social.
Pese al crimen, los disparos de arma de fuego no cesaron al dar las 12 de la noche en la ciudad de Atoyac, muchas de grueso calibre, y después de la 1:30 de la madrugada continuaban los disparos, incluso más que en la Navidad.

Condena el PRI el asesinato

El presidente del PRI en Guerrero, Heriberto Huicochea Vázquez lamentó el asesinato de Adolfo Serna Nogueda, e insistió en no politizar ni partidizar la violencia.
El líder priista propuso una comisión de seguimiento y evaluación de las propuestas y acciones del Pacto de Seguridad propuesto por el gobernador, Héctor Astudillo Flores.
Consultado respecto al homicidio del empresario de la construcción en Atoyac, el presidente del PRI comentó que se trataba de un “activo” importante del partido en el municipio, que aspiraba a la alcaldía.
Heriberto Huicochea dijo que está “muy consternado” porque Adolfo Serna hace dos semanas le había solicitado que lo incluyera entre los aspirantes a la alcaldía.
“Era un joven empresario que se ha acercado al PRI para que lo pudiéramos considerar en los estudios y sondeos que nosotros estamos realizando, él era uno de los aspirantes”, comentó el dirigente.
Lamentó que sigan ocurriendo asesinatos de políticos, “es muy condenable, porque son homicidios dolosos, sobre todo como recientemente acaba de pasar con el presidente municipal de Petatlán, Arturo Gómez Pérez”.
Recordó que han ocurrido homicidios de personajes políticos y que aparentemente las agresiones están muy focalizadas, “son nuestras víctimas”, dijo.
El priista exigió “que se haga una investigación muy profunda para determinar los móviles de los asesinatos”, pero afirmó que es “muy complejo” el problema de la inseguridad en el estado.
Al igual que el gobernador, Héctor Astudillo Flores, llamó a no politizar los homicidios, “y mucho menos la partidización, mientras no sepamos cual es el móvil real del asesinato”.
De la militancia de Serna Nogueda, dijo que había una relación directa con el PRI, pero no pudo precisar si era militante del partido.
“Había una relación, yo tuve la oportunidad de platicar con él, me externó su deseo hace unas dos semanas, era un activo importante”, comentó Huicochea Vázquez.
De la petición del gobernador, que les dijo en la primera sesión de la comisión política permanente del PRI que necesitaba a su “partido para gobernar Guerrero”, dijo que la inseguridad y la violencia son “el talón de Aquiles”. Por eso afirmó que en el PRI están respaldando al gobernador en el Pacto por la Seguridad, coadyuvando en las acciones que se implementen.
“Vamos a un compromisos de quienes hemos asistido a estas reuniones del pacto, para poder avanzar en las líneas de acción para poder resolver este tipo de problemáticas”.
Primero dijo que el PRI propone que se instale una comisión, como un órgano que “le dé seguimiento y certidumbre a todas las acciones”, porque habrá muchas acciones, pero que la comisión de seguimiento se tendría que elevar al Pacto por la Seguridad, con todos los que la integren.
Por su parte la Fiscalía General del Estado (FGE) informó que “radicó” la carpeta de investigación  por el homicidio de Adolfo Serna Nogueda, “en contra de quien o quienes resulten responsables”.
En el comunicado se informó que después de que les reportaron el hecho, personal de la FGE se trasladó al lugar del homicidio para las diligencias correspondientes.
En el lugar donde fue asesinado, en la calle Emiliano Zapata, encontraron casquillos percutidos de los que no se especifica el calibre.

Dejó 11 muertos en tres municipios una nueva jornada violenta el sábado y domingo

María Avilez Rodríguez, Anarsis Pacheco Pólito, Israel Flores y Redacción

Chilpancingo y Ciudad Altamirano

La madrugada de este domingo agentes de la Policía Estatal y del Ejército fueron atacados con disparos de arma de fuego en la localidad de San Francisco del municipio de La Unión, uno de los agresores perdió la vida y otro más fue detenido. El mismo día cuatro hombres, dos decapatados y desmembrados, fueron hallados en Iguala, mientras que el sábado en San Miguel Totolapan asesinaron a seis hombres.
En La Unión se decomisaron dos rifles y mariguana, informó el vocero del Grupo de Coordinación Guerrero (GCG), Roberto Álvarez Heredia.
El vocero señaló que agentes de la Policía Estatal y soldados del Cuarto Grupo de Morteros del Ejército iban en el citado lugar y observaron a tres hombres que portaban armas largas.
Los civiles armados atacaron a los uniformados y luego corrieron, dos de los agresores ingresaron a una casa de concreto abandonada desde donde continuaron disparando, el otro escapó entre la maleza.
Después del tiroteo en el interior de la vivienda fue detenido un hombre que dijo llamarse Onésimo de 43 años, originario de Zacatula y quien portaba una carabina Bush Master calibre .223 milímetros.
Dentro de un cuarto de la casa quedó el cuerpo del otro agresor y junto a él había una carabina Bush Master calibre .223 milímetros con un cargador metálico vacío.
Además se decomisó una fornitura con porta cargadores, una bolsa de plástico con aproximadamente 300 gramos de marihuana, una chamarra verde camuflada tipo militar, un pasamontañas café, un radio de comunicación marca Kenwood y 20 llantas para camiones medida 10.00 R-20, marca Shadow.
En el intercambio de disparos resultó lesionado un policía estatal que fue enviado a un hospital.
Más tarde llegaron peritos del Ministerio Público (MP) del fuero común que hicieron las diligencias y el levantamiento del cuerpo para su traslado a una funeraria habilitada como Semefo en La Unión.
El detenido y el arma fueron puestos a disposición del MP federal.

Ejecutan a seis hombres en un ataque en una feria el sábado en San Miguel Totolapan

Un habitante de San Miguel Totolapan informó que el sábado hombres armados irrumpieron en la comunidad de Pandoloma y asesinaron a seis personas, y el domingo los tenían sitiados.
En una llamada la redacción del periódico El Sur, un vecino que pidió el anonimato relató que el sábado, en la feria regional hombres armados asesinaron a seis personas, tres de la comunidad de Las Ventanas y tres de Pandoloma.
El vecino se dijo preocupado porque el domingo el grupo armado quería entrar a la localidad y los tenían incomunicados, y que incluso les cortaron la energía eléctrica. Pidió que las autoridades acudieran a la comunidad para protegerlos.
Sin embargo otros vecinos del lugar reportaron que los hechos ocurrieron la noche del sábado en las fiestas populares en la sierra de San Miguel Totolapan, aproximadamente a 18 horas de recorrido desde la cabecera municipal.
Según el reporte ciudadano, hombres armados abrieron fuego contra los asistentes de la feria, donde murieron seis personas. Reportaron que los muertos son originarios del pueblo de Las Ventanas del mismo municipio, que es de difícil acceso.

Tres de las víctimas fueron identificadas, informa Seguridad Pública estatal

A las 8:20 de la noche, la Secretaría de Seguridad Pública estatal publicó un boletín para informar que el presidente municipal de San Miguel Totolapan, Juan Mendoza Acosta, refirió que ayer, en la comunidad de Pandoloma, “se celebraba una fiesta religiosa el pasado 29 de diciembre del 2017, en la cual se suscitó un enfrentamiento entre civiles armados”, del que resultaron muertos por arma de fuego seis hombres, de los que tres fueron identificados como originarios de la comunidad, Armando Márquez N, Moisés Márquez N. y Eleuterio Barragán N., mientras que se desconoce la identidad de los otros tres hombres que perdieron la vida, y sólo se sabe que son originarios de la comunidad Las Ventanas, San Miguel Totolapan.
Asimismo, en el boletín se informa que los cuerpos fueron levantados por sus familiares, quienes los trasladaron a sus casas particulares. “Cabe hacer mención que se monitorio a los Ministerios Públicos de la Región, quienes manifestaron no tener conocimiento de dicho evento”, concluye en boletín.

Ejecutan a cuatro hombres en la víspera de Año Nuevo en Iguala

Cuatro hombres, dos de ellos decapitados y desmembrados, fueron hallados en tres hechos distintos la noche del domingo en Iguala.
En el 2017 en Iguala hubo 71 homicidios en los que presuntamente estuvo involucrada la delincuencia organizada, con base en un recuento de lo publicado en El Sur.
Los cuerpos desmembrados de dos hombres fueron encontrados en bolsas en la báscula de tráilers que llegan a la central de abastos a la orilla de la carretera federal México-Acapulco en la salida de Iguala hacia Taxco.
Fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal  informaron que a las 9:26 de la noche del domingo recibieron un reporte de que había bolsas con restos humanos en las basculas de tráilers en la central de abastos.
Al lugar llagaron policías municipales, estatales y militares quienes hallaron los restos que tenían un narcomensaje, se supo que no fueron halladas las cabezas.
Media hora después hombres armados irrumpieron en una casa de la colonia Agua Zarca en la que se celebraba el Año Nuevo y ejecutaron a balazos a un hombre.
El cuerpo quedó en una silla adentro de su casa, ahí llegaron policías municipales y estatales quienes acordonaron la zona y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) hicieron las diligencias correspondientes.
En otro hecho, un hombre ejecutado a balazos fue hallado en un lote baldío en la colonia Adrián Castrejón.
Fuentes policiacas informaron que a las 10:30 de la noche del domingo  recibieron un reporte de que había un hombre asesinado a balazos en este asentamiento.
El cuerpo de unos 30 años quedó boca arriba en  un pastizal, portaba un pantalón de mezclilla azul, camisa manga larga negra y zapatos cafés.
El hombre sin identificar fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) de Iguala para la necropsia de ley y después ser entregado a sus familiares. (Luis Blancas / Chilpancingo).

Muchos buenos propósitos y una necia realidad

Si fuera por el espíritu que se manifestó en Acapulco, en Ixtapa o en Taxco, sólo por mencionar a los más importantes, el año que empieza augura trabajo, paz, alegría y felicidad. Luces, cuetes, fuegos artificiales que emocionan hasta al más escéptico, son característicos del arranque del 2018.
Pero la algarabía termina pronto.
Muchos mexicanos mantienen a Acapulco entre sus lugares favoritos para recibir el año nuevo. Nadie puede negar el despliegue de medidas de seguridad,  la espectacularidad que adquiere la fiesta con que la bahía de Santa Lucía recibe el año nuevo.
Espectacularidad, algarabía, luces y explosiones que muestran el júbilo por despedir el año viejo y recibir al nuevo, cargado de buenos deseos, de inmejorables propósitos; de sueños y anhelos, aunque la realidad regrese apenas se extinguen las brasas de los fuegos artificiales.
Acapulco especialmente ya ha vivido el patrullaje de soldados y marinos, mucho antes de la promulgación de la ley de seguridad pública que amenaza con militarizar al país. El resultado de los programas Acapulco seguro y Guerrero seguro es dudoso. La ola de violencia lejos de disminuir creció bajo la observación expectante las autoridades federales, estatales y municipales.
Para el turismo Acapulco mantiene la magia, lo que para sus habitantes parece, más bien, un embrujo, una suerte de maldición que lo va extinguiendo poco a poco, con sufrimiento y dolor. Fuera de esta temporada el más bello puerto mexicano del Pacífico se parece cada vez más a una ciudad fantasmagórico, viva pero muy viva, en periodos cada vez más cortos, suficientes para que las autoridades argumente que todo está bajo control, cuando que desde hace mucho ocurre, exactamente, lo contrario.
Entre sismos, la violencia sin tregua que ahora toca incluso a los integrantes de la clase política, conflictos y rezagos sociales, pobreza y desigualdad, un año nuevo comienza y da pauta a la obligada reflexión sobre lo que nos depara el futuro cercano.
Por lo pronto, el fin de ciclo fue pretexto y marco de magno reventón colectivo en las playas, bares y salones de Acapulco y otros centros turísticos del estado, que estuvieron llenos a su máxima capacidad, en una temporada decembrina que hoteleros y gobierno calificaron de excepcional, y dio lugar a las tradicionales imágenes de playas y centros nocturnos atiborrados de turistas ávidos de diversión y entretenimiento.
Luego de resacas y desvelos, el gran turismo nacional y el cada vez más escaso de procedencia internacional que visita la entidad, emprenden el viaje de regreso, mientras aquí intentamos retornar a la realidad después de fiestas, brindis y fuegos artificiales. Una realidad de la que cada vez es más difícil evadirse pues se manifiesta en todo momento.
Fue así que apenas el jueves pasado ejecutaron al presidente municipal de Petatlán, Arturo Gómez Pérez, y dos días después, la tarde del sábado, Marino Catalán Ocampo, uno de los precandidatos del PRD a la alcaldía de José Azueta (Zihuatanejo), fue ejecutado en la cabecera municipal, los más recientes casos de asesinato de líderes políticos en el estado.
Un recuento somero señala que en un poco más de dos años de gobierno de Héctor Astudillo han muerto en atentados  dos alcaldes, un ex diputado local, un regidor y un precandidato perredistas, y el secretario general de ese partido en Guerrero, así como dos dirigentes de Movimiento Ciudadano, además de la desaparición de un ex diputado federal del PRD.
Ya sabemos que no se trata de una problemática estrictamente local, pues la violencia del crimen organizado se extiende por vastas zonas del país, y alcanza a alcaldes, ex alcaldes y otros personajes de la política, y a trabajadores de los medios de comunicación, entre sus víctimas.
Pero lo cierto es que Guerrero cerró el año, una vez más, como la entidad más violenta del país, con una cifra acumulada de más de dos mil trescientos homicidios dolosos, con un promedio de cerca de 200 hechos cada mes.
Ello va de la mano con la realidad que ya citábamos: una pobreza que no cede pese a los programas sociales federales y locales, un bajo nivel educativo y uno de los peores aprovechamientos escolares, en lo cual un factor fundamental es un magisterio conflictivo que suspende clases a la menor provocación.
Fuera del turismo pocas son las fuentes de empleo y de creación de riqueza. Una de ellas, una de las más importantes minas de la región, está paralizada por un conflicto sindical a la vieja usanza desde hace varias semanas. Y ambiciosos proyectos como la zona de desarrollo económico especial en Lázaro Cárdenas, que impactará a toda la zona fronteriza de la entidad con Michoacán y el estado de México, no se sabe si no caminan o lo hacen con una extrema lentitud.
Los que pese a todo no sufren por chamba son los políticos, que apenas iniciándose enero empezarán en Guerrero la disputa por ochenta y un ayuntamientos, además de las diputaciones al Congreso estatal y al Federal, así como las senadurías que corresponden al estado.
En ello también hay riesgos, el más evidente la penetración del crimen organizado, que verá en cada municipio y en cada una de sus áreas de influencia, la manera de imponer a sus candidatos o amedrentar y comprar a quienes aún no están en sus redes.
Así nos pinta el año, y no se trata del panorama más alentador.
Ya pasó lo mejor. Regresa la realidad con su rudeza y crudeza. Ahora se oscilará entre promesas y promesas de campañas, entre millones de spots de radio de los partidos políticos, del INE o el mismo IFE pero más barato, y un gobierno estatal que cree que a la gente se le gobierna a espotazos.

Las mujeres de Ayotzinapa (7) Janet Francisco Arzola

Taller de pintura
Escuela Normal de Ayotzinapa

Mi nombre es Janet Francisco Arzola. Tengo 22 años. Soy hermana de Luis Ángel Francisco Arzola, de 20 años. Somos de un pueblo que se llama San Cristóbal, en la Costa Chica de Guerrero. Mi mamá es ama de casa. Mi papá es chofer de ruta entre Ometepec y San Cristóbal. No ha podido trabajar desde que desaparecieron a mi hermano. Terminé la licenciatura en Historia en la Facultad de Filosofía y Letras. Estaba trabajando en mi tesis sobre conflictos agrarios cuando esto pasó. A mis papás nunca les dije que quería estudiar. Me fui sola a Chilpancingo y conseguí un trabajo en una papelería para pagarme la carrera.
Luis Ángel no sabía qué estudiar. Cuando ingresó a Ayotzinapa fue el segundo año en que lo intentó. La primera vez pasó el examen y la semana de prueba, pero por alguna razón no quiso seguir. Yo no quería que se quedara en Ayotzinapa. No me gustaba. Así que se quedó a vivir conmigo en Chilpancingo. Rentaba un cuartito chiquito; él dormía en el suelo, en un petate. Teníamos una parrilla y un tanque de gas. Era todo.
Como mi papá es chofer y le enseñó de carros, Luis Ángel se metió a estudiar para mecánico en la Escuela Mecánica Automotriz del Sur. Somos muy unidos. Así que salimos juntos a buscar un taller mecánico para que tuviera trabajo en sus horas libres y pudiera practicar. Yo lo acompañé a buscar hasta que encontramos uno cerca del Tecnológico de Chilpancingo. Le gustaba mucho estar en el taller.
“Yo no quiero ir a la escuela de mecánica –me decía–. Ahí no aprendo nada; en el taller sí”. Así que dejó de ir a la escuela. Prefería pasar todo el día en el taller. Le gustaban los carros. Los dueños del taller le tenían mucha confianza.
* * *

“¿Sabías que tu hermano tenía alguna inclinación artística y que asistía aquí, al taller de pintura?”, le digo a Janet luego de meses de convivencia en la normal de Ayotzinapa.
“No, nunca lo vi pintar –responde Janet–. Es muy serio, muy callado. No muestra mucho sus sentimientos ante los demás. Conmigo sí. Le decimos Lenchito”.
Le muestro entonces lo que podría ser la última evidencia de la existencia de Luis Ángel antes de ser secuestrado por fuerzas policiales del Estado mexicano en Iguala, la noche del 26 de septiembre de 2014. Es una pintura fechada y firmada por su hermano dos días antes de la desaparición de los 43 estudiantes. El hallazgo lo hizo el profesor Joel Amateco, encargado del taller de pintura, y lo compartió conmigo.
El rostro de Janet, siempre cordial pero nostálgico desde la desaparición de su hermano, se ensombrece al ver el cuadro. Las lágrimas brotan cuando identifica la letra y el nombre de Luis Ángel sobre el triplay. La pintura es naif. Un oso de caricatura. Los colores están en tonos pasteles, alegres, casi infantiles. Todo lo contrario a lo que Janet me había descrito durante esa tarde sobre el temperamento duro y los intereses de su hermano. Janet se aferra a la pintura con ambas manos y la abraza contra su pecho, como si en ese intento de aferrarse al último vestigio material dejado por su hermano desaparecido pudiera invocar algo de él. Durante la tarde y el anochecer en que transcurre otra de nuestras entrevistas no volverá a soltarlo.

Ayotzinapa 2017

Han sido tres años muy cansados física y emocionalmente. Todos los padres han sufrido enfermedades. Pero nuestro espíritu sigue firme y no pararemos hasta encontrar a los 43. Todo es culpa del gobierno. Nos denigra. Nos han desacreditado. Nos quieren separar, nos quieren cansar para que dejemos de buscarlos.
No sé cómo se convenció de regresar a Ayotzinapa. Mis papás le dijeron que no. Qué iba a regresar si ya estaba bien, estudiando y en el taller. No estaban de acuerdo.
La última vez que lo vi fue el 14 de septiembre de 2014. Iban a desfilar el día 15 y me pidió que le trajera una playera blanca. Le compré una libreta porque ya iban a empezar las clases. Estaba contento. Él andaba bien pelón como todos los de recién ingreso. No lo reconocía. Estaba muy flaco. Antes de entrar a la escuela pesaba como 80 kilos. Bajó hasta 50. Bien diferente… Se veía mejor por el ejercicio de la semana de prueba. Aquí hacían mucho ejercicio.
Luis Ángel nos hace falta a mí y a mis papás. Me acostumbré mucho a él en el tiempo en que vivió conmigo. Estábamos juntos siempre. Es un año más en que no tenemos Navidad. Ni Año Nuevo.
Siempre estábamos en comunicación por Whatsapp. El 26 de septiembre me escribió desde temprano. Me contó que iban a ir a una actividad. Después le llamé como a las ocho, pero no me contestó. Me escribió que estaban en Iguala. “Cuídate mucho”, le escribí. “Hermana, te quiero mucho —me dijo–. Cuando termine la escuela tú vas a ser mi madrina. Eres mi inspiración. Cuando termine te voy a dedicar mi título”. También dijo que cuando terminara la actividad en Iguala me iba a marcar, pero… pues nunca me marcó.
No volví a saber nada de él.