Exigen socios del Acabús la renuncia del presidente del Consejo de Administracion, Simón Zamora

Socios del Acabús exigieron al presidente del Consejo de Administración, Simón Zamora García, que renuncie porque ha llevado a la quiebra el sistema de transporte, contrató a personas que no cumplen el perfil que se requiere, hay una nómina inflada y en ella aviadores.
En un documento firmado por 93 accionistas enviado a esta Redacción, los transportistas consideraron que su representante Zamora García no mejora el servicio, no da mantenimiento a los camiones y no mejora la frecuencia de paso.
El texto fue enviado el pasado 4 de septiembre a Simón Zamora, con copia para el gobernador Héctor Astudillo Flores, al director de Transporte, Miguel Ángel Piña Garibay; al encargado de despacho del OPD, Carlos Blanco Romero, y al presidente de la Comisión de Transporte en el Congreso, Antelmo Alvarado García, pero sin que hasta ayer tengan repuestas los accionistas.
Los transportistas señalaron que Simón Zamora de forma “autoritaria” hace las funciones de administrador de “nuestra empresa”, sin tomar en cuenta al Consejo de Administración; “lo grave es que ha demostrado un desconocimiento total de lo que es el transporte masivo de pasajeros, el cargo que usted mismo se adjudicó le quedó muy grande”.
Puntualizaron que la selección de trabajadores que lleva a cabo Zamora García “fue de forma perversa, procurando tener en la plantilla a puro incondicional para mantener su puesto, en ella abunda el nepotismo, trabajadores que no cubren los perfiles que se requieren, aviadores y una nómina inflada sin importarle llevarnos a todos los accionistas a la quiebra”.
Recalcaron que la Coordinadora del Acabús que representa los camiones no está dando un buen servicio al usuario, no hay limpieza en los vehículos y las frecuencias de paso no se han establecido correctamente, porque en las horas pico faltan camiones y los pasajeros mejor prefieren otro tipo de transporte.
Los socios criticaron que hay un pésimo mantenimiento en los camiones, y ejemplificó que varias “unidades” están abandonadas en los talleres del hasta por la falta de birlos, lo que implica, señalaron, pérdidas económicas cuantiosas.
Añadieron que en los talleres “hay un secreto a voces del robo de combustible, refacciones y la desaparición de 135 llantas con sus rines”.
Los accionistas reclamaron que Zamora García no ha rendido a los socios ningún informe detallado sobre el manejo del dinero de la “empresa”, lo que consideraron una ausencia de transparencia y sospechan que de falta de honestidad.
Señalaron que el representante de la Coordinadora del Acabús sólo tiene éxito en “sembrar la división” entre los transportistas involucrados. “En cualquier empresa del mundo al administrador que no tiene resultados positivos se le corre”, por lo que exigieron su renuncia por llevar a la quiebra el transporte.

Altas

En un documento separado, cuatro accionistas dan a conocer al resto de sus compañeros los que, aseguran, son los salarios mensuales que autorizó el presidente del Consejo de Administración, Simón Zamora García, a gente que no tiene el perfil adecuado, pero integrada a la nómina por ser allegada a él.
El texto está respaldado bajo los firmantes socios del Acabús, Félix Ramos Montes, Víctor Manuel Santiago Ojendiz, Orbelín García Coro y Oscar Sánchez Otero.
Los socios dieron a conocer que Simón Zamora tiene un sueldo de 18 mil 500 pesos al mes; su esposa Julieta Sánchez Espinoza cobra 12 mil 500 pesos y a su hijo Alejandro Zamora Sánchez, que es “aviador” tiene un salario de 14 mil 500 pesos mensuales, “puro nepotismo”.
Añadieron que Zamora García gasta en seguridad personal 13 mil pesos mensuales que sirven para “intimidar” a los accionistas que no están de acuerdo con él.
Indicaron que el vicepresidente Gustavo Fernández Vélez, del que señalan que es aviador, tiene un sueldo de 16 mil 500 pesos mensuales; su entenada Adriana un salario de 14 mil 500 pesos; a su entenado Carlos un salario de 8 mil 500, y a su nuera Lizbeth un salario de 14 mil 500 pesos.
Informaron que los socios Nelson Ríos Salas y a Judith Radilla Muñoz, “para taparles la boca” tienen un salario cada uno de 15 mil pesos, sin hacer nada, que son aviadores, mientras que a Porfirio Alvarado Romero tiene un salario de 18 mil pesos mensuales.
Aseguraron que Zamora García con “artimañas” hizo accionista a Crescencio Díaz Soria; “este tipo es su porro y vocero”, y que lo tiene en nómina con un salario de 12 mil 500 pesos mensuales.
Agregaron que el vocal Antonio Blanco Rodríguez tiene un salario de 12 mil 500, su hermano Aldo Armando gana 10 mil 500, su hermana Rocío, que vive en el extranjero, no se precisa el país,  la tiene con un salario de 6 mil 500 mensuales.
Dijeron que uno de los tres comisarios, José Manuel Guadarrama Gervasio, es un aviador, vive en Cuernavaca, Morelos, y tiene un salario de 12 mil 500 pesos, y a su hija Ana Laura la tiene con un salario de 12 mil 500 mensuales.
Añadieron que otro vocal, Enrique Radilla Muñoz, también es un aviador y tiene un salario de 14 mil 500 pesos, y su hija Paulina tiene asignado un salario de 6 mil 500 pesos.
Los transportistas declararon que a Alejandro Álvarez Polanco, Zamora García lo tiene contratado con un salario de 14 mil 500 pesos y a la esposa de éste, la señora Cathy, la tiene en nómina con un salario de 6 mil 500 pesos.
Puntualizaron que el accionista Fernando López Loeza tiene un salario de 5 mil 250 pesos; su hermano Domingo un salario de 6 mil 500 y su otro hermano Oliver un salario de 6 mil 500. Mientras que David Jacobo Saldaña, accionista del Bloque 2, lo tiene con un salario de 8 mil 500 pesos.
Subrayaron que los accionistas del Bloque 7 tienen los siguientes salarios: María del Rosario Higuera Montañez, de 10 mil 500 mensuales; Luis Felipe Hernández del Río, 10 mil 500; Carlos Hurtado Díaz cobra 7 mil 500; Arlette Paola Salgado Arce tiene un salario de 6 mil 500; Omar Florentino Chavelas Calderón, de 6 mil 66; a Martha Minerva Añorve Peñaloza le otorgan 6 mil 500 pesos y a Claudia Ivette Chavelas Calderón un salario de 6 mil 500 pesos mensuales.
Por último, informaron que los transportistas Fermín Arellano Sánchez, quien funge como comisario y vive en Cuernavaca, tiene asignado un salario de 12 mil 500 pesos y Enrique Florencio tiene un salario de 14 mil 500.

Afecta un bache la circulación en la calle Humboldt, del centro, denuncian vecinos

Vecinos de la calle Humboldt, en el centro, se quejaron de que no ha sido tapado un bache que se encuentra en la entrada de dicha vía y que ocasiona que el tránsito vehicular sea lento.
El hoyo había sido tapado, pero nuevamente se abrió e incluso los peatones si no tienen precaución pueden sufrir un accidente por la profundidad del mismo.
Hace dos semanas, los vecinos denunciaron que había fugas en diferentes lugares de la calle y éstas fueron reparadas, no así el bache.
La calle Humboldt conecta a la avenida Cuauhtémoc con la calle Aquiles Serdán, reduciendo el paso para quienes van hacia la calzada Pie de la Cuesta o quieren retornar a la avenida Constituyentes.
El flujo de vehicular en la vía es constante, pero por el bache los automovilistas no se pueden incorporar con prontitud a Aquiles Serdán.
Las fugas de agua de la misma calle han afectado el asfalto que se ha colocado sobre algunas zonas. El hoyo más grande está entre Humboldt y avenida Cuauhtémoc, a la mitad de la calle, por lo que los automovilistas tienen que pegarse a una de las dos banquetas para esquivarlo.
Incluso hay peatones que al pasar la calle no prevén la profundidad del hoyo y dan el paso dentro del bache, lo que los hace perder el equilibrio.
El vecino Jesús Sánchez pidió que se repare la vialidad “porque es muy usada debido a las obras de la Vía Rápida, y se supone que incrementará el flujo de vehículos por esa zona”. (Mariana Labastida).

Sigue Protección Civil sin revisar viviendas dañadas por el sismo en Xaltianguis, reclama el delegado

El delegado municipal de San José Xaltianguis, Alejandro Hernández González, denunció que a más de dos semanas de que entregó por escrito la petición para que fuera personal de Protección Civil a revisar una vivienda que se colapsó y otras que están dañadas, no han renido respuesta y los afectados viven a la intemperie y cubiertos por lonas.
Asimismo, señaló que los estudiantes regresaron a la escuela del pueblo sin que el inmueble fuera revisado, a pesar de que se hizo la petición al gobierno municipal.
El pasado 26 de septiembre, siete días después del sismo del 19 de septiembre de 7.1 grados, el delegado de San José Xaltianguis acudió a la Coordinación de Protección Civil y Bomberos a entregar por escrito la petición para la revisión de viviendas y la escuela de esa comunidad, luego de que una de las casas colapsó.
Sin embargo hasta ayer no habían acudido trabajadores de Protección Civil a la comunidad, por ello el delegado decidió buscar al alcalde Evodio Velázquez Aguirre para exponerle el problema y pedirle ayuda para las familias damnificadas.
Hernández González indicó que las casas dañadas son de adobe, y que de la que colapsó sus propietarios están dentro del terreno y se cubren con una lona, mientras que otras siete viviendas tienen daños que han ido incrementando con los sismos recientes.
“Somos gente indígena de la zona de la Montaña y queremos el respaldo de nuestro alcalde. Hasta el momento no nos han visitado, no hemos recibido ninguna ayuda del municipio y mucho menos del gobierno estatal”, expuso el delegado.
Manifestó que en la comunidad los pobladores están “indignados” porque cuando hay campañas los políticos y autoridades los visitan y ahora que lo necesitan nadie ha acudido.
También reprochó que la escuela tampoco ha sido revisada y aunque no se le ven daños como en las viviendas, “no está por demás que fuera Protección Civil”.

Al 60% la limpieza de cementerios municipales para el Día de Muertos, informa Panteones

Mariana Labastida

La directora de Panteones, Rosa María Aguilar Miranda, dijo que se lleva un avance de 60 por ciento en la limpieza de los cementerios municipales a 19 días de la celebración del Día de Muertos.
La funcionaria municipal indicó que se buscan dos predios más para habilitarlos como panteones municipales, así como presupuesto para construir más gavetas en el camposanto de El Palmar.
En declaraciones después de acompañar al alcalde Evodio Velázquez Aguirre a la inauguración de murales en el Barrio de Petaquillas, Aguilar Miranda indicó que la limpieza de los panteones empezó el lunes en coordinación con otras dependencias.
El Ayuntamiento tiene cuatro panteones de los que se encarga de la administración y limpieza, y son el de San Francisco, el de la Garita, Las Cruces y el Palmar, en los que, aseguró la funcionaria, ya se hizo la poda de árboles.
Explicó que se tiene un avance en la limpieza de 60 por ciento.
En el resto de los panteones los ejidatarios se encargan de la limpieza y en ocasiones interviene la Coordinación de Servicios Públicos para retirar la basura.
Aguilar Miranda comentó que no se ha reparado la barda perimetral que se cayó en el panteón de Las Cruces, “no ha habido ningún percance y esperamos que el próximo año nos den más presupuesto para hacerla”.
De los espacios para sepultar, recordó que en los cementerios de Las Cruces y la Garita no hay lugares para nuevas tumbas, mientras que el San Francisco está cerrado y sólo queda El Palmar, donde actualmente no se tienen gavetas para perpetuidad, que tienen un costo de 21 mil pesos por tres espacios. Los espacios disponibles son gavetas a temporalidad que tienen un costo de 6 mil pesos.
Consideró que en en el caso de el panteón San Francisco tendría que aprobarse en el Cabildo el volver a utilizarlo para nuevas sepulturas.
Reiteró que se buscan dos espacios más para creación de nuevos panteones, “pero no hemos podido dar con terrenos que tengan la superficie y el uso de suelo para lograr el visto bueno de la Dirección de Ecología”.

Sin equipo ni protección laboran empleados de la CAPAMA que reparan fugas

Mariana Labastida

Ni jabón ni alcohol les entregan actualmente a los trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) para lavarse después de sumergirse en las tuberías del drenaje para reparar fugas.
Los trabajadores de la paramunicipal que se encargan de reparar las fugas de agua potable tampoco tienen equipo para esas maniobras.
En las brigadas de la CAPAMA que se encargan de reparar las fugas tanto de agua potable como de drenaje, se puede ver a un grupo de hombres vestidos con bermudas y playeras viejas, que les hayan regalado, rotas o desgastadas, incluso algunos usan chalecos naranja cuando empiezan las maniobras en alguna vía para que los automovilistas los identifiquen, y colocan vallas o conos naranja.
La mayoría de los empleados que se encargan de las fugas en las tuberías de la ciudad calzan sandalias, las cuales dejan fuera cuando se meten en los hoyos donde se encuentran los tubos que van a reparar.
Quienes reparan fugas de agua potable se exponen a sumergirse en agua revuelta con tierra la mayoría de las ocasiones, y a utilizar su fuerza para la colocación de piezas de tubería y sus manos para sostenerlas mientras se fijan.
Mientras que quienes lo hacen con fugas de drenaje sólo llevan como protección su propia ropa que decidieron utilizar ese día, sin botas, overoles ni equipo para protegerse del contacto de las aguas residuales, muchas veces no tratadas.
Los empleados comentaron que antes les daban por día jabón y alcohol para lavarse después de hacer alguna reparación y así disminuir el riesgo de contraer alguna infección, pero que actualmente a veces les dan un poco de alcohol y un jabón a la semana, por ello se cooperaran para comprar lo que consideran la medida básica de limpieza para evitar alguna enfermedad.
Otra de las quejas es la falta de material para la reparación de las fugas, así como para cubrir el concreto que se abre para llegar a los tubos, por eso pasan semanas o meses en algunas áreas sin que se termine el trabajo de reparación por parte de la CAPAMA.

De 800 mil vehículos que hay en Guerrero sólo 9 mil están en el Repuve, informan

 

 

La secretaria ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad, Nybia Solís Peralta, dijo que apenas 9 mil vehículos de un total de 800 mil que hay en Guerrero, han sido empadronados en el Registro Público Vehicular (Repuve).
La funcionaria se reunió ayer con empresarios e integrantes del Consejo Ciudadano en un salón de Costera 125, para hablarles sobre los beneficios del registro. A la junta acudió la coordinadora regional del Repuve, Emma Belem Carrillo Güereca.
Durante la junta se explicó que para el correcto funcionamiento de los chips del Repuve, deben estar habilitadas antenas de radiofrecuencia que captan la información y la contrastan con un padrón estatal o con el sistema de reporte de robo de los vehículos.
Muchas veces, indicaron las funcionarias a los empresarios, las facturas de los nuevos vehículos no son requisitadas o lo están con errores.
Nybia Solís dijo que hay 20 antenas de radiofrecuencia en Acapulco, pero falta la conexión que permitirá la verificación de los vehículos que transitan no sólo de aquellos con reporte de robo, sino de todos los que cuenten con el chip del Repuve.
Se indicó también que Guerrero es el estado que más antenas de radiofrecuencia tiene planeadas.
En declaraciones a reporteros, Solís Peralta dijo que en Acapulco hay 2 mil vehículos registrados. “Hay 54 antenas en Guerrero, 18 están en Chilpancingo 20 instaladas en Acapulco, pero falta la conexión que se debe hacer a través de los C-4, un procedimiento establecido por el Programa Nacional de Seguridad Pública para posteriormente enlazar a los municipios a través de los sitios de repetición”.
“Falta tener la operatividad correcta para que las antenas funcionen porque se trata de señal, es la fotocelda para que llegue la señal a la anten, porque hay puntos donde hay señal y en otros es muy débil. En Chilpancingo han reportado más de 2 mil carros con reporte de robo, no obstante hay vehículos que pasan una o más veces frente a alguna antena y activa el reporte de robo”, dijo.
Las antenas, aseguró, quedarán habilitadas en noviembre. Además que el parque vehicular del gobierno estatal y federal han sido registrados, al igual que algunos de los ayuntamientos.
En relación a la incidencia delictiva, afirmó que ésta ha crecido. “No hemos podido bajar de los cinco delitos de alto impacto, pero también el asunto del incremento de la denuncia ciudadana porque ha aumentado la confianza a las policías municipales”.
Estimó que antes de que concluya el año estarán evaluados todos los policías de los 81 municipios de la entidad, incluidas las municipales, los custodios las auxiliares y los estatales.
Del Grupo Táctico Centauro, comentó que se trata de policías capacitados desde su formación oficial y de los 75 de la primera generación, 22 de ellos son mujeres.
Respecto a la certificación policiaca, detalló de los 8 mil 500 policías del estado estaban certificados 3 mil100, no obstante que se llevan 5 mil 400 policías ya evaluados.
De los policías municipales de Acapulco, indicó que el Fortaseg es un recurso extraordinario en materia de seguridad que obliga al Ayuntamiento a cumplir con las metas que se planteó y para tener a su policía debidamente capacitada y certificada, de lo contrario no le liberarán los recursos, de cuyos montos no habló.
Admitió que faltan policías de acuerdo con la normatividad. No obstante puso como ejemplo que este año se registraron 800 aspirantes, pero se descartan 8 de cada diez porque carecen de estudios profesionales, pues la ley de Seguridad Pública establece que debe haber una profesionalización.

Debe Acapulco ponderar su historia y cultura como atractivo, coinciden empresarios

Prestadores de servicios turísticos, hoteleros, y académicos coincidieron en que Acapulco debe restablecer su importancia como puerto clave del comercio global, ponderar su historia cultural e identidad como un atractivo turístico y echar por la borda el soslayo en el que se ha visto envuelto con  la promoción turística tradicional.
El rector de la Universidad Americana, Mario Mendoza Castañeda, comentó que “los acapulqueños y guerrerenses deben continuar con la labor de una prestación del servicio con calidez pero de forma más profesional y aprovechando los recursos naturales, y la conexión con Asia”.
Como lo informó El Sur, el director del Museo Naval de Acapulco, Marcelo Adano Bernasconi, sugirió colocar a Acapulco como puerto clave del comercio global como en sus inicios, de la ruta comercial entre la Nueva España y Asia.
Sin embargo en la actualidad, dijo Mendoza Castañeda, “dependemos del turismo nacional por más de 20 millones de habitantes con la Ciudad de México y debemos consolidarlo porque no hemos sabido aprovecharlo a cabalidad pensando que debe volver el turismo extranjero”.
“Somos poseedores de una gran cultura y lo que debemos hacer es reposicionarnos con la historia, en nuestra cultura, en antropología, para que se interese un turismo especializado, porque nunca se ha realizado, pues contamos con zonas arqueológicas, historia inmensa y como muestra está el Museo Fuerte de San Diego”, indicó.
Habló de una propuesta para realizar el año entrante un congreso internacional que aborde la cultura, la antropología y la historia de Acapulco para que el puerto se reposicione a nivel mundial.
Pidió no olvidar la Zona Económica Especial en La Unión y su conexión con Asia por el potencial que representa para atraer más turismo extranjero.
El hotelero, Manuel Romero Plata, dijo que la historia de Acapulco es poco reconocida pues se habla más de un espectáculo entorno a ésta.
“La existencia de Acapulco obedecía a la actividad económica-comercial y geoestratégica. Conforme pasó el tiempo, el puerto tuvo importancia en los movimientos de independencia de la nación; la geoestrategia seguía poniendo a Acapulco en el mapa. Posteriormente otros fenómenos atrajeron los reflectores al puerto y que se han ido apagando como cualquier cosa que como comienza tiene que terminar”, comentó Romero Plata.
Hoy en día, continuó, “como apunta el director del Museo Naval de Acapulco, la riqueza cultural heredada por ancestros mexicanos y extranjeros nos da la oportunidad de rehacer una actividad económica en Acapulco, que sigue siendo importante por su ubicación en el mapa, nuevamente a aplicar la geoestrategia.
Sugirió hacer una feria cultural que enaltezca el origen del puerto”.
“Esto es, más que recordar la Feria de La Nao, sería recordar nuestra esencia como región que se forjó con el Oriente, África y Europa en amalgama perfecta con nuestra raza nativa. Aquí, convivimos blancos, negros, apiñonados y combinaciones variadas entre sí. Tenemos una riqueza de colorido, alegría y tradiciones tan suigéneris que nos diferencian de cualquier otra región del país y del mundo. Feria cultural de las razas que pudiera tener como invitados de honor a todos esos países que vinieron a aportar y enriquecer los colores y sabores de lo que hoy somos”, explicó.
Romero Plata pidió a las autoridades “elevar el atractivo a escenarios mayores con todas las expresiones culturales como la danza, el teatro, la música, la gastronomía, el intercambio de mercancías y de costumbres que impactaron la vida de tres continentes. Esto se antoja mayor que el Festival Cervantino, Las Jornadas Alarconianas y cualquier otro festival cultural existente. Todo esto en Acapulco, pero bien hecho”.
La integrante de la asociación de Prestadores de Servicios Náuticos, Carolina Ramos Lázaro, dijo que como prestador de servicios en playa la realización de festivales representarían un atractivo para Acapulco porque le falta opciones, dado que “se quedó enfrascado en vida nocturna o playa y no tenemos la actividad cultural”.
Ramos Lázaro comentó que Acapulco, al formar parte de la cultura de Latinoamérica como origen, representa un atractivo para turistas que buscan la riqueza cultura que fomente su intelecto y se enfocan en conocer la cultura.
“Si se hace la ruta náutica, histórica, se reforzará la imagen del puerto para rescatar el turismo internacional. Veracruz tiene un museo naval y es famoso por eso, ¿por qué Acapulco no?”, expresó.
Sugirió en que las autoridades no se enfoquen a traer a los cruceros cuyos visitantes llegan a ver plata en ciertas tiendas, sino que todo tipo de visitantes lleguen a conocer la historia del puerto a través de sus calles, porque lo que ha pasado es que el puerto se ha estancado y no ha enriquecido lo que posee.

Los relatos puros y duros de Emiliano Monge

Durante los años posteriores al Mayo Francés del 68, los escritores se enfrentaban a un dilema que podríamos llamar poético: o se escribía literatura comprometida, en la sintonía de Jean-Paul Sartre y compañía; o se escribía literatura pura, como lo hacía el grupo Oulipo (del francés Ouvrir de littèrature Potentielle que más o menos podría traducirse como taller de literatura potencial). Es decir, ¿se debía escribir literatura sin importar la realidad centrándose en los puntos formales; o se debía responder a la realidad mediante la literatura?
Con el paso del tiempo, esta disyuntiva entre la elección de un camino u otro, ha sido emprendida por los escritores desde todas sus variantes, la realidad y el estilo han convergido o divergido o se han desarrollado en vías paralelas. De alguna forma, el problema no ha sido resuelto del todo, pero, por fortuna, los escritores ya no son juzgados por el camino que tomen, sino por la calidad de su obra.
Emiliano Monge (México, 1978), resuelve el dilema de manera inteligente, pues su narrativa se preocupa tanto por la realidad en México como por el asunto formal, poético. Sirvan los títulos de sus libros para comenzar a pensar en esto: Arrastrar esa sombra (2008), Morirse de memoria (2010), El cielo árido (2012), Las tierras arrasadas (2015) y este año La superficie más honda. En todos, como decía antes, convergen la realidad y la poesía.
Emiliano Monge en estos relatos, desde mi punto de vista, retoma una escuela en verdad brillante que ha habido de narradores mexicanos. Los cuales, a su vez, incorporan la tradición mexicana del cuento. Un género que toma en autores como Juan Rulfo, Emilio Carballido o Amparo Dávila, la riqueza de la identidad popular con las estrategias narrativas modernas. Monge retoma la exploración del lenguaje, la oralidad sin duda, y así hace uso de palabras empleadas tan sólo en provincia, que parecen un tanto arcaicas, de otro tiempo y de otros lares. Descentraliza así, desde el fondo, y da vida a lugares no tan sólo perdidos en nuestro país sino olvidados. Nos recuerda que la escritura es siempre un acto de memoria y a veces de justicia.
También retoma la sordidez y profundidad de escritoras como Amparo Dávila o Inés Arredondo; explora las atmósferas que crean la superficie de las palabras. Lo innombrable que se interpone entre los miembros de una familia. Pienso en esta relación en particular con el relato Testigos de su fracaso, en donde una enigmática y sórdida llamada impide a una familia, inestable, festejar la Navidad. En este cuento descubrimos que en las historias personales, en la vida privada, está la huella del fracaso de una sociedad.
Otros cuentos son Alguien que estaba ahí sobrando, un relato en donde un joven capitalino es sorprendido por la tradición de una provincia que considera a las mujeres como una parte intocable de su propiedad.
Lo que no puede decirnos trata sobre la condición dolorosamente usual en la cual dos jóvenes son perseguidos. No se especifica si por el crimen organizado o por la justicia. Lo que sí queda claro es que ambos tienen un mismo objetivo: asesinarlos.
Mejor hablemos de mí se enfoca en la posición usual del escritor que tan sólo quiere hablar de sí mismo, hasta que la realidad, a punta de plomo, le arranca la venda de los ojos.
Finalmente, en el último relato, La tortura de la esperanza pone los puntos sobre la íes en unos de los problemas más fuertes de México: la violencia entre los jóvenes. Pues en los juegos de los adolescentes aparece la violencia feliz y campante. Dice: “Si Jorge robaba algún estéreo o algún bolso olvidado en un auto, aseverábamos: ¡ese cabrón tiene huevos!, y Jaimito iba corriendo y daba un cristalazo. Si conseguía burlarle a mi padre su pistola, los amigos me aplaudían y Jaimito aparecía al día siguiente cargando la pistola de su padre”.
Si en Juan Rulfo, en Emilio Carballido o en Amparo Dávila la pobreza y la barbarie son el telón de fondo, en estos relatos de Emiliano Monge, la realidad, la violencia cruda y sangrienta, son no sólo el telón de fondo sino el público, los actores, el director y el dramaturgo.
(Emiliano Monge, La superficie más honda, Ciudad de México, Random House, 2017. 146 páginas).

Detrás de la comida que llega a nuestra mesa

Existen algunos bienes públicos generados por la vida rural que la urbanidad ya no valora. Ya no valora ni asigna precio. Porque ni se le aprecia o se le significa, ni se le mercantiliza. Leí alguna vez el famoso estudio sobre los niños de ciudades estadunidenses que piensan que la leche chocolatada viene de vacas color café (78 por ciento no sabía que el pepinillo era pepino y 50 por ciento no sabía que el tomate venía de una planta). Y no es un mal chiste, muchos niños en las ciudades creen que la leche viene del refrigerador o hay adultos que piensan que el problema del hambre se soluciona con más empresas como Kellogs. El ejemplo con las mercancías es demasiado sencillo de entender: la sociedad industrial educa para desaparecer ante nuestra conciencia que las mercancías que adquirimos no incluyen relaciones sociales y relaciones de producción.
Cada producto agrícola que llega a nuestra mesa no es solamente un producto que sirve para comer, es también tierras, dueños de las tierras, intermediarios, jornaleros explotados, externalidades negativas al medio ambiente, dominio de corporaciones internacionales y un largo etcétera. Claro, es también empleo y bienestar de millones de campesinos, según la fuente del producto. Y ahí es donde está la clave: ¿de dónde viene el producto que se consume? En la respuesta se halla la ruta para comenzar a redirigirnos hacia un consumo más responsable con el medio ambiente, con los recursos naturales y con los campesinos.
Pero hay otro nivel más profundo, por lo intangible. La vida rural –en concreto, la vida campesina– genera bienes públicos que no observamos porque no están en el mercado. El agua, el oxígeno, el enfriamiento del planeta, la conservación de especies y ecosistemas, la pervivencia de sistemas de producción y culturas, el atesoramiento de formas de alimentación que, de no ser por la vida rural, ya no existirían –¿quién paga por este resguardo cultural?–; y es precisamente la parte más amenazada de la ruralidad la que mantiene la generación de estos bienes comunes: el manejo forestal comunitario y la agricultura de pequeña escala.
¿Para qué necesitamos a los campesinos de subsistencia, si podemos importar maíz del “cinturón de maíz norteamericano”? Los campesinos de subsistencia mantienen abejas meliponas entre miles de insectos polinizadores que brindan servicios a los agricultores medianos e intensivos, mientras la producción de maíz del mencionado cinturón está poniendo en riesgo a la mariposa monarca. He ahí la utilidad pública de la agricultura de pequeña escala.
La paradoja de los pequeños productores agrícolas es que sus ingresos nunca son suficientes para seguir resguardando los bienes públicos que genera. Esta baja monetarización de su economía resulta en pobreza ante la presión del sistema para que se tornen consumidores de mercancías externas, lo que conduce a la carencia alimentaria y desnutrición. Y finalmente, en deterioro de recursos naturales, abandono de sistemas de producción diversificados y en pérdida de biodiversidad. Salir de esta trampa puede costar generaciones.
La cosificación de la conciencia estimulada por el sistema industrial ha generado consumidores de mercancías sin idea de las relaciones, pero también ha generado productores aspiracionales que esperan convertirse en productores extensivos y agroindustriales a toda costa. Si bien regular ambientalmente la agricultura industrializada es un reto inmenso, mantener a los pequeños productores como tales también lo es, pues esto atraviesa por sus deseos de adquirir cierto estatus social. Por ejemplo, en la mixteca oaxaqueña, los monjes dominicos introdujeron la crianza de ganado menor para los indígenas y permitieron –por orden real– la crianza de ganado mayor sólo para los criollos; desde ahí, ser ganadero es un estatus de hombre blanco superior mientras que ser productor de ganado menor es estatus de hombre indígena inferiorizado. Eso se observa en muchos lugares donde la ganadería no es rentable en ningún aspecto y más que una caja de ahorros –como se cree– es una cuestión de estatus social. Disolver este trauma social no es cosa menor. Convencer a un pequeño productor de que su agricultura diversificada, su agroecología, tienen mayor valor que ser un productor de monocultivo, es una tarea difícil en un contexto de presiones sobre su sistema interior de deseos proveniente del exterior.
Quizá la sociedad urbana en esta tarea tenga un papel mucho mayor del que ha asumido hasta ahora. Revalorar el origen, las relaciones sociales que implican los productos y los bienes públicos que genera la pequeña agricultura coadyuvaría a fortalecer las estrategias de sociedad civil y gobiernos que empujan el sostenimiento de estos sistemas.

La caminera

La agricultura que regenera los servicios ambientales no podría alimentar al 75 por ciento de la población urbana, tal vez, pero mantiene servicios hasta para la agroindustria que alguien tiene que empezar a valorar y a-preciar.

Foro de organizaciones en Guerrero

Guerrero está entre los estados más marginados, más violentos y más inseguros del país. Según datos oficiales, hay más de un millón y medio de guerrerenses que sufren de carencia alimentaria y hay más de 25 grupos del crimen organizado operando en su territorio. Además, alrededor del 23 por ciento de su superficie está concesionada a compañías mineras y, por otro lado, es históricamente de los estados en que más se reprime a la población (bastan como ejemplo las matanzas de Aguas Blancas y El Charco y por supuesto el caso Ayotzinapa). Por si fuera poco, es vulnerable a terremotos y huracanes; apenas  hace unas semanas el huracán Max dejó más de 3 mil viviendas dañadas y el sismo del 19 de septiembre afectó a alrededor de otras mil.
Al mismo tiempo, o tal vez a causa de todo lo anterior, su gente lucha por defenderse y salir adelante. Más allá de los movimientos armados o guerrilleros que ha habido y hay en el estado están las organizaciones y movimientos sociales de diversos tipos, que luchan día a día contra la inseguridad, contra las violaciones a los derechos humanos, contra la pobreza, contra las mineras, contra las injusticias en general y para mejorar sus condiciones de vida.
Hay organizaciones productoras, están las policías comunitarias, organizaciones indígenas, organizaciones de afrodescendientes que luchan por su reconocimiento, otras que defienden su territorio, organizaciones de mujeres, estudiantiles, sindicatos y un largo etcétera. De éstas, algunas se coordinan para trabajar en conjunto pero otras se pelean entre ellas.
En este contexto, se llevará a cabo del 20 al 22 de octubre en Cuajinicuilapa el Foro Movimientos sociales desde el sur hacia la nación. Debate para una agenda común. La convocatoria es para todas las organizaciones y movimientos sociales de Guerrero, y se incluye a otros estados del sur.
Los convocantes son, como indica la invitación al evento, un grupo de instituciones académicas y organismos de la sociedad civil que desde hace tiempo han tratado de “construir una relación de acompañamiento, apoyo e intercambio de ideas con los movimientos y procesos sociales en el sur del país”. Entre éstos se encuentran la Red Mexicana de Estudios de los Movimientos Sociales, la Universidad de los Pueblos del Sur, la Universidad Autónoma de Chapingo, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, el Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria y diversas áreas de la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad Autónoma de Guerrero, la Universidad Autónoma Metropolitana y la Universidad de la Ciudad de México. El Ayuntamiento de Cuajinicuilapa será el anfitrión del evento.
El foro busca generar un espacio de diálogo y reflexión entre las organizaciones que permita crear acuerdos, construir una agenda común y revertir el proceso de erosión social que, se afirma en la convocatoria,  “se ha agravado ante la estrategia gubernamental de división que enfrenta a las organizaciones y movimientos sociales otrora afines y que redunda en el debilitamiento de la democracia, la caída de los niveles de vida, pero sobre todo en la pérdida cada vez mayor de derechos, así como de los ámbitos de justicia para la sociedad”.
Este evento constituye una importante oportunidad para que las organizaciones y movimientos sociales de Guerrero limen asperezas y se pongan de acuerdo para luchar en conjunto contra sus enemigos comunes; si la aprovechan y lo logran van a adquirir una gran fuerza.