De 200 a 250 millones de pesos, los daños por el paso del huracán Max, informa Astudillo
Se buscará apoyo del gobierno federal para atender a damnificados, adelanta el gobernador
Daniel Velázquez
El gobernador Héctor Astudillo Flores estimó que los daños causados por el huracán Max ascienden a 200 o 250 millones de pesos. Informó que hoy regresan a clases en la Costa Chica y que ayer se restableció el servicio de energía eléctrica en todas las comunidades que fueron afectadas por las lluvias.
En conferencia de prensa en las oficinas de la Promotora Turística (Protur), el gobernador hizo una relatoría de las acciones de prevención que su gobierno llevó a cabo y de atención a los afectados por el huracán Max categoría 1 que el jueves por la tarde tocó tierra en Florencio Villarreal (Cruz Grande).
Por la tarde en un aviso preventivo, el gobierno del estado precisó que en los municipios de San Marcos y Florencio Villarreal no se reanudarían clases porque está en revisión la infraestructura educativa en ambos municipios.
El gobernador informó que la solicitud de declaratoria de emergencia es para unos 25 municipios, donde se incluyen todos los de Costa Chica, parte de Acapulco y Costa Grande.
Héctor Astudillo adelantó que buscará que de parte del gobierno federal se puedan aplicar algunos programas para atender a los damnificados con programas federales.
Astudillo Flores indicó que ayer funcionarios del gobierno del estado, organizados en comisiones continuaban con supervisión de daños en los municipios de Costa Chica y que por la tarde se tendría una reunión para conocer cómo estaban las condiciones de los municipios.
Las estimaciones preliminares del gobierno del estado es que son unas 3 mil o 4 mil casas dañadas por las lluvias. Cuatro cortes a la carretera Acapulco-Pinotepa dejaron las lluvias. Los vientos derribaron 750 árboles desde Acapulco hasta Copala. El servicio de energía eléctrica estuvo suspendido en algunos casos 24 horas y en otros “los menos” apenas ayer se restableció.
Indicó que en Petatlán también hubo unas 400 casas inundadas.
Agregó que hay pérdidas materiales pues varias familias perdieron sus muebles, además se afectaron las actividades económicas como pesca y agricultura. Indicó que en el caso de los pescadores se aplicaría un programa de empleo temporal y lo mismo en cuanto a los campesinos.
Astudillo Flores explicó que el huracán mantuvo una ruta errática pues en lugar de seguir hacia el norte, retrocedió hacia la Costa Chica. Destacó que una decisión acertada fue la apertura mecánica de la barra de la laguna de Tres Palos pues eso evitó inundaciones en diversas zonas de Acapulco. “Acapulco se salvó de que entrara de frente el huracán, se fue hacia la Costa Chica”.
Abundó que este tema causa conflictos porque en ocasiones la gente se opone y en el caso de Tecomate, dijo que si la barra se hubiera abierto de manera mecánica se pudieron haber evitado las inundaciones.
Informó que un helicóptero realizó sobre vuelos en La Montaña para conocer el nivel de perjuicios que dejaron las lluvias en caminos y carreteras, principalmente en la carretera Tlapa-Marquelia.
Durante la conferencia relató que las dos poblaciones en las que se registró la mayor emergencia por el huracán fueron Tecomate Pesquería, del municipio de San Marcos, y Cuatro Bancos, municipio de Florencio Villarreal.
En Tecomate Pesquería, se instaló un comedor comunitario, se llevaron pipas de agua potable, servicios de atención médica, se restableció el servicio de energía eléctrica y se mejoró el camino de acceso a la comunidad; en Cuatro Bancos, el Ejército llevó una planta potabilizadora para solucionar de inmediato el problema de acceso al agua potable.
El gobernador detalló que desde el lunes 11 se mantuvo el monitoreo al fenómeno meteorológico que había frente a las costas del estado y se les notificó a los 81 alcaldes.
Para el jueves 14, “de último momento” se tomó la decisión de suspender clases. Para el viernes conoció las consecuencias del huracán y se dedicó a atender y resolver momentáneamente los daños para recuperar el paso de la carretera Acapulco-Pinotepa. También ese día se restableció el servicio de energía eléctrica
De la queja de que los vecinos de las zonas afectadas no fueron alertados de la llegada del huracán, el gobernador dijo que se hicieron las notificaciones pero reconoció que en ocasiones la gente prefiere no atender los avisos de prevención.
Siguen sin electricidad vecinos de Tecomate, San Marcos, a cuatro días del huracán Max
Piden al gobierno del estado la reposición de equipos de pesca que perdieron con los vientos y las lluvias del jueves. Hasta ayer, sólo han enviado un camión pipa con agua, que fue insuficiente para toda la población, se quejan. Responsabilizan de las afectaciones al gobierno municipal, porque en la cabecera avisó del huracán pero en las comunidades no
Abel Salgado
Tecomate Pesquería, San Marcos
A cuatro días de que el huracán Max devastó la actividad económica de Tecomate Pesquería, San Marcos, vecinos demandaron que se restablezca la energía eléctrica y que les entreguen lanchas, redes y otros materiales a los pescadores afectados por los vendavales e inundación.
Reclamaron que la mañana de ayer llegó sólo una pipa con agua, insuficiente para la población.
A lo largo de los 13 kilómetros de camino, había árboles caídos que bloqueaban el paso. El trayecto que antes del huracán Max hacía una camioneta de pasajeros en 25 minutos, desde el viernes es de hasta una hora; la comunidad se dedica exclusivamente a la pesca.
El clima soleado a medio nublado de ayer fue propicio para poner a secar pescado en los barandales de algunas casas. Al menos en dos casas a orillas de la laguna de Tecomate, mujeres colocaban la poca pesca que quedaba.
De acuerdo con el vecino Celso Ruiz Ignacio, la atención inmediata de Protección Civil del estado se ha enfocado en la tala de árboles que ponen en peligro a la población en las casas y en los caminos; sin embargo, en la calle Guadalupe, a un costado de la cancha de futbol continúan tiradas dos placas de láminas de metal que servían de techo para las dos gradillas. Las láminas de cinco por tres metros se despegaron junto a la base de cemento.
La inundación del jueves alcanzó medio metro. El agua dejó inservibles los aparatos electrónicos, muebles de madera; solo les queda su ropa. Mientras lavaba su ropa en un lavabo, Celso Ruiz contó que la tarde del jueves, cuando el agua empezaba a estancarse, se fueron a la casa de dos pisos de un vecino en la cabecera municipal.
Considera la visita del domingo del gobernador Héctor Astudillo Flores, como parte del pago pendiente por haber votado casi toda la comunidad priista en las pasadas elecciones, “él nos vino buscando, que lo apoyáramos en las elecciones para gobernador y estuvimos con él, y es el momento que nos ayude ahora él”, dijo.
Él fue uno de los pocos que recibieron agua, apenas pudo llenar un tambo con el que lavó su ropa.
Interpretó un cese de la lluvia como la salida de Max; sin embargo, estaban en el ojo del huracán, y cuando regresó el aguacero acompañado de vientos más fuertes los tomó por sorpresa.
Criticó que no se avisara a la comunidad, que tiene más de 800 vecinos, “vino el presidente municipal, pero 10 minutos después se vino Max sobre nosotros, así que a él no le tocó aquí”.
El arroyo que cruza el camino a Tecomate fue otro factor de la inundación, cuando árboles y tierra provocaron que se saliera de su cauce y que llegara con fuerza a las casas a un costado de la cancha de futbol y al centro del pueblo.
El vecino Bernardo Sugía, que vive en la casa que recibió el impacto del techo de las gradas del campo de futbol, dijo que no tenía nada que reclamar los gobiernos, a pesar de que el huracán Máx levantó su techo de cartón, y la corriente de agua que se formó en la calle estuvo a punto de llevarse a su hija y a su nieto cuando trataban de escapar.
En los últimos tres días, el adulto mayor recibió despensas del DIF diariamente y ayer pasó un camión pipa de agua, y pese a que no ha recibido agua embotellada, confía en que el gobernador enviará agua en garrafones.
Pide que a los pescadores se les entregue lanchas aunque no pertenezcan a cooperativas, ese es su caso, porque no pertenece a una sociedad cooperativa, aunque él y su familia viven de la pesca, “se perdió mi panga y le pedimos al gobernador que nos ayude”.
La falta de energía eléctrica es la principal carencia, la comunidad permanece en penumbras desde el jueves; en las calles hay cables sueltos, en la mayoría de los casos por árboles que cayeron encima.
La vecina del Centro de Tecomate, Ana Fernández dijo que el gobierno ha llevado lenta y escasamente ayuda, como despensas y hasta ayer una pipa de agua de la que ella ya no alcanzó a abastecerse.
Su casa de concreto resistió los vendavales del jueves, las láminas de cartón y metal del vecino de enfrente se impactaron en la herrería de ella, “sí es cierto que no tuve fuertes afectaciones, ese día iba a salir con mi niña, y justo antes las laminas pegaron en mi herrería, por eso nos quedamos a que se calmara y después nos fuimos a San Marcos”. En el lugar, el agua alcanzó casi medio metro.
La mujer responsabilizó de las afectaciones al gobierno municipal y a su presidente priista, Juan Molina, porque en la cabecera mediante perifoneo se avisó del huracán, pero en las comunidades no. Sin señal de telefonía celular ni fija, y sin energía eléctrica, estaban incomunicados.
“Muchos dejaron sus papeles en casa, porque el presidente (de San Marcos) vino temprano, pero nunca nos dijo ‘sálganse que viene el huracán fuerte’, no dijo nada, nada más vino a ver y se fue sin avisarnos, eso es lo malo, porque dicen allá, en San Marcos, una camioneta con bocina anduvo dando vueltas, y aquí con nosotros no”.
Narró que sus dos hijos lloraron porque creyeron que morirían inundados. Dijo que en sus 30 años de vida, “jamás había visto algo tan feo. No fue el agua, sino el viento”.
Desde las 5 de la mañana del jueves, Tecomate Pesquería no cuenta con servicio de energía eléctrica. Ayer en un recorrido desde mediodía hasta las 3 de la tarde, en la comunidad no contaban con ese servicio. La CFE, con al menos cuatro camionetas y una grúa, pedía a los vecinos ayuda para colocar las placas de conexión; los trabajadores de la paraestatal, desde los postes bajaban el cableado para la reinstalación del servicio.
Protección Civil censó 40 casas dañadas, pero hay más de 250
El gobernador se comprometió el domingo en una visita a ayudar, a los damnificados de 40 casas afectadas, de acuerdo con el censo de Protección Civil estatal, aunque los propios vecinos aclararon que eran más de 250 las casas afectadas, es decir, tres cuartas partes de las viviendas de la comunidad.
Ayer se instaló en la escuela primaria un comedor que desde la mañana empezó a ofrecer alimentos. Los vecinos que requieren agua embotellada, carne, huevos o tortillas, tienen que esperar a algún compañero que lleve una camioneta, que los saque de Tecomate y los acerque a la cabecera municipal.


