La instalación de un sistema biométrico para el control de asistencia del personal académico, técnico y administrativo de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), responde a una observación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de 2015, y comenzó a aplicarse en oficinas de Rectoría, informó el jefe de departamento de Personal, Romualdo Hernández Alvínez.
Consultado sobre la medida que se impugnó en sesión del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UAG (STAUAG), aclaró que el sistema se irá implementando de forma paulatina, no en el corto plazo, y el planteamiento tampoco es inflexible.
Estimó que de no atender las observaciones de la ASF, con las nuevas leyes anticorrupción y fiscalización, pueden llegar sanciones a la institución y la retención de recursos.
Para los trabajadores, dijo que la administración seguirá siendo sensible en situaciones de inseguridad, a los asuntos de salud o de tipo personal, sin embargo, opinó que el problema de fondo son los universitarios con plazas en otros centros de trabajo, con horarios incompatibles.
De haber dictado la medida de forma unilateral, violentando el contrato colectivo de trabajo, el funcionario respondió con dos oficios fechados el 19 de junio de 2017, dirigidos a integrantes de los consejos ejecutivos centrales de los dos sindicatos de la universidad, donde incluye la propuesta del procedimiento para el registro de asistencia de trabajadores técnicos, y donde los convoca a analizar y acordar el procedimiento para el registro de asistencia.
Aseguró que no atendieron a la comunicación, pero hubo quien pidió un periodo de sensibilización, para aplicar la medida de control de asistencia, lo que consideró una falta de conocimiento del derecho laboral.
Recordó que desde la firma del primer contrato colectivo en 1976, se estableció que la jornada de trabajo de tiempo completo era de 40 horas, de medio tiempo, 20 horas, y el personal de asignatura sin horario fijo, y en la cláusula 75 se establece el mecanismo bilateral de control de la jornada de trabajo, que se realiza a través de firmas en libretas de entrada, salida y de jornadas extra clase.
No obstante, señaló que hay situaciones extraordinarias por la crisis de inseguridad, y han recorrido los horarios de ingreso y salida, como al personal de limpieza de Rectoría, cuyo horario comienza a las 5 de la mañana. Explicó que se acordó que su entrada fuera a las 6 de la mañana, pero no se modificó el horario de salida.
Consideró que los trabajadores tendrán que tener más compromiso con la institución.
De las prestaciones señaladas en el contrato colectivo, confió poder justificarlas apropiadamente ante la ASF, para corregir posibles irregularidades.
Con este sistema, indicó que cuatro retardos implica un descuento por día. Habrá permisos por comisión institucional, por consultas médicas y cuestiones personales, pero aclaró, que si estos permisos suman ocho horas en un mes, es decir una jornada laboral, se aplicaría otro descuento.
Subrayó que comenzaron a aplicar este sistema en Rectoría, por fases y paulatino. Se instaló un programa piloto, seguirá la oficinas de la región Sur y Norte del estado, las más representativas, después las unidades académicas de Chilpancingo y Acapulco, donde hay mayor personal.
Señaló que fue nombrado jefe de departamento el 1 de junio, precisamente para echar a andar en el estado el sistema digital de nodos en las regiones que, en automático, con un reloj digital biométrico (huella digital o identificación del iris), registre todas las incidencias del personal.


