
Un hombre crítico con el presidente estadunidense, Donald Trump, la emprendió a tiros ayer en un entrenamiento de beisbol al que asistían una veintena de legisladores republicanos, hiriendo a uno de sus líderes en el Congreso y a otras cuatro personas.
A las 07.00 de la mañana de ayer, James Hodgkinson, de 66 años y natural del estado de Illinois, realizó varios disparos contra congresistas, familiares y asesores que preparaban un partido de beisbol benéfico contra los demócratas, una de las pocas muestras de unidad bipartidista en Washington.
Trump afirmó en breve comparecencia desde la casa Blanca, que el sospechoso del tiroteo ocurrido ayer en Alexandria (Virginia), a las afueras de Washington, ha fallecido a causa de las heridas sufridas cuando fue reducido por las autoridades.
Trump llamó a la unidad política tras surgir informes de que el supuesto autor del tiroteo, identificado por fuentes policiales citadas por los medios como Hodgkinson, tenía ideas progresistas y quería “destruir” al presidente estadunidense.
“Podemos tener nuestras diferencias, pero en tiempos como estos nos viene bien recordar que todos los que sirven en nuestro Capitolio están ahí porque aman su país. Somos más fuertes cuando estamos unidos y cuando trabajamos por el bien común”, dijo Trump.
El congresista Steve Scalise, de 51 años, representante por Luisiana y el tercer republicano de mayor rango en la Cámara de Representantes de Estados Unidos, recibió un disparo en la cadera y se encuentra en condición “crítica”, informó el hospital Washington MedStar, donde fue sometido a una operación de urgencia.
Matt Mika, exasesor parlamentario y miembro de un grupo de cabildeo ante el Congreso, también fue alcanzado por los disparos y se encuentra en estado “crítico”.
El tercer herido identificado es Zachary Barth, asesor de la oficina del congresista de Texas Roger Williams, quien pudo anunciar en su cuenta de Facebook que había sido herido y se encontraba en el hospital fuera de peligro.
Los otros dos heridos son miembros de la policía del Capitolio, quienes estaban desplegados en el complejo deportivo de este tranquilo vecindario a las orillas del río Potomac para brindar protección a Scalise, miembro de la cúpula de liderazgo republicana en el Congreso, y fueron los primeros en responder.
Hodgkinson había mostrado en las redes sociales animadversión contra Trump y el Partido Republicano, al tiempo que había inundado con llamadas de queja el teléfono de su representante en el Congreso.
El senador Bernie Sanders, exaspirante a la candidatura demócrata a la Presidencia por el ala más progresista del partido en 2016, confirmó ayer en el Senado que “aparentemente” Hodgkinson fue voluntario de su campaña, algo por lo que se declaró “asqueado”.
No obstante, Tim Slater, el agente del FBI encargado del caso, indicó en rueda de prensa que era “demasiado pronto” para asegurar que el atacante tenía como intención matar a miembros republicanos del Congreso, aunque todos los indicios apuntan a que detrás había una motivación política.
Esta es la primera vez desde un tiroteo en 2011, que casi acaba con la vida de la congresista demócrata Gabby Giffords, que un miembro activo del Congreso es tiroteado en Estados Unidos, que sigue manteniendo la legislación más permisiva en tenencia de armas de un país desarrollado.
El gobernador de Virginia, Terry McAuliffe, confió desde el lugar del suceso en que “ojalá esto sirva para que republicanos y demócratas acerquen posturas” y reabran el debate sobre el control de armas.
Trump, que cumple 71 años, realizó junto a la primera dama, Melania Trump, una visita sorpresa al hospital MedStar Washington Hospital Center donde se recupera Scalise.
Por otro lado, el fiscal especial de Estados Unidos, Robert Mueller, investigará al presidente Donald Trump por presunta obstrucción a la Justicia, en el marco de la supuesta influencia de Rusia en las elecciones presidenciales del año pasado, informó ayer el diario Washington Post.
Un portavoz del abogado personal de Trump criticó la versión de que está siendo investigado por la Justicia, pero no rechazó directamente el artículo del “Washington Post”.
En tanto, el Senado de Estados Unidos votó ayer a favor de imponer más sanciones a Rusia por su supuesta injerencia en las elecciones presidenciales de 2016, pese a la advertencia del secretario de Estado estadunidense, Rex Tillerson, de que esa medida podría impedir un “diálogo constructivo” con Moscú.
Por 97 votos a favor y 2 en contra, los senadores validaron un plan bipartidista sobre Rusia que se incluirá en otra ley con sanciones a Irán que la Cámara Alta podría aprobar esta semana.
Así también, Trump amplió ayer la fecha de vencimiento de su veto migratorio con el objetivo de que su pronta expiración no sea un motivo para que la Corte Suprema rechace considerar el asunto.
El presidente aprobó los cambios en un memorándum, ya que el alto tribunal está evaluando si admite a consideración el caso, pero al cumplirse casi los 90 días desde que Trump firmó la orden, el litigio podría haber sido rechazado para la revisión de los nueve jueces.
Cuatro muertos y dos heridos en un tiroteo en San Francisco
Un tiroteo ocurrido ayer en un centro de mensajería UPS del área de Potrero Hill (San Francisco, EU) ha dejado al menos cuatro muertos, incluido el sospechoso, y dos heridos, informaron ayer las autoridades locales.
El supuesto autor de los hechos es un trabajador de la empresa, según confirmó UPS en un comunicado.
El resto de las víctimas mortales eran también trabajadores de la compañía, que se encontraban en el almacén del establecimiento en una reunión matutina antes de comenzar su turno.
El sargento de policía Toney Chaplin dijo en una conferencia de prensa que el sospechoso se disparó a sí mismo tras abrir fuego contra sus compañeros. El tirador falleció minutos después en el hospital general de San Francisco.
El centro médico que ha acogido múltiples víctimas provenientes del lugar de los hechos, no ha dado detalles ni sobre el número ni sobre la gravedad de los heridos.