Natalia Vitela / Agencia Reforma
Ciudad de México
Ante los planes de deportación masiva de migrantes por parte del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, Claudia Sheinbaum aseguró ayer que el gobierno mexicano tiene un plan para recibir a los mexicanos.
“En caso de que hubiera deportaciones, nosotros vamos a recibir a las y los mexicanos, y tenemos un plan para ello. Tenemos un plan y lo estamos desarrollando”, afirmó la presidenta en su conferencia.
Sin embargo, indicó, se busca demostrar al Gobierno estadunidense por qué no debe deportarse a los connacionales, los cuales benefician la economía del país vecino.
“De hecho, hoy (ayer) hay una reunión sobre ese tema con el gabinete, sobre los distintos temas que vamos a tratar con la administración del presidente Trump. Comercio, migración, seguridad, hasta cuestiones culturales de amistad, todo lo que tiene que ver con la relación bilateral y trilateral también, con Canadá, en el caso del T-MEC.
“Entonces, todavía no hay una reunión, pero esperamos que se pueda dar para poder mostrar toda esta información. Porque a veces, con una frase que no tiene un sustento, se acusa, por ejemplo, a las y los mexicanos en Estados Unidos”, agregó.
Sheinbaum aseguró que además se está dando el fortalecimiento de los consulados, y recriminó que se trate a los migrantes como criminales.
“Evidentemente no estamos de acuerdo en que se trate a los migrantes como criminales. Para eso existen las instituciones de justicia en cualquier lugar del mundo.
“Por eso ayer (miércoles) hice un especial énfasis, y lo vamos a seguir haciendo… de la importancia del trabajo que realizan las y los mexicanos en Estados Unidos. Cuántos recursos pagan en impuestos. El trabajo que realizan, que es de primera, la necesidad de los Estados Unidos de esos trabajadores y esas trabajadoras”, agregó.
Reforma publicó que tras la victoria en las elecciones de Estados Unidos, el equipo de Trump, aceleró la preparación de los planes para cumplir su promesa de deportaciones masivas.
Los colaboradores del republicano, que iniciará en enero su gobierno, también analizan una declaración de emergencia nacional para usar recursos, bases y elementos militares para detener y expulsar a los migrantes, así como retomar la construcción del muro fronterizo.
