Alejandro Guerrero
Iguala
Padres de familia, docentes y autoridades comunitarias de la localidad Santa Teresa, en Iguala, se inconformaron la tarde de este viernes para exigir al gobierno estatal la terminación de la reconstrucción de la primaria Miguel Hidalgo, a dos años de que inició su reconstrucción, lo que obligó al uso de aulas improvisadas con precarias condiciones.
A las 2:30 de la tarde de este viernes, más de 50 padres de familia, docentes y el director de la escuela se concentraron en las improvisadas instalaciones del llamado casino del pueblo, ubicado cerca de la carretera federal México-Acapulco, en la salida a Chilpancingo, donde convocaron al delegado de Gobierno de la zona Norte, Rodolfo Martínez Menes, para exigir su intervención en la conclusión de la obra.
En la reunión que tuvieron en las instalaciones, bajo un techado de lámina que es ocupado como cancha, lugar de esparcimiento de los alumnos y donde reciben clases de Educación Física, advirtieron que seguirán con la toma de la carretera federal en caso de omitir su llamado.
De acuerdo con la información de los vecinos, hace dos años el Instituto Guerrerense para la Infraestructura Física Educativa (IGIFE) inició la demolición y reconstrucción de la escuela, debido a daños en su estructura, así como a sismos recientes, y a dos años, sólo ha concluido la primera etapa.
En este tiempo, explicaron los padres, primero rentaron casas para que sus hijos recibieran las clases y desde hace más de un año los distintos grupos fueron instalados en aulas improvisadas en el casino.
Los salones provisionales están en precarias condiciones, por la falta de ventilación en época de calor, además hay goteras y encharcamientos durante las lluvias, así como la presencia de fauna, como aves que habitan en el lugar y defecan en las butacas y salones de clases.
Durante la reunión, madres y padres de familia se inconformaron y exigieron la terminación de la escuela, advirtiendo que su temor es que concluya el actual gobierno estatal y la obra quede inconclusa.
El delegado de gobierno, Rodolfo Martínez se comprometió a que la construcción de la obra se va a terminar, para que los directivos, docentes y alumnos regresen a su escuela. Recordó las palabras de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda durante su gira de trabajo del miércoles en esta ciudad, donde garantizó que ninguna obra iniciada en su gobierno se va a quedar inconclusa, “este es un problema que no lo va a dejar a medias y lo tiene que terminar”, dijo.
Prometió que en breve llevará al director del IGIFE para que firme un convenio con los inconformes, “y nos diga cómo va a trabajar, porque no podemos seguir así”. Asimismo, el funcionario estatal pidió a los padres y pobladores tener un “poquito de paciencia” y afirmó que la obra va a la mitad.
Una madre pidió al delegado estatal que “le diga a la gobernadora que nosotros paciencia y tiempo ya no tenemos, porque ya nos vienen las aguas, aquí se nos inunda, por lo que necesitamos la escuela ya”.
Advirtió el temor de que la obra no se termine ante el inicio del próximo proceso electoral y el cambio de gobierno, destacando que al actual gobierno le quedan menos de dos años, que la obra iniciada hace dos años está al 50 por ciento de construcción.
Otra madre recordó que han hecho las cosas bien con las autoridades, con reuniones a las que han sido convocados, pero denunció que siempre les dan “largas” y consideró que no es necesario llegar a paros laborales y cerrar carreteras, “pero es la única manera que el gobierno nos ha escuchado”.
Señaló que si no hacen esas protestas “el gobierno no nos escucha y siempre nos dan largas. Ya es justo que nos escuchen, no es necesario que les vayamos a cerrar las carreteras, pónganse a trabajar un poquito y volteen a ver a Santa Teresa”.
Asimismo, resaltó que las aulas improvisadas se han ido mejorando, pero por las aportaciones de los padres de familia y no por las autoridades, “los papás ya estamos cansados y hartos de tantas cooperaciones”.