* Reunión en Chilpancingo el secretario de Gobierno Marcelino Miranda y el magistrado Lorenzo Jáuregui con las autoridades indígenas * Se comprometen los funcionarios a intervenir ante las instancias federales para dar un marco jurídico al sistema de justicia y seguridad pública indígena * Analizarán los acuerdos del Encuentro Indígena del 21 y 22 de marzo y revisar las órdenes de aprehensión contra los comisarios
Hugo Pacheco León, corresponsal, Chilpancingo * La posición del gobierno del estado dio ayer un giro al retractarse del ultimátum que dio el 26 de febrero a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de La Montaña-Costa Chica para disolver la Policía Comunitaria y desarmar a esta organización indígena. Además se comprometió con los comisarios municipales a intervenir ante las instancias federales para dar un marco jurídico a su sistema de justicia y seguridad pública.
Asimismo, se manifestó la disposición del gobierno estatal de continuar con la Mesa de Diálogo para analizar los acuerdos emanados del Encuentro Indígena del 21 y 22 de de este mes en San Luis Acatlán, revisar el caso de las órdenes de aprehensión contra los comisarios de la Coordinadora y buscar integrar al Congreso del Estado y el Poder Judicial a los trabajos.
Mientras, el magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Julio Lorenzo Jáuregui pese a que sigue firme en su posición de calificar a la Policía Comunitaria de inconstitucional, también cambió su actitud y confió a los comisarios municipales que en tanto se trabaja en la Mesa de Diálogo, el Ejército mexicano y la Policía Judicial del Estado no pueden desarmarlos.
Para llegar a acuerdos y dar solución al caso de la Policía Comunitaria y en general al sistema de justicia y seguridad pública practicada sistemáticamente en las comunidades de la región Montaña-Costa Chica que comprende los municipios de San Luis Acatlán, Malinaltepec y Azoyú el gobierno del estado dio facilidades necesarias para que las autoridades indígenas se reúnan, tomen acuerdos y les entreguen propuestas en el tiempo que estimen necesario y fijen fecha del próximo encuentro.
Sí quedó claro de parte del gobierno del estado que no puede tramitar el permiso colectivo para la portación de armas en caminos y veredas de la región de La Montaña-Costa Chica, porque se corre el riesgo de violar la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos. Así que será responsabilidad de la Coordinadora buscar los mecanismos jurídicos y políticos para evitar ser desarmados por los militares.
Recibieron a los comisarios de la Coordinadora el secretario general de Gobierno, Marcelino Miranda Añorve; el secretario de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, Luis León Aponte y el magistrado Julio Lorenzo Jáuregui.
Antes de iniciar la reunión los comisarios Medardo Castro Marín y Ciriaco Rojas pidieron a Marcelino Miranda que sólo hablaran ellos como autoridades civiles y pidieron la salida del secretario de Seguridad Pública, Luis León Aponte, porque tratarían asuntos políticos.
El mayor Luis León Aponte dijo que como una muestra de buena voluntad y como ejemplo de la disposición que existe en el gobierno que encabeza René Juárez Cisneros, se retiraría de la reunión y que en los encuentros subsecuentes “con gusto” acudiría al llamado. Y se salió.
De parte de la Coordinadora asistieron 10 comisarios de los municipios de Malinaltepec y San Luis Acatlán encabezados por Medardo Castro, Ciriaco Rojas y los dirigentes del Consejo Guerrerenses 500 Años de Resistencia Indígena, Cirino Plácido Valerio y Amador Cortés, además del coordinador del Centro Regional de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández y el investigador de la UAG, Renato Ravelo Lecuona.
La interlocución con el responsable de la política no con el de seguridad pública
Las autoridades indígenas se presentaron ayer a la reunión en el Palacio de Gobierno que inició a las 2 de la tarde y culminó dos horas después, donde hubo acceso a la prensa.
La reunión había sido parte del ultimátum dado por el gobierno del estado en la reunión del pasado martes 26 de febrero bajo el compromiso de que la Coordinadora debería traer los acuerdos sobre las propuesta de integrar a la Policía Comunitaria a la Policía Preventiva Municipal o estatal. De no hacerlo serían desarmados y las órdenes de aprehensión liberadas en su contra serían ejecutadas.
Ese plazo se cumplió, pero los comisarios no trajeron las resoluciones a las propuestas hechas por el gobierno estatal. Sólo expusieron que necesitan tiempo para seguir analizándolas y hacer contrapropuestas que lleven al reconocimiento de su sistema de justicia y seguridad pública.
Pero fueron firmes ante el secretario general de Gobierno, Marcelino Miranda Añorve, para decirle que no aceptarán la desaparición de la Policía Comunitaria.
Cirio Plácido fue más allá de la simple defensa de la Policía Comunitaria, dijo que el gobierno del estado, “por sí solo no podrá combatir la delincuencia”, y por eso debería buscar la colaboración de la sociedad, y ese es el sentido de la Policía Comunitaria y el general el proyecto de justicia y seguridad pública.
Además le dejó en claro que la Policía Comunitaria no responde a intereses partidistas del PRD o del PRI, sino que es una exigencia de la población indígena.
Explícito Amador Cortés le propuso al secretario general de gobierno, “pactar o acordar con una coordinación de seguridad pública para no permitir el regreso de la delincuencia a la región.
Así el encuentro que distó mucho al del pasado 26 de febrero, según reconocieron las autoridades estatales y los propios comisarios, el sistema de justicia y seguridad pública se seguirá aplicando en la región y en sus pueblos aun cuando el Ejército mexicano aceche para desarmarlos, sin importar que pueda ser causa del regreso de la delincuencia.
* Seguridad y justicia para los pueblos indígenas
Policía Comunitaria
Asaltos, robos, violaciones… los indígenas se preguntan cómo evitar que la violencia y la inseguridad sigan deteriorando la vida en sus comunidades.
¿La policía? No quiere subir y cuando sube resulta aliada de los delincuentes o de plano asalta por su cuenta.
¿El Ejército? No es su función cuidar la seguridad pública, sólo se ocupan de la guerrilla.
¿Jueces, agentes del MP? Más tardan en recibir a los delincuentes que en volver a soltarlos al amparo de una multa, un resquicio legal o un soborno.
¿La cárcel? No repara el daño, no reeduca al delincuente, incluso a veces lo vuelve más peligroso.
Los pueblos se reúnen en asambleas comunitarias. Recuerdan sus tradiciones, recurren al derecho indígena, a los usos y costumbres de sus comunidades. Nombran delegados para la asamblea regional. Si la policía y el Ejército no pueden cuidar sus comunidades, ellos mismos se encargarán de hacerlo. “A partir de ese momento, la Policía Comunitaria recorre caminos y veredas, resguardando la seguridad de los pueblos indígenas”.
Análisis jurídico del magistrado Julio Jáuregui entregado a las autoridades indígenas el 26 de febrero
l El acuerdo que crea a la Policía Comunitaria carece de sustento jurídico y es contrario al Estado de Derecho. No es posible que los pueblos y comunidades indígenas creen un cuerpo policiaco paralelo a las funciones que la Constitución encomienda al estado y a los municipios.
l El artículo 4º protege y promueve el desarrollo de sus lenguas, usos, costumbres, recursos y formas específicas de organización social al interior de los pueblos indígenas. Sólo en los juicios y procedimientos agrarios en que ellos sean parte se tomarán en cuenta sus prácticas y costumbres jurídicas, pero siempre en los términos que establezca la Ley Agraria, reguladora del artículo 27.
l De acuerdo a los artículos 8 al 12 del Convenio 169 de la OIT, los usos y costumbres indígenas se han de sujetar a lo que establece la Constitución mexicana y las leyes que de ella se deriven respecto a la persecución e investigación de los delitos, instrucción del proceso, imposición de penas privativas de libertad y el trabajo a favor de la comunidad y la ejecución de las sanciones. Así pues, el proyecto de Seguridad y Justicia Comunitaria debe ser compatible con el sistema jurídico nacional,
l El artículo 21 de la Constitución establece que sólo la autoridad judicial puede imponer penas, que sólo el MP puede investigar y perseguir delitos.
l La Policía Comunitaria usurpa las funciones del MP al investigar y perseguir delitos y usurpa también las funciones de la autoridad judicial.
Principios básicos de la justicia comunitaria
l No se cobra por ella
l No se aceptan abogados, cada acusado responde por sí mismo ante las autoridades
l No se mezcla con la política partidaria
l No permite privilegios, la justicia es para todos por igual, quien la deba que la pague.
l No hay multas ni encierro, los culpables reparan el daño trabajando 15 días en cada pueblo o comunidad en obras de beneficio público.
l Además se reunen con los ancianos y principales para analizar sus errores y recibir consejos, en un proceso de reeducación que les permita reintegrarse plenamente a su comunidad
l Se busca que quienes son castigados reconozcan y superen conscientemente sus errores para que sea la responsabilidad social y no el miedo lo que evite que vuelvan a cometerlos
l El tiempo de reeducación y reparación del daño depende de la gravedad del delito
Cronología
15 DE OCTUBRE DE 1995 En Santa Cruz del Rincón, municipio de Malinaltepec, los pueblos indígenas deciden crear la Policía Comunitaria.
ENERO DE 1997 Solicitan equipo al Secretario de Gobierno y al Subsecretario de Protección y Vialidad.
FEBRERO DE 1997 Solicitan capacitación al 48 Batallón de Infantería (BI) y entregan relación de policías comunitarios.
22 DE ENERO DE 1998 En la comunidad de Potrerillo Coapinole se crea la Coordinadora Regional de Autoridades Indígenas (CRAI) para impartir justicia de acuerdo a los usos y costumbres.
JULIO Y AGOSTO DE 1998 Solicitan capacitación al 48BI.
ABRIL DE 1999 Solicitan a René Juárez la cancelación de órdenes de aprehensión contra policías comunitarios y la CRAI.
DICIEMBRE DE 1999 Presentan proyecto a San Luis, Malinaltepec y Azoyú para ampliar la justicia comunitaria.
ENERO DE 2000 Invitan a la asamblea regional al mayor Luis León Aponte, secretario de Seguridad Pública y al coronel Juan Manuel Corona del 48 Batallón de Infantería.
JULIO DE 2000 Solicitan al presidente Zedillo, al gobernador René Juárez, a la Suprema Corte y al Congreso de la Unión la cancelación de las órdenes de aprehensión contra policías comunitarios y la CRAI.
4 DE NOVIEMBRE DE 2000 El ayuntamiento de San Luis Acatlán, en sesión de cabildo, hace un reconocimiento público de las funciones de la Policía Comunitaria
MAYO DE 2001 Solicitan la intervención de Xóchitl Gálvez para la cancelación de órdenes de aprehensión.
AGOSTO DE 2001 El municipio de San Luis Acatlán entabla controversia constitucional contra el Congreso de la Unión y el poder Ejecutivo Federal.
ENERO DE 2002 Entregan relación de policías comunitarios al 48 BI.
FEBRERO DE 2002 Efectivos de la Judicial del Estado arrestan a dirigentes de la Policía Comunitaria de San Luis Acatlán.
* Más de 500 indígenas bajan a la cabecera municipal para pedir la libertad de los policías presos.
* El secretario de Gobierno, Marcelino Miranda Añorve declara ilegal a la Policía Comunitaria.
* El Ejército exige a la CRAI que informe sobre los integrantes y forma trabajo de la Policía Comunitaria.
* El gobernador René Juárez ordena al Secretario de Gobierno aplicar la ley a los indígenas que lo acorralen con marchas y plantones.
* El Ejército y el gobierno estatal exigen a la Policía Comunitaria que entregue las armas y desintegre la corporación. Advierte que se ejecutarán las órdenes de aprehensión contra sus integrantes.
Exigen el PRD, PRI y PAN en el Congreso local marco legal para la Policía Comunitaria y justifican su existencia.
MARZO DE 2002 Se incorporan a la Policía Comunitaria los municipios de Metlatónoc y Atlamajalcingo del Monte. Aportan 120 efectivos.
* El TSJ afirma en un estudio que la Policía Comunitaria es inconstitucional y no tiene base jurídica.
* Se reúnen 32 comunidades en Potrerillo Coapinole y acuerdan defender a toda costa a la Policía Comunitaria.
31 DE MARZO DE 2002 Segundo encuentro regional por la defensa del proyecto de justicia y seguridad comunitaria en San Luis Acatlán.