Ramírez Guerrero no garantizó la gobernabilidad en 1989: Jesús Araujo

Aurelio Peláez * El dirigente estatal de Convergencia por la Democracia, y ex presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Jesús Araujo Hernández, afirmó que Jesús Ramírez Guerrero no cuenta con una “probada y reconocida moral pública” como para encabezar la Procuraduría de Justicia del Estado.

Araujo emplazó además a Ramírez Guerrero a que “aclare” los crímenes políticos cometidos en la etapa postelectoral de 1989, y afirmó que en ese año, en el cual el ahora procurador fue secretario de Gobierno, la administración de José Francisco Ruiz Massieu tuvo “su periodo más crítico”.

En ese año Ramírez Guerrero debió garantizar la gobernabilidad y procurar unas elecciones tranquilas, y fracasó, sostuvo. Alertó que “se podría acentuar” la inseguridad pública en la entidad.

 

Con él en el 89-90, “la sangre estuvo presente”

 

Jesús Araujo fue entrevistado ayer luego de visitar la casa de campaña de Luis Walton, el candidato de Convergencia a presidente municipal de Acapulco.

El ex titular del TSJ en los gobiernos de Rubén Figueroa Figueroa y Rubén Figueroa Alcocer, añadió que en la Procuraduría lo esencial en todos los servidores que la integran, los policías, las secretarias, las mecanógrafas, los agentes auxiliares, “es tener como requsito fundamental una muy probada y reconocida moral pública”, y las críticas que se hacen a Ramírez Guerrero, “a quien conozco desde que salió de la primaria, deben de tener algo de razón”.

Sostuvo que “yo creo que es discutible la ética personal del (nombramiento del) servidor público que aprobó el Congreso, porque de otra suerte, si esta fuera reconocida, no le hubieran hecho ningún enjuiciamiento.

Repito, lo conozco familiar y profesionalmente y en la función pública. Para nadie es un secreto que la administración política del ejercicio sexenal de José Francisco Ruiz Massieu tuvo su principal momento crítico en las elecciones del 89-90. Quedaron testimonios de crímenes en las carreteras, porque ahí están los que iban protestando supuestamente tomar el aeropuerto internacional, los masacraron. En Cruz Grande hubo enfrentamiento entre policías y ciudadanos, los masacraron. En Coyuca de Benítez hubo muertos. En Tierra Caliente hubo también asesinatos. No se puede hablar con mucha facilidad de poder ostentar la bandera blanca de la dignidad, cuando desgraciadamente, desde el punto de vista histórico, la sangre estuvo presente”.

Añadió: “El era secretario general de Gobierno, el cual tiene la función fundamental de mantener la gobernabilidad, bien entendida, con respeto a las garantías individuales y a los derechos humanos, con una posición muy definida a favor del respeto de la individualidad y la colectividad social de los guerrerenses”.

Por ello, emplazó al ahora procurador, a “que aclare históricamente los crímenes que se cometieron en un proceso electoral en su calidad de ex secretario de Gobierno”.

Denuncia Mesino que buscan culparla de la desaparición de miembros de la OCSS

Hugo Pacheco León, corresponsal, Chilpancingo * La dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur que forma parte del Movimiento Social por la Democracia (MSD), Rocío Mesino, exigió ayer a la Procuraduría General de la República que investigue a la coordinadora de la Comisión de Derechos Humanos La Voz de los sin Voz, Hilda Navarrete Gorjón, a quien responsabiliza de filtrar información sobre los luchadores sociales a la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) y de conocer sobre la desaparición de los militantes de la OCSS Paula Galeana Balanzar, Fortunato Avelino Huizache y Emiliano Estévez Mondragón ocurrida en 1997.

También denunció en conferencia de prensa que la misma Hilda Navarrete hostiga y amenaza al ex comisario municipal de El Cucuyachi del municipio de Atoyac, Cornelio Barrientos Cortés, y al hijo de la desaparecida en 1997 Paula Galeana Balanzar, Carlos Sánchez Galeana, para que declaren en su contra.

Rocío Mesino señaló que Hilda Navarrete pretende hacer que tanto Cornelio Barrientos como Carlos Sánchez la responsabilicen de la desaparición de los integrantes de la OCSS ocurrida en 1997.

Por eso exige a la PGR que Hilda Navarrete sea investigada y llamada a declarar porque parece saber qué pasó en el caso de los tres desaparecidos de su organización en 1997.

Denunció asimismo la campaña de hostigamiento y persecución en su contra que emprende la AFI (antes Policía Judicial Federal) y dijo que los agentes de esa corporación operan desde el ayuntamiento en coordinación con el alcalde priísta de Atoyac, Acacio Castro Serrano, y el síndico, Alberto Sotelo Lucena.

Sobre el hostigamiento en contra del ex comisario Cornelio Barrientos, dio a conocer que Hilda Navarrete lo visitó en El Cucuyachi y le ofreció darle dinero, protección y hasta le garantizó asilo en algún país que quisiera, si declaraba que Rocío Mesino pertenecía a un grupo armado y había mandado matar a sus tres compañeros de la OCSS.

Cornelio Barrientos se negó y se salió de su pueblo porque Hilda Navarrete lo amenazó de muerte, reveló Rocío Mesino. Además dijo que la próxima semana Cornelio Barrientos acompañado del diputado del PRD, Octaviano Santiago Dionicio, ofrecerá una conferencia de prensa en esta capital para hacer la denuncia.

En el caso de Carlos Sánchez Galeana (hijo de la desaparecida Paula Galeana Balanzar, una de las viudas de la masacre de Aguas Blancas), dijo que también bajo amenazas Hilda Navarrete se lo llevó hasta el penal de Almoloya estado de México, para que declarara que los hermanos Cereso (presos a raíz de la colocación de explosivos de las FARP en la ciudad de México) sabían de la desaparición de Paula Galeana, Fortunato Avelino y Emiliano Estévez.

Rocío Mesino estuvo acompañada del ex diputado perredista Ranferi Hernández  Acevedo quien pidió la intervención de las autoridades judiciales para frenar a Hilda Navarrete y dijo que no obstante manejar un organismo de defensa de los derechos humanos se dedica a servir como informadora de la AFI.

Dijo que de ser necesario se movilizarán para defender a sus compañeros de lucha en contra del hostigamiento y persecución de la AFI e Hilda Navarrete.

Con Rocío Mesino y Ranferi Hernández, estuvieron en la conferencia de prensa, los dirigentes Hilario Mesino Acosta y Santa Manzanarez Vázquez.

Para el presidente del PRD la PGJE vive una crisis profunda

Hugo Pacheco León, corresponsal, Chilpancingo * El presidente estatal del PRD, René Lobato Ramírez conminó al recién designado procurador Jesús Ramírez Guerrero a ganarse la confianza de los guerrerenses combatiendo los vicios y la corrupción en esa institución que se encuentra en “una profunda crisis”.

Dijo no obstante que el nombramiento fue “una imposición que no causó ninguna sorpresa”, y que una vez más quedó evidenciado que el Congreso del Estado es utilizado por el gobernador René Juárez Cisneros para legitimar sus decisiones.

Por eso exhortó a los diputados a reformar la ley para evitar que el gobernador siga siendo el “gran elector”, pidió debatir el tema  y ponderar la terna envida por el Ejecutivo en el caso del procurador.

Consideró que lo que tienen que hacer los partidos políticos es luchar por alcanzar la mayoría en el Congreso local en las elecciones de diputados y ayuntamientos en octubre próximo, y advirtió: “Mientras no tengamos mayoría se va a poder hacer muy poco”.

Luego dijo que el de Ramírez Guerrero es “un reto muy grande para cualquiera porque los vicios en la Procuraduría son de fondo, es una institución que pasa por una profunda crisis”.

–¿Confía el PRD en Jesús Ramírez Guerrero?

–Creo que él debe de ganarse la confianza de todos, finalmente ya es el Procurador de Justicia en el estado y el sabrá si le cumple o no a los  guerrerenses. Creo que los ojos van  a estar puestos en él y me parece que todos los ciudadanos están demandando mayor seguridad pública que es un problema que ha tocado las puertas de todos.

Por eso, terminó, “vamos a estar siguiéndolo de cerca”.

Gloria Sierra: habrá movilizazciones si el procurador no entrega resultados

Nelly Bello * La síndica Gloria Sierra López advirtió que el nuevo procurador de Justicia del estado, Jesús Ramírez Guerrero, tendrá de tres a cuatro meses para demostrar su capacidad en el cargo, de lo contrario convocará a una movilización de los acapulqueños que pidan su salida.

Dijo que el funcionario estatal protestó ante el Congreso local a hacer cumplir la ley y si no lo hace “se lo vamos a reclamar” sin radicalismos.

Deseó que Ramírez Guerrero cubra el perfil y lamentó la falta de consenso de los diputados priístas que asemejó la sumisión del Congreso local al gobernador René Juárez “¿o actúan con verdadero criterio?”

Indicó que este es el tercer o cuarto procurador en tres años de gobierno renejuarista que se debe traducir en verdadera impartición de justicia porque en Guerrero la queja principal es la impunidad y ejemplificó con la muerte del contralor estatal José Manuel Armenta “cocido a balazos” y del que “nunca se dijo que pasó”.

Irónica dijo que al parecer los funcionarios renejuaristas “son todologos” pues “brincan de un cargo a otro” y recordó que al inicio de esta administración estatal Ramírez Guerrero estuvo como coordinador de Fortalecimiento Municipal, luego manejó las políticas de comunicación social, y ahora procura justicia. “Son interesantes los enroques del gobernador, tal parece que no se quiere mejorar en gobernar Guerrero, si nos consultaran a los ciudadanos a lo mejor haríamos mejores propuestas”.

Acuerdan con taxistas de Taxco la salida del jefe de Seguridad Pública

Claudio Viveros, corresponsal Taxco de Alarcón * A consecuencia del bloqueo de transportistas el miércoles, en protesta por la inseguridad en Taxco, ayer solicitó licencia el director de Seguridad Pública, Felipe Flores Velázquez, en tanto el pleno del cabildo analiza el caso la semana entrante, cuando el funcionario podría ser ratificado.

Lo grave del asunto, por el presunto asalto del taxista Roberto Carlos Gutiérrez Flores, quien falleció por un tiro en la cabeza, es que seis de las ocho organizaciones de taxistas y conductores de combis urbanas y suburbanas prosiguieron los bloqueos durante la noche del miércoles, en la mayor parte de la ciudad, en la que los vehículos cerraron el paso a los ciudadanos.

A pesar de las quejas y malestar de taxqueños y turistas, los choferes se plantaron por diversos puntos que convergen hacia el centro histórico y viceversa.

Cerca de la medianoche el alcalde convocó a un diálogo, y tuvieron un encuentro en el que acordaron que el titular de Seguridad Pública pidiera licencia, luego de que su destitución no se aceptó. Trascendió que permanecerá como responsable el regidor Miguel Angel García Cuevas.

Habitantes afectados externaron sus opiniones el jueves por la mañana y la tarde en el noticiario radiofónico local Enfoque, con quejas iracundas frente a los bloqueos de que fueron víctimas por los transportistas durante varias horas.

“Se sienten dueños de las calles, ¿qué les parecería que ahora nosotros no los dejáramos trabajar y tomáramos las calles?, usen el cerebro, las calles son vía pública, nosotros pagamos el transporte, ellos comen de nosotros, ¿porqué cuando (los taxistas) atropellan a la gente no se castigan a los responsables?”, se escuchó.

Jeremías Marquines

APUNTES DE UN VIEJO LEPERO

* Las revelaciones de Quico

 Quico es uno más de los atractivos que tiene Acapulco. Vive allá por el Barrio del Tanque, allí por donde está el bache histórico de la calle Margarita Maza de Juárez: un hoyanco que nunca fue reparado ni por El Chuky ni por el Zeferino, pese a que por allí pasaron innumerables veces. También por allí han pasado haciendo campañita López Alberto, Escalona Rodríguez, Walton Luis, Mojica Alberto y Alvarez Carlos, pero de todos modos el hoyanco siempre los recibe gustoso y Quico sólo observa. Pero no es de eso de los que les voy a platicar.

Quico es uno de esos extremismos muy de guerrerenses; una mala planeación genética, una vacilada de la vida, la justificación de la enamorada anarquía que ama como una madre demente. Pero bueno, ya estamos llegando al asunto. Quico como ya les dije, vive allá arriba donde asaltan a cualquier hora del día y los chamacos fuman mota en las escaleras de los andadores, casi siempre llenos de mierda de perro y donde la basura nunca se va a la basura.

Quico, como toda cosa que se precie, no es algo que se puede encontrar rápidamente, su madre nunca lo deja salir de día para que nadie pueda verlo con detallada precisión. Quico está todas las noches en el portal oscuro de su casa meciéndose en una hamaca deshilachada, su cabezota enorme, propia de los hidrocefálicos, le ayuda a balancearse. Tiene hundida una parte de la cabeza, los ojos chiquititos como una brasa de cigarro y sus orejas enormes le caen como plomadas a ambos lados de su cara negra cenicienta como el alma del diablo. Sí, es obeso y su cuerpo se desparrama en espirales infinitos de grasa amarillenta donde sus brazos minúsculos parecen pinzas de cangrejo ermitaño. La baba le cae espontánea y constantemente del labio inferior, pero él no puede o no quiere retenerla.

Pero Quico, así como se ve, es una especie de adivinador, un brujo de la tribu. Muchos llegan en la penumbra a preguntarle por los más diversos y extraordinarios asuntos. Las viejas más chismosas del barrio dicen que hasta aspirantes a alcalde han llegado a consultarle últimamente. Quico se queda mirando fijamente la nada y ahí es el momento preciso para lanzarle la pregunta. Pero la respuesta no es fácil, siempre tiene un ángulo de enigma, de parábola y aunque parece no tener nada que ver con lo preguntado, ése es el secreto: uno debe hallar la analogía, interpretar los signos. Cuando Quico responde, su voz adquiere tonalidades legendarias, tiene un timbre de soprano, un matiz de afeminado o de andrógino, algo así.

Así, pues, antes de escribir esta columna fui a consultar a Quico. Aguardé en las sombras hasta que su madre lo puso en la hamaca como un ídolo antiguo y esperé a que la nada viniera a posarse en sus ojos. Entonces le solté la pregunta:

–¿Quico va a ganar el PRD en Acapulco? Quiero que se den cuenta de la profundidad de la pregunta, de la orografía de la interrogante. Entonces la respuesta, la revelación, lo esperado por meses estaba contenido en estas palabras: “No estoy loco, sólo soy buena gente”. Se dan cuenta, esas palabras resumen todo, pulverizan las ambiciones y los dolores de un parto de alto riesgo.

Pero no contento le arrimé otra pregunta:

–¿Quico es cierto que el gobernador va a invertir más en cultura y arte como lo anuncia en sus comerciales de televisión? Y la respuesta de Quico fue aún mucho más profunda, una verdadera ambrosía, un canto de ángeles: “No coma mierda”, dijo. Se dan cuenta, ¿acaso esa respuesta no sintetiza todas las aspiraciones, todas las preocupaciones de la cultura en Guerrero?

Pues bien, ya con esa claridad revelada por Quico me puse a escribir. Me entero que René Juárez anuncia en la televisión y sin ningún empacho que ahora sí, en este año, le invertirá todo a la cultura y al arte en Guerrero.

A lo mejor a lo que se refería el gobernador del “a toda madre”, era a ese tianguis rústico que inauguró el miércoles en el Palacio Legislativo de San Lázaro, a donde como siempre, llevaron cajitas de Olinalá, artesanías de plata, ollitas de barro, sombreros y acarrearon con la tal filarmónica que, como ya dije una vez, toca en cualquier inauguración de baño.

Ese montón de chucherías que el gobierno estatal exhibió en el DF, le sirvió de pretexto al senador Héctor Vicario para decir que la muestra “es una presentación de nuestra cultura, de nuestras costumbres”, que “los guerrerenses somos gente creativa” y que “no todo es violencia en Guerrero”.

Eso dijo el senador priísta al que sólo hasta ahora, en un acto eminentemente político, se le viene a escuchar la palabra cultura, y eso asociada y como pretexto para pedir más recursos federales para Guerrero donde el gobernador se niega a entregar los cuatro millones de pesos que le corresponden para que comiencen las actividades culturales del acuerdo que firmó y ha incumplido con el Conaculta.

Más dinero a un gobernador que desde que asumió ha omitido todo lo referente al desarrollo cultural del estado y de sus creadores, hablamos de los creadores jóvenes y no de esos vejestorios que sólo asisten a los actos oficiales a tomarse la foto con el Ejecutivo y que al mismo tiempo justifican las políticas del anacronismo y el chauvinismo cultural.

Eso no es todo, sumado a la negativa del gobernador para aportar los recursos y a su folclorismo cultural, está también la indecencia con la que se mueven los encargados del elefantón ese que llaman Instituto Guerrerense de la Cultura y que la danzarina Sonia Amelio utiliza como agencia de promoción para que el Conaculta le programe bailables en vetustas salas de la capital del país.

Pero no sólo la bailarina del IGC anda mal, también lo está el coordinador operativo del elefantón: el señor Hubert de la Vega Estrada. Fíjese usted, este amigo, aparte de ostentar un cargo de figurón en esa ruinosa dependencia, duplica funciones y se da su tiempo para encabezar la grilla priísta allá en Tixtla.

Como la cultura en el estado es una caquita de mosca en la que no vale la pena invertir y como don Hubert no tiene nada qué hacer en el IGC y como tampoco hay nada qué hacer allí, fue nombrado por el PRI delegado especial para el proceso interno de ese partido en la tierra de Vicente Guerrero.

Pero bueno, lo que aquí nos interesa es que mientras don Hubert anda metido en esos argüendes de priístas mafiosos, los asuntos culturales del estado están en el drenaje. Vea si no: hace unos días don José Agustín escribió aquí mismo, en El Sur, sobre el cierre de la Casa Guerrerense en el DF.

Dice Agustín que esta casa era un espacio abierto a la cultura para los guerrerenses radicados en el DF: organizaba ciclos de conferencia, debates, presentaciones de libros, exposiciones pictóricas y albergaba el Centro de Información y Documentación y Biblioteca Ignacio Manuel Altamirano, que tenía casi todos los libros de autores guerrerenses y documentación valiosa sobre el estado.

El autor guerrerense, que vive en Cuernavaca, dice que el gobierno estatal, al perder la casa tras un largo litigio con una empresa maderera, procedió al desalojó y tomó por asalto el inmueble con despliegue de violencia. Cincuenta hombres destruyeron las artesanías y corrieron a los artesanos que vivían en esa casa, encerraron a los empleados y se llevaron sin ningún cuidado los muebles, libros y documentos que trasladaron a la representación del gobierno estatal en la ciudad de México.

“Fue una mudanza bárbara y ultrajante”. Y al gobierno de Guerrero no le importó perder un espacio para la cultura que ya se había consolidado, afirma el escritor.

La denuncia valiente de José Agustín es muy válida, pero la verdad quién sabe a qué casa se refiere, porque la casa guerrerense que yo conocí, era un lugar mísero y misógino, una como casa de estudiantes donde sólo le daban alojamiento a muchachos, y a las mujeres las excluían, no les daban asilo porque “podían quedar embarazadas”, según decía el encargado. Es más, la directora no tenía sus oficinas en ese lugar, sino en el sitio de la representación del gobierno estatal en el DF. Era pues una casa de paso. Y las actividades culturales, si hubo alguna, fue sólo el día en que inauguraron el inmueble.

En este asunto coincido más con la opinión de Edgar Neri quien con más mordacidad y sentido crítico escribe que la tal casa “nunca logró interesar a los creadores ni se constituyó como una galería acreditada (…) Su programa de trabajo se alejó en la práctica de los principios que le dieron vida: difundir la cultura. (…) La casa Guerrerense no fue, en este tiempo, ni la gran pozolería ni el gran centro cultural”. Pero Neri también lamenta que: “Con la pérdida de la casa guerrerense hemos perdido algo más que dinero invertido, hemos perdido confianza y credibilidad”. Así las cosas en la cultura estatal, mientras tanto, el gobernador, los diputados, senadores, y demás anacrónicos personajes del priísmo local se sienten a toda madre inaugurando tianguis folcloristas en el DF. Tenía razón Quico, ¿o no?

Héctor Manuel Popoca Boone

Ética en la democracia

 Los procesos democráticos cuando no se encuadran dentro de un comportamiento ético terminan por pervertirse; degradando a su vez a los propios protagonistas. Lo mismo puede decirse del ejercicio del poder democrático.

Este último deriva en farsa dictatorial o en el enquistamiento en el poder de una persona o una camarilla, más allá del sentir popular y del tiempo que marcan las reglas del juego pactadas por todos. Suele suceder que algunos seudodemócratas de antaño se convierten en facciosos de hogaño y, con tal de no desprenderse del poder, transforman a la democracia y a sus procesos en farsa y pantomima.

Transfigurada y convertida en una mascarada, la democracia es forzada para que el cinismo, la corrupción, la hipocresía, la falta de escrúpulos y la simulación sienten sus reales en su seno, como virtudes y destrezas a practicar y emular, en un contexto de impunidad. Recordemos que Porfirio Díaz permaneció en el poder treinta años mediante reiterados retorcimientos y disimulaciones democráticas. De nuevo la historia, como referencia obligada para el presente y futuro.

Hemos dicho y lo seguiremos reiterando, que el envilecimiento de la democracia, así como la corrupción y la simulación, no tienen su paternidad ni son privativas de un partido político o ideología en lo particular; es parte de la condición humana y su génesis y desarrollo está, con el paso del tiempo, en quienes detentan poder político y económico, llámense como se llamen y pregonen lo que pregonen.

No entrar en conciencia de ello es engañarnos y seguir engañando al pueblo con muy altos costos sociales a la larga. Interesadamente, los del poder siempre quieren que los demás permanezcan en tal ignorancia crasa. Tenemos varios ejemplos en la historia universal, de quienes accedieron al poder a través de la democracia, para luego conservarse prolongadamente en el mismo, torciendo y tronchando los procesos democráticos y el ejercicio del poder democrático de tal forma que nadie pudiera disputárselos o quitárselos. El riesgo permanece latente o es mayor cuando la cultura y la praxis de la democracia es demasiado laxa y débil. El huevo de la serpiente está ahí, esperando cualquier incubadora.

Sin código de ética, en la democracia se abren las puertas para que todo tipo de artimañas y artilugios inescrupulosos, sean válidos para alcanzar los fines codiciados. De esta manera vemos cómo los votos son comprados, coaccionados, coptados o inventados; mediante fraudes, dádivas, dinero o amedrentamiento. Se tuerce así la libre manifestación o expresión individual de los votantes atentando contra su dignidad y sus derechos; se desbroza el camino para dar paso a toda clase de chapucerías y argucias perversas, para ensuciar y alterar los procesos, así como los contenidos y resultados que arrojan las urnas.

Como producto humano, la democracia es imperfecta y falible; pero lo es más, cuando no asumimos, en su totalidad, las obligaciones para con ella y conculcamos los derechos democráticos de todos. Al final, en una democracia envilecida, las victorias que se obtienen son pírricas y las derrotas son globales.

El desaseo provoca, irremediablemente inconformidad e insatisfacción de los contendientes que no ganaron y en buena parte de los votantes. No hay acatamiento ni reconocimiento de los resultados y por tanto todos salen perdiendo. No hay legitimidad ni autoridad moral en los triunfadores. No hay lugar por una normalidad en la gobernabilidad y se entra en el interregno de la inestabilidad y la zozobra, dando pie, lo que es peor, a las negociaciones en lo oscurito y a las transas de todo tipo. No hay salidas dignas ni decorosas. Predominan el oportunismo vil. Pierde la democracia y por ende perdemos todos.

Por otra parte, el acceso al poder mediante procesos democráticos viciados, permite que el ejercicio posterior del poder, no se oriente al servicio de las mayorías o a la persecución del bien común, como lo marcan la ética y los principios democráticos.

El poder, por tanto, es fácilmente canalizado al usufructo y al servicio de camarillas o grupos facciosos y los recursos económicos públicos que administran para la atención de la colectividad, los ponen a disposición de sus intereses y negocios particulares o de grupo. Pasado el tiempo, estas camarillas no estarán en disposición de entregar el poder a quien resulte mayoritario en un proceso democrático limpio; sino que lo tratarán de entregar a uno de los suyos, incondicional y manipulable, que mantenga el poder al servicio de intereses inconfesables y preserve el encubrimiento y la ocultación de ilícitos a costa de pervertir la democracia. De esta forma el círculo perverso y vicioso queda prácticamente cerrado.

La cultura democrática empieza con hacer vigente en todos y en cada uno de nosotros las normas éticas que le dan esencia y trascendencia. De no hacerlo así, estaremos siempre en presencia de prácticas democratoides y no del real ejercicio democrático. Lo primero conlleva a la degradación y finalmente al colapso, lo segundo a la superación y a la exaltación de la dignidad individual y colectiva.

Alfredo Arcos Castro

La democracia, un desafío

Construir un orden político donde todos podamos elegir, donde podamos convivir siendo diferentes y respetándonos los unos a los otros, donde podamos organizarnos libremente y participar activamente en la solución de los asuntos públicos, no es tarea nada fácil, sobre todo en un país donde el cacicazgo, el caudillismo, la ilegalidad, la impunidad, la corrupción, la simulación, la pobreza, la marginación, la exclusión, la pulsión militarista y la demagogia son el pan de cada día. Me refiero en este contexto a los países latinoamericanos.

La democracia entendida como un sistema político que requiere de una amplia participación, y procesos electorales transparentes, honestos y libres, para seleccionar a quienes nos gobiernen, y que permite que la mayoría ejerza el poder bajo un ámbito constitucional, con reglas establecidas y aplicadas que canalizan la acción del Estado según las leyes, y protegen al mismo tiempo los derechos y las libertades de los ciudadanos. Sin duda, muchos de nosotros esperamos demasiado de un régimen democrático, pero ninguno debe conformarse con algo que atente contra este mínimo de democracia.

Ejemplo de esta fragilidad de la democracia en América Latina son México, Venezuela, Argentina, Brasil, Colombia por nombrar algunos. Desde finales de la década de los ochenta, con la caída del Muro de Berlín en Europa Occidental, comenzó un proceso de transición del autoritarismo a la democracia. Hasta la fecha este desarrollo no ha podido consolidarse, no hemos logrado convertirnos en ciudadanos reales, con derechos y obligaciones, libres, críticos, responsables, tolerantes. Valores todos ellos necesarios para poder construir un orden político democrático.

En México, si seguimos con rigor la teoría de la transición democrática que concluyó el 2 de julio del 2000 con la derrota del PRI, y la llegada de un nuevo partido, y que, por tanto, a partir del primero de diciembre del mismo año iniciamos una nueva fase, por supuesto, esta nueva etapa presenta rasgos particulares respecto a la fase precedente de transición. El concepto que maneja la literatura especializada para caracterizar a esta nueva fase postransición se le nombra: instauración de la democracia o consolidación de la democracia.

El proceso de transición concluyó porque la alternancia modificó de raíz los rasgos dominantes del régimen político mexicano tal y como lo conocíamos hasta entonces: presidencialismo autoritario, partido hegemónico, presidencialismo con enormes capacidades constitucionales y meta constitucionales, corporativismo, elecciones sin competencia, partidos de oposición testimoniales, leyes electorales restrictivas, decisiones de gobierno de cúpula, federalismo formal, centralismo real, subordinación de los poderes Legislativo y Judicial al Ejecutivo, etc. Actualmente después del 2 de julio contamos con un régimen pluralista, presidencialismo acotado, independencia de poderes, autonomía de los diferentes niveles de gobierno, autonomización de los grupos sociales, elecciones altamente competitivas, leyes electorales más abiertas; la decisión de quien gobierna la tienen hoy los ciudadanos.

Sin embargo, para consolidar la democracia en México se necesita de una reforma constitucional con la finalidad de diseñar un nuevo arreglo institucional y normativo más acorde con la lógica democrática, realizar una reforma integral del Estado que tome en cuenta las siguientes cuestiones: el respeto irrestricto de los derechos humanos y las libertades públicas sin distinción ni exclusión; reformas electorales adecuadas a las exigencias de imparcialidad y equidad propias de los regímenes democráticos; fortalecer la división de poderes y el federalismo; preservar y profundizar el derecho a la información; propiciar que las políticas públicas en materia económica garanticen el cumplimiento de los derechos sociales y el desarrollo sustentable; redefinir las responsabilidades de México en el orden global y adecuar la política exterior al interés nacional.

Como vemos, para consolidar la democracia en México es necesaria la reforma integral del Estado, que haga factible la legitimidad y gobernabilidad democrática. Muchas son las dificultades para enfrentar tal desafío, la lista de problemas es interminable: problemas de transición que abarcan todos los aspectos relacionados con el establecimiento de nuevos sistemas constitucionales y electorales; la modificación de leyes inadecuadas para la democracia; la abolición drástica de instituciones propias del régimen anterior.

Los problemas contextuales surgen de los males endémicos de la nación como la pobreza, la marginación, la exclusión, la desigualdad social, el grado de desarrollo económico y político, los antagonismos regionales. Finalmente los problemas que tienen que ver con la naturaleza propia del sistema democrático: la imposibilidad de la toma de decisiones, la demagogia, el control por parte de los intereses particulares, etc.

La construcción de un orden político democrático en México no es tarea nada fácil, apenas iniciamos el proceso y no estamos seguros que lo logremos. Ojalá me equivoque.