El secretario de Seguridad Pública estatal, Pedro Almazán Cervantes declaró que hay un repunte de la violencia en los municipios de Chilapa y Zitlala, mientras que en Acapulco ha descendido pues aseguró que antes había seis homicidios diarios pero que ahora “difícilmente hay dos o tres”.
Luego de la ceremonia que presidió el gobernador Héctor Astudillo Flores en el poblado de Tunzingo, en Acapulco, donde entregó apoyos a productores agrícolas y pescadores, dijo que 400 policías estatales no pasaron los exámenes de control y confianza, y que hará una revisión para ver quiénes deben ser dados de baja y quiénes seguirán trabajando en otras áreas.
“Sabrán ustedes que últimamente ha repuntado (la violencia) en Chilapa y Zitlala, que son los lugares donde no había y ahora está repuntando”, expresó Almazán Cervantes, al tiempo que precisó que hay unos 50 policías estatales en el municipio de Chilapa, además de efectivos de la Policía Federal y soldados del Ejército para brindar seguridad.
“Ha disminuido alrededor del 30 por ciento, sobre todo en Acapulco, en la zona costera, porque teníamos seis homicidios diarios y ahora difícilmente tenemos dos o tres, ha estado brotando (la violencia) en otras áreas y tenemos que ir reacomodando la estrategia de seguridad”, comentó.
Defendió que con la estrategia de seguridad que implementó el gobierno estatal con apoyo del gobierno federal han disminuido los delitos, “tenemos un Acapulco con menos delincuencia y otras zonas donde se dispara, el replanteamiento es para valorar los resultados y cambiar los lugares de trabajo”. Insistió en que “las estadísticas han bajado, a veces nuestra percepción hace ver cosas distintas cuando hay brotes (de violencia) en otro lado, pero el estado tiene que ir retomando poco a poco su normalidad”.
Admitió que la delincuencia sigue diversificando sus fuentes de ingresos, “cuando cerramos el paso a algunas de sus fuentes como la extorsión, el secuestro, tienden a tratar de controlar otras áreas para obtener algunos recursos adicionales, por ello se alerta a la población que denuncie”, y afirmó que si lo hacen tendrán garantías de seguridad, lo anterior luego de que se le preguntó por los calcinados en Zihuatanejo.
El funcionario estatal aseguró que está investigando para dar con el paradero de las 57 personas desaparecidas en Chilapa desde hace siete meses, pero “eso está en la Fiscalía General del Estado (FGE) y no puedo hablar sobre ese asunto”.
De la evaluación de los policías, dijo que ésta es continua, conforme se cumple el plazo de dos años los uniformados nuevamente se someten a exámenes de evaluación, “hablamos de 4 mil elementos, la mayoría ha estado pasando sus evaluaciones, (pero) 400 no pasaron los exámenes de confianza (un 10 por ciento)”.
Aclaró que no todos los policías que no acreditaron los exámenes están relacionados con el consumo de droga o la delincuencia, “se tiene que hacer una categorización de quiénes se pueden emplear en otras áreas que no sean de seguridad por su estado de salud y otros que sí deben ser separados cuando hay consumo de drogas”.
Aseguró que se hará de esa manera “para no afectar a gente que por algún problema físico o cuestiones de salud han reprobado sus exámenes”.
De la Policía Turística de Acapulco, dijo que deben estar certificados e incorporados al Mando Único, y que se tiene que desarrollar en otros lugares donde sea necesario.
El secretario de Seguridad adelantó que este año tendrá que haber mucho cabildeo con el gobierno federal para gestionar recursos económicos, porque explicó que el recorte presupuestal que se hizo a Guerrero en Seguridad fue “por incumplimiento de algunas metas en diferentes rubros”, los cuales son manejados por el Consejo Estatal de Seguridad Pública, y que son sus miembros quienes pueden dar esa información.
