En dos ocasiones este mes se suspendió la sesión del Comité de Validación y Atención a Migrantes (Covam) que revisará los proyectos de obras del programa 3 x 1 Migrantes en Guerrero, denunció el coordinador general de Clubes Unidos Guerrerenses, Erasmo Salgado Jiménez desde Chicago, Estados Unidos.
Advirtió que si no se celebra antes del 30 de marzo los alcanzará la veda electoral y no podrán ejercer los recursos sino hasta después de los comicios del primero de julio.
Vía telefónica advirtió que para entonces, en función de los resultados, podrían tomarse otras decisiones y reducir los fondos aprobados para el 3×1 en 2018.
Dijo que las autoridades hablan de 38 millones de pesos del gobierno federal y 18 del gobierno del estado, más los fondos que aportan los migrantes para las obras de infraestructura social, proyectos y servicios comunitarios y escolares.
Extraoficialmente ayer se manejaba una nueva fecha, el 28 de marzo. Sin embargo, Salgado Jiménez señaló que le preocupa que no haya certeza.
Consultado sobre la información que trascendió en redes sociales, indicó que este año la convocatoria se publicó con un plazo muy corto para proponer los proyectos en una plataforma electrónica de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), debido al proceso electoral federal y en diferentes entidades.
Insistió en que sigue siendo muy complicado el manejo del sistema informático, muchas personas se quedaron fuera porque el sistema es muy estricto y observa incluso las faltas de ortografía.
Los participantes que ingresaron sus solicitudes fueron informados que la sesión del Covam sería en Chilpancingo el 13 de marzo, después les dijeron que el 23 y el jueves pasado les dijeron que se suspendía hasta nuevo aviso.
Salgado Jiménez, que tradicionalmente ha sido parte del Covam en Guerrero con otros representantes de organizaciones de migrantes, aclaró que el acto es mero protocolo porque los migrantes no tienen control sobre las decisiones.
El Covam se integra con el delegado de Sedesol, el secretario del Migrante en el estado, un alcalde en representación de los ayuntamientos y aunque se nombren cuatro o seis líderes de migrantes en la mesa, el voto de todos cuenta como uno.
Aclaró que aunque no esté de acuerdo con las reglas de operación el llamado a los paisanos en Estados Unidos es, cumplir al pie de la letra la convocatoria porque si no cumplen los requisitos los políticos acapararán todos los recursos para sus compromisos.
El argumento para retrasar la sesión, dijo, es que las solicitudes no estaban listas, no obstante que las oficinas centrales de Sedesol habían señalado plazos muy cortos para abrir y cerrar la convocatoria.
“Siempre pedí una extensión, conozco el método y sé que no es fácil, sobre todo porque mucha de nuestra gente sí puede manejar el internet pero cosas muy sencillas, para subir una solicitud a un sistema no cualquier puede”.
Señaló que los funcionarios de Sedesol dicen a los migrantes que sus hijos los ayuden a llenar los formatos en línea, pero segundas o terceras generaciones de migrantes que nacieron en Estados Unidos tienen otra vida, desligada a la comunidad en México.
“Muchos dicen, sí, pero ya nacimos aquí”. Estimó que en 15 o 20 años ya no habrá este apoyo económico de paisanos interesados en hacer obras en sus pueblos de origen, “sólo son los mayores los que aún piensan que van a regresar, aunque no sea ciento por ciento cierto”.
Hace un año el coordinador de Clubes del Medio Oeste denunció con otras organizaciones de migrantes guerrerenses, que el programa perdió su esencia de origen, ya no importa lo que opinen los migrantes, se hace lo que dicen las autoridades, “estamos sujetos a eso si queremos seguir trabajando”.
Cuestionaron que se adjudicaron obras a través de patrocinios de clubes de migrantes en comunidades que no cubren los requisitos para participar en la convocatoria.
Reprochó también que se aprueben muchos proyectos productivos porque están destinados para gente que sí tiene recursos, por ejemplo, si los proyectos tienen un costo de 300 mil pesos, una persona, una familia o comunidad debe tener al menos 150 mil pesos, porque la aportación es de 50 por ciento.
“Ahí nosotros no tenemos mucho que ver independientemente de lo que digan, que van a abrir fuentes de empleo, que van a generar economía, a veces sólo benefician a los que tienen medios (dinero). Una familia fregada no tiene 150 mil para tener acceso a un proyecto productivo”, reclamó.
Insistió en que la filosofía del programa era que se beneficiara a las comunidades, por eso se construía infraestructura social, servicios comunitarios o educativos.
