Emplazan vecinos de Zumpango y Matlalapa a autoridades a suspender el relleno sanitario

Zacarías Cervantes

Matlalapa

Una comisión de comuneros de Zumpango, municipio de Eduardo Neri y vecinos de Matlalapa, municipio de Tixtla, dieron de plazo hasta el viernes a las autoridades municipales de Chilpancingo y al gobierno estatal para que suspendan la obra del relleno sanitario que se instalará cerca de este pueblo, de lo contrario bloquearán los trabajos.
“No vamos a cesar en nuestra negativa, la razón nos asiste”, advirtió Julio Pérez Tapia, comunero de Zumpango.
Pobladores de ambas localidades realizaron ayer un recorrido donde se realizan los trabajos, e insistieron que el proyecto impactará al medio ambiente, afectando los mantos acuíferos, la fauna y la flora de la región.
Los trabajos del relleno sanitario que será intermunicipal para Chilpancingo y Tixtla, se reanudaron en la misma zona que fue acondicionada en el 2004 cuando era presidente municipal Saúl Alarcón Abarca, pero se suspendieron por la oposición de los vecinos de Zumpango.

Comisión de comuneros de Zumpango y vecinos de Matlalapa inconformes con el relleno sanitario Foto: El Sur

Después, en la administración del alcalde Marco Antonio Leyva Mena (2015-2018) se volvió a intentar su instalación y nuevamente se suspendió por la oposición de los vecinos de Matlalapa.
El área se encuentra a unos cinco kilómetros de Chilpancingo, al poniente de la carretera de cuota Tierras Prietas-Tixtla, en una ladera que desciende a una cuenca, donde, según los vecinos, se encuentran los manantiales de los que se surten una parte de la población de Zumpango.
Para llegar a lo que será el relleno sanitario hay una brecha de terracería al poniente de la carretera Chilpancingo-Tixtla y de Matlalapa desde donde se alcanzan a ver, a unos cinco kilómetros en línea recta, las primeras casas de Zumpango,
“Hay preocupación en la población de Zumpango por la instalación del relleno sanitario porque está en los límites con nuestros terrenos comunales”, declaró el comunero Gabriel Martínez Calvo.
Desde el borde de la fosa que se abrió en la administración que encabezó Leyva Mena, el comunero mostró la zona donde bajan los escurrimientos de los mantos acuíferos que llegan al llano Tehuaxtla donde están los manantiales de los que se surten pobladores de Zumpango.
“Si Chilpancingo necesita un relleno sanitario o una recicladora que busquen otro lado, aquí nos afectan a nosotros”, dijo Martínez Calvo.
Los predios de los comuneros se encuentran a unos 20 o 30 metros debajo de donde termina el terreno que está acondicionándose para depositar la basura de Chilpancingo y Tixtla.
Los comuneros piden dialogar con la presidenta municipal de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez y la gobernadora Evelyn Salgado Pineda “para que escuchen nuestros argumentos del por qué no queremos que se instale aquí el relleno sanitario”, declaró Gabriel Martínez.
Advirtió que, de lo contrario, van a realizar acciones con los pobladores de Matlalapa para que se suspendan los trabajos.

Relleno sanitario donde se depositará la basura de Chilpancingo y Tixtla Foto: El Sur

“No queremos llegar a ese extremo, nosotros no somos gente de choque, queremos sentarnos a la mesa para abrir el diálogo y resolver así el problema, invitamos a la presidenta municipal de Chilpancingo y a la gobernadora que nos den la oportunidad de platicar con ellas y conozcan la inquietud de la gente de Zumpango, porque no vamos a permitir esto”, insistió.
Otro comunero, José Román Pérez, explicó que los escurrimientos de los mantos acuíferos de la ladera llegan a la cuenca que comunica con Zumpango y a los pozos de los que se surten de agua los pobladores de este municipio.
“Nosotros creemos que por mucha tecnología moderna que metan aquí, no van a poder impedir que los desechos tóxicos lleguen al agua que consumimos”. Aseguró que han consultado a expertos y que les han dicho que un relleno sanitario es en los hechos un depósito de basura.
Julio Pérez Tapia, otro de los comuneros, explicó que por ello tienen la firme decisión de defender la flora y la fauna.
“Dicen los que están a favor del proyecto que la basura no nos la van a ir a tirar a nuestra casa, pero casi nos la van a tirar en la puerta y desde ahí nos van a llegar todos los contaminantes, contra eso nos estamos manifestando”, agregó.
Explicó que los límites de sus terrenos están a 20 o 30 metros “y los escurrimientos acuíferos caminan hacia nuestros pueblos y la contaminación con los lixiviados altamente tóxicos, nos van a afectar a la larga”.
Reconoció que en su lucha contra el proyecto se van a encontrar con la resistencia de las autoridades municipales y estatales “porque sabemos que sus necedades, intereses políticos y económicos los ciegan y les hacen ver las cosas diferentes”.
Y luego pidió a la presidenta municipal de Chilpancingo Hernández Martínez, que no vaya a tomar el proyecto como otro de sus caprichos, “sabemos que Chilpancingo necesita deshacerse de sus desechos y tiene razón, pero que busque otros lugares donde no afecte a terceros”.
Advirtió: “Vamos a ser coadyuvantes, vamos a tener la serenidad, pero si actuaremos con la firmeza que esto requiere, porque necesitamos defender nuestro entorno ecológico, y vamos a estar con la certeza de que después de pláticas (con la alcaldesa de Chilpancingo y la gobernadora) esto se cancele”.
Denunció que cuando se acondicionó el terreno en el 2004, los comuneros presentaron una denuncia por delitos ambientales por la tala de árboles para abrir la brecha y acondicionar el espacio; “cortaron una variedad de árboles como encino, comosote, carbón de herrero y palmeras”.
Describió: “Cuando apenas los habían cortado era un tiradero de árboles que daba tristeza”.
Informó que la próxima semana van a buscar a las autoridades municipales de Chilpancingo y del gobierno del estado; “tendremos que ir a buscarlos para decirles y exponerles por qué nuestra negativa, porque a lo mejor los están engañando los técnicos que vienen, seguramente les dicen que no habrá ningún problema, que no hay escurrimientos y que habrán de utilizar tecnología para evitar la contaminación”.
Sin embargo, dijo que de acuerdo a los expertos que han consultado, aun cuando utilicen alta tecnología se verán contaminados los escurrimientos por los lixiviados que son altamente contaminantes.
“Por eso no vamos a cesar en nuestra negativa, porque la razón nos asiste”.
Informó que la próxima semana van a pedir la solidaridad de la presidenta municipal de Zumpango, Sara Salinas Bravo, “tiene que apoyarnos aunque sabemos que en política tienen compromisos y no le quieren hacer ruido a la gobernadora y son comparsas de la presidenta municipal de Chilpancingo, pero esperamos que se sume a esta negativa de nosotros”.
Declaró que pretenden convencerla con hechos, “conforme a lo que estamos visualizando, con la certeza de que la contaminación ahí estará y que hay que pensarla no por nosotros ahorita, sino por las generaciones que vienen”.
“Por ellos tenemos que cuidar nuestra naturaleza y por el bien de nuestro entorno ecológico, eso es lo que nos mueve, aquí no hay partidos políticos, o que alguien diga yo me voy alzar el cuello porque ya vienen elecciones y quiero ser protagonista, no, estamos porque nos mueve la inquietud de cuidar nuestro medio ambiente”, aseguró.
Un vecino de Matlalapa, Gabriel Abrajan de la Cruz, dijo que a los pobladores de esta localidad les afectarán los malos olores porque el relleno estará aproximadamente a un kilómetro de las casas, “y el viento se va hacia arriba, hacia las casas”.
Contó que creen que también se va a afectar la fauna y aseguró que hay venado cola blanca, ardillas, armadillos, iguanas, y que es posible que haya alguna especie de felinos.
Abraján de la Cruz declaró que les habían dicho que sería una recicladora, no un relleno sanitario, “es decir, será un simple basurero y según nos han comentado se echará a andar en tres meses, cuando el presidente (de Tixtla) Moisés Antonio Cabañas, nos dijo que sería un proyecto que comenzaría de ocho a nueve años, pero ahora resulta que ya, en tres meses, van a comenzar a tirar la basura”.
Reprochó que el alcalde solamente toma en cuenta la opinión de la gente “que viene de visita a Matlalapa de Chilpancingo, y no a los que vivimos aquí”.
Dijo que según se ha enterado por los medios de comunicación que la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez hizo el acuerdo con el presidente municipal Moisés Antonio Cabañas, “pero los que seremos afectados somos los que vivimos en la comunidad, y a nosotros no nos han venido a preguntar nuestra opinión”.
También rechazó el proyecto Leonardo Abraján Ramírez, otro vecino de Matlalapa, él argumentó que además de que les instalaran aquí un “cochinero” tiene desconfianza a los de la basura jefa, “sabemos que luego se meten a robar en las casas, y aquí les agarra cerquita, ¿qué tal si se roban hasta las gallinas?, imagínense”.
Denunció que los únicos que están interesados en el proyecto es el ingeniero Gustavo Labra, quien es de Chilpancingo pero tiene terreno allá; además de Ángel Molina, y otras dos personas de nombre Antelmo y Armando, que también viven en Chilpancingo.
Dijo que con este grupo de vecinos se reunió el presidente municipal de Tixtla, Moisés Antonio Cabañas y le dieron su anuencia, pero no con ellos que son los que viven en la localidad.
Durante el recorrido por el terreno donde comenzaron los trabajos del relleno sanitario, algunos de los pobladores inconformes mostraron pancartas con manifestaciones de rechazo al proyecto, una de ellas decía. “No al relleno sanitario. Por la conservación de la flora y fauna silvestre y mantos acuíferos. Zumpango unido en defensa en defensa de nuestro entorno ecológico”.