Fui a ver al administrador del aeropuerto,




El secretario particular del gobernador, Julio Ortega Meza dijo que fue “circunstancial” y se “malinterpretó” su presencia en el aeropuerto de Acapulco el miércoles, día en que arribó por esa vía el candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, para hacer su cuarta gira proselitista por municipios de la Costa Chica.
Dijo que acudió a ese lugar “no para recibir a López Obrador”, sino para informar al administrador de esa estación aérea, Francisco Rodríguez Guillén, que se pospondría la sesión del Consejo Consultivo que encabeza Zeferino Torreblanca, ya que no podría asistir a la reunión programada para el 12 de mayo.
De su encuentro con el coordinador de Redes Ciudadanas de apoyo a López Obrador, Ricardo Monreal, el secretario de Torreblanca negó que haya sido por encargo del gobernador como se supo extraoficialmente, “sino que coincidimos, ahí en el estacionamiento, yo entiendo perfectamente que estamos en un proceso electoral, pero eso no va peleado con la educación de saludar a una persona que conoces”.
En su edición del jueves El Sur dio cuenta de la plática que sostuvo Ortega con Monreal en el estacionamiento de la terminal aérea; el sábado, durante una gira en Acapulco y a pregunta de reporteros, Torreblanca dijo que esperaba que su secretario explicara a los medios y que de no hacerlo sería sancionado. También admitió que Ortega hacía “tareas del gobernador”, pero no quiso explicar cuáles.
Entrevistado al respecto vía telefónica, Ortega señaló que “se hizo una verdadera confusión con esa situación”. Explicó que acudió al aeropuerto para reunirse con Rodríguez Guillén “porque el gobernador tenía agendada la sesión del Consejo Consultivo para el viernes 12 y yo fui a buscar al administrador para tratar dos cosas: una avisar que se posponía esa reunión porque el gobernador estaría en otro lugar y la otra para conocer la agenda del día, de los temas a tratar”.
Sin embargo, dijo que “como a las 10 de la mañana coincidimos (con Monreal) en el estacionamiento y él me comentó que iba a recibir a López Obrador, porque iba a iniciar su gira en la Costa Chica. Caminamos unos metros juntos, él me iba comentando y yo le dije, pues yo vengo aquí a ver al administrador. Pero cuando él me dice esto, le digo ¡ah caray!, le digo oye pues se puede malinterpretar yo creo que mejor voy a posponer esta visita con el administrador para otra fecha”.
Agregó: “Y en ese momento fue que decidí retirarme de las oficinas, porque pensé que se podía malinterpretar mi presencia en el aeropuerto; incluso en ese momento trate de localizar al propio ingeniero (Rodríguez Guillén), no lo pude hacer, me comuniqué después a la Coordinación de Agenda de la Secretaría Particular y vi la manera de que me agendaran para el otro día, el jueves a las 5 de la tarde.
No hablamos de política, sólo nos saludamos
Ortega dijo que el gobernador es presidente honorario del Consejo Consultivo del Aeropuerto y en la reunión del 12 de mayo se iban a tratar temas relacionados con el aeropuerto de Acapulco y el de Zihuatanejo.
Insistió en que su llegada a ese lugar “no responde a ningún recibimiento para el candidato, yo estoy plenamente conciente de mis obligaciones legales como funcionario público. Sería absurdo de mi parte asistir a un evento político público o a un recibimiento sabiendo que esto no lo debo de hacer; esas son cosas que aprovecho yo para aclarar tanto a El Sur como a la opinión pública a través de El Sur en ese aspecto”.
Dijo que con Monreal no hablaron de política, ni del gobernador “sólo nos saludamos como cualquier otra persona, él me dijo, que iba a encontrar ahí a Andrés Manuel López Obrador; le digo yo vengo aquí a hablar con el administrador del aeropuerto, pero viendo la situación dije que mi presencia se podía malinterpretar y me retiré del lugar”.
Con relación a que el mismo viernes se ventiló que ya había presentado su renuncia a Torreblanca y que éste se la rechazó argumentando que buscará otra salida a su error, Ortega Meza negó esa versión: “Son especulaciones, yo creo que derivado de lo mismo, pero no hay ninguna situación”.
Dijo que su presencia en el aeropuerto fue circunstancial y que no hay nada que pueda confirmar que iba a recibir a López Obrador, “además, no era ni siquiera un acto político, fue una situación casual que se dio ahí, por eso precisamente no me metí ni siquiera a la sala del aeropuerto para evitar precisamente malas interpretaciones”.
Insistió en que acudió al aeropuerto por “una situación de trabajo”, porque como secretario particular del gobernador “tengo que ver con lo relativo a la agenda sus reuniones y en muchos casos, tengo que encontrarme con las personas con quienes va a tener reuniones”.
Si hubiera una sanción, yo la acepto
Dijo que no tiene nada que ocultar porque fue una situación circunstancial, “tan es así que la reunión del gobernador con la Comisión Consultiva está programa para el día 23 a las 6 de la tarde ahí en el aeropuerto”.
Afirmó que esa nueva fecha la concertó un día después “porque precisamente sus oficinas (del administrador) están dentro del aeropuerto, ahí donde estás las salas de recepción en la parte de arriba; entonces, si hubiera entrado hubieran dicho que me escondí allá arriba, por eso mejor decidí retirarme”.
–¿El gobernador le pidió una explicación o él ya sabía que iba a estar en el aeropuerto en ese momento?
–Yo le di la explicación al gobernador, porque me di cuenta que al otro día apareció en diferentes medios de comunicación, este malentendido. Pero finalmente el responsable directo de esa situación soy yo como funcionario público, el gobernador no tenía ni siquiera la información de que yo iba a acudir ese día.
“Él sabe de la reunión que va a tener con la Comisión Consultiva y el hecho de que yo acudiera ahí era parte de mi trabajo y el gobernador en ese momento no estaba enterado de que iba a ir, porque incluso sé que estaba en la Ciudad de México ese día. Entonces es mi responsabilidad como funcionario público, el gobernador nada tiene que ver en esto”.
–¿Le hizo algún llamado de atención por este hecho? o ¿cuál fue su reacción a la explicación?
–Pues claro, pero finalmente como cualquier otra persona razonable entiende que esa fue una situación circunstancial, como cuando va uno a un supermercado o a un lugar cualquiera, uno se puede encontrar a quien sea. Y yo entiendo perfectamente que estamos en un proceso electoral, pero eso no va peleado con la educación de saludar a una persona, a una persona que conoces.
–¿El gobernador le habló de alguna sanción por ese hecho, como dejó entrever en los reportero el sábado?
–Yo le expliqué. Y estoy a reserva de lo que el gobernador me pueda decir.
–Pero sí dice que estaba en el aeropuerto por asuntos del gobierno estatal, ¿no tendría que haber sanción o sí?
–Pues hasta donde yo sé no, pero si hubiera alguna sanción yo la aceptó. Pero que quede claro que yo estaba desempeñando mi trabajo, que es parte de mi función ahí, de mi obligación que tengo como secretario particular del gobernador.

Me pidieron 100 mil votos para el distrito 04, dice Ramón Almonte




Durante la presentación de un Movimiento 2 de Julio con López Obrador, se pidió a los perredistas de Guerrero que intensifiquen su campaña de promoción del voto para convencer al mayor número de electores, porque dijeron que Guerrero debe dar el “colchón” de votos para lograr el triunfo de la coalición Por el Bien de Todos.
Ayer en un salón del hotel Las Hamacas, ante unos 70 perredistas el candidato a diputado federal por la vía plurinominal por la cuarta circunscripción y actual delegado de Xochimilco, Faustino Soto Ramos dijo que el triunfo de López Obrador dependerá de “la eficiencia” de los estados gobernados por el PRD, porque allí debe haber una votación muy alta y “estamos obligados a vencer el abstencionismo”.
Dijo que ganar Guerrero será sencillo por la presencia del PRD, pero que se necesita intensificar la promoción para obtener más votos porque en los estados del norte del país López Obrador no tiene la misma presencia. “Necesitamos hacer el colchón de votos para revertir la tendencia electoral”.
Pidió abandonar las diferencias internas y apoyar a López Obrador y a los demás candidatos a senadores y diputados federales.
En tanto, el candidato a diputado federal por el distrito 04, Ramón Almonte Borja dijo que en Guerrero van a ganar, pero que el objetivo es obtener el mayor número de votos posible para que “sirvan de colchón” para López Obrador en los lugares donde no tenga el mismo porcentaje de preferencias entre los electores.
Recordó que a los perredistas de Guerrero se les impuso una cuota de 700 mil votos, 115 mil más que los logrados en la elección de gobernador de 2005.
Almonte se refirió a su propio distrito, el 04, en el cual se obtuvo en la elección de hace tres años casi 40 mil votos, y dijo que a él le pidieron en un principio 57 mil sufragios, pero que después, cuando platicó con López Obrador, éste le dijo que su distrito tendría que dar por lo menos 80 mil votos y que cuando tomó protesta la cuota se elevó a 100 mil, una cantidad “realmente muy elevada, pero no imposible”.
Ante esto, Almonte Borja llamó a los simpatizantes para establecer “pirámides electorales” donde no sólo se comprometen a convencer a 10 personas sino que éstas a su vez comprometan a otras 10 para que voten por la coalición.
El dirigente del Frente del Sol Poniente, Efraín Moreno de la Cruz dijo que la intención del Movimiento 2 de Julio, que se formó a nivel nacional, es fortalecer la candidatura de López Obrador con un movimiento de promoción y defensa del voto.
El dirigente de Guerrero Nuestra Causa, Ricardo Castillo destacó la importancia de apoyar a todos los candidatos de la coalición, y no sólo al presidencial, y dijo que es necesario participar en la estructura electoral y en la promoción del voto.

Pide Zeferino que el voto muestre la conformidad o inconformidad con los gobernantes




En un acto del sábado, el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo llamó a los ciudadanos a votar el próximo de 2 de julio para que por medio del sufragio demuestren conformidad o inconformidad con sus gobernantes.
En entrevista se reservó su opinión sobre la asistencia en un día hábil de su secretario particular, Julio Ortega Meza a la recepción del candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, en el aeropuerto Juan Álvarez el pasado 10 de mayo.
Dijo por otro lado que fracasó el esquema del pago del programa Pensión Guerrero por medio de una institución que no estaba preparada, en referencia a Banamex, y confirmó que el mismo tendrá modificaciones. Afirmó que como está en proceso de cambio el método del pago, de ahí provienen los errores.
En la inauguración de la pavimentación de una extensión de la avenida principal de las colonias Las Parotas y Miguel de la Madrid que se ubican a 40 minutos de la ciudad y que colinda con el Centro de Readaptación Social de Las Cruces, el gobernador dijo en su discurso que no usa “el poder en beneficio de mi partido, yo creo en la madurez de ustedes y del pueblo”.
Dijo que espera que este 2 de julio los ciudadanos voten para que de ese modo “demuestren su inconformidad o conformidad, vayan a votar porque es la mejor manera, no nos conviene que nos enfrentemos, hay que respetar a los que no coinciden con uno, vamos a demostrar con trabajo y con democracia que ésta es la mejor manera de encontrar respuesta a la pobreza y la marginación”.
Después de concluir un recorrido junto con los colonos por los 810 metros que se pavimentarán, un reportero preguntó que “aparentemente” su secretario particular fue a recibir a López Obrador al aeropuerto en horas y día hábiles, pero el gobernador sólo dijo que espera que el mismo Julio Ortega dé una respuesta, porque “él sabe su trabajo y tendrá que contestar a ustedes los medios”.
Al insistirle sobre el tema, dijo que Ortega Meza tendrá que ofrecer una explicación y que de no justificar su presencia será sancionado.
Sin embargo, luego de otra pregunta admitió que Ortega hacía tareas del gobernador: “Sí, pero yo no le voy a contestar porque va a parecer que salgo a su defensa y sería una torpeza política aparecer cuando saben que ustedes van a estar en la recepción así de obvio, él tenía otras tareas pero ya se enterarán”.
Habló de que Pensión Guerrero seguirá el mismo camino que se aplicó con los trabajadores de la educación, “quienes cobran por medio de una tarjeta”, y consideró inhumano y fuera de todo orden, de respeto y de justicia, que los beneficiados hagan cola”, en referencia a las largas horas bajo el sol que permanecen los adultos mayores para recibir 800 pesos cada dos meses .
Torreblanca dijo asimismo que se revisan los padrones, porque “no se vale que un mismo viejito” reciba ese programa y también el de Oportunidades”.
Recordó al respecto un desplegado publicado en Chilpancingo contra la secretaria de Desarrollo Social, Gloria Sierra López porque se le retiró la pensión a una señora “que anda emperifollada, a una señora que vive bien y tiene buena casa cuando hay miles de pobres”.
Agregó: “Es lo que estamos tratando de hacer una política colectiva. Hoy estamos haciendo una convocatoria que asista toda la población y la condición es que sean pobres, que lo demuestren y con eso hacemos una política generalizada sin privilegios de partidos”.
No más chayote a la prensa, queremos obra, dicen pancartas
En el acto inaugural de la pavimentación con concreto de una extensión más de la avenida de esas colonias, según datos colocados en una lona, tiene una inversión de 3 millones 982 mil 383 pesos aportados por los gobiernos estatal y municipal.
Antes de la inauguración de esa avenida, que según colonos tenían poco más de 30 años solicitando ese beneficio, la regidora municipal por el PRD, Martha Ramírez Aquino distribuyó entre los vecinos pancartas, en particular dos que llamaron la atención de reporteros porque una decía “No más chayote a la prensa”, otra decía “Gobernador, que el presupuesto no sea para chayotear a la prensa, queremos obra pública”.
Se comprobó que la regidora entregó esas pancartas porque así lo indicaron sus portadores lo indicaron, sin embargo al notar que llamó la atención de los reporteros alguien se encargó de recogerlas.
En su discurso, Torreblanca recordó que en 1993 vino a esas colonias a pedir el voto sin que le hicieran caso, y aunque dijo que no le toca pavimentar calles, estaba con el alcalde para aportar recursos para ese fin.
Asistieron Félix Salgado Macedonio; los diputados locales del PRD, Avelina López Rodríguez y Fernando Donoso Pérez; la secretaria de Desarrollo Social, Gloria Sierra; la regidora Martha Ramírez y la síndica administrativa municipal, María Antonieta Guzmán Vizairo.

Por interés, la adhesión de priístas a la campaña de López Obrador, dice el PAN




El presidente estatal del PAN, Javier de Jesús Zepeda Constantino consideró que los priístas que manifestaron su apoyo a la campaña de Andrés Manuel López Obrador “se suman por interés y no por convicción” y que por eso no pudieron justificar su decisión.
Afirmó que sin necesidad de hacer anuncios públicos, “distinguidos” militantes del PRI y PRD se han sumado a la campaña presidencial de su partido y que lo han hecho por “convicción, más que por conveniencia”.
Dijo que la estrategia para las adhesiones en su partido es diferente, “ha habido mucha gente del PRI y PRD que se está sumando a la campaña de Felipe (Calderón Hinojosa), grupos de la sociedad civil que por iniciativa han hecho trabajo y organización, hay gente que se está sumando, la decisión de que se sumen será de forma voluntaria y sin presentaciones públicas”.
El dirigente del blanquiazul respondió a la declaración del priísta Salvio Herrera Lozano quien opinó que junto con Jesús Ramírez, Marcelino Miranda, Enrique Martiní y Pablo Sapién, decidieron sumarse a la campaña de Andrés Manuel López Obrador y no por la del PAN, porque éste representa la “ultraderecha” en México.
“Así lo afirman porque es el tenor de su conveniencia; qué extraño que hace poco más de un mes Miguel Mayrén formó una agrupación civil a la que invitó a sumarse al PAN y ahora se decidió por apoyar al PRD”, dijo Zepeda Constantino.
Consideró que las declaraciones de Salvio Herrera como “oportunista; porque actualmente los partidos nos disputamos en el centro y no en la derecha, es una lamentable expresión justificativa”.
Insistió en que la campaña del PAN en Guerrero “va hacia arriba y caminando, las otras dos campañas (del PRI y PRD) están en una crisis, por eso los anuncios desesperados para atraer la atención de la gente y subir las campañas”.

Defiende Monreal a Zeferino y confía en que el pueblo de Guerrero, que es de izquierda, le dé el triunfo a López Obrador

 

A 53 días de la elección presidencial, el hombre de Andrés Manuel López Obrador para Guerrero, Ricardo Monreal Ávila, defiende al gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, niega que haya desencanto hacia su gestión.
No obstante, deposita gran parte de las posibilidades de triunfo en el pueblo de Guerrero “que es de izquierda”, en “la esperanza” por un cambio en la conducción del país y en que “Andrés Manuel es el que más se identifica con esta región”.
El pueblo de Guerrero no se equivocó; Zeferino es un gobernador progresista, lejano de El Yunque –la ultraderecha panista– y lo que representa de conservadurismo recalcitrante y fascista; qué bueno que no se meta en la campaña, que no dé dinero a los candidatos, que no transforme el gobierno en partido, son algunas de las expresiones reivindicatorias de Monreal, un ex gobernador como Torreblanca.
Otras: ya está comenzando a cumplir las expectativas que se crearon con su triunfo; le quedan cinco años y el suyo será un buen gobierno.
Responde Monreal así, una y otra vez, a la serie de preguntas que se plantean de diversas maneras en torno de lo que parece evidente para muchos en Guerrero, que es el susodicho desencanto con el primer año de gestión del gobierno zeferinista.
“No estamos confiados” y tampoco “asumimos actitudes triunfalistas”, acota no obstante el coordinador en estados del sur de las Redes Ciudadanas de Apoyo al candidato presidencial López Obrador.
“No tenemos actitudes de optimismo desbordado”, reitera en entrevista el martes pasado, a su llegada al puerto un día antes del recorrido de López Obrador por ciudades de la Costa Chica.
“Hay que trabajar más para generar conciencia y confianza en la gente”, responde en lo único que parece una aceptación implícita, cuando se le pregunta si de plano descartan que el desencanto hacia Torreblanca le vaya a afectar a López Obrador.
Y es que Monreal espera que el pueblo de Guerrero refrende su voto por el perredista que abandera la coalición Por el Bien de Todos, porque el estado cuenta con “una historia de gente con capacidad de resistencia, con gente que se inclina hacia la izquierda”.
Además, confirma que el equipo lopezobradorista descarta una sorpresa del PAN y su candidato presidencial Felipe Calderón Hinojosa aquí, pues “Guerrero es víctima de una política entreguista de derecha, los grandes contrastes, la pobreza, la miseria, el abandono, han sido propiciados por los gobiernos de derecha, hasta ahora gobernantes en el país, del PRI primero y ahora del PAN, no cambió nada”.
Monreal insiste en que “Guerrero no tiene nada qué agradecerle al gobierno de derecha que ahora encabeza el candidato bis de la campaña de Felipe Calderón, el presidente de la República (Vicente Fox) dejó de serlo y decidió convertirse en candidato bis para sacar adelante a su candidato, lo cual es una ofensa, una desvergüenza y un despropósito”.
“Yo diría que Guerrero nunca será de derecha, por su gente, precisamente por su historia, por su formación, por su lucha histórica, su lucha social. Incluso el PRI de Guerrero tiende hacia la izquierda, nunca estaría en la derecha. La tecnocracia que se apoderó del PRI en los últimos 20 años, esa sí se va a ir al PAN, porque no tiene convicciones, tiene intereses. Y aquí en Guerrero no hubo clase tecnocrática del PRI. Hay remedos de algunos que se sienten de esa clase, pero no lo son”.
Del círculo más cercano a López Obrador, revela: “No estamos confiados, no asumimos actitudes triunfalistas. No tenemos actitudes de optimismo desbordado, pero estamos trabajando para ganar todos los distritos en Guerrero. No obstante que hubo en algunos diferencias, hoy estamos convocando a la unidad. Primero es la patria, primero es lograr ganar la Presidencia de la República para iniciar la transformación profunda del país. Por eso no nos preocupa, sino al contrario, nos agrada que los gobernadores que surgen del PRD, como es el caso de Zeferino Torreblanca, se mantengan al margen”.
Opina que Torreblanca “le ayudará mucho a la izquierda gobernando bien y nosotros nos dedicaremos a hacer campaña. Han sido meses difíciles pero no veo a Zeferino sentado a la derecha, no lo veo. No veo a Zeferino sentado con El Yunque, no lo veo sentado con el conservadurismo más recalcitrante, faccioso y fascista de este país”.
Monreal dice que más bien ve a Torreblanca “como un gobernador progresista que aún cuando no milite en el PRD, fue postulado en el PRD, partido que sostiene principios y convicciones y nosotros no tenemos precio, el PRD no tiene precio, los dirigentes ni los militantes pueden ser comprados. Por eso confío plenamente en la gente de Guerrero y nuestro propósito es ganar la elección presidencial con un alto porcentaje de votos, ganar los nueve distritos del estado y ganar el Senado de la República”.
Un año es insuficiente para valorar un gobierno
–¿Por qué entonces hay esta percepción de que Zeferino Torreblanca no sólo no es del PRD sino que además quisiera ser de otro partido, como dijo la senadora María Luisa Calderón? Incluso tú comentas que el PRD tiene principios y convicciones, pero apenas recientemente en una mesa sobre el aniversario del PRD hubo quienes reprocharon que Zeferino Torreblanca no gobierna con los principios del PRD ¿Por qué hay esta percepción entonces?
–Yo creo que es una percepción interesada, política y electoralmente, tiene el propósito de desorientar, de lastimar, tiene el propósito de confundir…
–¿Pero que lo diga gente del mismo PRD?
–Yo ahí tengo respeto por todos los compañeros del PRD, pero creo que Zeferino va a demostrar en poco tiempo esa identificación. Nosotros no deseamos que su función se reduzca a afiliarse al PRD. Lo que sí queremos es que sea un buen gobernante, un gobernante para todos, en eso coincidimos. Por eso yo creo que Zeferino va a dar muestras claras de hacer un buen gobierno, sobre todo honesto y orientado hacia la política social.
–¿No se prevé entonces en el equipo de López Obrador un deslinde de Zeferino, ante el desencanto que perciben ustedes mismos a un año de haber iniciado su gestión?
–No, lo hemos valorado bien, estamos valorándolo bien y no tenemos ningún temor por eso, porque un año es insuficiente para valorar el ejercicio de gobierno. Nosotros tenemos que apostarle más bien a la esperanza, porque Andrés Manuel es el que más se identifica con esta región y ha dicho que no sólo será su ejercicio el que cuidará, sino el ejercicio de todos los que participen en la función pública. Así que hay que mantener la esperanza, tener confianza en que las cosas van a mejorar con Andrés Manuel en la Presidencia de la República.
–¿Entonces creen que no les va a afectar?
–No, hay que trabajar más para generar conciencia y confianza en la gente.
–¿Pero cómo mantener la esperanza si en el ánimo de ciertos sectores hay ese desencanto?
–Simplemente no descuidamos, ha sido un año difícil, precedido por el pleito entre las mafias, la disputa por la plaza, por los grupos y los cárteles, un año donde hereda el gobernador muchos problemas, donde hereda ancestrales rezagos y donde la expectativa era tan alta de la población y tenemos que darle tiempo, no se podría resolver en un año. Pero yo creo que será uno de los mejores gobernadores de Guerrero.
Zeferino está haciendo su trabajo, nos interesa que lo haga
–¿En términos electorales cómo les está impactando?
–No lo hemos medido, pero yo creo que él está haciendo su trabajo, nos interesa que lo haga, que no haga lo que hacían los gobiernos anteriores, de dar dinero a sus candidatos, a su partido. No, no queremos eso. Yo creo que esa es una prueba más de que el pueblo de Guerrero no se equivocó al elegirlo. No se está transformando el gobierno en partido y está respetando a todos y me parece que esa es una prueba de que no se equivocó el pueblo, aún cuando falte por cumplirse la expectativa (del cambio) que se generó, yo creo que está comenzando a cumplirla. Les quedan a los guerrerenses cinco años y yo creo que va a ser un buen gobierno. Y si Andrés Manuel recibe el apoyo mayoritario de Guerrero y de todo el país, el estado de Guerrero se va a transformar.
–¿No será difícil que convenza ese discurso de López Obrador en sus visitas a Guerrero contra los gobernantes con altos salarios, cuando ni siquiera haya quedado aclarado cuánto gana aquí el gobernador?
–Conocemos muy bien ese episodio, yo creo que se va a aclarar. Pero Andrés Manuel enviará una iniciativa de ley, es decir, no sólo es una decisión política, sino que ha dicho parejo que una vez que ganemos la Presidencia uno de sus primeros actos será enviar esa iniciativa en la que se establezca que, así como hay un salario mínimo haya un salario máximo para servidores públicos de todos los niveles, federal, estatal, municipal.
–Por eso insisto en qué tan grande ha sido el impacto adverso hacia López Obrador el hecho de que él venga a hablar de una cosa y aquí los electores vean otra con lo que hace su gobernador.
–No, porque Andrés, el día que sea presidente va a aplicarlo sin distingo.
–Pero en este momento, antes de la elección y antes del eventual caso de que López Obrador sea presidente, aquí eso la gente no lo ve, no hay un gobernante con un tope salarial.
–Es que es hasta que él llegue a ser presidente. Es la única alternativa que tenemos en el país para que se transforme profundamente.
–Y mientras eso pasa conviene más que López Obrador se deslinde de Zeferino.
–No necesariamente es un deslinde. Nosotros respetamos a Zeferino como gobernador, no tenemos ningún problema con él, y lo habremos de respetar siempre. Yo tengo confianza en que Zeferino dará buenos resultados.

Desencanto hacia Zeferino, posible factor de los mítines con poca gente de López Obrador

 

En sus últimas cuatro visitas a Guerrero, tres de ellas como candidato presidencial formal, Andrés Manuel López Obrador ha visto una muy notoria disminución de asistentes a los mítines que organiza el PRD, que podría tener como causa el desencanto hacia el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo.
La señal más clara de que López Obrador y su equipo cercano han medido ya que la caída de la popularidad de Torreblanca ha arrastrado al candidato presidencial en Guerrero, sería que en sus tres giras como candidato ha evitado siquiera mencionar el nombre del gobernador, o mostrarlo como ejemplo de los buenos gobiernos del PRD.
La única vez que López Obrador hizo apenas una alusión al gobernador en uno de sus actos, fue en la primera visita que hizo a Guerrero después del triunfo del PRD en las elecciones del 6 febrero del año pasado, que además fue el primer aviso de la inmovilización del pueblo guerrerense en los primeros meses del zeferinismo.
El desangelado mitin del 23 de abril de 2005
Ocurrió el sábado 23 de abril, a 22 días de que Torreblanca rindió protesta y en el contexto de la decepción que habría ocasionado en muchos de sus electores que votaron por un cambio, al ratificar en su gabinete a impopulares funcionarios renejuaristas como Ernesto Rodríguez Escalona en la Secretaría de Fomento Turístico, César Bajos Valverde en la Dirección de Comunicación Social y Antonio Nogueda Carvajal como poderoso subprocurador de Averiguaciones Previas. Además de que dejó fuera de cargos importantes a los grupos del PRD que lo apoyaron en su contienda por la candidatura con Armando Chavarría –a quien nombró secretario general de Gobierno.
Ese día López Obrador encabezó en Acapulco un desangelado mitin contra el proceso de desafuero que se le siguió, en su recorrido de movilizaciones por todo el país. Con antelación, Torreblanca Galindo anunció que no asistiría al mitin en el puerto porque tenía programadas reuniones “con inversionistas” en el Distrito Federal, pero aseguró que mostraría su solidaridad con el tabasqueño en la marcha del día siguiente, el domingo 24 de abril en la capital del país, en la que participó por lo menos un millón de simpatizantes.
La ausencia del gobernador en aquel mitin en Acapulco no fue motivo de algún espacio en el discurso de López Obrador, ni en la intervención previa del presidente estatal del PRD, Martín Mora Aguirre. Pero cuando el ex jefe de Gobierno del DF recordó en su discurso que vino al cierre de campaña de Torreblanca como candidato, se escucharon ligeros silbidos desde la parte de atrás de la multitud, como en reproche por la ausencia del hoy gobernador.
En las filas zeferinistas rápidamente se difundió bajo cuerda que la escasa convocatoria al acto era solamente responsabilidad de la impopular gestión del entonces alcalde porteño Alberto López Rosas.
Este acto en el puerto también sirvió como una especie de termómetro político que anunciaba una disminución de las preferencias hacia el PRD, confirmada seis meses después en las elecciones locales de octubre, donde ese partido no pudo sostener los 589 mil votos que obtuvo en los comicios para gobernador, y cayó a poco más de 390 mil. Y es que aquél sábado 23 de abril del año pasado asistieron apenas unos 4 mil simpatizantes a expresar su respaldo a López Obrador al Malecón de Acapulco, cuando venía de encabezar multitudinarios actos, incluso en plazas tradicionalmente ajenas al perredismo como Guadalajara, donde las crónicas periodísticas llegaron a consignar la asistencia de más de 10 mil. Además, el PRD recién venía de reunir a unos 80 mil guerrerenses en el Zócalo porteño en el cierre de campaña de Torreblanca, el 29 de enero de 2005.
Incluso los reporteros que lo siguieron en todos sus mítines por el país le preguntaron al tabasqueño si esperaba un acto más concurrido en el puerto, pero respondió con un seco “estuvo muy bien”.
En esa ocasión, por cierto, hubo amigos de Torreblanca Galindo que se manifestaron en contra de que acompañara en Acapulco a López Obrador. De la manera más dura se opuso el entonces presidente local de la Coparmex, José Jorge Bajos Valverde, actual diputado local por el PAN y presidente de la comisión de Presupuesto y Cuenta Pública del Congreso del Estado, cargo y posición que se ha dicho reiteradamente, se la debe presisamente a su amigo de la infancia y ahora gobernador de Guerrero.
El panista Bajos Valverde –también hermano de César Bajos, el director de Comunicación Social del gobernador, y también hermano del subsecretario de Ingresos José Antonio– ofreció una conferencia de prensa un par de días antes de la estancia de López Obrador, a quien se refirió como “el ex funcionario del Distrito Federal” que pretende situarse “por encima de la ley” y que promueve de ese modo “la anarquía y el caos social”. Se ha dicho que el empresario que entonces llamó a respaldar el desafuero de López Obrador, le debe precisamente a su amigo Torreblanca la presidencia de la comisión de diputados locales que se supone que debería fiscalizar al gobernador.
José Jorge Bajos reprochó entonces que el tabasqueño no haya cumplido con su promesa de encabezar movilizaciones pacíficas que no derivaran en la “violencia”. A la par, en la víspera de la visita de López Obrador, el gobernador Torreblanca pedía al PRD no radicalizar la lucha contra el desafuero “porque lo que nos conviene hoy es una movilización pacífica”.
La gira de los cierres de las
campañas locales
López Obrador regresó a Guerrero a finales de septiembre pasado, a una gira de cuatro días para acompañar en sus cierres de campaña a candidatos a alcaldes y diputados locales.
El jueves 22 participó en mítines en Tlapa y Chilapa, con poco menos de 3 mil asistentes en cada uno, y en Tixtla con unos mil 500. Por la noche, en Chilpancingo, en la plaza en la que ha sido más notorio el desencanto hacia el gobernador, López Obrador tuvo que salir en defensa de Zeferino Torreblanca ante unos 5 mil seguidores en un acto que fue regional. En su única referencia al gobernador, el tabasqueño destacó su triunfo y la derrota del PRI para impulsar un cambio en el estado y precisó que a Torreblanca “se le puede criticar o cuestionar, pero menos acusar de ratero, como los otros gobiernos que han dañado y gobernado con deshonestidad”.
El viernes 23 visitó San Marcos, Cruz Grande, Ayutla, Marquelia y Ometepec, donde se reunió con unos 7 mil simpatizantes en cinco actos. En Ometepec, la plaza más grande de la región de la Costa Chica, hubo unos 2 mil 500 asistentes, en un acto con perredistas de ese municipio, pero también de Xochistlahuaca, Tlacoachis-tlahuaca, Cuajinicuilapa e Igualapa.
El sábado 24 de septiembre habló en Zihuatanejo ante unos 3 mil, en Atoyac ante 2 mil seguidores, en Tecpan y Petatlán ante unos mil 500 en cada uno, y en el pequeño municipio de San Jerónimo ante apenas 500 personas.
López Obrador concluyó su gira el domingo 25 en Acapulco, el acto más concurrido al que ha asistido, ante poco más de 6 mil perredistas de los más de 10 mil que habían acudido por tratarse del cierre de campaña del entonces candidato a alcalde de Acapulco, Félix Salgado Macedonio, y que aguantaron el retraso de más de tres horas del entonces precandidato presidencial único del PRD, bajo una fuerte e intermitente lluvia.
Antes de llegar al puerto estuvo en Ciudad Altamirano en un mitin regional de unos 5 mil asistentes de toda la Tierra Caliente. En Iguala reunió la misma cifra en el cierre de campaña de los candidatos de la Zona Norte.
Mientras el tabasqueño se encontraba en Guerrero, el viernes 23 egresados de normales públicas de Guerrero que hasta la fecha demandan plazas se movilizaron en acciones de información y denuncia, como una ocurrida en la caseta de la Autopista del Sol de Palo Blanco, a las afueras de Chilpancingo, donde desplegaron una manta que decía: “Zeferino, a poco tiempo de tu gestión el pueblo ha perdido la confianza en ti”. El resultado de la contienda de octubre significó una drástica caída en votos para el PRD, con las cifras ya señaladas, y una alta disminución en Acapulco, Iguala y Zihuatanejo, precisamente las ciudades que le permitieron tres años antes propagandizar que gobernaba ya a la mayoría de los guerrerenses.
El arranque de la campaña presidencial
López Obrador eligió Guerrero para arrancar su campaña por la Presidencia de la República. Comenzó con un mitin simbólico ante poco más de 2 mil indígenas en Metlatónoc, el municipio más pobre del país.
Luego se trasladó a Chilpancingo, al acto que fue considerado como el arranque oficial, al que asistieron apenas 7 mil asistentes, muy pero muy por debajo de las expectativas de los dirigentes perredistas que habían anunciado la presencia “de 30 mil a 50 mil”.
En este mitin donde firmó 30 compromisos con Guerrero, López Obrador ya no hizo ninguna referencia al triunfo del candidato que postuló su partido el 6 de febrero de 2005, y tampoco mencionó el nombre del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo. No obstante escuchó con mayor intensidad el rechazo al gobernador en la capital del estado. Casi cualquier línea de su discurso, el pueblo lo aplicaba para el gobernador. El candidato presidencial no terminaba aún de compararse con Vicente Fox, al decir que como jefe de Gobierno en el Distrito Federal él sí cumplió con sus promesas de campaña, cuando los asistentes de enfrente exclamaban: “¿Ya oíste Zeferino, ya oíste?”.
El reflejo del desencanto no cesó, y cuando el candidato presidencial reiteró su promesa de la pensión para todos los adultos mayores, le volvieron a gritar: “Se las va a quitar Zeferino”. Como colofón, mujeres de la primera línea de asistentes al arranque de campaña, le gritaron espontáneos “Obrador, Obrador, mete en cintura al gobernador”.
Apenas unos días antes se había revelado que el salario de Torreblanca como gobernador ascendía a unos 400 mil pesos. Aunque de manera obligada por lo escandaloso de la cifra, casi a fuerzas el Ejecutivo aseguró –sin probarlo hasta la fecha– que su salario es de 148 mil 400 pesos al mes.
Por esos días también el gobernador enfrentaba un prolongado paro de trabajadores de los hospitales estatales de la Secretaría de Salud, y un diferendo con el alcalde capitalino Mario Moreno Arcos, por 40 millones de pesos extras que había destinado el gobierno federal y que el gobierno del estado se negaba a liberar.
Antes de la deslucida gira de este miércoles por la Costa Chica, López Obrador tuvo otra gira por Guerrero a principios de abril, donde el eje de sus discursos en Ciudad Altamirano, Teloloapan, Iguala, Taxco, Coyuca de Benítez, Atoyac, Petatlán y Zihuatanejo, fue su promesa de elevar a rango constitucional la austeridad del gobierno, en lo que se entendió como un deslinde de Torreblanca.
En esa visita de dos días al estado –la segunda ya como candidato de la coalición Por el Bien de Todos– López Obrador tampoco mencionó el nombre del gobernador.
Y tampoco fueron grandes mítines.

 

Sánchez Nava: es positiva la adhesión, pero no se olvida su pasado




El secretario general del PRD en Guerrero, Guillermo Sánchez Nava calificó como “positiva” la adhesión de varios priístas a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador, aunque advirtió que no se olvida del pasado “autoritario” de algunos de esos personajes y ni tampoco de la exigencia de que se haga justicia en el caso de militantes de su partido que fueron asesinados o desaparecidos durante gobiernos a los que sirvieron.
Lo anterior luego de que se le recordara a Sánchez Nava, que precisamente en el sexenio de José Francisco Ruiz Massieu se tienen documentados asesinatos y desapariciones de perredistas, en una época cuando era secretario de Gobierno, Jesús Ramírez Guerrero.
El dirigente perredista agregó: “No estamos perdonando, ni olvidando toda la historia de represiones y de impunidades, no estamos olvidando, ni vamos a olvidar, ahí vamos a seguir insistiendo a nivel nacional y a nivel estatal con el gobierno actual para que se siga luchando por la justicia en el caso de los desaparecidos y la investigación en el caso de los asesinatos que se sucedieron en contra de los perredistas, toda esa impunidad que está ahí todavía, nosotros vamos a seguir insistiendo que no se olvide; en ese sentido deslindamos muy claramente esa historia de represión y de impunidad debe investigarse y debe castigarse, si en estos momentos hay una coincidencia de que voten a favor de Andrés Manuel López Obrador, pues no podemos prohibirles que lo hagan”.
Dijo que desconoce cuál será el efecto de la suma de los priístas a la campaña del PRD, “depende de la labor que puedan desempeñar y que su pronunciamiento no sea meramente individual, sino que ojalá y promuevan más allá de su personalidad el voto a favor de Andrés Manuel, independientemente de que tengamos diferencias”.
Dijo que los perredistas no deben confundirse con la decisión de los ex funcionarios que ayer recibieron en el aeropuerto porteño al candidato presidencial, “debe quedar muy claro que estos ciudadanos priístas no se están incorporando al PRD, que eso se verá en el futuro, si así fuera, la dirigencia estatal tendrá que discutir si se aceptan o no se aceptan; creemos que es importante que se pronuncien a favor de este proyecto porque esa es la estrategia”.

Los priístas que apoyan a López Obrador necesariamente deben salirse del PRI: Baylón



Marcelino Miranda Añorve, Jesús Ramírez Guerrero y Salvio Herrera Lozano, que anunciaron su adhesión a la campaña de López Obrador, serán sometidos a la Comisión de Justicia Partidaria para la sanción que proceda, porque los estatutos del PRI indican que debe comparecer quien apoye a un candidato distinto al postulado por el partido, afirmó el dirigente estatal, Celestino Baylón Guerrero.
Mediante un boletín en el que no se mencionan los nombres de los priístas que ayer recibieron en el aeropuerto de Acapulco al candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos, pero con alusiones a Miranda Añorve, Ramírez Guerrero y Herrera Lozano, la dirigencia estatal señala que los documentos básicos del PRI “son claros, de que quien apoye a alguien de otro partido será sometido a la Comisión de Justicia Partidaria para la sanción que proceda”.
Baylón justificó su postura en los artículos 63 y 227 de los estatutos, aunque no mencionó cuándo los amonestará.
El comunicado señala que el artículo 227, apartado 6 menciona que “la expulsión procede por solidarizarse con la acción política de partido o asociaciones políticas antagónicas al partido”, y en el apartado 7 del mismo artículo se estipula que la expulsión procede a quien “promueva y apoye actos de proselitismo de candidatos de otros partido”.
En el documento el dirigente priísta menciona que militantes de todo el estado le expresaron su indignación por los dirigentes, aunque no menciona su adhesión a la campaña de López Obrador, “necesariamente deben salirse del PRI, y argumentan que no es válido que algunos se hayan servido del partido para trabajar, para tener chamba y que una vez que no la tienen le dan la espalda, por lo tanto y la dirigencia tendrá que turnar el caso al seno de la Comisión de Justicia Partidaria”.
Agrega: “Los que andan buscando chamba, hueso o la forma de que les paguen algo se van del PRI, porque saben que aquí ya no hay”.
Baylón señala que actualmente en el PRI “estamos en pie de lucha con todos los compañeros, con los viejos y nuevos militantes que tienen lealtad absoluta a nuestro partido, gente que aunque en este momento no tenga empleo, no anda lloriqueando en la calle buscando quien los apapache”.
Un golpe mediático: Aguirre
El diputado federal y candidato a senador del PRI, Ángel Aguirre Rivero consideró que la decisión de los tres ex funcionarios priístas representa un golpe mediático
Entrevistado vía telefónica desde Petatlán, el ex gobernador consideró que Miranda, Ramírez y Herrera se encuentran en una situación ambigua por anunciar su apoyo a la campaña de López Obrador pero que siguen en el PRI, “no entiendo”, dijo.
Primero, Aguirre no quiso opinar sobre la adhesión de los priístas y dijo que para él lo más importante en estos momentos es conseguir el voto de quienes están indecisos.
Luego consideró que la salida de los ex dirigentes lo juzgará la sociedad de Guerrero, “que hoy día es más crítica y con mayor conciencia”.
Al preguntarle sí afectará su campaña consideró que tienen mucho de “golpes mediáticos” y que él también ha recibido adhesiones pero no los anuncia.
Mencionó que en su gira de ayer por Costa Grande, en San Jeronimito hubo perredistas, que son gente de base más que de renombre, que le expresaron su adhesión y reiteró que será la sociedad quien juzgará.
Dijo que para nadie es desconocido que los dirigentes que durante muchos años fueron “beneficiarios de gobiernos del PRI y hasta la ahí la dejo, no quisiera adentrarme más, hay cosas más importante que debemos atender”.
Descartó que la decisión de los priístas afecte su campaña y al preguntarle sí se esperaban esas adhesiones dijo que el proceso electoral está sometido a una dinámica que se pueden esperar muchas cosas.
Aguirre Rivero visitó ayer Tecpan de Galeana, Petatlán y Zihuatanejo. En su propuesta mencionó la modernización de la carretera Acapulco–Zihuatanejo de un mecanismo fiscal donde se pase de siete a 12 metros y existan tres libramientos, en Coyuca de Benítez, Tecpan de Galeana y Petatlán, que reduciría el tiempo de traslado.
Son unos traidores, dice Ramírez Gallardo
Para el delegado especial con funciones de presidente del Comité Directivo Municipal (CDM) en Acapulco, Raúl Ramírez Gallardo calificó de traidores a los priístas que se sumaron a López Obrador.
En conferencia de prensa consideró como “cinismo” que digan que no renuncian al PRI, sino que sólo respaldan al candidato perredista porque al apoyar a otro candidato ya están fuera del partido “eso es traición en toda organización”.
Aceptó que la adhesión de los ex funcionarios priístas a la campaña del perredista tabasqueño les afecta, sin embargo dijo que no representan votos porque sus seguidores se quedan en el partido porque no están de acuerdo con esta decisión.
Consideró que quienes se quedan en el PRI “vamos a tener la oportunidad de ocupar cargos dentro del partido de los gobiernos venideros”.
Criticó que el PRD esté aceptando a los ex priístas en campaña cuando anteriormente los señalaron de corrupción “hoy llegan al PRD y son una blanca palomita, que la sociedad vea”.
Dijo que los auténticos perredistas no están de acuerdo con estos personajes e incluso aseguró que no votarán por César Flores y Ramón Almonte.
El dirigente cetemista entró en algunas contradicciones porque primero dijo que lamentaba que “gente de primer nivel de estos tres personajes” que no les hayan dado la atención sino que fueron presentados en la calle pero después desestimó su importancia porque “las figuras ya estaban muy desgastadas, ya habían cumplido su ciclo como políticos”.
Señaló que Miranda Añorve, Ramírez Guerrero y Herrera Lozano cuando estuvieron en el partido ocuparon sólo puestos de “burócratas pero no de la línea humana, con sensibilidad sino de puertas cerradas”.
Consideró que a su partido le favorecerá la salida de esos priístas porque permitirá que surjan nuevos “cuadros”, sobre todo porque en esta elección tienen que apostar a los jóvenes que por primera ocasión van a votar.
Agregó: “El PRI no es un partido malo, sino una institución con una plataforma política, con vasta experiencia, con sensibilidad humana y política”.

Baylón tendría que expulsar a miles de priístas, responde Salvio Herrera

 

El ex diputado federal Salvio Herrera Lozano dijo ayer que si el presidente estatal del PRI, Celestino Baylón Guerrero, solicita expulsar del PRI a quienes apoyan la campaña de Andrés Manuel López Obrador, “tendría que expulsar a miles de priístas porque no se trata de uno o de dos”.
Agregó: “Hay otros malos priístas que antes cometieron malos actos y nunca los expulsaron, bueno, que comencemos y que decida la Comisión de Justicia Partidaria”.
El también ex subsecretario de Finanzas del gobierno de René Juárez Cisneros defendió ayer la decisión de varios priístas de sumarse a las Redes Ciudadanas para promover el voto a favor de López Obrador, porque dijo que se trata de políticos “progresistas” y acusó que la dirigencia estatal de su partido se encuentra “en poder” de un grupo al que no quiso identificar.
Herrera Lozano se reunió con el dirigente priísta de Tixtla, Jorge Luis Campos Espíritu en un restaurante al sur de la capital, donde fue abordado para conocer su postura luego de conocerse que junto con Jesús Ramírez Guerrero, Marcelino Miranda Añorve, Pablo Sapien Cortés y Enrique Martini Castillo, acudieran a recibir al aeropuerto de Acapulco a López Obrador donde le manifestaron la adhesión a su campaña.
El ex diputado federal por la región de Costa Chica dijo que con junto con los priístas que decidieron apoyar a López Obrador “consideramos que es el momento de definirnos en torno al mejor proyecto de país, y lo hacemos de manera convencida, no buscamos nada, ni chamba ni posiciones, incluso nosotros no buscamos una diputación federal, sabemos que la lucha es dura, no hay certidumbre para nadie, pero desde ahorita queremos aportar nuestro esfuerzo, nuestro trabajo para que este proyecto de nación pueda triunfar”.
Dijo que con sus correligionarios todavía del PRI harán labor de convencimiento con “amigos, familiares y priístas para que apoyen el proyecto de López Obrador, para evitar que pudiera triunfar la derecha neoliberal que representa Felipe Calderón (candidato del PAN)”.
Insistió en que siguen militando en el PRI “y no es una actitud convenienciera, es una actitud con el fin de que el partido se reestructure, que el partido no esté atrapado en manos de un grupo político o de una minoría”.
Se le preguntó si se refería al ex gobernador, Ángel Aguirre, y respondió: “No sé si sea Ángel Aguirre, es el grupo que representa Celestino Baylón”.
El ex alcalde de San Marcos afirmó que el presidente estatal del PRI “no ha tenido la capacidad de convocar a los priístas, no ha sido capaz de convocar al Consejo Político Estatal, cuando por ley se debe de convocar cada cuatro meses; no ha sido capaz de informar del uso y destino de las prerrogativas que da el Consejo Estatal Electoral; entonces los priístas no podemos permanecer callados, debemos de exigir que el partido se vaya transformando y para eso nosotros también queremos dar la batalla adentro”.
Cuando se le recordó que Baylón los calificó de “priístas de escritorio”, Herrera hizo un recuento de su carrera partidista en distintas posiciones del PRI, dijo que siempre ha trabajado “en la base” y que el resto de sus colegas ahora lopezobradoristas “no somos políticos de escritorio, pues representamos a miles de gentes que no nos gusta el protagonismo, ni nos gusta la diatriba, ni la ofensa”.
De la misma forma dijo que se decidieron apoyar a López Obrador y no a Roberto Madrazo porque consideraron que “no era la gente indicada para ser el candidato del partido, se vivió un proceso desgastante en la que él se impuso a la dirigencia y a la militancia, con un costo muy alto de falta de credibilidad, con una actitud de pleito, de provocación y sentimos que esa no debe ser la postura de un candidato.
Agregó: “Habrá priístas que se vayan con el PAN, ya hay algunos que se fueron, nos invitaron a irnos con el PAN, pero consideramos que no es el partido indicado, ellos tuvieron su oportunidad seis años con (el presidente Vicente) Fox y no hubo un cambio, ahí está el ejemplo de cómo trabaja la gente del PAN, no digo que todo sea malo, hay algunos que han trabajado bien, pero a nivel nacional ahí está la prueba: hay mucha inseguridad, hay mucho desempleo, con problemas de tráfico de influencias en la familia del presidente, entonces no podemos estar con ese proyecto; tenemos que irnos con un proyecto más acorde a la realidad del estado de Guerrero”.
Asimismo negó que se les quiera “etiquetar” como integrantes del grupo político del ex gobernador Juárez Cisneros, pues “no somos gente que se nos pueda etiquetar de un sexenio, respetamos a René Juárez, fue un político que en su momento cumplió, en su gobierno no hubo represión, no hubo problemas que lamentar; de ahí a que seamos del grupo de él definitivamente no es así”.
Reconoció que en esta nueva etapa política que iniciaron fuera del PRI, “habrá reclamos y habrá ofensas; nos dijo Celestino Baylón basura y creo que eso no se merece nadie, nadie es basura por el hecho de exigir sus derechos y de participar, eso habla del nivel de la dirigencia del partido. Todos los partidos tienen cosas positivas, todos están luchando por un proyecto, nadie es un peligro para México; en el partido nadie merece esas declaraciones que nos vayamos todos del PRI, que las puertas están abiertas, que nos estamos tardando, no les vamos a dar el gusto, que nos expulsen de acuerdo a la ley y veremos”.

Pide Astudillo que se promueva la unidad en el PRI para evitar una desbandada




El senador y ex dirigente estatal del PRI en Guerrero, Héctor Astudillo Flores lamentó que varios “distinguidos militantes” de su partido hayan decidido apoyar la campaña del perredista, Andrés Manuel López Obrador y pidió que la dirigencia de su partido promueva la unidad antes de que se genere “una desbandada que no se vaya a poder parar”.
Entrevistado vía telefónica sobre la decisión de Jesús Ramírez Guerrero, Marcelino Miranda Añorve y Salvio Herrera Lozano de apoyar a López Obrador, quien constató su apoyo y adhesión este miércoles durante una gira proselitista por municipios de la Costa Chica, Astudillo dijo que es de “vital importancia” la promoción de la unidad en todos los partidos políticos y al confirmar el apoyo de los ex priístas a López Obrador dijo, “es lamentable esa decisión que han tomado”.
Para el ex candidato a la gubernatura en el PRI se ha perdido “el sentido de la unidad, porque no se ha propiciado y vemos claramente que esas decisiones son el eco de las declaraciones irresponsables de que ‘no importa si se van’ y eso es lamentable”, dijo en referencia a la actitud del presidente del PRI, Celestino Baylón quien, “desestimó las inconformidades de algunos priístas luego del proceso de selección de candidatos”.
Agregó: “Cualquier dirigente está obligado a promover la unidad, y me parece que no han tendido los puentes adecuados con la gente que no tienen expectativas políticas después del proceso interno de selección”.
Dijo que los tres ex priístas que se sumaron a la campaña de López Obrador son “cuadros calificados, cuadros de primera del PRI, su salida afecta la fortaleza de nuestro partido, desde cualquier punto de vista y obliga a atender con prontitud y mucha sensibilidad esa inconformidad para que no se vaya a convertir en una desbandada que no se vaya a poder parar”.
El senador calificó esa situación como “un foco rojo gigantesco que se está prendiendo; el proceso de selección interna dejó muchos heridos, hubo muy poco tacto, excesiva apertura y poco tacto para darle tratamiento a quienes no resultaron designados”.
Dijo que no se puede promocionar la salida de priístas de su partido y pidió que haya “unidad con los que estén y lo que menos se puede alentar es que quien quiera irse que se vaya. Que se tienda un puente de comunicación de porqué el PRI requiere de su participación y no apruebo declaraciones irresponsables de que quien se quiera ir que se vaya”.