El secretario particular del gobernador, Julio Ortega Meza dijo que fue “circunstancial” y se “malinterpretó” su presencia en el aeropuerto de Acapulco el miércoles, día en que arribó por esa vía el candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos, Andrés Manuel López Obrador, para hacer su cuarta gira proselitista por municipios de la Costa Chica.
Dijo que acudió a ese lugar “no para recibir a López Obrador”, sino para informar al administrador de esa estación aérea, Francisco Rodríguez Guillén, que se pospondría la sesión del Consejo Consultivo que encabeza Zeferino Torreblanca, ya que no podría asistir a la reunión programada para el 12 de mayo.
De su encuentro con el coordinador de Redes Ciudadanas de apoyo a López Obrador, Ricardo Monreal, el secretario de Torreblanca negó que haya sido por encargo del gobernador como se supo extraoficialmente, “sino que coincidimos, ahí en el estacionamiento, yo entiendo perfectamente que estamos en un proceso electoral, pero eso no va peleado con la educación de saludar a una persona que conoces”.
En su edición del jueves El Sur dio cuenta de la plática que sostuvo Ortega con Monreal en el estacionamiento de la terminal aérea; el sábado, durante una gira en Acapulco y a pregunta de reporteros, Torreblanca dijo que esperaba que su secretario explicara a los medios y que de no hacerlo sería sancionado. También admitió que Ortega hacía “tareas del gobernador”, pero no quiso explicar cuáles.
Entrevistado al respecto vía telefónica, Ortega señaló que “se hizo una verdadera confusión con esa situación”. Explicó que acudió al aeropuerto para reunirse con Rodríguez Guillén “porque el gobernador tenía agendada la sesión del Consejo Consultivo para el viernes 12 y yo fui a buscar al administrador para tratar dos cosas: una avisar que se posponía esa reunión porque el gobernador estaría en otro lugar y la otra para conocer la agenda del día, de los temas a tratar”.
Sin embargo, dijo que “como a las 10 de la mañana coincidimos (con Monreal) en el estacionamiento y él me comentó que iba a recibir a López Obrador, porque iba a iniciar su gira en la Costa Chica. Caminamos unos metros juntos, él me iba comentando y yo le dije, pues yo vengo aquí a ver al administrador. Pero cuando él me dice esto, le digo ¡ah caray!, le digo oye pues se puede malinterpretar yo creo que mejor voy a posponer esta visita con el administrador para otra fecha”.
Agregó: “Y en ese momento fue que decidí retirarme de las oficinas, porque pensé que se podía malinterpretar mi presencia en el aeropuerto; incluso en ese momento trate de localizar al propio ingeniero (Rodríguez Guillén), no lo pude hacer, me comuniqué después a la Coordinación de Agenda de la Secretaría Particular y vi la manera de que me agendaran para el otro día, el jueves a las 5 de la tarde.
No hablamos de política, sólo nos saludamos
Ortega dijo que el gobernador es presidente honorario del Consejo Consultivo del Aeropuerto y en la reunión del 12 de mayo se iban a tratar temas relacionados con el aeropuerto de Acapulco y el de Zihuatanejo.
Insistió en que su llegada a ese lugar “no responde a ningún recibimiento para el candidato, yo estoy plenamente conciente de mis obligaciones legales como funcionario público. Sería absurdo de mi parte asistir a un evento político público o a un recibimiento sabiendo que esto no lo debo de hacer; esas son cosas que aprovecho yo para aclarar tanto a El Sur como a la opinión pública a través de El Sur en ese aspecto”.
Dijo que con Monreal no hablaron de política, ni del gobernador “sólo nos saludamos como cualquier otra persona, él me dijo, que iba a encontrar ahí a Andrés Manuel López Obrador; le digo yo vengo aquí a hablar con el administrador del aeropuerto, pero viendo la situación dije que mi presencia se podía malinterpretar y me retiré del lugar”.
Con relación a que el mismo viernes se ventiló que ya había presentado su renuncia a Torreblanca y que éste se la rechazó argumentando que buscará otra salida a su error, Ortega Meza negó esa versión: “Son especulaciones, yo creo que derivado de lo mismo, pero no hay ninguna situación”.
Dijo que su presencia en el aeropuerto fue circunstancial y que no hay nada que pueda confirmar que iba a recibir a López Obrador, “además, no era ni siquiera un acto político, fue una situación casual que se dio ahí, por eso precisamente no me metí ni siquiera a la sala del aeropuerto para evitar precisamente malas interpretaciones”.
Insistió en que acudió al aeropuerto por “una situación de trabajo”, porque como secretario particular del gobernador “tengo que ver con lo relativo a la agenda sus reuniones y en muchos casos, tengo que encontrarme con las personas con quienes va a tener reuniones”.
Si hubiera una sanción, yo la acepto
Dijo que no tiene nada que ocultar porque fue una situación circunstancial, “tan es así que la reunión del gobernador con la Comisión Consultiva está programa para el día 23 a las 6 de la tarde ahí en el aeropuerto”.
Afirmó que esa nueva fecha la concertó un día después “porque precisamente sus oficinas (del administrador) están dentro del aeropuerto, ahí donde estás las salas de recepción en la parte de arriba; entonces, si hubiera entrado hubieran dicho que me escondí allá arriba, por eso mejor decidí retirarme”.
–¿El gobernador le pidió una explicación o él ya sabía que iba a estar en el aeropuerto en ese momento?
–Yo le di la explicación al gobernador, porque me di cuenta que al otro día apareció en diferentes medios de comunicación, este malentendido. Pero finalmente el responsable directo de esa situación soy yo como funcionario público, el gobernador no tenía ni siquiera la información de que yo iba a acudir ese día.
“Él sabe de la reunión que va a tener con la Comisión Consultiva y el hecho de que yo acudiera ahí era parte de mi trabajo y el gobernador en ese momento no estaba enterado de que iba a ir, porque incluso sé que estaba en la Ciudad de México ese día. Entonces es mi responsabilidad como funcionario público, el gobernador nada tiene que ver en esto”.
–¿Le hizo algún llamado de atención por este hecho? o ¿cuál fue su reacción a la explicación?
–Pues claro, pero finalmente como cualquier otra persona razonable entiende que esa fue una situación circunstancial, como cuando va uno a un supermercado o a un lugar cualquiera, uno se puede encontrar a quien sea. Y yo entiendo perfectamente que estamos en un proceso electoral, pero eso no va peleado con la educación de saludar a una persona, a una persona que conoces.
–¿El gobernador le habló de alguna sanción por ese hecho, como dejó entrever en los reportero el sábado?
–Yo le expliqué. Y estoy a reserva de lo que el gobernador me pueda decir.
–Pero sí dice que estaba en el aeropuerto por asuntos del gobierno estatal, ¿no tendría que haber sanción o sí?
–Pues hasta donde yo sé no, pero si hubiera alguna sanción yo la aceptó. Pero que quede claro que yo estaba desempeñando mi trabajo, que es parte de mi función ahí, de mi obligación que tengo como secretario particular del gobernador.