Trabajadores de siete jardines de niños de esta capital pararon labores y en uno de ellos en el Club de Leones, existe riesgo de violencia debido a que padres de familia amenazan con ir a desalojar a los paristas que se mantienen en platón y abrir el plantel para que sus hijos reanuden sus actividades.
El conflicto no ha sido resuelto por la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y surgió desde hace más de un año por las diferencias que existen entre las educadoras de la zona número 10, porque algunas de ellas quieren pasarse del sector 02 al 01 por diferencias con la supervisora Rosario Bravo de la Cruz y la jefa de sector Guadalupe Deloya.
Por esa petición, el jueves empezaron un paro laboral para exigir a las autoridades que intervengan y resuelvan el problema.
Dos de las paristas, Lorena García Hernández y Áurea Martínez Juárez, esta última ya jubilada informaron que demandan su cambio del sector 02 al 01 “por las anomalías en que está incurriendo Guadalupe Deloya”.
Áurea Martínez dijo que acordaron con las autoridades de la SEG de que en los jardines en donde hubiera mayoría para cambiarse del sector 02 al 01 se autorizaría su cambio, sin embargo dijo que en seis de los 10 planteles casi todos piden su cambio, mientras que en el Club de Leones, no es así “aunque somos mayoría”.
Las escuelas en paro son: Genoveva de Abarca, Juan N. Alvarez, Leonor López Arellano (turno vespertino), Antonia Nava de Catalán, Aron M. Flores, Venceslao Victoria Soto y el Club de Leones.
Por el movimiento en este último existen riesgos de violencia debido a que un grupo de padres de familia intentaron abrir con picos y barretas la puerta de la institución para garantizar la reanudación de las labores.
En ese plantel hay un grupo que no está de acuerdo en el cambio del sector 02 al 01, pero tampoco con el paro que encabeza la directora Victoria Martha Castro y la profesora Dora María Campos Morales, quienes también se encuentran en plantón afuera de la institución pero manifestándose en contra de los paristas.
Dora María Campos denunció que las educadoras en paro no notificaron a las madres, ni al resto de los trabajadores que está en desacuerdo con el cambio de sector y que cuando llegaron se encontraron que las puertas estaban cerradas y algunos padres intentaron abrir con picos y barretas.
También denunció que el movimiento de la otra parte del personal no es realmente por el cambio de sector, sino por demandas personales como la asignación de doble plaza y en otro de los casos dijo que Martínez Juárez está pidiendo que se quede uno de sus hijos con su plaza a pesar de que este no reúne el perfil.
