Comerciantes reportan bajas ventas en el Leyva Mancilla debido a la inseguridad

Policías estatales en la avenida Insurgentes afuera del mercado central Baltazar R. Leyva Mancilla de Chilpancingo Foto: Jessica Torres Barrera
Policías estatales en la avenida Insurgentes afuera del mercado Baltazar R. Leyva Mancilla. Foto: Jessica Torres Barrera

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

En vísperas de Navidad, comerciantes del mercado central Baltazar R Leyva Mancilla reportaron bajas ventas, debido a la inseguridad en las instalaciones, ubicadas al norte de la capital, en la avenida Insurgentes.
En un recorrido por el mercado, este lunes, se observó a decenas de personas haciendo compras para la cena que ofrecerán a sus familias esta noche, así como adornos y otros artículos.
Sin embargo, para Cruz Fierro García una comerciante que se dedica a la venta de piñatas, heno, figuras de Niño Dios, María, José y todos los personajes del tradicional nacimiento, que se celebra la noche del 24 de diciembre, “por la situación, por como está por la inseguridad” no hay afluencia de personas como en años pasados.
En entrevista con El Sur, Cruz Fierro, quien es hija del fundador del mercado central, David Fierro Camacho, contó que las ventas inician desde las 6 de la mañana hasta las 11 de la noche, pero en años pasados los clientes acudían incluso a la 1 de la madrugada, para surtirse de lo necesario para las fiestas decembrinas.
No obstante, al no haber vigilancia permanente en el mercado, no hay garantías ni para los clientes ni para los comerciantes.
Cruz Fierro dijo que si bien la Policía Estatal y la Guardia Nacional hacen recorridos por la zona, “no se quedan aquí y es la misma inseguridad que uno como comerciante tiene, porque no sabe uno de dónde le va a llegar el mal”.
“Hay que echarle ganas, porque tenemos hijos que mantener y aquí estamos, trabajando y esperemos que la gente no tenga temor de venir a comprar. Aquí damos los precios más económicos que en ninguna otra tienda, los precios son accesibles para toda la gente que guste venir a comprar”, expresó.
En su caso, Cruz Fierro ofrece piñatas con costos desde 25 hasta 180 pesos, dependiendo el material y el tamaño; mientras que las casas de nacimientos cuestan unos 65 pesos, el heno está en 50 pesos la bolsa, “con pilón”, y los precios de las imágenes también varían, desde 150 hasta 500 pesos.
Ante las circunstancias, la comerciante llamó al presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera a que garantice la seguridad en el mercado, por lo menos estos días 24 y 31 de diciembre, “que es cuando la gente anda comprando y hay mucho ratero. Hay mucho lacroso que espera que la gente venga a comprar, se arriman y le roban”.
Cruz Fierro señaló que un peso se gana con “mucho sacrificio, como para que otra gente venga y se lleve lo ajeno, lo que no es de ellos”.
“Eso es lo que yo le pido al presidente le municipal (Gustavo Alarcón) que nos mande mucha vigilancia, no para mí, para toda la gente que trabajamos en el mercado Baltazar R Leyva Mancilla, para la gente que viene a comprar. No tenemos ninguna guardia, ningún servicio”.
Dijo que espera que “el día de mañana (hoy), por lo menos, haya algún servicio de vigilancia, por la propia seguridad de nosotros y la propia seguridad de nuestros hijos, porque nosotros trabajamos decentemente”.

 

Restauranteros de la playa Las Gatas y la isla de Ixtapa reportan bajas ventas

Brenda Escobar

Zihuatanejo

Restauranteros de la playa Las Gatas, en la bahía de Zihuatanejo y de la isla de Ixtapa, en la zona hotelera II de Ixtapa, señalaron que no han tenido buenas ventas en lo que va de la temporada vacacional decembrina.
La presidenta de los restauranteros de la playa Las Gatas, Guadalupe Moreno Rodríguez, vía telefónica manifestó que “no parece temporada vacacional, parece un fin de semana como cualquier otro porque hay muy pocas ventas, bajó mucho el turismo, por eso”.
Para llegar a la playa Las Gatas, que se ubica en la parte sureste de la bahía de este puerto, los turistas deben cruzar en lancha desde el muelle principal o si vienen con poco presupuesto, pueden hacerlo caminando a través de riscos desde la playa La Ropa.
“En realidad no está pasando la gente supuestamente nosotros teníamos en esta temporada, hace un año había más suministro que ahorita, ahorita ya la verdad no, hay muy poca venta, muy poca gente, la verdad no sé qué está pasando, quién sabe si sea porque se enfoquen en las playas más cercanas o no sé”.
La conocida restaurantera sostuvo que “muchísimos lancheros están dando el barato el costo del boleto precisamente para que la gente se anime y aun así es poco el turismo que nos está llegando, por ejemplo hoy lunes tenemos más movimiento que desde que empezamos la temporada, hoy este día se ve un poco más de movimiento a diferencia de otras playas”.
Por su parte, la representante de los restauranteros de la isla de Ixtapa, en la zona hotelera II a la que también se llega por medio de lanchas, Ernestina Hernández González, dijo que en lo que va de estas vacaciones, “estamos ahí, entre mal que bien, ni aumenta ni baja, estamos como que estancados en el mismo nivel, estamos esperando a que repunte en esta semana, pero sí está un poco tranquila la afluencia hacia la isla”.
Dijo que el domingo, también fue poca la afluencia de visitantes a la isla, “pero esperamos que ya en esta semana repunte un poco más, “es poca la afluencia que está entrando, entendemos que todavía faltan días, pero creo que en el transcurso de la semana se va a ver el repunte, pero si no pues así vamos a tener la estadística en baja porque sí está bajo todavía, muy muy bajo”.
“Nosotros estábamos muy emocionados y alentados de que iba a haber más afluencia ya a partir del fin de semana pero parece que no, pero le digo, no hay que perder las esperanzas y la fe, esto apenas va a empezando y vamos a ver en esta semana cómo repunta y Dios quiera que sí y nos vaya bien a todos porque todo Ixtapa-Zihuatanejo vivimos del turismo nada más y sí necesitamos esos repuntes en esta semana”.

 

 

Se quejan comerciantes de bajas ventas en 2017 ante aumentos de precios y de índices delictivos

Presidentes de cámaras y confederaciones patronales coincidieron en que la falta de programas económicos para pequeños empresarios, el incremento de los precios de los insumos y el aumento en el índice delictivo, son los factores que provocaron el decremento en las ventas de empresas capitalinas.
Al cierre de 2017, el 80 por ciento de empresas constructoras aglutinadas en la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), terminaran en el año sin contratos de trabajo.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), Víctor Ortega Corona subrayó que las empresas capitalinas aglutinadas en su organización cierran el año con una venta del 30 por ciento de sus existencias, 10 por ciento menos que el año pasado, lo que provoca que algunas terminen con números rojos.
Consultado por separado, el presidente de Coparmex, Adrián Alarcón Ríos dijo que las empresas afiliadas a la confederación cierran el año trabajando al 50 por ciento.
“Estamos en el punto de equilibrio que marcan los expertos económicos como una posición en la que ya ni ganamos ni perdemos en esta temporada, lo que representa que no hay negocio”, enfatizó.
Los presidentes de las dos organizaciones de empresarios de la capital del estado, coincidieron en que las empresas foráneas como las tiendas de conveniencia llegan a destruir al pequeño empresario, principalmente a las tiendas pequeñas de abarrote, por lo que advirtieron al gobierno debe actuar para evitar que sigan pululando por la ciudad.
Ante esta cruda realidad, Alarcón Ríos señaló que, posiblemente para después del 6 de enero de 2018, las empresas capitalinas tendrán problemas con el pago de la nómina, por lo que recurrirán a los despidos.
Aunada a esta situación, el empresario recordó que se cierra un año con muchos aumentos en los hidrocarburos, como parte de la reforma energética, lo que se refleja en los costos de los insumos que se utilizan en empresas.
Señaló que ahora, para los traslados de materiales que se venden en la capital, los fletes son más altos, además de la gasolina, a causa de la inseguridad, lo que provoca que no todas las compañías quieran hacer viajes a Guerrero.
El presidente de la Canaco, Víctor Ortega Corona indicó que en sus registros, 2017 cierra a la baja, lo que significa para los empresarios locales que fue un año peor que el anterior.
“Todos los eventos gubernamentales se van a Acapulco, si de por sí Chilpancingo está en una situación muy difícil, las compras no se realizan aquí, los eventos no se realizan aquí”, agregó.
Indicó que los incrementos en los insumos que se prevén para el próximo año a nivel nacional generan un panorama crítico para las empresas locales, por lo que se verán impactado en los costos de los productos.
“Definitivamente factores externos a Chilpancingo vendrán a contribuir a que todavía se debilite más la economía tan dañada en Chilpancingo”, enfatizó. (Anarsis Pacheco Pólito / Chilpancingo)

Aumentan los precios de pescados en el Mercado Central por la Semana Santa, se quejan clientes

Los precios del pescado y marisco en Acapulco aumentaron entre 20 y 30 pesos este jueves en el Mercado Central, señalaron algunos clientes.
Por su parte, los comerciantes manifestaron que las ventas ya no son cómo antes y que “era pura venta de infierno”.
Mientras que dueños de restaurantes del mercado El Pueblito indicaron que el precio del pescado aumentó en estas fechas, y ejemplificaron que la mojarra de medio kilo cuesta 80 pesos y la vendieron entre 120 y 130 pesos, pues los turistas no pagan más.
Ayer por la mañana, en un recorrido por la Nave de Pescados y Mariscos del Mercado Central se observó poca actividad, aunque los comerciantes tenían llenas sus mesas de diversos pescados como mojarra, huachinango y lisa.
También había tinas con camarón de diversos tamaños y los precios eran variables, hasta 160 pesos el kilo, cuando días antes estaba entre 130 y 150 pesos.
El kilo de cazón para quesadillas alcanzó los 200 pesos y el huachinango 120 pesos, cuando antes estuvo en 100 pesos.
En la calle Feliciano Radilla también hay varios puestos de pescados, aunque estos son de la laguna, y los vendedores dijeron que estaba caro pues de 50 pesos que compran se los dieron a 60 pesos, por lo que ellos apenas le pudieron subir de 10 a 15 pesos la pieza.