Durante la Semana Santa, efectivos militares aplicaron el operativo Tierra Caliente en este destino turístico y sancionaron a cinco establecimientos por la venta de alcohol a menores de edad y en horarios prohibidos, uno de ellos es la cantina La Bambina cuyo responsable es el director de Cultura del Ayuntamiento taxqueño, Naú Aguilera Álvarez, originario de Teloloapan, quien también aparece como director general de la Muestra de Cine Iberoamericano de Taxco.
Este negocio está en el barrio de Chavarrieta, en el centro histórico, donde también se sancionó al bar La Resak, frente a la legendaria Casa Roja, a escasos metros de la parroquia de Santa Prisca, en la ruta que confluyeron gran parte de las actividades religiosas de Semana Santa.
Otros de los negocios fueron la Casa Frida y una terraza sobre el banco Banamex, frente al Ex convento de San Bernardino, igualmente un recinto de intensa actividad durante las celebraciones religiosas, en donde se vendieron los espacios para un espectáculo con venta de cervezas y bebidas alcohólicas.
Según la síndica municipal, Ana Lilia Jacobo de la Cruz, el operativo Tierra Caliente se hizo de manera “sorpresiva” en calles, establecimientos comerciales y casas habitación, donde el jueves, viernes, sábado y ayer domingo se observaron los sobrevuelos de helicópteros de la Policía Federal sobre la ciudad y comunidades aledañas.
Informó que no hubo aviso de las fuerzas federales y sólo llegaron sin dar información de las acciones que hicieron. Agregó que en Taxco se mantuvo el orden con un saldo blanco con operativos del Ayuntamiento y que hubo detenciones diarias de personas en estado de ebriedad, quienes ocasionaron faltas administrativas.
La cantina La Bambina funciona por lo menos desde hace unos tres años, con horarios que según los vecinos se prolongan hasta las primeras horas de la madrugada, y de los demás negocios trascendió que funcionaron por decisiones de la directora de Reglamentos, Norma Ramírez Villanueva, sin el conocimiento del alcalde ni funcionarios superiores.
A estas irregularidades, donde la negociación de un funcionario fue sancionada por los militares, y en donde otra funcionaria autorizó el funcionamiento irregular de más establecimientos sin contar con los permisos ni la autorización de sus superiores, se agregan las quejas crecientes en su contra por el trabajo que ha desarrollado y contraviene a las normas y actuar del Ayuntamiento.
