Caen 40% las ventas de bienes raíces en Acapulco por la narcoviolencia: Expansión




foto La narcoviolencia en Acapulco causó la caída en 40 por ciento de las ventas de bienes raíces y una reducción de 20 por ciento en el valor de los inmuebles, publicó en su reciente número la revista mensual de negocios Expansión.
En una nota titulada Acapulco en rojo –la primera que se lee después del índice– desde el primer párrafo atribuye esta crisis directamente a los “más de 500 asesinatos en la entidad (100 de ellos en Acapulco), por la disputa entre los cárteles del Golfo y de Sinaloa”.
Firmada por la reportera Gardenia Mendoza Aguilar, la nota concluye que “Acapulco dejó atrás su era de glamour y ahora es semillero de notas rojas”.
La publicación, dirigida a empresarios y que año con año enlista a las mejores empresas del país, cita como fuentes a directivos y ejecutivos de algunas de las inmobiliarias más importantes, quienes expresan su preocupación por las ejecuciones y la violencia “que el crimen organizado protagoniza en el puerto guerrerense”, como resume Expansión en el sumario.
La presidenta de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios y dueña de Las Casas Aca, Luisa González, señaló a la revista: “Bajamos 20 por ciento el precio de las propiedades para hacerlas atractivas”.
Otra de las consultadas fue Lilia Pindter, gerente de ventas de Ron Lavender y Asociados, quien dijo que “algunas de las matanzas son en otros lugares de Guerrero, pero la gente cree que es en Acapulco”.
Sobre esta inmobiliaria –cuyo propietario fue secuestrado en 2001 cuando contaba con 75 años– la revista destaca que cuenta entre sus clientes a Sam’s, KFC, Pizza Hut, entre otros. Indica que hasta 2005, Ron Lavender colocaba hasta 30 casas al año de hasta 20 habitaciones, pero ahora en 2006 vendió apenas 12 propiedades.
Cuenta que en octubre, por ejemplo, llegó a la oficina de Pindter una italiana jubilada que adquirió una propiedad hace 15 años para decir que se regresaba a Europa, mientras mostraba un diario local con las fotos de siete asesinatos. “Les dejo mi casa para que la vendan”, exclamó la italiana.
El director de Century 21 en Acapulco, Héctor Huerta, informó a Expansión que en abril perdió tres clientes por las decapitaciones de tres policías. Advirtió que si la violencia continúa sólo los narcos querrán las propiedades.
Enseguida, esta conocida revisa de negocios recuerda que en las décadas de los 80 y 90 “el cártel de Sinaloa utilizó prestanombres para crear constructoras y adquirir inmuebles en Mazatlán, Culiacán y Puerto Vallarta”.
No lo menciona la nota de Expansión, pero el año pasado entre los ejecutados hubo agentes de pequeñas empresas nacientes de bienes raíces. Uno de esos casos fue el del michoacano Gibrán Maciel Urióstegui, administrador de la inmobiliaria Corporativo Gallegos, SA de CV, baleado en sus oficinas en la avenida Adolfo López Mateos con disparos de pistola 9 milímetros.
Cerca del cuerpo de Maciel Urióstegui, aún con vida, los policías ministeriales encontraron una cartulina color naranja fluorescente con la leyenda en mayúsculas: “Aquí se paga plaza” y con comillas la letra Z. Unos 30 minutos después del ataque, la víctima murió en el hospital Magallanes a donde fue trasladado.
Otro fue el caso del defeño Gilberto Cadena Rizo, asesinado también a balazos de pistola 9 milímetros en la inmobiliaria Paty Garza, de la que era trabajador.
Junto al cadáver los sicarios dejaron un mensaje escrito en una cartulina amarilla fluorescente que decía: “Esto te pasa por traidor. Atentamente: Los Pelones. Ahora va tu familia”,
Apenas a fines del año que terminó, hombres armados se llevaron por la fuerza al conductor de una camioneta BMW que, según fuentes policiacas, se trató del corredor de bienes raíces Eduardo Estrada Valcárcel, cuya agencia se encuentra en el fraccionamiento Club Deportivo.
Las autoridades reportaron luego que el empresario, levantado en la gasolinera de Joyas de Brisamar, habría sido víctima de un secuestro exprés y liberado luego del pago de un rescate.
En su nota, Expansión asegura que “el municipio (de Acapulco) intenta limpiar la imagen del puerto eliminando el impuesto por la adquisición de inmuebles para promover la inversión”.
Explica que por esa razón, por ejemplo, “en octubre inició la construcción de Costa Ventura, un desarrollo de 186 departamentos de lujo en seis torres, un centro comercial y un hotel Gran Turismo con 450 habitaciones, con 450 habitaciones, con inversión de 9 millones de dólares”. Todo esto, además de 40 proyectos residenciales y comerciales que se desarrollan en Punta Diamante, agrega.
Pero ante la violencia del crimen organizado en el puerto, el director de Century 21 se preguntó: “No sé qué vamos a hacer con tanto inmueble”.
En las páginas 2 y 3 de la misma revista una publicidad anuncia la próxima apertura, en marzo, del desarrollo Pichilingue Grand Residence Acapulco. El exclusivo concepto se resume en la frase publicitaria: “Acapulco lo tenía todo… menos esto. Sólo para pocos”.