Lleva 16 días la toma de la Escuela de Parteras en Tlapa; no tienen respuesta, dicen estudiantes

Antonia Ramírez Marcelino

Tlapa

Este martes estudiantes de la Escuela de Parteras Profesionales del Estado de Guerrero en Tlapa, cumplen 16 días con la toma del plantel y las autoridades no solucionan sus peticiones, e insisten en la destitución de la directora Rubicelia Arreola Vargas.
Contaron que el pasado lunes viajaron a Chilpancingo para dialogar con el Subsecretario de Desarrollo Político y Social, Óscar Luis Chávez Rendón y acordaron que vendría a Tlapa a revisar la situación, pero hasta la fecha no se han presentado, por eso ayer lunes acordaron que bloquearan la carretera nuevamente en el puente de Ahuatepec Ejido, la Tlapa-Chilapa.
Desde el pasado 6 de noviembre las estudiantes tomaron las instalaciones del plantel, para exigir la destitución de la directora, Arreola Vargas porque aseguran que no tiene el perfil, debido a que es abogada y por las actitudes que tomó al cerrarles los dormitorios para que no se queden las alumnas los fines de semana.
En un documento donde fijaron su posicionamiento explicaron que en la primera mesa de negociación que iban a tener el 6 de noviembre, funcionarios estatales les condicionaron que su comisión estuviera integrada sólo por seis alumnas, pero que a la directora, Arreola Vargas le permitieron entrar con 30 personas que la acompañaban.
Relataron que por ese motivo decidieron abandonar la negociación y mientras salían del lugar algunos allegados a la directora les intentaron impedir el paso para “obligarnos a dialogar” y el mismo delegado de Gobierno de Tlapa, José Bazán González intentó amedrentarlas diciéndoles que “las clases en nuestra institución continuarán con o sin ustedes”.
El documento con fecha de 18 de noviembre que nombraron Movimiento Estudiantil Parteras Profesionales Tlapa, está dirigido al gobierno del estado, a la Comisión Estatal de Derechos Humanos, a medios de comunicación y la sociedad civil.
En el escrito hicieron un recuento de su movimiento y lamentaron que a casi a dos semanas de que tomaron el plantel, no obtengan respuestas por parte de las autoridades.
En el texto también reprochan que desde el primer día de su movimiento recibieron intimidaciones por la directora y su gente cercana, sólo por exigir una “educación de calidad con personas preparadas y con instalaciones que faciliten nuestro aprendizaje”.
Explicaron que es importante legalizar la partería porque en la región de la Montaña se ha incrementado la violencia obstétrica en los hospitales.
Insistieron en el texto en pedir la destitución de Arreola Vargas, así como la revisión de perfiles académicos porque aseguran que no tienen formación de calidad y esto podría poner en riesgo la vida de las mujeres embarazadas a quien acompañan en sus procesos.
También reiteraron su petición para les abran los dormitorios porque la mayoría de ellas provienen de comunidades muy alejadas y su economía y tiempo no les permiten ir a sus pueblos y volver a regresar porque los gastos son muchos.