turistas en diciembre, más de 300 mil en Semana Santa, con crecimiento de turismo extranjero de 8 por ciento más en relación con 2003 y de cerca del 15 por ciento más del nacional en Semana Santa”.
En mayo Alberto López Rosas llegará a la mitad de su periodo de gobierno como presidente municipal de Acapulco. Es el tiempo de recuentos y de cambios, realizados éstos “con la intención de llegar a la mitad con un equipo más fortalecido y afrontar los retos de esta etapa. Creo que el balance ha sido positivo, en obra pública, desarrollo económico y en niveles de gobernabilidad, que para mí son los tres aspectos fundamentales de mi gobierno”, dice en entrevista a El Sur.
López Rosas afirma que es muy prematuro evaluar si se equivocó en algunos nombramientos y declina hacer un recuento de daños. “Todavía están muy frescas las salidas del gabinete. Hay errores subsanables y otros irreversibles, creo que en los errores cometidos hay margen de corregir y eso es lo que me da más certeza de que podemos hacer mejor las cosas”.
En esta primera parte de la entrevista, contó también de su relación con el gobernador, de quien fue su colaborador como secretario general de Gobierno, cuando René Juárez fue alcalde, y que reconoce, ya es de distanciamiento. “Comencé con mi mano extendida en señal de acuerdos, de acercamiento. Lo dije en campaña y lo reitero, cuando dos instancias de gobierno se contraponen, pierde la sociedad y yo nunca he estado dispuesto a permitir que pierda la sociedad. En el camino se fue dando el desencuentro. Nos fuimos distanciando en los propósitos comunes para Acapulco”.
A continuación, la primera parte de la entrevista:
Fricciones y discusiones en el Cabildo no nos han paralizado
–¿En vísperas de llegar a la primera mitad de su gobierno, que evaluación haría?
–Parte de los cambios que he realizado en el gobierno municipal son con la intención de llegar a la mitad con un equipo más fortalecido y afrontar los retos de esta etapa. Creo que el balance ha sido positivo, en obra pública, desarrollo económico y en niveles de gobernabilidad, que para mí son los tres aspectos fundamentales de mi gobierno. En obra pública podríamos enumerar la rehabilitación del relleno sanitario, la construcción del nuevo panteón municipal, la conclusión de la vía rápida, la subestación de bomberos en Pie de la Cuesta, remodelación de algunos puntos de la Costera, las obras en colonias populares, la introducción de agua potable en el medio rural.
La contraloría nos ha cuantificado mil 374 obras y acciones, y eso respalda las acciones en obra pública.
En desarrollo económico tenemos más de18 mil millones de pesos en inversión privada. Hemos pasado de 1.5 en tasa de desempleo a 0.3, de acuerdo a datos del INEGI. Eso es bastante significativo. Más de 400 mil turistas en diciembre, más de 300 mil en Semana Santa, con crecimiento de turismo extranjero de 8 por ciento más en relación con 2003 y de cerca del 15 por ciento más del nacional en Semana Santa.
En cuanto a la gobernabilidad, no puedo negar que tenemos algunos desencuentros en el seno del Cabildo, sin embargo no nos han paralizado sino que hemos logrado casi cien acuerdos en casi año y medio de gobierno. Aunque hay fricciones, a veces relaciones ásperas, discusiones fuertes, considero que son para discutir asuntos del municipio con puntos de vista con la mejor intención de que se hagan mejor las cosas a favor de Acapulco, así lo entiendo.
Obviamente hemos cometido errores, mi gobierno no es perfecto y gobierno una sociedad imperfecta, somos producto de ella. Sin embargo, puedo decirlo categóricamente, todos nuestros errores han sido de buena fe.
René Juárez y los pendientes con Acapulco
–¿La relación con el gobierno del estado ha sido lo que esperaba, el gobernador ha apoyado, ha habido desencuentros, le quedó a deber…?
–Yo esperaba una mejor relación con el titular del Ejecutivo. Comencé con mi mano extendida en señal de acuerdos, de acercamiento. Lo dije en campaña y lo reitero, cuando dos instancias de gobierno se contraponen, pierde la sociedad y yo nunca he estado dispuesto a permitir que pierda la sociedad. Por eso mi mano extendida desde el principio, para establecer acuerdos y propósitos comunes a favor de la sociedad de Acapulco. En el camino se fue dando el desencuentro. Nos fuimos distanciando en los propósitos comunes para Acapulco.
Tenemos muchas asignaturas pendientes con el gobernador: Un millón y medio que debe aportar para el rastro desde el año pasado que no ha llegado. La definición sobre la Administradora de Playas. La coordinación en la obra pública que se ejecuta de manera unilateral sin tomar en cuenta al gobierno municipal. El programa de Pensión Guerrero que prácticamente se deslindó del Programa AMA y así diversos señalamientos en esa materia. Eso no significa distanciamiento permanente.
Yo creo que la política tiene como principal eje el diálogo y espero que a través del diálogo nos pongamos de acuerdo. En este momento lo más importante son los 200 millones ofrecidos para Acapulco ante la cancelación del proyecto del segundo piso (de la Costera). Espero que haya condiciones pronto para definir e informar a la sociedad sobre los avances de esos grandes proyectos para Acapulco.
Menosprecia René a alcaldes del PRD
–¿Qué tanta molestia provocaron al gobernador los movimientos de protesta de los alcaldes perredistas (en demanda de asignación de obras a sus municipios)? Él siempre argumenta que son tiempos electorales y que tras las protestas hay siempre trasfondo político.
–Se menosprecia el sentido de responsabilidad que tenemos los alcaldes del PRD. A la vez, se pretende perturbar un propósito legítimo, auténtico de los presidentes municipales que nos hemos expresado de manera dinámica ante el gobernador. Todos como alcaldes tenemos una responsabilidad con la sociedad que nos exigió, pero creo que arrinconar la movilización de los presidentes en un propósito político-electoral es querer desviar la atención. El gobernador maneja recursos que pertenecen también a los municipios, el ámbito territorial de aplicación son los municipios, sin embargo, se observa un desinterés para aplicar esos recursos en los municipios gobernados por el PRD y eso genera una reacción natural y eso se reflejó en la marcha que realizamos, que sí causó enojo en algunos sectores del gobierno, pero que no hubo otra alternativa.
Quiero recordar cuando puse una controversia constitucional por Pensión Guerrero, la reacción de algunos sectores del gobierno fue virulenta, pagando desplegados con páginas completas de condena al presidente municipal de Acapulco. Quiere decir que no hay tolerancia ni en cuanto a la vía legal, ni a la manifestación política. Yo espero que haya un cambio de actitud y encontrar caminos de solución a este planteamiento que hemos realizado.
–Estas reacciones que usted recuerda del gobierno del estado, hablan de falta de comunicación con el gobernador, ¿no cree que haya equivocado la estrategia desde el principio al acercarse con disposición?, como ocurrió al acudir a Casa Guerrero en visita a René Juárez, días antes de tomar protesta como alcalde.
–No creo que haya error cuando uno va de buena fe. Ni siquiera puedo pensar que fui ingenuo. Asumí la postura adecuada como presidente electo y después como constitucional. No podía pensar en no verme con el titular del Ejecutivo por ser de otro partido, ni que no podía dejarme ver con él. Yo pienso que eso sería un mal mensaje de parte de un presidente democrático. Asumí una actitud de cortesía a la que correspondería la reciprocidad. Y hubo en cuanto al trato pero no en las respuestas y ahí vinieron los desencuentros. No puedo esperar respuestas eternamente, no hubieron respuestas concretas a los planteamientos que se hicieron.
“En aquella visita como presidente electo en noviembre de 2002, hice el planteamiento que se hiciera la inversión del gobierno del estado en la vía rápida, levantando los puentes en Constituyentes y la avenida Cuahtémoc para darle fluidez a la zona. No fui atendido en mi planteamiento y el gobierno del estado mandó al Congreso las obras de La Garita y del bulevar de Las Naciones, desde aquella fecha. Entonces, fui escuchado, pero no atendido. Ahí vinieron algunos desacuerdos y una postura de reacción.
–Es una paradoja, que un gobernador que salió de Acapulco no se haya coordinado con el alcalde en las obras que consideró vitales.
–Yo he apelado siempre a su origen acapulqueño, inclusive, en materia de administración de playas sería un paso histórico que un gobernador acapulqueño devolviera a los acapulqueños lo que injusta e incongruentemente le han quitado. Acapulco tiene una vocación natural turística por sus playas, sin embargo el gobierno municipal no tiene las playas. Es como cuando Estados Unidos tenía El Chamizal, en un acto histórico se lo regresaron a México. Yo compararía en términos muy guardados en proporcionalidad, sería un acto de justicia que regresaran las playas a Acapulco.
–¿Es su amigo el gobernador o lo fue?
–Yo fui su colaborador, no puedo señalar a ciencia cierta que haya habido una amistad. A veces la amistad es parte de principios de reciprocidad y me vería mal diciendo que es mi amigo y estar sujeto a un desmentido. Conocí al licenciado René Juárez cuando era presidente de la Barra de Abogados. No estuve en su campaña rumbo a la Presidencia Municipal porque yo no tenía actividad política. No creo haber sido de sus colaboradores de mayor confianza, porque no formé parte de un equipo más cercano, aunque debo decir que le tengo respeto, que reconozco su investidura y el valor de ésta, que soy hombre que cree en las instituciones y por lo mismo tengo que mantener una relación de diálogo y comunicación con él.
Hemos pagado el costo de
los errores
–Habló de sus errores en el gobierno, ¿cuáles han sido los que más le han costado, tal vez algún nombramiento de algún funcionario?
–Creo que uno no llega a conocerse realmente hasta que se convierte en compañero de trabajo donde se conocen los defectos o virtudes de una persona. Sí cometí algunos errores en propuestas al Cabildo, que he tenido que pagar a través del costo político… no quisiera particularizar. Los que se han ido o los que se quedaron siguen contando con mi respeto y en algunos casos también con mi afecto. En política los costos tienen que enfrentarse y yo lo afrontaré con mucha entereza.
–En referencia a los secretarios salientes, aunque no quiere particularizar, ¿qué asuntos le hicieron más daño, cómo valora los errores?
–Habrá oportunidad de hacer una valoración mayor. Todavía están muy frescas las salidas del gabinete. Hay errores subsanables y otros irreversibles, creo que en los errores cometidos hay margen de corregir y eso es lo que me da más certeza de que podemos hacer mejor las cosas. (Magdalena Cisneros, Adalberto Valle, Aurelio Peláez y Ricardo Castillo).