Ya falta el agua hasta en los pozos de la capital; piperos aumentan los precios en más de 50%

Una pipa de agua espera su turno para llenarse en uno de los pozos ubicados en el bulevar del encauzamiento del rio Huacapa en la colonia Morelos, ayer a las 7:48 de la noche Foto: Jessica Torres Barrera

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

La crisis por la falta de agua potable en Chilpancingo alcanzó esta semana sus niveles máximos, y los vendedores en pipas aumentaron sus precios en más del 50 por ciento, al tiempo que comenzó a escasearse en los pozos de la capital por lo que las amas de casa tienen que programar sus pedidos hasta con ocho y 10 días de anticipación, debido a que los “piperos” comenzaron a hacer fila para llenar sus unidades o van a llenar a las poblaciones vecinas.
En tanto, amas de casa de las colonias de la periferia de la capital por las mañanas abarrotan los manantiales y lavaderos públicos, donde van a lavar ropa y trastes o a traer agua en cubetas, barricas y en galones para su consumo.
María del Consuelo Velázquez, vecina de la calle Omiltemi de la colonia Guerrero, una de las colonias céntricas y populares de la capital, informó que en lo que va de este año solamente tres veces recibió el agua de la red, durante un tiempo de 15 a 24 horas cada vez.
Dijo que el agua llega con muy baja presión y no alcanza a llenar su cisterna de 20 mil litros, por lo que ha tenido que comprar en estos cuatro meses tres pipas grandes de 11 mil litros.
Dijo que las dos primeras veces el precio fue de 700 pesos, pero la tercera que compró el domingo pasado la pagó a mil 200 pesos.
“El problema es que no puedes quejarte porque si protestas te dicen ‘si la quiere bien, si no me la llevo tengo varios pedidos’”, agregó que no hay ninguna autoridad ante la que se pueda presentar una queja porque el servicio no está regulado.

Hacen filas de hasta tres horas para llenar las pipas; los lavaderos están llenos

Javier, chofer de una pipa de 3 mil 700 litros, quien no aceptó que se mencionara su nombre completo ni se le tomara fotografía, “porque es muy riesgoso”, argumentó, que los precios aumentaron en las últimas dos semanas porque el agua ya escaseó, “y hay que hacer fila de dos y hasta tres horas para llenar, entonces eso disminuye el número de viajes al día”.
Indicó que hay otros que tienen que ir a llenar a las poblaciones de Zumpango o a Mochitlán y que eso implica un gasto mayor por la gasolina, “yo creo que la gente no está consciente de eso, no vivimos tiempos normales, el agua se está escaseando demasiado y si tarda en llover va a estar más complicado en los próximos días”, alertó.
Debido a la falta de agua, los lavaderos ubicados en los manantiales de distintos puntos de la ciudad se ven abarrotados por las mañanas, las amas de casa van a lavar ropa y trastes o van por agua en recipientes para el uso doméstico.
Ayer se vieron así, abarrotados, los lavaderos ubicados en las colonias Las Cuevitas, entre el barrio de San Mateo y la colonia Alianza Popular, el de la colonia Florida, ubicado a un costado del cuartel de la Policía Municipal y el de San Mateo, ubicado a un costado de la Escuela Preparatoria número 33 de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
En el manantial de Las Cuevitas, Rosa, una de las lavanderas, dijo que en esa colonia les cae el agua una vez al mes, “pero sólo cae un día o dos y de ahí vuelve a caer hasta el otro mes”.
Explicó que por eso ella siempre va a lavar su ropa ahí, donde todavía sigue habiendo agua, aunque después del mediodía disminuye el nivel “porque viene la gente y se la acaba, aquí vienen a traer en cubetas para que se bañen, laven sus trastes o para lavar ropa”.
En el lavadero de la colonia Florida, una ama de casa contó que debido a la grave falta de agua (en esa colonia les ha caído de la red dos veces desde enero) ya comenzaron a reciclarla.
El agua que usan para lavar ropa o trastes la reutilizan para echarle a la tasa del baño y la que tiene menos detergente la ocupan para regar sus plantas, en tanto que la que está menos sucia la ocupan para lavar el piso, dijo.

Se quejan en Internet

Las quejas por la escasez de agua y el aumento del precio de la que venden en pipas, también han aumentado en Facebook.
Un vecino escribió en su página: “Los piperos de Chilpancingo han bajado la producción y subido los costos debido a que pasan largas horas (en la) fila que tienen que hacer tratando de sacar el vital líquido de los distintos lugares de donde se saca en la capital”.
“¿No hay quien regule el costo de las pipas de agua? No hay autoridades?. Yo pagué una de 4 mil litros en 700”.
Otro más denunció: “abuso de los vendedores de pipas de agua ante la protección y mal distribución de la administración de Norma Otilia Hernández Martínez, le preguntamos a algunos cuánto vale una pipa de agua; en el centro normalmente la dan entre 600 y 700 pesos, y ahora está entre 1,050 a 1,500 ante la ineptitud de Capach”.
Uno mas escribió que debido a que los pozos del sector privado se han agotado, los propietarios de pipas tienen que buscar el agua fuera de Chilpancingo, “lo que ha provocado que los precios al público se disparen, porque consumen más combustible y realizan largas filas para poder llenar”.
Lilia Paz López, reprochó a la presidenta municipal Norma Otilia: “Cómo se lo demuestro, yo mes con mes pago mi consumo de agua que no me cae y ahí está el recibo de marzo pagado (lo exhibió en su página de Facebook), pero desde ese día yo no tengo agua, tengo que estar comprando pipas de 550 pesos, ahora dígame usted, por favor, si tiene la amabilidad, la gentileza y la educación de contestarme ¿por qué estoy pagando un agua que no tengo y estoy comprando pipas de 550?
Indicó que no cree que sea la única, “en todo Chilpancingo se están quejando del agua, pero no es justo que yo esté pagando pipas y recibos de agua, cuando no pago el recibo me manda a amenazar con sus empleados que me la van a cortar, ¿qué me van a cortar si no tengo agua?, por favor, póngase las pilas y atienda usted a la gente, porque por usted el partido de Morena anda muy bajo en las encuestas y se debe a los funcionarios malos que puso”.
El universitario y periodista, Juan Antelmo García Castro envió un “S.O.S.” a la “señora gobernadora”.
En su página de Facebook le escribió: “Desesperadamente, con angustia e irritación en contra del fallido gobierno municipal de Otilia Hernández Martínez, la sedienta sociedad chilpancingueña solicita la urgente intervención, apoyo y solidaridad a la mandataria estatal, Evelyn Salgado Pineda, para que se investigue y castigue a los responsables de la criminal sequía que se padece por todo lo largo y ancho de nuestra querida capital”.
Añadió que la capital vive “la peor crisis en la historia reciente por la falta del vital líquido, viéndose obligados todos los habitantes de Chilpancingo -pobres y ricos- a solicitar el servicio de pipas de agua, cuyo contenido hoy en día se vende hasta en mil 500 pesos”.
Dijo que lo más condenable es que “la inútil Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach) argumenta que los depósitos en la colonia Margarita Viguri están vacíos, pero durante todo el día y todos los días entran pipas particulares vacías y salen con sus tanques hasta el tope de agua, sospechándose que despreciables acaparadores están haciendo el negocio de su vida, de manera inhumana”.
La inconformidad por la falta de agua y el incremento a su precio en pipas, motivó la reacción de uno de los grupos delictivos con presencia en la capital.
Desde el martes, el grupo de Los Tlacos, difunde mediante Facebook una amenaza a los piperos, el mensaje advierte: “Viernes (se entiende que el de esta semana) si no ponen los mismos precios que tenían vamos a poner el ejemplo con unas cuantas pipas quemadas para que entiendan. (sic)”.
Argumenta: “Gente de Chilpancingo preocupados por la voracidad de los piperos nos han llamado para pedirnos ayuda pues ningún gobierno estatal ni municipal hacen algo por detener los cobros excesivos de los dueños, les decimos que estamos investigando a cada uno de los que han subido los precios y siguen con lo mismo”.
En la amenaza advierte que “comenzaremos a quemar sus pipas para que aprendan que con la economía de la gente necesitada del vital líquido no se juega, en esta semana tendremos los primeros resultados, ya hay mensajes de algunos que están abusando demasiado, aquí el pueblo no debe de sufrir las malas administraciones de gobiernos fallidos y ambiciosos. Atentamente Los Tlacos”.

Sigue el paro en la Capach; el Ayuntamiento pide la intervención de la Junta y de la Codehum

Luis Blancas

Chilpancingo

El síndico procurador del municipio de Chilpancingo, Andrei Marmolejo Valle informó que solicitará a la Junta de Conciliación y Arbitraje y a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrrero (Codehum) su intervención, para atender el paro que mantienen desde hace ocho días los trabajadores de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado de Chilpancingo (Capach).
En la conferencia de prensa matutina en el Palacio Municipal, en representación de la alcaldesa Nor-ma Otilia Hernández Martínez, Marmolejo dijo que las autoridades se han reunido con los integrantes de la sección 32 del SUSPEG para resolver sus demandas, pero no han logrado un acuerdo, e hizo un llamado a los trabajadores a que reanuden sus labores para no afectar las finanzas de la paramunicipal.
Expuso que las demandas de los sindicalizados son el pago de las dos quincenas de septiembre y una más de agosto del año pasado, y la prima vacacional de ese año.
Detalló que 59 trabajadores han recibido el pago de las tres quincenas y que están pendientes 134.
Dijo que la prima vacacional del año pasado la han recibido 80 empleados, quedando pendientes 109, el 26 de agosto se realizó el pago de 300 mil pesos cubriendo a 75, mientras que al resto se les pagará el próximo 2 de septiembre.
Marmolejo Valle reconoció que a pesar de que han tenido reuniones con el secretario general de la sección 32 del SUSPEG, Gaudencio Atrisco Campos, no han logrado un acuerdo, y dijo que “no hay razón para generar este paro de brazos caídos, de manera puntual y responsable damos parte informativo a la Junta de Conciliación y Arbitraje, así como a la Codehum para que generen el puente de comunicación y solucionar el problema, determinen las acciones que deben emprender las autoridades”.
El director de la Capach, Enrique Carbajal Neri reiteró que se ha mantenido el diálogo con los trabajadores en mesas de diálogo.
El funcionario dio a conocer el programa de descuentos y de recuperación de cartera vencida “Rescatemos Juntos a Capach”, porque de los 41 mil contratos de agua potable, el 60 por ciento de los usuarios tienen adeudos de 10 hasta 100 meses o más.
“El esquema incluye un programa de descuentos del 100 por ciento en recargos y del 30 o 40 por ciento, dependiendo de cada caso en la deuda principal de los usuarios con contrato doméstico, con quienes incluso se podrían hacer convenios para cubrir sus adeudos en parcialidades”, indicó.
En su participación los dirigentes de la Sección XV del Sindicato Estatal de Trabajadores Administra-tivos y de Intendencia del Gobierno del Estado y Municipios (SETAIGEM) y la Sección XV del Sindi-cato Independiente de la Capach, Jeremi Campos y Rocío Colín Ca-nales, hicieron un llamado a sus compañeros del SUSPEG para trabajar juntos y sacar adelante a la Capach, para que se pueda recaudar dinero, y así los pagos a los trabajadores sean en tiempo y forma y a su vez mejorar el servicio que requiere la población.
Pese a la protesta, las oficinas centrales de la Capach ubicadas en el barrio de San Mateo operan de manera normal desde el lunes.
La secretaria de trabajo y conflictos del sindicato, Yazmín Román de la Cruz comentó que el director del organismo, Luis Enrique Carbajal Neri se comprometió a que este lunes se les pagaría la prima vacacional pero no cumplió, y añadió que hace un mes no han pagado a los trabajadores las tres quincenas pendientes del año pasado, “se comprometieron a que se les iba a pagar a los afectados y no se ha hecho”.
Pidió una audiencia con la alcaldesa Norma Otilia Hernández Martínez para destrabar el problema laboral con los 220 trabajadores afiliados al SUSPEG.

cumplieron ocho días de paro de brazos caídos porque no han tenido una respuesta favorable a sus demandas por parte de la presidenta municipal de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez y
Román de la Cruz comentó que a pesar de que han tenido reuniones con las autoridades de la Capach y el municipio, no se pagan las prestaciones pendientes, como la prima vacacional del año pasado y de éste, el seguro de vida para familiares de tres trabajadores fallecidos y el pago completo de las dos quincenas de septiembre y una de agosto del año pasado y despensas, lo que afecta a unos 220 agremiados.