
Rosendo Betancourt Radilla
Chilpancingo
Vecinos del fraccionamiento Nuevo Mirador de la Manzana 1-A donde se construyen viviendas para damnificados por el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel que azotaron la entidad en 2013, pararon la construcción de viviendas a cargo de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), porque consideraron que las edificaciones son de mala calidad.
La dirigente Frida Martínez Hernández informó que tras la protesta de ayer no tuvieron una respuesta de las autoridades federales, pero que ya está programada una reunión con la coordinadora operativa del Plan Nacional de Reconstrucción de la Sedatu, Aurora Muñoz Martínez, para este sábado a las 6 de la tarde.
Informó que los colonos pararon las labores de construcción porque no son como se las ofrecieron, “nos dijeron que iban a estar reforzadas, pero están metiendo material que no aguanta el peso”.
En la colonia señaló que los departamentos que se están construyendo son más chicos de los que tenían anteriormente, que fueron demolidos debido a que estaban resquebrajados
Una vecina comentó que la construcción está mal desde los cimientos, ya que están a una profundidad de 30 centímetros cuando tienen que ser más.
Además, a las viviendas las separará sólo un muro, cuando deberían de ser dos, uno por cada casa, explicó.
Comentó que el encargado de la obra les dijo que se cumplen las especificaciones técnicas de seguridad, “pero ellos no van a vivir aquí, están haciendo departamentos muy pequeños, nos dijeron que iban a ser más grandes”.
Frida Martínez informó que, así como van estas construcciones se oye todo el ruido de un departamento a otro, porque así estaban los que les dieron antes y se tuvieron que demoler, además, estos serán cuatro en un área de 42 metros cuadrados.
“La Sedatu nos dijo que iban a ser más grandes, con material más resistente, por eso estamos inconformes todos los de esta manzana, pero el problema son los castillos que están poniendo porque son frágiles y no están enterrados”, agregó.
Informó que cada familia tiene depositados 576 mil pesos, “ese dinero es suficiente para que se hagan más resistentes las casa, un albañil nos dijo que mínimo se tienen que enterrar medio metro los cimientos”.
Señaló falta de cumplimiento de la Sedatu de los acuerdos, “nos quieren hacer una cocina de un metro por dos, eso no se vale, piensan que uno no va a decir nada y quieren sacar ventaja”.
Exigió una obra de buena calidad, “el dinero que se le depositó a Sedatu lo puso el presidente Andrés Manuel López Obrador para la construcción de las casas, nuestras quejas son que las casas anteriores estaban mal construidas y ahora van peor”.
Dio a conocer que vivirán en el lugar 50 familias y que todas están inconformes porque temen que las viviendas se caigan, y aún si no colapsan el espacio es muy reducido y será incómodo vivir ahí.
