Indígenas de Copalillo toman la alcaldía alterna y desarman a policías preventivos




Unos 200 indígenas nahuas de Copalillo –que tienen tomado el Ayuntamiento desde noviembre del 2005 en rechazo al alcalde Sergio Cenobio Morales– encabezados por el síndico, dos regidores, líderes de organizaciones sociales y dirigentes municipales de partidos políticos, tomaron ayer en medio de jaloneos y empujones el Palacio Municipal alterno y desarmaron a los policías preventivos, para exigir al Congreso del Estado la desaparición de poderes en esa localidad.
Advirtieron que de no haber una respuesta a su petición, continuarán tomando las oficinas provisionales que instale el presidente municipal, además van a boicotear todos los actos oficiales que éste intente realizar.
Asimismo responsabilizaron al Congreso local y al gobierno del estado de los hechos sangrientos que pudieran ocurrir a consecuencia de las movilizaciones que emprendan.
La toma de ayer se suma a una serie de acciones que han efectuado autoridades y habitantes de Copalillo desde noviembre del año pasado, a raíz de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (Trife) ratificó al priísta Sergio Cenobio como alcalde de ese municipio, luego de que el Tribunal Electoral del Estado (TEE) le había revocado la constancia de mayoría.
Desde entonces tienen tomado el Ayuntamiento y cerrada la calle principal –hasta el domingo 14 por la noche que es cuando decidieron liberar el acceso–; y en diciembre, entregaron al Congreso local una solicitud de desaparición de poderes que diera pie a la integración de un concejo municipal.
De ese tiempo hasta los primeros días de abril han tomado la caseta de Paso Morelos de la Autopista del Sol en dos ocasiones y han hecho plantones en la sede del Poder Legislativo, en demanda de que agilicen su petición.
Las campanadas de la Iglesia, el aviso para la acción
Este lunes a las 10 de la mañana, decidieron otra vez “presionar” a las autoridades para obtener una respuesta a su demanda. La medida fue acordada un día antes en una asamblea en la plaza de ese municipio; ahí se adhirió además el PT y el PRD luego de que determinaron dejar de respaldar a Sergio Cenobio, argumentando que estaba cometiendo una serie de “ilícitos”.
A temprana hora, los militantes del PRI, PT, PRD, PRS, PAN y PRT fueron convocados mediante el sistema de comunicación que hay en la cabecera municipal, una voz femenina expresaba: “se les avisa a todos los partidos políticos que se reúnan ya en estos momentos frente al Ayuntamiento. Atentamente el comité municipal del PRT”. También eran llamados por medio de las campanas de la iglesia y del Ayuntamiento.
Casi a las 10 de la mañana, el dirigente municipal del PRI, Adalberto Flores Ramírez, pidió a los indígenas, la mayoría mujeres, que se trasladaran al Ayuntamiento que habilitó de manera alterna Sergio Cenobio, en las instalaciones que fueron construidas para el hospital de Copalillo, en el entendido de que ya se encontraba en el lugar.
El contingente apenas había avanzado –en camioneta y a pie– unos metros del Ayuntamiento, cuando de entre los inconformes salió una voz a gritos que pedía detener una patrulla que en ese momento transportaba despensas hacía otra bodega, ante la noticia de que los inconformes intentarían cerrar el Palacio Municipal alterno.
Después de unos minutos de perseguir a la patrulla número 03 de la Policía Preventiva de Copalillo, un grupo de mujeres desarmó al primer tripulante que bajó del vehículo; en tanto que otro, el más joven, después de intentar escapar, fue capturado por indígenas que rebasaban los 65 años de edad.
Por la actitud de este último recibió un par de manotazos en la cabeza y jalones de oreja, después de haberle quitado una escopeta. Ambos fueron puestos en libertad, después de obtener las armas.
Durante el forcejeo entre policías e inconformes, había quienes se agachaban tratando de esquivar algún posible tiro que pudiera salir de las armas. Aunque eso no parecía importar a las indígenas que en todo momento se expresaban en la lengua náhuatl, como evitando que los extraños entendieran su comunicación.
El policía municipal, Erit Maurilio Ayala, reprochó el trato que recibió, dijo que sus agresores, “están locos; nosotros llevamos la despensa a otra bodega para que después se la den a la gente. Pero ahí hay intereses personales de algunos líderes”.
Un segundo grito hizo que los inconformes persiguieran a otra camioneta que también llevaba despensas y se dirigía hacía lugar de la gresca. Mientras eso ocurría, un grupo mayoritariamente de mujeres se dirigió hacía el Ayuntamiento provisional que esta en la entrada de la cabecera municipal, para tomarlo, ahí se enfrentaron verbalmente con funcionarios municipales que se resistían a salir del inmueble y tuvieron roces con campesinos –seguidores del alcalde– que estaban recogiendo su fertilizante.
También en ese lugar desarmaron a los policías municipales que se encontraban en la improvisada dirección de Seguridad Pública; en la disputa por las armas, uno de ellos, vestido de civil salió corriendo hacía la explana de lo que será el hospital. Mientras era perseguido, otro indígena montado a caballo –que estaba afuera de la cerca de malla ciclónica– le pidió el arma y tras recibirla el en aire, escapó de la multitud.
Se supo que antes del altercado, y cuando los casi 200 indígenas se dirigían a tomar el edificio paralelo al Ayuntamiento, Sergio Cenobio, venía justo detrás del contingente, y al percatarse de la situación, de inmediato bajó de su auto para regresar a su casa.
El alcalde pretendió recuperar el inmueble
En tanto los dirigentes de los partidos informaban que tenían en su poder tres escopetas, un revólver 38 especial y un rifle M-1, otros colocaban una manta en la entrada la clínica, que decía: “Fuera Sergio Cenobio Morales del H. Ayuntamiento. PRI-PAN-PT-PRS. Copalillo”. Uno más con aerosol, escribieron sobre una de las paredes de esa construcción en obra negra: “Presidente mamarracho, Sergio fuera”.
Después el dirigente local del PAN, Efraín Palacios, indicó que las armas iban a ser entregadas a los policías municipales que están resguardando el Ayuntamiento desde que fue tomado y que durante la protesta de ayer, fue custodiado además por ancianas indígenas que se colocaron en la entrada.
Por medio del sistema de comunicación interno en la cabecera municipal, el edil priísta convocó a sus seguidores para recuperar las oficinas; sin embargo, no tuvo eco su propuesta.
Consultado cuando salía del inmueble, el director de Obras Públicas, Ángel Rosas criticó la protesta de los indígenas opositores al alcalde y resaltó que “detrás hay intereses personales de los líderes, la mayoría de la gente está con el alcalde, esta es una minoría, de las 15 comunidades, 13 están con el presidente”.
Dijo que enterados de las acciones de los inconformes, una noche antes decidieron sacar algunos muebles, fertilizante y despensas “pero no se pudo hacer más, todavía queda adentro el fertilizante y despensas. No sé cual es su objetivo, nosotros estamos trabajando bien, estamos dando respuesta”.
Antes, el líder del PRI Flores Ramírez, señaló que el objetivo de la movilización era para “exigir respuesta pronta a la petición de desaparición de poderes; pedimos que al Congreso del estado y al gobierno que destituyan a Sergio Cenobio Morales y si no lo hacen pronto, lo vamos a sacar a donde vaya, no lo vamos a dejar en paz en ningún momento. Además le vamos a boicotear sus actos”.
Entre quienes encabezaban la movilización se encontraban el sindico, Guadalupe Rodríguez Sánchez; el regidor el PRT, Simón Trinidad; el regidor del PRI, César de Jesús Domínguez. También estaban los dirigentes municipales del PRT y ex candidato a alcalde, Rubén Estrada Guadalupe; del PT, Silvano Sánchez Hernández; del PAN, Efraín Palacios; del PRD, Rodolfo de la Cruz Chacón; del PRS, Policarpo Jiménez; del PRI, Adalberto Flores Ramírez.
Por las organizaciones estaba Rufina Félix Gil de la agrupación Mujeres Indígenas en Lucha; Getulio Ramírez Chino de la UOCIPAC; Juan Félix de la Luz del Frente Socialista Copalillense así como Francisco Sánchez Morales como representante de los ancianos.
A Sergio Cenobio, todavía lo apoyan los regidores del PRI Filogonio Bello y Angelina Temisqueño Ramírez; del PRD, Silvano Ramírez Pablo y del PT, Mario Hernández Ortega.

En Copalillo, lo que gastan en comprar agua es más que lo que cuesta entubarla

* Informe en el Foro sobre la problemática del agua

Raquel Santiago Maganda * Los habitantes del municipio de Copalillo gastan 388 mil 728 pesos al año en transportar y comprar el agua que consumen, lo que resulta una erogación más alta que un sistema público de agua entubada.

A esa conclusión llegaron los investigadores de la UAG Miguel Flores Moreno y Ascencio Villegas Arrizon, quienes participan en el Foro sobre la problemática del agua, inaugurado ayer en el centro de convenciones.

La investigación mostró que en la población náhuatl que se localiza en la ribera del río Balsas paradójicamente sufre escasez de agua, y abastecerse implica –por la distancia a las fuentes de abasto– una inversión de tiempo y dinero.

El objetivo del trabajo era calcular el dinero anual desembolsado en la obtención del agua, y compararlo con el costo de introducción del sistema a la comunidad, para mostrar un panorama real a las autoridades municipales y estatales.

Los resultados obtenidos por la encuesta de 284 usuarios del agua mostró que se utilizan dos horas al día para acarrear el líquido, y entre todos los hogares se invierten 388 mil 728 pesos al año en la transportación y compra.

Los investigadores aseguran que esto es un costo mayor que la instalación de una red hidráulica, porque 56 por ciento de la población transporta el agua desde una presa, 21 por ciento desde un pozo, 17 por ciento compra el líquido a pipas y 6 por ciento la compra en sitios diversos.

El foro tiene como objetivo dar soluciones a los problemas generados por la distribución, falta y calidad del agua, con la visión de que en las próximos años la carencia del líquido desatará una pugna entre los países.

El foro continuará hoy en el centro de convenciones y se espera la presencia de investigadores de las universidades del estado de México, Querétaro, Puebla, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos y la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).