Intercalar cultivo de mariguana con café provocaría deforestación, advierten en Atoyac

En entrevista con medios locales en Atoyac, el presidente del Sistema Producto Café en Guerrero, Evodio Argüello de León comentó que no es viable intercalar el cultivo del café con el de cannabis.
Indicó que, como productor y en el cargo que ocupa, no comparte que se busque intercalar los cultivos, porque habría que deforestar “y es lo que estamos cuidando, precisamente las áreas cafetaleras, y no sabemos hasta qué grado esté legalmente despenalizado sembrar y comercializar cannabis”.
Insistió en que es aventurado tomar ese riesgo, y sobre quienes defienden esa posibilidad argumentando que generarían empleos, indicó que “la pintan muy bonito, se habla de mucho dinero en una hectárea de mariguana que los sacaría de apuros, pero se afectara al ecosistema y acabaría con la zona arbolada”.
Abundó que sería muy polémico adentrarse en este cultivo porque aparte de la inseguridad que implica, “hay un cierto control de quienes los comercializan, no es un secreto cómo tienen el control de la amapola en la parte más alta, y esto se pretende en las zonas menos altas, en los cafetales inclusive, según lo vienen comentando”.
Aclaró que por no compartir la propuesta de sembrar mariguana en la zona cafetalera, no ha acudido a las reuniones a las que han convocado en el municipio, pero respeta a los que la apoyan.
El presidente del Sistema Producto Café en la entidad señaló que la implementación de la propuesta que algunas empresas dedicadas al cultivo de cannabis han difundido en la zona serrana, implicaría riesgos para la integridad de los pueblos, además de un deterioro considerable del medio ambiente.
Reconoció que algunos productores han considerado esta propuesta porque los incentivos para el café han disminuido, lo cual se debe analizar para impulsar la producción.
Lamentó que, debido a la escasez de planta y viveros se redujo la renovación de cafetales de mil a 500 plantas con el paquete tecnológico de 2 mil 500.
Comparó que quizás para la región Montaña esas cantidades son suficientes, porque son pocas las hectáreas cultivadas, pero no es igual en la costa grande, “porque aquí no es sobrevivencia para el campesino, es para rescate a la producción, porque son pocos los campesinos que están cultivando realmente, se ve la gran diferencia, quien está renovando sus cafetales, por lo que amerita una vigilancia para ver quien realmente trabaja su parcela y no tirar los recursos”
Insistió en que hay otras propuestas para intercalar el cultivo con café como plátano, naranjas, mamey, guayaba y aguacate, que se ha impulsado en últimos años, “sin afectar el medio ambiente, sin hacer estos drásticos cambios”.