Confirma Salud aumento en casos de dengue en la Zapata, Renacimiento, Coloso y Colosio

El director de Salud municipal, Antonio Leguizamo, confirmó el aumento de casos de dengue en las colonias Emiliano Zapata, Ciudad Renacimiento, Coloso y Colosio, por lo que dijo que se reforzó la fumigación y abatización.
Consultado vía telefónica, dijo que no se tenía la cifra de cuántos casos hay, pero por el aumento de residuos sólidos y cacharros en las calles, los mosquitos adultos se incrementaron, por lo que se reforzó la brigada de fumigación vía área.
Aunque hay calles limpias, como la avenida Costera, siguen presentes los montones de residuos sólidos en colonias como Progreso, Morelos, Modulo Social Fovissste, Centro y aún hay zonas sin servicio de agua.
Ha trascurrido más de un mes desde que impactó el huracán y pese al trabajo de los gobiernos estatal y del municipal, para tener una ciudad limpia, hay zonas que siguen con desechos. Este miércoles, en la colonia Morelos, la avenida principal estaba llena de montones de basura.
En la colonia Progreso, las calles Baja California, Chiapas, Oaxaca y 18 de Marzo, por mencionar algunas, todavía están llenas de escombros, de ramas de árboles que se cayeron por los vientos y de bolsas con residuos sólidos.
A decir de los vecinos, se han visto a camiones hacer la recolección en las principales avenidas, pero se requiere que pongan más atención en esa zona, porque hay lugares donde no han pasado los camiones y se siguen acumulando los desechos.
En el Módulo Social Fovissste hay cuatro montones de basura. A uno de ellos, el lunes por la noche, le prendieron fuego y los vecinos, para evitar que las llamas afectaran el cableado eléctrico, salieron a sofocar el siniestro con cubetas.
De la falta del servicio de agua potable en las colonias, en la calle Gran Vía Tropical del fraccionamiento Las Playas, los vecinos dijeron que desde antes del huracán no tenían agua. Sobre el servicio de luz, la mayoría de las casas ya cuentan con energía.
En las calles 8, 9, 14 y 23 de la Unidad Habitacional Coloso no tienen agua desde hace más de 30 días, de luz, hay calles donde el alumbrado público no funciona y que de la recolección de basura es irregular, aunque mencionaron que ya no hay tantos montones de desechos sólidos.
Otra de las colonias que no cuentas con el servicio de agua es la Francisco Villa, cuyos habitantes bloquearon este miércoles la avenida Ruiz Cortines.
Acerca del servicio de energía eléctrica en la avenida Ruiz Cortines, en el tramo de la Alianza Popular a la Preparatoria 17 de la Universidad Autónoma de Guerrero, el alumbrado público no funciona en su totalidad. Tampoco en la colonia Centro, en las calles Tadeo Arredondo y 5 de Mayo.
Sobre el servicio de internet, hay zonas en donde ya está restablecido y todavía hay módulos para atención de las personas, en las oficinas de Telmex del fraccionamiento Hornos, en la colonias Club Deportivo, y se colocó un módulo en el Ayuntamiento. (Aurora Harrison).

Cierran la Costera por cuatro horas 200 vecinos que piden ser censados por daños de Otis

Vecinos de diferentes colonias de la periferia de Acapulco, en el bloqueo en la avenida Costera para exigir ser censados Foto: Carlos Carbajal

Argenis Salmerón

Unas 200 personas bloquearon más de cuatro horas los dos sentidos de la Costera, frente al Parque de la Reina, para exigir que el gobierno federal los cense por las pérdidas materiales que tuvieron por el huracán Otis.
A las 9 de la mañana, los inconformes cerraron los dos carriles de la zona turística, frente a los módulos de los Servidores de la Nación.
Después de cuatro horas de bloqueo en la zona turística, el contigente se dividió por falta de atención de las autoridades de los tres órdenes de gobierno.
Un grupo se quedó bloqueando frente al parque y otro contigente avanzó a la Vía Rápida, donde se concentraron por unos minutos en ese lugar.
Después, los manifestantes desistieron de un bloqueo en la Vía Rápida y también en el Parque de la Reina, por lo que se retiraron del lugar después de la 1 de la tarde.
Los inconformes advirtieron que hoy, a las 8 de la mañana, cerrarán la glorieta de La Diana, para exigir que sean censados por los Servidores de la Nación.
Reclamaron que los “Servidores de la Nación” les informaron que el programa del censo, en las viviendas dañadas por el huracán Otis, está cerrado.
Los manifestantes aseguraron que no estuvieron en sus casas cuando los fueron a censar porque no tenían luz en sus casas, ni alimentos, que estaban atendiendo a enfermos y tenían que acudir a sus trabajos.
Los inconformes provenían de las colonias Nueva Revolución, Plazuelas, Cumbres de Figueroa, Nuevo Centro de Población y Loma Hermosa, entre otras.
En declaraciones a reporteros, el vecino de Nuevo Centro de Población, Felipe de Jesús Loyo, pidió al gobierno federal censar su vivienda. Contó que desde la semana pasada acude a los módulos de los Servidores de la Nación en el Parque de la Reina, pero “no nos atienden”.
Dijo que los más de 200 inconformes mandaron un oficio a la Secretaría del Bienestar federal, para exigir que se extienda el censo de las viviendas afectadas.
Aseguró que los damnificados que no fueron censados tienen sus techos caídos, incluso casas tumbadas por el huracán Otis.
Reclamó la estrategia de “engaño” de los “Servidores de la Nación” es que “te dicen que te vayas a registrar a los módulos y que en tres días van a visitarte, y es falso”.
Reconoció que se fueron de la ciudad por atender a los enfermos o por discapacidad de las personas adultas mayores y niños.
El señor de la colonia Nueva Revolución, Félix Zambrano Meneses, pidió al gobierno federal extender el censo a las personas damnificadas.
Contó que su casa se inundó porque el río de La Sabana se desbordó y el agua alcanzó un metro 80 centímetros, “devastó todo, fue pérdida total”.
Dijo que no estuvo en su casa el día del huracán por cuestiones de trabajo, pero “mi casa esta totalmente destruida”.
Añadió que no podía venir a su casa, porque estaba fuera de Acapulco, “no había vuelos comerciales y traigo toda la evidencia de los daños en mi casa”.

A 34 días del paso de Otis, siguen cerradas las grandes tiendas que fueron saqueadas

En el restaurante Kentucky Fried Chicken (arriba), ubicado en la avenida Cuauhtémoc, trabajadores realizan reparaciónes a más de un mes del huracán Otis. Abajo, la tienda Super Che, también en Cuauhtémoc, Centro, ya abrió sus puertas después de las afectaciones que sufrió Fotos: Carlos Carbajal

Ramón Gracida Gómez

Las grandes tiendas de la avenida Cuauhtémoc que fueron saqueadas, aún se mantienen cerradas a 34 días del paso del huracán Otis, como Sears, Soriana, Office Depot, Woolworth, Modatelas y el restaurante Toks, y sólo están abiertos algunos pequeños negocios de refaccionarias y de venta de ropa.
Algunos comercios de esta importante vialidad se recuperan aún de la rapiña que sufrieron los primeros días de la catástrofe por el huracán Otis y los transeúntes padecen los olores fétidos que desprenden las grandes acumulaciones de basura.
Diversos testimonios de trabajadores de esta zona del municipio dan cuenta de las pérdidas que tuvieron y lo difícil de restablecer su centro de trabajo, por los desechos arrojados a la vialidad, que se acumulan a más de un mes del meteoro, sin que las autoridades acudan a levantarlos.
Una de las tiendas más grandes en la avenida Cuauhtémoc, Home Depot, abrió sus puertas el 11 de noviembre y desde aquel día cientos de personas acuden a comprar diferentes productos para la construcción de su casa, principalmente láminas y cemento, comentó una trabajadora.
Dentro de la tienda había un gran movimiento de este lunes, a las 11 de la mañana había hasta una fila de personas para entrar, al lado de ellas dos tráileres transportaban decenas de tinacos Aguaplas, similares a los conocidos Rotoplas. Parte del estacionamiento sirve de bodega porque la sucursal de Diamante está cerrada, y por ello también hay un control de carros que entran, y los que se quedan esperando afuera forman un pequeño congestionamiento vial.
Por el mismo cierre de su par de Diamante, la tienda que está en la avenida Cuauhtémoc concentra a 180 trabajadores que laboran en turnos de cuatro horas, expuso la empleada, y relató que no sufrieron una rapiña de grandes proporciones, sólo pequeños productos durante las primeras noches después del huracán. “Defendimos” la tienda, indicó, cubriendo las instalaciones con el material de piso en rondines que hacían por las mañanas.
A un costado se encuentra la calle Montenegro, frente al Ayuntamiento de Acapulco, en el parque Papagayo, y que tiene una hilera de más de 50 metros de basura y escombro que se acumula en la, de por sí vialidad estrecha y maltrecha.
A diferencia de Home Depot, otras sucursales de importantes cadenas nacionales siguen cerradas en la avenida Cuauhtémoc, como son Toks, Office Depot y Soriana, que se concentran en una plaza, al lado del río del Camarón. Ahí también se encuentran sucursales del restaurante de comida rápida Burger King y el banco Santander, ambos cerrados.
Fue esta plaza, particularmente Soriana, uno de los grandes puntos del saqueo que realizaron cientos de personas durante los primeros días después del huracán Otis. En la banqueta hay acumulación de basura que apesta, y trabajadores entran y salen del Toks, muy concurrido por políticos, y donde una enorme lámina se sostiene peligrosamente de una lámpara.
Misma suerte corrió Interceramic, especializada en pisos y baños, y hasta el área de comida de los trabajadores fue saqueada, por lo que los 10 empleados se dedican estos días a tramitar envíos desde las bodegas de Chilpancingo e Iguala.
Asimismo, la Super Ferretera Trani, una de las más grandes de la zona, fue saqueada por completo y sólo dejaron algunos productos que intentan vender, comentó un trabajador. Las instalaciones, en la calle Sebastián Vizcaíno, se encuentran amuralladas con láminas y muebles para que las personas no entren, como lo intentó uno este domingo.
Hasta un mes podría tardar la reapertura del negocio que inició hace 40 años y que tiene afuera escombros y láminas, dijo el trabajador, quien comentó que le pidieron dinero para recoger la basura, pero no aceptó.
Casi enfrente está el Hotel Marsol, que nunca cerró después del huracán, expuso su encargada Antonia. El mismo 25 de octubre recibió personas que se quedaron sin una casa, a pesar de que el hotel no tenía luz. Son 34 cuartos que conforman este hotel de paso, 200 pesos las dos horas y 400 la noche.
Otro hotel de la Cuauhtémoc, D’César, parece estar cerrado porque pedazos de madera y lámina funcionan como un portón, pero la entrada es por la lateral, comentó la gerente Hermicarme Marqués, quien enfatizó la necesidad de que las autoridades se lleven la basura que está afuera de las instalaciones, para atraer clientes.
Los escombros de algunos negocios siguen desparramados, parecen intactos desde el principio de la catástrofe, y tapan por completo las banquetas, como es el punto frente a la tienda La casa del azulejo y el mármol, a un costado de Sears, y que obliga a las personas a caminar sobre la avenida. Sears, la tienda departamental de uno de los hombres más ricos del mundo, Carlos Slim, también fue saqueada y ahora está tapizada con triplay de madera.
El movimiento mayor de comercio en la avenida Cuauhtémoc, una de las más importantes de Acapulco, después de la Costera, es ocasionado por los pequeños negocios de refaccionarias y venta de ropa, en los que hay un constante trajín de comerciantes y clientes, sobre todo en el área cercana al Mercado Central.
La música, los puestos ambulantes y el tráfico de siempre entre la calle Manuel Acuña y Diego Hurtado de Mendoza dan la impresión de que no hubo un huracán que destruyó la ciudad. Algunas personas portaban su cubrebocas, otras no, a pesar de los olores pestilentes en la zona. “Los vuelos de la muerte”, dijo un vendedor en la esquina de la calle Ignacio Vallarta leyendo la edición de El Sur de este lunes.
Pero la imagen cambia tan sólo cruzando la avenida Cuauhtémoc, en el sentido hacia la Cima. Woolworth y Modatelas, dos de las grandes tiendas de esta vialidad están cerradas y sólo hay algunos puestos ambulantes y reparaciones de otros locales. Unos trabajadores realizaban sus labores de herrería en la banqueta, interrumpiendo el paso de los transeúntes.
Son estos ciudadanos que sortean el cruce de calles porque no hay semáforos, algunos desaparecieron y otros cuelgan de los postes que sobrevivieron a los vientos huracanados de la madsriugada del 25 de octubre. Pitidos y permisos de paso entre las personas que caminan y los automovilistas son la solución ante la falta de agentes de Tránsito que regulen la circulación.
La única presencia de alguna autoridad es la vigilancia que realizan elementos de la Guardia Nacional, a las sucursales de los bancos Bancomer y Scotiabank. El resto del panorama es trabajadores de la tienda 3B sacando aún los escombros a la calle, la oferta de colchones a bajo precio “en apoyo para Acapulco” de la tienda Atlas de descanso, y unos letreros en la muy dañada terminal de autobuses Costa Line pidiendo a sus trabajadores que se comuniquen para saber cómo están y ofreciendo empleos de maleteros y guardias de seguridad.