Emiliano Tizapa Lucena
Chilpancingo
A unos días de que fuera destituido, el ahora ex titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural de Guerrero (Sagadegro), Jorge Peto Calderón, afirmó que el círculo cercano de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda la mal informa, y dijo que se trata de funcionarios que no tienen ningún antecedente en las luchas sociales y por la democracia en el estado.
Peto Calderón también aseguró que durante su periodo al frente de la dependencia intentó combatir la corrupción, pero encontró resistencia desde la estructura del gobierno estatal.
Precisó que se enteró de su salida de la dependencia porque Alejandro Zepeda Castorena, el nuevo titular de la Sagadegro, se presentó a las oficinas con su nombramiento, y que hasta ayer no había recibido ni una llamada telefónica de la gobernadora, ni del secretario general de Gobierno, Ludwig Marcial Reynoso Núñez, para explicarle la razón de su cese.
Este domingo, en entrevista con El Sur, Jorge Peto reveló que el pasado miércoles 9 de noviembre se enteró de su destitución, cuando regresó a las oficinas de la Sagadegro alrededor de las 12:30 del día, luego de que había asistido al Foro de Consulta Ciudadana, en el lobby del auditorio Sentimientos de la Nación, que se canceló, y que fue mediante el nuevo titular, Alejandro Zepeda, quien le presentó un documento con su nombramiento.
“Yo no sabía, no se me comunicó. Yo creo que lo ideal hubiera sido que se me avisara parte de la gente cercana a la gobernadora, que iba a llegar alguien ese día, para que yo estuviera preparado. Todo cayó de sorpresa, o sea, no hay una explicación”, contó.
Vía telefónica, el ahora ex titular de la Sagadegro aseveró que a pesar de que la mañana del 10 de noviembre, Salgado Pineda en un breve texto publicado en Facebook le deseó “éxito en sus futuros proyectos”, hasta el domingo no ha recibido ninguna llamada por teléfono de ella, ni tampoco del secretario de Gobierno, para recibir una explicación de su salida.
“La única explicación que tengo es que fue mi postura, mis acciones apegadas a la Cuarta Transformación, a los principios de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”, sostuvo.
Manifestó que durante los casi 13 meses que estuvo al frente de la Sagadegro, entregó de forma directa los apoyos a los pequeños agricultores, ganaderos y pescadores así como empezó a combatir la corrupción.
Precisó que en el Comité de Fomento y Protección Pecuaria, que recibe recursos de los gobiernos federal y estatal, aplicó las normas porque “era un botín del viejo régimen y nosotros empezamos a combatir la corrupción. Tan es así que quiénes lo tenían controlado, la gente de la Unión Ganadera (Regional de Guerrero, dirigida) por Atalo (Niño Ramírez), asumieron una postura de resistirse a perder sus privilegios”.
Detalló que en este comité encontró que había cinco vehículos y una secretaria al servicio de la Unión Ganadera, “que es un organismo que no depende del (gobierno del) estado, y entonces, desde ahí entendíamos que desde las altas estructuras del gobierno estatal se abrió de par en par la puerta a lo que nosotros desde la Secretaría de Agricultura estábamos combatiendo”.
Denunció que “desde adentro (del gobierno estatal) se cobijó a quiénes representaban la corrupción”, y que a pesar de combatirla encontró resistencias.
“Yo creí en la 4T. Pensaba que la acción mía era realmente apegarse a los postulados de la Cuarta Transformación. Sin embargo, desde los círculos cercanos a la gobernadora nunca les pareció mi acción ni mi discurso. Yo eso lo empecé a notar”, aseguró.
Peto Calderón mencionó que siempre redirigió los recursos que la Secretaría de Finanzas le aprobó, a pesar del déficit presupuestal, “para apoyar las necesidades y problemas que tiene el campo de Guerrero, así como contribuir con dos aspectos fundamentales”, estimular la autosuficiencia alimentaria y la transición agroecológica, enfrentando los “vicios clientelares que se incubaron en el viejo régimen”.
Aseguró que no se prestó a que el presupuesto destinado al campo “fuera un botín” de algunas organizaciones, que dijo, públicamente le pidieron repartir “el pastel”.
Reprochó que “el viejo régimen resistió, y en lugar de recibir a los compañeros de la izquierda, en el aspecto ganadero y agrícola, abrieron desde los espacios cercanos al poder las puertas de par en par” a gente que nunca ha participaro en la lucha social. Además “también empezaron a repartir apoyos desde la Secretaría General de Gobierno, en los actos donde se exigía mi destitución”.
Consideró que parecía que se le estaba enfrentando desde la estructura del gobierno estatal, en lugar de propiciar y generar las condiciones para combatir la corrupción. Agregó que está orgulloso de lo que hizo, “sin duda hubo obstáculos, pero yo trabajé pensando y cumpliendo con nuestra ideología y nuestros postulados históricos”.
Aclaró que la gobernadora está en todo su derecho de destituirlo, pero recalcó que debieron avisar, por lo menos una hora antes de que dieran un nombramiento, porque le “cayó de sorpresa”. Sostuvo que el círculo cercano a Evelyn Salgado la mal informa.
Se le cuestionó si el gobierno estatal perdió el rumbo de la Cuarta Transformación y respondió que “los rieles” de ésta “fueron construidos por el pueblo y sus dirigentes, quienes han luchado. Hay que ver si los vehículos y la locomotora de la Cuarta Transformación en Guerrero, están conducidos por quienes construyeron el andamiaje. Yo lo pongo en duda”.
Expresó que se debe analizar “el perfil ideológico y la acción ideológica de cada actor al frente de los destinos del gobierno, de la conducción de los trabajos y las políticas públicas” pues, como expresó el viernes en una entrevista en el noticiero de Radio UAG que conduce Víctor Wences, rodean a la gobernadora funcionarios que no tienen ningún antecedente en los movimientos sociales y las luchas democráticas del estado.
Jorge Peto adelantó que una vez que termine la entrega-recepción de la secretaría, se integrará al movimiento social de izquierda y buscará contribuir al fortalecimiento del poder popular en el campo de Guerrero. También regresará a su centro de trabajo en investigación y a la docencia en la Escuela Superior de Agricultura, de la Universidad Autónoma de Guerrero.
Manifestó que pondrá su granito de arena en la “transformación agroecológica” en el estado y en el país, porque no se puede continuar con la “misma política de la agricultura basada en los agrotóxicos y dónde solamente han sido beneficiados los grandes barones del dinero, como (las transnacionales) Bayer y Monsanto”.
Afirmó que contribuyó en la política pública de Guerrero y puso su sello “en el Plan Estatal de Desarrollo” y el plan sectorial, “nosotros siempre vamos a trabajar en la docencia, pero también en la vinculación para el desarrollo agropecuario de Guerrero. Con los territorios campesinos, ahí estaré siempre”.
De si buscará reunirse con Salgado Pineda para expresarle su sentir, afirmó que puede ser, pero no irá solo sino acompañado de las organizaciones sociales de izquierda, para exponer su parecer de cómo se tomaron las decisiones y cómo condujo “con decoro, con dignidad y con principios las acciones en el desarrollo agropecuario de Guerrero”.
Reiteró que en su destitución las formas no fueron las adecuadas y aseguró que se propició “más desde adentro” del gobierno estatal y la dependencia, que por las organizaciones externas que combatió.
Afirmó que se cobijó “desde las altas estructuras del poder” a algunos liderazgos que no representan la mayoría de los ganaderos y que funcionarios menores de la dependencia, “que se hacían llamar voceros de la gobernadora”, también propiciaron las acciones en eventos públicos donde se exigió su expulsión.
“Actuamos con decoro, con los principios fundamentales de la Cuarta Transformación y que nuestro origen de izquierda nos comprometía a no abandonar a los que históricamente fueron excluidos de los apoyos en el campo de Guerrero”, mencionó.
Expuso que se siente orgulloso de que, durante el periodo que estuvo al frente de la Sagadegro, contribuyó a la producción de maíz, hasta generar un excedente.
Añadió que no pudo combatir la corrupción, es decir que los recursos del pueblo llegaran a su destino en el campo guerrerense, porque encontró “resistencia desde adentro”, y al tratar de atacar “no fue posible, porque no se tomó una decisión firme, y eso evidentemente lo debe saber la gobernadora”.
