Emilio Nader, el visionario de la moda acapulqueña

Xavier Rosado

José Villarreal Nader es el heredero de la marca Emil, cuyas tiendas marcaron la moda en Acapulco desde su fundación por la iniciativa de su tío Emilio Nader en 1964.

“Nosotros somos los precursores de la camisa bordada con manga de tres cuartos, esa que hizo famosa Raúl Velasco en su programa Siempre en Domingo, nosotros se las hacíamos”, explicó el empresario en su oficina de la fábrica de ropa Emil, ubicada en la avenida Cuauhtémoc.

“Siempre hemos optado por tener nuestros propios diseños, en nuestras fábricas hacemos interpretaciones de la moda, que se caracteriza por los cortes amplios y las telas bordadas, especiales”, indicó.

Agregó que en Acapulco han prevalecido los colores claros, en especial el blanco, hasta en los zapatos y en los pantalones, “los conjuntos en tela de algodón y lino, especialmente por el tipo de clima caluroso, que es como vivir en un eterno verano que permite a los visitantes de la capital salirse de la agobiante etiqueta del traje y la corbata, aquí la etiqueta tropical no significa precisamente andar mal vestido, sino con vestimenta ligera, hablando de moda con telas naturales”.

Mencionó que desde sus inicios las tiendas Emil, La Moda y Yamel tuvieron una gran aceptación entre locales y visitantes, al grado de llegar a tener hasta 15 sucursales en todo el puerto, ubicadas en los principales hoteles como el Princess, Marriot, Copacabana, Hyatt y en diversos puntos en la Costera.

“Me acuerdo que muchos presidentes y funcionarios públicos nos visitaban, por la línea de ropa formal tropical precisamente, entre ellos, José López Portillo y Miguel de la Madrid, integraban su guardarropa al llegar a la ciudad, obviamente los gobernadores y alcaldes en turno eran nuestros clientes, porque nuestra ropa les servía para sus apariciones en público. Incluso ahora tenemos una guayabera de lino en manga larga que está muy de moda entre los políticos actuales”, agregó.

Entre otras innovaciones de Emil Acapulco se encuentra la famosa alpargata de lino que hasta la fecha aún se vende en la única tienda de Emil ubicada a la entrada del centro comercial Plaza Bahía y otras reminiscencias de la época glamorosa de la moda tropical como el sombrero calado.

Recordó que sus primeras tiendas estuvieron en el centro de Acapulco en la calle de Hidalgo y Escudero y en lo que es hoy la contraesquina de Sanborns.

Sin embargo –añadió– ya no quedan esos sastres de antes que de un día para otro te hacían un diseño original que nadie más iba a usar, así empezaron diseñadores como Horacio, Armando y el mismo Esteban.

“También se evoluciona con el tiempo, ahora que estamos en un mundo globalizado, debemos adaptarnos a las tendencias internacionales, todo tiende a transformarse, de las sastrerías y el hand made, a las tradicionales boutiques y hoy los grandes centros comerciales”, finalizó.