Notifican a refugiados de Puerto Marqués en una escuela que ya deben desalojarla

Daniel Velázquez

Damnificados refugiados en el albergue de la Escuela Primaria Morelos de Puerto Marqués ya fueron notificados de que este sábado o domingo será el último día que recibirán las raciones de comida que entrega el gobierno del estado.
También de parte de la SEG ya les informaron que deben desocupar la escuela porque reanudarán clases.
La Escuela Primaria Morelos fue habilitada como albergue por los mismos vecinos porque durante las lluvias del huracán John sus casas se inundaron y no tenían a donde ir, eso ocurrió el miércoles 25 de septiembre cuando empezaron a inundarse.
Los vecinos que siguen en el albergue contaron que el agua les llegó al pecho y a otros a la cintura. En la escuela se congregaron unas 250 personas, integrantes de 47 familias, pero más de la mitad ya se ha retirado y en el lugar permanecen 20 familias, unas 120 personas.
La escuela se ha convertido en el espacio donde pasan la noche, porque en el día se van a hacer limpieza a sus casas, sacar lodo, limpiar muebles. Reciben dos raciones de comida en el día, el almuerzo, entre 8 y 9 de la mañana y la comida entre las 2 y las 3 de la tarde, pero esta semana ya les dijeron que posiblemente el sábado o el domingo sea la última vez que reciban alimentos de parte del gobierno del estado. También el director de la escuela ya les notificó que las autoridades de la SEG le pidieron que reanude clases.
Graciela Hernández Cortés, en nombre de sus vecinos dijo que todavía no pueden regresar a sus casas, que el agua empezó a llegar este lunes, pero sale un chorizo sin presión y sólo llega un momento, la cual es insuficiente para lavar sus casas, entonces cuestionó como van a regresar a sus casas si huelen feo por el lodo y no las pueden lavar porque no hay agua. “No es suficiente el agua para lavar el lodo que se metió a las casas, se va lavando por partes como se puede”.
Contó que en la escuela primaria han recibido despensas, colchonetas, cobertores, agua para beber y pipas con agua para el aseo personal.
Indicó que de todas las personas que estuvieron en el albergue no todas fueron censadas por los Servidores de la Nación, porque vive más de una familia en las casas y les pidieron documentos como CURP actualizada, credencial del INE, comprobante de domicilio o carta de radicación, la cual la vende el comisario en 100 pesos, que el año pasado con el huracán Otis se vendía en 50 pesos.
Graciela Hernández indicó que la mayoría de las personas en el albergue viven de la playa, pero “no hay nada en la playa, no hay turismo, no hay trabajo”.
En los días que lleva funcionando, hay una brigada de salud que atiende enfermedades respiratorias, presión arterial y aplica vacunas para adultos contra tétanos y para menores, pero deben presentar la cartilla de vacunación.