
Las actividades artísticas y rodeos se cancelaron por el asesinato del presidente del patronato, Martín Roberto Ramírez Ruiz, unas horas antes de Navidad en medio de la multitud que acudió a la plaza del barrio de San Mateo, a una de las actividades conmemorativas, donde también mataron al maestro de ceremonias José Vidal Nava.
A las instalaciones y los alrededores vigilados permanentemente por policías estatales y municipales llegan visitantes pero en reducidas cantidades, particularmente en la mañana.
A media tarde y en la noche aumentan los usuarios la circulación incluso en familia, sin llenar los pasillos ni los puestos que ofertan algún tipo de producto.
Los puestos de trastes de cocina, los de mayor interés para los visitantes, están abiertos de la mañana a las 10 o 10:30 de la noche para ampliar el tiempo de venta.
Los vendedores de cobertores de feria no lanzan las tradicionales arengas de compras, porque no tienen clientes a los cuales alentar.
Los puestos de calzado y ropa tienen menor afluencia y sólo algunos puestos de tacos muestran movimiento, de entre los puestos de botanas, nieves, pizzas y tacos que abren por la tarde, y persisten hasta las 11 o casi 12 de la noche, en espera de comensales.
Los puestos de azar tienen menos concurrencia, no obstante, una de las encargadas dijo que al menos “saca para las comidas”.
En un puesto de pizzas, la encargada reconoció que no tiene ventas, y duda en volver el próximo año sin antes valorar las condiciones del municipio.
Hasta el viernes sigue siendo pobre la presencia de ciudadanos que dan vida a la actividad comercial. (Lourdes Chávez / Chilpancingo).

