
Alumnos de la Normal Rural de Ayotzinapa se declararon en paro indefinido para demandar la permanencia del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) hasta que haya resultados contundentes sobre el paradero de los 43 estudiantes detenidos-desaparecidos el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
El secretario general del Comité Estudiantil Ricardo Flores Magón, Ernesto Guerrero, informó que el paro es la primera de muchas actividades planeadas para exigir la presentación con vida de sus compañeros, a partir de la confrontación con la Procuraduría General de la República (PGR), por la difusión de las conclusiones preliminares del cuarto peritaje en el basurero de Cocula que pretende llevar al debate la tesis oficial, de que los estudiantes fueron ultimados en ese lugar.
Después de la conferencia de prensa, a las 11 de la mañana, colocaron dos mantas en la dirección de la escuela cerrada y sobre el portón de la entrada principal que indican la suspensión de las actividades académicas.
Antes, maestros y directivos salieron de las instalaciones a petición de los normalistas que ayer, con el paro, se sumaron a la jornada de lucha pacífica por la verdad que convocaron los padres de los desaparecidos.
Las actividades de la Normal Rural no se han restablecido con normalidad desde los ataques de Iguala, cuando fueron desaparecidos de manera forzada por policías municipales 43 estudiantes, y a base de asesorías se reanudaron las actividades académicas y las prácticas en escuelas para evitar que se perdiera el ciclo escolar y las siguientes generaciones.
En conferencia de prensa con los padres de familia, el líder estudiantil declaró que no se puede permitir que el gobierno federal se ensañe con los expertos de la CIDH, a quienes denostó en una campaña de guerra sucia, mediante actores de la derecha.
Además, señaló que la PGR rompió acuerdos básicos con los padres de familia, a quienes iba a informar antes que a la prensa, de cualquier hecho que afectara su bienestar emocional.
“La PGR orilla a llevar esta problemática a las calles”, dijo en referencia al informe que leyó uno de seis peritos de fuego a cargo del ultimo peritaje en el basurero de Cocula. Consideró que a pesar de que las conclusiones son breves y ambiguas, se le dio un uso político para confundir a la sociedad.
Con el paro en la Normal Rural de Ayotzinapa comenzaron las acciones de protesta bajo la consigna de que el GIEI se quede en el país hasta tener un resultado contundente sobre el paradero de los normalistas, que no pueda ser refutado.
Insistió en que la tesis del basurero ya quedó rebasada, y exigió que se sigan las nuevas líneas de investigación que propusieron los expertos en su primer informe en septiembre.
Asimismo, que se autorice que los expertos entrevisten a los militares del 27 Batallón de Infantería que estaban en servicio la noche del 26 de septiembre en Iguala, y que de alguna manera conocieron los hechos, y que ya no haya más obstáculos .
Recriminó también que los diputados federales “del PRI y su chiquillada”, reúnen 56 por ciento de la votación de la Cámara y sostienen una discusión sin sentido al interior del Congreso, cuando se llamó a una votación para pedir al Ejercito que permitiera las entrevistas del GIEI a sus miembros, se rechazó, y se negaron a pedir que los expertos permanezcan en la investigación después de su segundo mandato que concluye el 30 de abril.
Subrayó que padres y estudiantes están unidos en la misma exigencia, sobre los esfuerzos del gobierno federal y de la PGR para dividirlos.
