Azucena y los colegas

Discreta pero firme, Azucena Uresti salió de Milenio Televisión e inicialmente sólo mencionó que se iba por las “circunstancias actuales”, lo que el gremio interpretó que la despedida de la colega tenía detrás presiones que le impedían dar una razón más precisa.
En la mañanera del día siguiente, el presidente López Obrador recogió un guante que nadie le había lanzado y dijo: “Me gustaría que esta periodista Azucena dijera cuáles son esas circunstancias especiales que se están viviendo y por las que deja la televisora. Ojalá hablara. Conozco al dueño de Milenio, Francisco González, es un hombre serio, mi amigo puedo decir, pero nunca me atrevería, no lo he hecho nunca en mi vida, (a) hablarle al dueño de un medio de comunicación para que censure a un periodista”.
Milenio emitió un boletín que atribuía la salida al hecho de que la periodista iba a desempeñar su trabajo en otra empresa, y ya, pero AMLO, en la mañanera del día siguiente, con su peculiar sintaxis expuso su versión, diciendo que uno o dos años antes “la estaban contratando en Latinus y los de Milenio le dijeron que no se podía eso, pero porque Latinus, porque además de que pagan muy bien ahí y están en contra de nosotros y la señora, la dama, periodista, ha estado en contra de nosotros abiertamente”.
Carlos Loret de Mola escribió que “la periodista había ido sufriendo una sistemática escalada en la vigilancia editorial sobre su espacio estelar: todos los días llegaba a su oficina un emisario para cerciorarse de los dos o tres temas que no debía tocar, había otro supervisor encargado de que los dos o tres temas que sí se tocaran salieran al aire con menos cafeína, el guión de su programa estaba bajo estricta supervisión superior, le habían exigido dejar de expresar opiniones en Twitter y cancelar su columna en Opinión 51, y en una ocasión incluso ‘se cayó la señal’ justo cuando abordaba un asunto espinoso para Palacio Nacional’” (El Universal, 23/I/24).
En su despedida de Milenio, Azucena Uresti dijo algo que sabemos muy bien los periodistas: “Los ciclos terminan y llegan los momentos de definiciones”. Luego, ya en su noticiero de radio, agradeció a Grupo Fórmula, donde tiene varios años, “su respaldo y confianza… en estos tiempos en el que el periodismo está bajo acoso, bajo amenaza y bajo ataques constantes”.
Para Raúl Trejo Delarbre (Crónica 22/I/24), “la salida de Azucena Uresti del noticiero estelar de Milenio, acontece en una circunstancia de acoso del gobierno al periodismo crítico. Todas las mañanas, el Presidente de la República difama, agrede y/o se mofa de periodistas que difunden noticias y apreciaciones que le resultan incómodas”, y agregó que “el actual gobierno, igual que los anteriores, maneja la publicidad oficial de manera discrecional. Igual que antes, se favorece o presiona a las empresas de medios con contratos y beneficios. Ahora, además, desde el poder político se ha creado un clima de hostilidad y persecución contra periodistas que incluye descalificaciones frecuentes y la develación ilegal de datos personales, entre otras formas de amago.”
El colega Leopoldo Mendívil reprodujo precisamente en Milenio (21/I/24) lo que señala Amnistía Internacional de la actual política de comunicación: “López Obrador y otras figuras destacadas del Estado han adoptado una retórica tan violenta como estigmatizante contra los periodistas, a los que acusan regularmente de apoyar a la oposición. (…) En sus cuatro años de mandato, el presidente ha calificado a la prensa mexicana de ‘parcial’, ‘injusta’, y de ‘desecho del periodismo’”.Y lo dice un gobernante que no ha podido impedir el asesinato de periodistas, por lo que Reporteros sin Fronteras sitúa a México en el lugar 128 de 180 en lo referente a las condiciones para el ejercicio periodístico.
Rafael Cardona recordó en Crónica la muy lamentable frase de un José López Portillo indignado ante la crítica: “No pago para que me peguen”. Pero le siguieron pegando y hoy nada queda del carismático personaje que empezó su sexenio con aires prometedores y terminó en el olvido o, peor aún, en el desprecio, y no por culpa de los periodistas, sino por sus propias acciones y declaraciones.
Moraleja: los sexenios terminan, pero el periodismo sigue.

Difusión Cultural universitaria

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

Difusión Cultural universitaria

Después de cumplir con un menos que mediocre papel en la Dirección de Música de Bellas Artes, José Julio Díaz Infante recibe como premio la Dirección de Música de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. Sustituye a José Wolffer después de la protesta de los integrantes de la Filarmónica de esa casa de estudios. Las mafias vuelven a imponerse y la institución universitaria sale de Guatemala para entrar a Guatepeor. Inexplicablemente, la escritora Rosa Beltrán –dice el boletín respectivo–, “reconoció el profesionalismo y la pasión del trabajo realizado” por Wolffer (estaría bien que se informara en qué consistió ese profesionalismo al que se hace referencia). En cambio, ponen al frente del Museo del Chopo a Sol Henaro mientras despiden al creativo y eficiente José Luis Paredes Pacho, sí, el mismo que supo armar una oferta atractiva dirigida al público joven que hizo suyo ese recinto. Otro nombramiento incomprensible es el del antropólogo Pablo Landa Ruiloba como director del Museo Experimental El Eco, un centro que suponíamos dedicado al arte contemporáneo. En cambio, es muy comprensible que se ponga a Eloy Urroz al frente de la Cátedra Carlos Fuentes, pues se trata de un escritor que pertenece al mismo grupo del muy influyente Jorge Volpi, quien sigue disfrutando de un exilio dorado en España, con sueldo y gastos pagados por la UNAM, o sea, por los contribuyentes.

La relación INBA-UNAM

Una vez que el INBA se deshizo de José Julio Díaz Infante, llega a la Coordinación de Música y Ópera (¿la ópera, entre otras cosas, no es también música?), “la directora de orquesta y cantante” Mireille Bartilotti, quien ahora tendrá ocasión de dar a conocer los muchos talentos que le atribuye el boletín del INBA. La acompañará como subcoordinadora María Dolores Zavala Esparza, “mezzosoprano y directora de la Orquesta Estudiantil del Cedart Miguel Bernal Jiménez”. En los afanes de pintar de gris la actividad cultural, la Universidad Nacional puso a concurso la dirección del Taller Coreográfico de la UNAM y el premio le tocó a Irina Marcano, ex bailarina del Ballet Contemporáneo de Caracas, del Ballet Teresa Carreño, del Ballet Nacional de Ecuador y desde 2012 de la Compañía Nacional de Danza de México. Con tales criterios, suponemos que la Coordinación de Difusión Cultural busca que el público formado por la creativa e inovidable Gloria Contreras vuelva a la Sala Miguel Covarrubias, espacio que muy lejos está del interés y de los llenos que vivió en sus años dorados. No queda más que encomendarse a los dioses del Olimpo.

El polifacético José Agustín

Contaba Gerardo de la Torre que en sus mocedades, José Agustín escribía obras teatrales que luego dirigía, con actores como su hermana Yolanda –luego esposa de Gerardo– y el propio De la Torre. Agustín nació en Guadalajara, pero con orgullo siempre se dijo guerrerense. Fue un defensor incansable de la legalización de la mariguana, algo que todavía hoy está jurídicamente entre azul y buenas noches. El Negro Durazo, entonces policía federal, lo persiguió y lo detuvo junto con Margarita, la hermana del poeta guerrillero Roque Dalton. Los acusó –ni más ni menos– que de pertenencia a una banda internacional de narcotraficantes y Agustín estuvo encarcelado varios meses en Lecumberri, donde también se hallaba su admirado José Revueltas, con quien escribió más adelante el guion de la película El apando. Se dice que el autor de La tumba asistió al Festival de Avándaro, pero lo cierto es que apenas tenía dos meses en libertad y debía andarse con cuidado. Por supuesto, nada le resta mérito a su trayectoria literaria. Hoy los jóvenes lo leen con el mismo fervor de sus contemporáneos. José Agustín es el abanderado de varias causas juveniles, pues no sólo renovó la prosa y la temática de nuestras letras, sino que fue un tenaz defensor y difusor del rock, cuando esta música y sus intérpretes fueron hostilizados por el gobierno de Luis Echeverría.
50 años de la Cineteca

Fue Rodolfo Landa, hermano de Luis Echeverría Álvarez, quien creó, hace medio siglo, la Cineteca Nacional, recibida por los cinéfilos con estusiasmo. Lamentablemente, el mandatario que sucedió a LEA, José López Portillo, en su afán de darle hueso a toda su parentela impuso a su hermana Margarita al frente de Radio, Televisión y Cinematografía, desde donde manejó los medios públicos caótica y onerosamente, la producción fílmica cayó a los niveles más bajos de los últimos cuarenta años de entonces, prestigiados cineastas fueron hostilizados y algunos fueron llevados a prisión y, como cereza del pastel, se incendió la Cineteca Nacional (1982), que entonces estaba en los Estudios Churubusco. Por todo lo anterior, relevantes intelectuales señalaron que el cine era “zona de desastre”. Después de perder gran parte de su acervo, la Cineteca reinició sus actividades en su actual sede del barrio de Xoco, donde años después Consuelo Sáizar, como presidenta del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes realizó obras materiales que le dieron señorío a la institución que dirige Alejandro Pelayo. Por su desastrosa gestión, doña Margarita fue investida como doctora honoris causa por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (je, je).

Elecciones en la inseguridad

 

A cuatro meses y medio de las elecciones, la inseguridad se alza como la mayor amenaza. La cuarta parte de los distritos padece diversos grados de violencia, principalmente por la presencia del crimen organizado, por lo cual se teme que se afecte el proceso comicial.
Los estados en los que se advierte mayor riesgo son Guerrero y Guanajuato, cada uno con siete distritos donde la violencia puede alterar el curso normal y legal de las elecciones. Le siguen Chiapas, con seis distritos; Tamaulipas y el estado de México con cinco; Sinaloa, Sonora y Durango con cuatro; Jalisco, Michoacán, Morelos, Tabasco, Zacatecas, Nuevo León, Chihuahua y Baja California con tres; Colima, Quintana Roo y San Luis Potosí con dos; y Veracruz y la ciudad de México con uno (Reforma, 14/01/24).
Por supuesto, el cálculo y ubicación de los distritos en peligro es discutible. La estimación es incluso conservadora si atendemos al hecho de que no aparezcan entidades hundidas en el desgobierno como Zacatecas y Nayarit. Sorprende que se haya dejado fuera a Puebla, donde cada semana se comete un promedio de 60 atracos a camiones de carga, pues como sabemos, la delincuencia tiene el control de gran parte de las carreteras del país.
Lo que ocurre en Guerrero es un ejemplo extremo de la ineficacia o mera ausencia de algún plan de seguridad. En la entidad dizque gobernada por Evelyn Salgado, el hartazgo ante la imparable criminalidad llevó a un paro general del transporte público en Acapulco, ante lo cual camiones militares y de la Guardia Nacional se encargan de los traslados. Doña Evelyn, en lugar de combatir a las pandillas que cobran moches a los conductores, decidió lanzarse contra éstos y amenazarlos con otorgar nuevas concesiones.
En el sufrido estado de Tamaulipas es candidata al Senado la señora Olga Sosa, secretaria del Trabajo en el gobierno de Américo Villarreal, quien estuvo sujeta a investigación por sus nexos con Sergio Carmona, el asesinado empresario huachicolero que generosamente financiaba campañas de Morena. Con doña Olga va José Ramón Gómez Leal, cuñado del ex gobernador panista Francisco García Cabeza de Vaca, igualmente investigado por sus ligas con el citado huachicolero. Finísimas personas, como puede verse.
Algunos casos particulares acrecientan la idea de que las mafias están metidas hasta el tuétano en todo el proceso, pues en ciertos lugares imponen candidatos, en otros sencillamente los obligan a negociar o a renunciar, y lo cierto es que la criminalidad está muy pendiente del curso de las campañas.
En Chiapas son cosa frecuente los enfrentamientos entre las bandas del narco por control del territorio. Las fuerzas militares enviadas a la región, como ocurre en otras partes del país, han enfrentado resistencia de los pobladores, pero estos responden que, mientras a ellos los agreden los soldados, no se toca a los delincuentes ni se liberan las carreteras bloqueadas por el narco. El hecho es que, nacionalmente, las agresiones contra los cuerpos militares han aumentado 67 por ciento en el presente sexenio respecto del anterior.
En Michoacán las cosas no están mejor, pues es evidente el desgobierno de la entidad. Por citar sólo un caso, la noche del pasado lunes, después de asistir a un mitin de Xóchitl Gálvez, fue “levantado” Enrique Godínez, diputado federal panista, en la carretera Uruapan-Zaragoza.
En algunos puntos de la República la situación ha llegado al colmo, por ejemplo en el norte de Jalisco y parte de Nayarit, donde manda un gángster conocido como El Rojo, quien usa a los policías para cobrar moches a comerciantes, ganaderos e incluso a los alcaldes. De ahí que representantes de los wixaritari (huicholes) ya no le pidan protección a las autoridades, sino a Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, al que le solicitan atentamente que mande matar a El Rojo.
De la gravedad de la situación, y sólo a manera de ejemplo, cabe citar al general Sergio Chávez, secretario de Seguridad Pública de Tamaulipas, quien no espera gran cosa de las autoridades de todo orden y pide “un poquito de conciencia” a la “gente que se dedica a actividades delictivas” para que no intervengan en la renovación de poderes. Sí, no sean mala onda.

Por fin, ¿dónde nació Siqueiros?

Por fin, ¿dónde
nació Siqueiros?

Mañana a las 11 horas, en la Rotonda de las Personas Ilustres se realizará una guardia de honor a medio siglo de la muerte de David Alfaro Siqueiros. Tal vez ahora sepamos bien a bien donde nació el artista, pues él se consideraba oriundo de la ciudad de Chihuahua, aunque se decía que en realidad su lugar de nacimiento era Rancho Tecuán, situado en el municipio también chihuahuense de Santa Rosalía de Camargo, donde lo presumen como nativo. También corrió la versión de que era originario de la Ciudad de México, y cerca de su muerte, Raquel Tibol, siempre implacable en sus búsquedas, señaló que, en realidad, la cuna del muralista fue Guadalajara. Será bueno que ahora, en medio de los homenajes, las autoridades culturales hagan la necesaria precisión, aunque no se les advierte capacidad ni interés para indagar en algo tan elemental. Otra vez será.

El artista político
y el Premio Nacional

Si como artista se caracterizó Siqueiros por su afán totalizante, como político desplegó una vida igualmente intensa desde su temprana participación en la huelga de San Carlos, en 1911; la organización obrera en varios frentes, la fundación del Sindicato de Obreros Técnicos Pintores y Escultores y su periódico El Machete, del que fue codirector; su militancia en el Partido Comunista Mexicano y su participación en la guerra civil española en el bando republicano, hasta su encarcelamiento por Adolfo López Mateos, el primer presidente guatemalteco de México. A lo largo de esa vida, Siqueiros desplegó su talento como muralista y su rigor académico en la pintura de caballete. Justamente repudiado por encabezar el primer atentado contra Trotski, gozó en cambio de la admiración de un amplio sector de la izquierda, para el cual resultó inexplicable que, semanas después de la matanza de Tlatelolco, con las cárceles atestadas de presos políticos, aceptara el Premio Nacional de Ciencias y Artes que le otorgó el criminal gobierno de Gustavo Díaz Ordaz. Años después, Arnoldo Martínez Verdugo, dirigente del Partido Comunista, le dijo al autor de esta columna que la dirección del PCM lo obligó a aceptar el premio, porque eso servía a la legitimación del partido perseguido. Cosas de la historia.

Cincuenta años sin maese Novo

Cronista excepcional, dramaturgo altamente apreciado, polemista temido y poeta ineludible, Salvador Novo fue un creador de intereses y realizaciones múltiples. No es exagerado decir que se trata de un periodista excepcional para los lectores de antes y ahora, de un publicista que dejó frases tan pegajosas que hoy se repiten en las conversaciones, como “Siga los tres movimientos de Fab: remoje, exprima y tienda”. Se le atribuye otro muy ingenioso que en realidad es de José Juan Tablada: “Ya no hay sumas, ya no hay restas, sólo multiplicaciones sobre las camas de Mestas”. También decía que era suyo el slogan “Mejor mejora Mejoral”, pero el autor fue Xavier Villaurrutia. Novo, también funcionario cultural, fue el intelectual consentido del diazordazato y él, para corresponder, interrogado en 1968 por un reportero de Excélsior tras la ocupación militar de la Ciudad Universitaria, contestó: “Vaya, vaya. Es la primera noticia, y muy buena por cierto, que recibo en el día”. Nacho Solares escribió que después de eso se inició un pronunciado declive del personaje al que, en sus últimas horas, visitó Jacobo Zabludovsky con sus camarógrafos en el cuarto de hospital donde agonizaba el escritor y “encontraron un cadáver aún medio viviente, la boca entreabierta, la piel transparente, consumidas las mejillas, calvo, sin la dentadura postiza y unos ojos alucinados”. Novo estaba muerto, pero su literatura seguiría viva.

Víctor Rico Galán,
periodista y político

En los años sesenta, la revista Siempre! era de lectura indispensable y uno de sus colaboradores más afamados era el gran Víctor Rico Galán, nacido en España en 1928 y muerto en México hace medio siglo. Con sólo diez años, Víctor fue correo de las fuerzas republicanas en territorio dominado por los franquistas. Al término de la Guerra Civil salió con su familia hacia América. En México se tituló como maestro en Filosofía mientras ejercía el periodismo en varios medios. Cofundador y principal figura del Movimiento Revolucionario del Pueblo, organización de izquierda, en 1966, bajo acusaciones como “incitación a la rebelión, conspiración y acopio de armas”, fue recluido durante más de cinco años en la cárcel de Lecumberri, donde organizó con otros presos políticos grupos de estudio y una comuna para las tareas colectivas. Entre sus compañeros de reclusión figuraron Rolf Meiners, Antonio Gershenson, Fabio Barbosa, Luis del Toro, Enrique Condés, Adolfo Gilly y otros militantes. Al salir de prisión fue profesor de la UNAM, donde dirigió con brillantez e impresionante didactismo el Seminario de El Capital, en el que obligaba a pensar a los participantes, más allá de los manuales soviéticos. De ese modo adquirían otra manera de ver y afrontar la realidad social. Con la salud minada por los años de encierro, Víctor Rico Galán murió el 12 de enero de 1974.

 

Más grietas en el morenismo

El pasado lunes, La Jornada inició la publicación, que sería en tres partes, del “Testimonio con la historia detrás del conflicto en Notimex”, en el cual Sanjuana Martínez ofrecería su versión de lo sucedido en esa agencia informativa, la que en este sexenio vivió una huelga de casi cuatro años.
Lunes y martes se publicaron las dos primeras partes del texto prometido, pero el mércoles ya no apareció la tercera. La razón, suponemos, está en las gravísimas acusaciones hechas por la ex directora de Notimex, quien afirma que Arturo Alcalde, profesional que cuenta con bien ganado prestigio y es abogado del Sutnotimex, “operaba la Secretaría del Trabajo a cargo de su hija.”
Martínez Montemayor afirma que el estallamiento de la huelga en la agencia, en febrero de 2020, dispuso de un “recuento fraudulento avalado por las autoridades laborales donde votaron a favor personal de confianza y gente ajena a la agencia”. El supuesto fraude al que se refiere el texto es, por supuesto, otra acusación contra María Luisa Alcalde, ahora secretaria de Gobernación.
Sanjuana Martínez acusa a Marath Bolaños, hoy titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), de haber advertido, a ella y a sus colaboradores, que de las liquidaciones al personal, ”te-níamos que entregar 20 por ciento para la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum”.
En la segunda entrega de su texto, dice la autora que le ofrecieron una liquidación personal de 11 millones de pesos y que, “al más puro estilo del viejo régimen prianista, José Luis Sánchez Cuazitl, director jurídico de la STPS, quería comprarme y sutilmente se lo hizo saber al director administrativo de la extinta Notimex, Carlos Peñaloza Martínez”, a quien Sánchez Cuazitl hizo un segundo ofrecimiento, “siempre y cuando nos entreguen –dice Sanjuana que agregó Cuazitl—20 por ciento para la campaña de Claudia Sheinbaum”.
Agrega que en una entrevista con el presidente López Obrador, le presentó una lista “de anoma-lías”, a lo que el mandatrio habría respondido: “Gracias, Sanjuana, por la información, no vamos a permitir abusos”, pero ésta agrega: “lamentablemente, no fue así”.
De Jesús Ramírez y Jenaro Villamil, afirma Martínez Montemayor que “no permitieron que los medios públicos de comunicación informaran del desarrollo y litigio del caso Notimex”, y que, en cambio, abrieran los micrófonos a la lideresa del sindicato “mientras a mí me negaron siempre el espacio”, aunque luego agrega algo revelador: “Cuando le reclamé a Villamil, me dijo: ‘Es que yo vine a conciliar y tú preferiste el conflicto.’”
En efecto, desde su arribo a la dirección de Notimex, Sanjuana Martínez optó por el enfrentamiento, cambió varias veces a su personal de apoyo y, frente a los problemas que existen en cualquier organización informativa, lejos de buscar la conciliación o ir buscando soluciones, desplegó una lucha implacable contra el Sutnotimex, creó un sindicato blanco a manera de contrapeso, realizó cambios y despidos de modo arbitrario y durante la prolongada huelga siguió recibiendo íntegro el presupuesto de la agencia, pese a que no tenía que cubrir toda la nómina, de lo que tendrá que rendir cuentas.
Pero su problema mayor ya no son los trabajadores sindicalizados, que bien o mal recibirán las indemnizaciones de ley. Otros son los frentes que la señora abrió durante estos años en la que fue, durante más de medio siglo, la agencia informativa del Estado mexicano, suprimida, a sugerencia de la propia Sanjuana, por disposición del presidente López Obrador, quien consideró que para informar basta con las “mañaneras”.
Desde luego, AMLO dijo que Sanjuana deberá probar sus acusaciones, que por lo pronto afectan a dos secretarios de Estado, al vocero de la Presidencia y a quien encabeza el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano.
En términos jurídicos, las acusaciones son de orden electoral, civil y penal, por lo que cabría esperar demandas y litigios en diversos tribunales. Pero es dudoso que los morenistas aludidos quieran mantener un caso tan escandaloso en las primeras planas. Por eso, lo más probable es que Sanjuana sea reconvenida discretamente para que guarde silencio, y colorín colorado. Pero el daño ya está hecho.

 

El porvenir de los universitarios

 

 

De acuerdo con la UNESCO, de los 235 millones de estudiantes que cursan la educación superior, seis millones están matriculados fuera de su país. La cifra parece enorme, pero resulta mezquina si recordamos que actualmente el mundo está poblado por ocho mil millones de seres humanos.
Se estima que en América Latina, la matrícula en la educación superior absorbe entre 40 y 50 por ciento de los jóvenes en edad de cursarla, lo que se ve bien, sobre todo si consideramos que el África subsahariana, de su población en edad de cursar estudios superiores, sólo tiene matriculado al 9 por ciento. Sin embargo, México está lejos del rango que ocupan Estados Unidos, Europa u Oceanía.
Entre los años 2000 y 2022, la inscripción de los jóvenes en estudios superiores pasó de 23.1 a 54.1 por ciento, lo que “representa un aumento de 155 por ciento”, según el informe titulado El derecho a la educación superior en América Latina y el Caribe (citado por Laura Poy Solano, La Jornada, 3/I/24). Pero el entusiasmo que puede despertar el dato se apaga ante otra realidad contundente, pues los jóvenes de las familias más pudientes tienen seis veces más inscritos que quienes provienen del quintil más bajo de ingresos.
En países como México, donde se ha trabajado para ampliar la matrícula, es un hecho la caída del nivel académico, pues basta ver la deplorable situación del magisterio universitario, del cual 80 a 85 por ciento no dispone de seguridad en el empleo, lo que se traduce en bajos ingresos, carencia de seguridad social y otras prestaciones, situación que incide en un bajo nivel académico.
De ahí que, mientras en la década de los sesenta la matrícula en universidades privadas era de apenas poco más de tres por ciento, hoy pasa de 40 por ciento, pues las familias que pueden pagar educación en instituciones particulares no dudan en llevar ahí a sus hijos, e incluso las que no tienen una situación boyante realizan grandes esfuerzos para cumplir con las colegiaturas y otros gastos, todo en aras de dar a los jóvenes una mejor formación.
Hoy existen en México diversas vías para quienes desean estudiar en el extranjero. Hay varios sistemas de becas y concursar por ellas está al alcance de quienes tengan calificaciones aceptables. Por supuesto, no han faltado problemas, pues durante los gobiernos panistas se negaba beca a los aspirantes a ciertas maestrías con los pretextos más absurdos. Hubo un alto funcionario que justificaba esa discriminación diciendo que “no hay becas para maestrías en ciencias sociales”, pero lo decía cuando el caso a discusión era una maestría en estudios sobre China (mandarín incluido), precisamente cuando China estaba desplazando a México a un segundo lugar como abastecedor de Estados Unidos y Canadá, pese a que para entonces ya existía el Tratado de Libre Comercio con esos dos países de Norteamérica.
Ese funcionario tenía una mísera comprensión de lo que México necesitaba, de los cuadros que debía preparar para el futuro y aún para el presente. Pero el asunto iba más lejos, pues era la política oficial de organismos como el Conacyt, hoy en guerra contra nuestros científicos.
Pese a todo, según el Institute for International Education, antes de la pandemia eran alrededor de 16 mil mexicanos los que estudiaban en universidades de Estados Unidos. Lo lamentable es que para esos paisanos no es fácil reintegrarse a su país de origen.
Luciano Concheiro, subsecretario de Educación Superior, declaró recientemente que un millón 600 mil profesionistas mexicanos viven en el extranjero. De ellos la cuarta parte tienen estudios de posgrado y viven en 55 países, lo que significa que sus posgrados, en muchos casos obtenidos gracias al dinero público, no han servido a su país de origen.
La inmensa mayoría ha intentado volver y ocuparse aquí, pero las oportunidades son pocas y los ingresos ínfimos. En el mejor de los casos, cuando la oferta de empleo en este país incluye un cargo ejecutivo, el estipendio no llega siquiera a la mitad del que se tiene en Estados Unidos por puestos de menor responsabilidad, como el ejercicio magisterial.
México no cuenta con una política eficaz de repatriación de talentos. ¿La tendremos en el próximo sexenio?

El año que viene…

La firma francesa Ipsos Group realizó el estudio Predicciones Globales 2024, una encuesta realizada en 34 países, donde en total fueron entrevistadas 25 mil personas, de ellas, siete de cada diez dijeron creer que el año 2024 será mejor que el actual, cifra que entre los mexicanos encuestados se elevó a 87 por ciento.
Los interrogatorios versaron sobre temas como economía, inseguridad, medio ambiente y otros. El resultado, como puede verse, es notoriamente optimista, pero se halla por debajo de las expectativas que se tenían antes de la pandemia, las que oscilaban entre 75 y 80 por ciento.
En México, donde se recogió la opinión de personas entre los 16 y los 74 años, la encuesta reveló que la mayoría (entre 51 y 55 por ciento) considera que 2023 no fue un buen año, lo que si bien no es para alegrarse, resulta menos negativa que los números arrojados por la muestra en otros países, donde la decepción llega, como en Argentina, hasta 88 por ciento. Lo curioso es que esa visión pesimista afecta a países que hubiéramos creído menos inconformes con la situación, como Suecia, con 84 por ciento, y Gran Bretaña, con 82 por ciento, que tienen una impresión negativa de lo ocurrido en 2023.
En promedio, la sombra negra del desencanto afecta a 70 por ciento de los seres humanos, en tanto que el 30 por ciento restante tiene una visión positiva, como ocurre con Suiza, China y Singapur, para los cuales hay buenas razones, si atendemos a su imponente poderío económico. Menos explicable es que en Indonesia, donde abundan los problemas de todo orden, los índices anden cerca de los observados en los tres países antes referidos.
Se supondría que en México, superados los tres años de la pandemia, el ánimo social sería más optimista, pero al parecer no es así. Las razones hay que buscarlas en algunos datos económicos como el hecho de que más de la mitad de la población económicamente activa se encuentre en la informalidad, esto es, sin ingreso fijo y carente de prestaciones como seguridad social, jubilación, Infonavit y otros beneficios que tienen quienes laboran en la esfera de la formalidad.
La economía familiar resultó fuertemente golpeada por el alza de la canasta básica, que superó el diez por ciento. Hubo también encarecimiento de otros bienes, pero no tan indispensables como los alimentos. Los programas de Bienestar y las pensiones no alcanzaron a paliar la baja en el nivel de vida y, en buena hora, se habla en el Congreso de la Unión de crear un seguro de desempleo, el que por lo pronto no parece viable por el inmenso número de quienes carecen de ocupación estable.
No debe perderse de vista que la percepción suele ser diferente de la realidad, pues lo cierto es que durante la pandemia, en los años 2020 y 2021, se produjo una drástica caída del producto interno bruto en relación con 2019, cuando el crecimiento no alcanzó siquiera el uno por ciento, por lo cual no puede calificarse como un año económicamente exitoso, en tanto que en 2022, todavía bajo las limitaciones impuestas por el Covid, hubo un repunte de la economía, tendencia confirmada en 2023, pues se espera un alza superior a 3 por ciento del PIB.
Tal vez lo que explica el pesimismo es que durante los años pandémicos fueron autorreprimidos los proyectos de mejoramiento individual y familiar, tras de lo cual se esperaría una mejora sustancial en el ingreso y las oportunidades, lo que habría requerido compensar la caída del PIB en los años 2020 y 2021, algo que todavía no sucede.
Las cosas van a mejorar en 2024 –deben mejorar— pues las campañas políticas implican creación de empleos temporales y una enorme derrama económica. La inyección de recursos para acelerar la conclusión de las obras públicas del sexenio incidirá también en un mejoramiento del nivel de vida, incluso si tales obras no son terminadas. Hay otros factores que empujarán hacia adelante la economía en 2024 y abrirán oportunidades de superación para muchos mexicanos.
Los pesimistas dirán que son nada más que buenos deseos, pues el próximo gobierno afrontará diversos problemas heredados. Sí, pero lo aquí esbozado es para 2024. Lo que venga después es harina de un costal distinto, por muy preocupante que sea o parezca. Por lo pronto, ¡Feliz año!

 

Desideologización

El apoyo de eminentes ex priistas a Claudia Sheinbaum ha causado revuelo, como si el trasiego de cuadros de uno a otro partido fuera un fenómeno novedoso. Lo cierto es que ese y otros cambios de camiseta habría que ubicarlos dentro de un fenómeno que se vive en la política mexicana desde hace varios lustros.
En el mundo, la caída de la URSS y de los gobiernos marxistas de Europa Oriental marcan el inicio de un gran cambio, el más importante desde la derechización de los partidos socialdemócras en la segunda década del siglo XX. En México, los cambios de camiseta son costumbre, empezando por el PRI, que nació como Partido Nacional Revolucionario, en 1929, para convertirse en Partido de la Revolución Mexicana en 1938 y adoptar su actual sigla en 1946. No fueron sólo cambios de nombre, sino también de composición y orientación.
En nuestro país, la gran mutación de las mentalidades políticas arrancó con la escisión que vivió el PRI en 1987, la que fue encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez, quienes dirigieron la Corriente Democratizadora que luego de participar en la elección presidencial de 1988 se fundió con otras organizaciones, principalmente el PMS, que cedió al nuevo partido, el PRD, el registro que antes tuvo el PSUM y desde 1978 el PCM.
Como se sabe, la organización resultante se llamó Partido de la Revolución Democrática y en él confluyeron los que abandonaron el PRI y quienes desde la izquierda decidieron aventurarse en caminos nuevos. Como se sabe, el PRD se nutrió de otras escisiones del PRI y los militantes llegados de la izquierda marxista fueron siendo relegados mientras se iba desdibujando su perfil ideológico. En medio de una enconada lucha interna, Andrés Manuel López Obrador, un antiguo dirigente del PRI en Tabasco, creó en 2011 la corriente política a la que llamó Movimiento de Renovación Nacional (Morena), la que obtuvo registro como partido en 2014, lo que llevó al abandonado PRD a unise a los partidos de derecha, PRI y PAN.
Se supone que los partidos cuentan con programa propio, una ideología definida y una línea política clara. Sí, se supone, pero no es cierto. Para no ir muy lejos, a lo largo del siglo XX el PRI dio repetidas muestras de que se puede cambiar de principios como se cambia de calcetines, pues pasaba del lenguaje izquierdizante al derechismo más infame, del desarrollo estabilizador al neoliberalismo rapaz.
Pero no sólo en el PRI existía ese ánimo mutante. Los partidos de oposición le hacían la competencia. Eso pasó con el henriquismo o con el presuntamente marxista PPS, que acabaron como paleros del PRI, como ahora lo son el PT y el partido mercancía que se dice ecologista, el PVEM.
El único partido que parece no haber cambiado es el PAN, pero sólo parece. El triunfo de Morena en 2018 dio lugar a una alianza contra natura de Acción Nacional con su enemigo histórico, el PRI, y con su espantajo ideológico, el PRD. Ese compadrazgo no se limita sólo a lo electoral, pues en el Poder Legislativo hacen frente contra Morena, lo que tiene consecuencias.
Hace unos días, organizaciones civiles de Aguascalientes le reclamaron a Marko Cortés que en el Congreso local los azules, que son mayoría, actuaran de conformidad con sus aliados para despenalizar el aborto, pese a que varios legisladores panistas prometieron que eso no pasaría. Lo ocurrido fue que la Suprema Corte desautorizó el prohibicionismo en torno al aborto y los diputados locales no tuvieron más que acatar la decisión.
Sin embargo, más allá de un mandato judicial, lo que expresa el asentimiento panista es la necesidad de mantener su alianza con PRI y PRD y ganar elecciones, sean locales o federales, pues es un hecho que los viejos partidos están en una crisis terminal, incluso Morena, pues la ideología no se ve por ninguna parte.
La desideologización es un fenómeno internacional, pero los partidos deberían analizar seriamente el asunto, pues esa generalizada pérdida de identidad lleva a la confusión, y en esa ruta, al ciudadano le dará igual votar por cualquiera, o por ninguno. La desaparición de las ideologías representa un serio peligro para la democracia. Así de grave es el asunto.

 

Texcaltitlán, ¿y luego?

Los hechos de Texcaltitlán muestran, si hiciera falta, que no hay un plan para combatir la delincuencia con eficacia. De acuerdo con el secretario de Seguridad del estado de México, Andrés Andrade Téllez, los hechos violentos se iniciaron el jueves 7 a las 11 de la mañana, cuando alguien llamó a la Secretaría de la Defensa Nacional para informar que personas armadas, pertenecientes a una célula criminal de la Familia Michoacana, estaban realizando actividades de extorsión y cobro de piso “a los delegados de diferentes comunidades”.
De acuerdo con un boletín citado por Animal Politico, el martes 5 de esta semana, “En un operativo de la Sedena y la Secretaría de Seguridad estatal decomisaron una cantidad importante de armamento con características de guerra, calibres de alto poder, ese mismo día a las 17 horas se anuncia presuntas acciones de cobro de piso en San Mateo Coapexco y se detectó a personas que hacía recolección de dinero en la comunidad quienes fueron detenidos”.
La torpe redacción del boletín permite entender que la Sedena y la Secretaría de Seguridad mexiquense estaban al tanto de lo que ocurría desde el jueves, pero aún así, el viernes 8 “se reportaron detonaciones a las 12:14 horas y se identificó a personas que viajaban en camionetas, minutos después, una llamada al C5 informó que se trataba de pobladores enfrentando a presuntos delincuentes” (el redactor del boletín se refiere, suponemos, a los hechos ocurridos en la comunidad de Texcapilla, municipio de Texcaltitlán).
Como es obvio, el enfrentamiento entre los delincuentes y los pobladores de Texcapilla se produjo en ausencia de la fuerza pública, pese a que ésta sabía de la presencia de los criminales. Curiosamente, “a las 14:50, la Fiscalía local inició una carpeta de investigación por cinco personas heridas por arma de fuego que llegaron a un hospital en Texcaltitlán, sin embargo dos de ellas fueron sustraídas por un grupo armado”.
El enfrentamiento se produjo desde las 12:14 horas y habría terminado antes de las 14:50, pues a esa hora se inició la investigación a cargo de las autoridades, pero fue hasta las 15:20 cuando “llegó una fuerza de tarea a la comunidad y localizaron 3 vehículos calcinados y 14 fallecidos, 10 (muertos) que presuntamente pertenecen a la Familia Michoacana y cuatro pobladores”.
Si entendimos, la autoridad inició las investigaciones sin contar con protección, pues la “fuerza de tarea” llegó media hora después, y fue hasta las 17 horas cuando “se logró el completo aseguramiento del lugar y a las 19 horas se instaló una mesa de crisis con autoridades locales y federales”.
El diario Reforma informó que horas después de los hechos, la Secretaría de Seguridad del estado, “en coordinación con la Guardia Nacional y la FGJEM” (Fiscalía General de Justicia del Estado de México), “implementó un operativo”. No se informa si antes o después de que se “implementó el operativo” los delincuentes rescataron del hospital a dos de sus compinches heridos.
Por supuesto, la Fiscalía mexiquense se ufanó de que en la refriega, entre los muertos estaban “tres objetivos prioritarios de la entidad, entre ellos alias ‘Payaso’, relacionado con emboscadas a policías en 2021”. La contrahecha redacción deja entender que los texcaltitlecos le hicieron el trabajo a las autoridades. ¡Felicitaciones!
Desde luego, tales autoridades del Edomex declararon que el desastre en que está la seguridad mexiquense es consecuencia de una “situación regional que tiene muchos años gestándose”. Por enésima vez, la ineptitud de hoy se escuda en los nefastos años en que el país estuvo en manos de los neoliberales y conservadores, como dice Ya Saben Quién.
Los hechos, que se repiten un día sí y otro también en diversos puntos del territorio nacional, indican que con el ejército ocupado en mil tareas ajenas a su función y con policías ineptos, el presente gobierno no puede imponer el orden. Es hora de proceder a la formación y entrenamiento de milicias populares armadas por el Estado, que en modo alguno deberá actuar como lo hizo en Guerrero, donde fue incapaz de aceptar la existencia de esos cuerpos y procedió a disolverlos mientras las mafias no han dejado de asolar a la población. Es hora de optar por otra estrategia.

Un enlace que no enlaza

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

Un enlace que no enlaza

Claudia Sheinbaum designó a Regina Orozco (DF, 1964) como coordinadora de enlace con la comunidad cultural. “Es soprano, cantante, actriz mexicana; ha destacado en la defensa de los derechos humanos de las minorías y, por supuesto, es una gran artista y parte de nuestro movimiento”, agregó la aspirante presidencial de Morena. Pero poco podrá ayudar doña Regina en la campaña electoral de Sheinbaum, pues será “soprano, cantante” (sic) o actriz de cabaret conocida por chistosa, pero es también ajena a la mayoría de los creadores e intérpretes de la comunidad cultural, sencillamente porque no los conoce ni ellos o ellas a la susodicha, lo que seguramente le impedirá cumplir con su función de enlace. Sheinbaum destacó que la citada cómica ha tenido “simpatía y apoyo” para la precandidata y para Morena, de donde se desprende que está vigente la condición que se pide a los funcionarios del actual sexenio: que posean 90 por ciento de lealtad hacia los jerarcas y 10 por ciento (o menos) de eficiencia para el desempeño de su cargo.

Todo lo de cristal, literatura

En el futuro –dice Rafael Pérez Gay– siempre nos espera un trozo incandescente del pasado, porque, agregamos, la vida es como la buena literatura, una argamasa de realidades y lecturas, de sueños y deseos, de fracasos e impresiones, de recuerdos e invención. Rafael Pérez Gay metió todo ese bagaje en su libro Todo lo de cristal (Ed. Seix Barral, 2023) y el resultado es una prueba contundente de la madurez del autor, una obra que se lee de un tirón, con la ansiedad de llegar al final, pero, a la vez, deseando que no se acaben esas páginas donde se narran episodios y vivencias tristes, duras, pero bien condimentadas con encomiable sentido del humor. Todo lo de cristal está construido de memorias que se convierten en crónica, en novela, en historias que son Historia y son autobiografía, sí, pero también, pedazos de la biografía de cada lector, hechos de la infancia que nos marcan y nos definen en la vida adulta, porque para bien y para mal, como dice Pérez Gay, “nadie puede vivir sin el niño que fuimos dentro del alma”. Un pequeño gran libro.

Reunión Nacional de Cultura

En La Paz, Baja California Sur, se celebró la Reunión Nacional de Cultura correspondiente a este año. En ella, Alejandra Enríquez Gutiérrez, secretaria del ramo en el estado de Chihuahua, llamó a trabajar por la cultura en forma “ajena a monopolios ideológicos e intenciones maniqueístas de una sola verdad” y convocó a redoblar esfuerzos para arribar a “una descentralización cultural objetiva… respetando y fortaleciendo las competencias en materia municipal y estatal, mejorando los mecanismos de coordinación y robusteciendo los programas que fomentan el desarrollo comunitario”. Concluyó con un exhorto muy oportuno: “no pensemos que somos mejores que otros, ni consintamos en parecer peores. Sólo podemos estar destinados a ser diferentes”. Su mensaje debió sonar fuerte en Palacio, aunque es dudoso que lo haya escuchado Alejandra Frausto, quien presidió la reunión.

Sube producción de libros

En la FIL, la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem) informó que en 2022 creció en 16 por ciento la produccion industrial de libros, pues de 89.1 millones publicados en 2021, se pasó a 104.1 al año siguiente, aunque antes de la pandemia se llegó a una producción anual de 120 millones de ejemplares. De acuerdo con el colega Juan Carlos Talavera, también en la Feria del Libro de la capital jalisciense, el Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor (Cempro) informó, mediante su vicepresidenta Quetzalli de la Concha, que entre 2015 y 2018 el consumo de libros pirata se elevó de 41 a 48 por ciento, pues los tirajes de algunas obras alcanzan hasta 40 mil ejemplares cuando se trata de autores reconocidos. Es “piratería industrializada” en la que participan grupos criminales, incluidos los cárteles de la droga… ¿Y las autoridades, apá?

Breviario…

Renunció Cristina Pacheco a su programa en el Canal Once de televisión, donde permaneció medio siglo. Sus seguidores, que forman legión, la extrañarán (la extrañaremos) por esa forma sencilla y altamente eficaz de entrevistar a personajes de varias especialidades, sobre todo de la cultura. Le mandamos a la bienamada colega un muy afectuoso abrazo. @@@ La semana pasada se estrenó Desde la esfera del vacío. Cartas de Reyes y antagonistas en el reino de los sueños, documental dirigido por Guadalupe Alonso con fotografía de Pepe Quiroga sobre el artista sueco Johan Falkman. Ojalá se exhiba en diversas salas y se proyecte repetidamente por la televisión cultural. @@@ Murió Carlos Castro Osuna, uno de los grandes lideres estudiantiles que han pasado por la UNAM, profesor de la UAM por varias décadas y militante político que en una visita a China preguntó por qué allá no se informaba sobre la muerte del Che Guevara, lo que disgustó a sus anfitriones. @@@ Hace 40 años murió Jorge Ibargüengoitia en un accidente de aviación, en el aeropuerto de Barajas, en el que también perecieron los escritores Marta Traba, Ángel Rama, Manuel Scorza y Rosa Sabater.