Negociazos en Música-UNAM

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

 

Negociazos en Música-UNAM

Crece el malestar en el ámbito musical de la UNAM, pues con gran liberalidad se contratan intérpretes extranjeros, siempre por una misma empresa, Halac Artists, a la cual se recurrió para traer a Sylvain Gasançon (Metz, Francia, 1979) y, ya con él al frente de la OFUNAM, ha sido continua la llegada de los representados por la misma firma, lo que incluye tres directores de orquesta, cuatro pianistas, dos violinistas, una soprano y tres conjuntos: Attaca Quartet, Ulysses Quartet y la orquesta barroca Harmonía del Parnás. Por supuesto resulta necesario que artistas y público de México entren en contacto con intérpretes y expresiones artísticas de otros países, pero resulta al menos sospechoso que se recurra sólo a una empresa de Francia para traerlos y que los beneficiados sean todos del mismo origen. Si a lo anterior se agrega el monto de lo erogado por la UNAM, varias veces superior a lo que se paga a los intérpretes mexicanos, hay base para pensar que estamos ante el negocio de unos vivales que usan a la máxima casa de estudios para sus enjuagues. Seguiremos con el asunto, que exhibe una política por lo menos criticable, un gasto que dificilmente se puede justificar y que, en el peor de los casos, despide cierto olor a corrupción.

Renuncia México a la Colección Gelman

Por su analfabetismo o algo peor, las autoridades culturales del anterior sexenio ignoraron que la Colección Gelman había sido heredada a México y que, según disposición testamentaria, debía permanecer en territorio nacional. Se esperaría que en el actual sexenio, con autoridades de otro nivel cultural, se iniciara una firme defensa jurídica de ese patrimonio. Por eso no se entiende por qué la presidenta Claudia Sheinbaum deja pasar esta cadena de canalladas que tienen como gran beneficiario al tal Littman, que ha fungido como albacea, no como propietario, lo que no le ha impedido ceder, rematar, vender, prestar y hacer hecho grandes negocios con esa colección, por la que, informa la puntural Adriana Malvido, cobraba 300 mil dólares por cada exhibición. Hay que insistir en que la Colección Gelman es patrimonio nacional, no propiedad de Littman, ni de Santander ni puede ser de los particulares que ahora se presentan como propietarios. Por supuesto, tampoco debe el gobierno mexicano avalar operaciones turbias con bienes nacionales ni permitir alegremente que se exporten (hay 27 piezas declaradas patrimonio artístico de la nación).

Falleció Jorge Meléndez

En la Ciudad de México, donde nació en 1944, murió Jorge Meléndez, quien como alumnoy profesor de la UNAM fue enemigo indomable del porrismo y un luchador tenaz por la democracia, desde el movimiento de 1966 que desembocó en la gran reforma universitaria que promovió don Javier Barros Sierra, y luego a lo largo del movimiento de 1968. Jorge fue miembro la Juventud Comunista y luego del PCM, se inició en el periodismo hacia 1970 y en la primera mitad de esa década participó en la fundación de la UPD (Unión de Periodistas Democráticos) que presidió el gran Renato Leduc. Años después, Jorge mismo fue presidente de la UPD y actuó siempre en solidaridad con las luchas y las protestas gremiales. A últimas fechas conducía con su hijo Alejandro una emisión de internet y era comentarista de Astillero, programa de Julio Hernández. Se ha ido y con él siguen las despedidas de nuestra generación. Nos vemos pronto, querido hermano.

El Congreso académico de 1951

Hace tres cuartos de siglo, el 23 de abril de 1951, en el Palacio de Bellas Artes, se inauguró el Congreso de Academias de la Lengua al que el gobierno de Francisco Franco se negó a enviar una delegación porque México no había roto relaciones con la República Española. Inauguró la reunión el presidente Miguel Alemán, académico –escribió Alfonso Taracena– “de la Academia de la Lengua de Alvarado”. Por México aparecieron ahí José Vasconcelos, “quien tenía una ortografía de cocinera, y Carlos Pellicer (quien) no le iba en zaga”. En aquel cónclave, Martín Luis Guzmán, quien adoptó la nacionalidad española en los años veinte, pero en los treinta, totalmente enchufado con los gobiernos priistas, propuso que la institución mexicana se independizara de la española, lo que suscitó un enconado debate y acabó por imponerse la mayoría hispanista. Igualmente, no se aceptó la propuesta de crear un nuevo diccionario al margen de la Real Academia porque se impuso la mentalidad colonialista de la mayoría de asistentes. La hispanofilia se manifestó incluso en la clausura, cuando en el banquete de despedida ofrecido a los delegados, don Nemesio García Naranjo tildó la ausencia de España como “un vacío imposible de llenarse” y que “embarcarnos sin ella” en el asunto del diccionario podía “suscitar desconfianza, desconcierto y hasta el temor de ir a un fracaso seguro”. Miedoso el hombre.

Radio Educación, sin fondos

Se moviliza el personal de Radio Educación en defensa de su emisora, a la que el gobierno mantiene en la inopia, no paga a los trabajadores por honorarios y siguen los recortes en la programación. Al actual gobierno le hace falta un poco de afecto por la cultura.

¿Y los asesores, Clarita?

Hay que insistir en que Clara Brugada es una mujer de trabajo, una funcionaria sensible a las necesidades de sus gobernados, como lo demostró en Iztapalapa. Pero todo indica que ahora, al frente de un conglomerado tan complejo como la Ciudad de México, sus asesores no han cumplido con darle la información necesaria para tomar sus decisiones, ya sea por ignorancia sobre el tema o tal vez porque nadie quere contrariarla.
El resultado es que la ciudad tiene grandes y graves problemas, pero se prefiere destinar atención y recursos a proyectos fallidos, innecesarios o no urgentes, como las cien “utopías”, que pudieron esperar a que pasara el mundial de futbol. Agreguemos el absurdo carril bicicletero en una vía ya saturada como la calzada de Tlalpan, mientras en toda la ciudad siguen presentes problemas como los baches, la anarquía del cableado, un tránsito paralizante o la asquerosa imagen de los camiones de basura.
Todos esos problemas los hemos abordado los periodistas, pues, como se sabe, nuestra función es señalar lo que rompe con la normalidad, lo que altera la vida de los ciudadanos o trasgrede el orden legal, como la inseguridad que, como es obvio, produce un temor generalizado, aunque la jefa de Gobierno considera que es resultado del trabajo periodístico y piensa que si no informamos de lo que importa a los ciudadanos estos vivirán tranquilos y felices.
Otro incidente muestra la idea de doña Clara sobre el trabajo de prensa, pues esta semana, cuando la secretaria de Salud de la capital, Nadine Gasman, le dijo que se aportarían cifras sobre el contagio de sarampión en cada alcaldía, la jefe de Gobierno pidió a los reporteros no encabezar sus notas con esa información aunque, evidentemente, la ciudadanía merece conocerla.
La razón de esa discrepancia es que, para la funcionaria, los medios informativos no están cumpliendo con su función social. Por eso pide abrir un debate “con especialistas, académicos y organismos de la sociedad civil sobre el impacto social que tiene en la ciudadanía la nota roja”, para establecer un pacto con los trabajadores de la información que les impida informar sobre aquello que están obligados a informar. Así como se oye.
Sin embargo, es inexacto que la percepción de inseguridad se deba “a la cobertura de hechos violentos”. Durante los años de predominio priista, que imponía la censura y obligaba a la autocensura de los medios de comunicación y sus trabajadores, la nota roja se publicaba con la mayor libertad en cada diario e incluso existían revistas especializadas y de altísimo tiraje, como el Magazine de Policía, Alarma! y varias más que se distinguían por su amarillismo y homofobia.
Pero hasta donde sabemos, no hubo estadísticas que mostraran un aumento de la percepcón de inseguridad. Aunque como ocurre en todas las grandes urbes, había zonas en las cuales daba miedo meterse, sobre todo en la noche. Pero los gobiernos priistas nunca pidieron a la prensa, la televisión o la radio que le bajaran a la información, a su despliegue, sus ilustraciones o sus encabezados como aquellos célebres como el “amola, violola, matola” o “Mató a su madre sin causa justificada”, motivo de carcajadas en cafés y cantinas del gremio.
La censura y la autocensura se ejercían sobre todo en los temas políticos o que afectaban a la política. Medio en broma, medio en serio, en el gremio se contaba que don José Pagés Llergo había resumido en una sencilla fórmula la censura que imponía el gobierno, pues decía que eran tres los temás tabú: el Presidente de la República, el ejército y la Virgencita de Guadalupe, aunque debió agregar al secretario de Gobernación, que solía ser el encargado de castigar toda transgresión a las severas normas no escritas del trabajo periodístico.
Con el determinante apoyo de la autocensura, así operó el periodismo durante décadas, pero los sismos de 1985 imprimieron un giro, con los reporteros de radio y TV trasmitiendo la nota desde el lugar mismo de los acontecimientos, nota que llegaba al público sin pasar por los filtros habituales. Y de ahí pal real, pues los hechos se han ido ampliando los marcos de la libertad de prensa. Por eso la propuesta de doña Clara Brugada es improcedente.

 

Homenaje a Gerardo Estrada

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

 

Homenaje a Gerardo Estrada

Veterano del movimiento estudiantil de 1968, para el cual redactó y firmó con Roberto Escudero el llamado Manifiesto 2 de Octubre, Gerardo Estrada ha desplegado una brillantísima carrera como funcionario cultural, pues en París, donde estudiaba el doctorado en la prestigiosa Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales, encabezó la Casa de México en París. En México dirigió Radio Educación, el Instituto Mexicano de la Radio, el Programa Cultural de las Fronteras, el Instituto Nacional de Bellas Artes, Cooperación Educativa y Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores y el Festival de México, además de ocupar la Coordinación General del Auditorio Nacional y haber sido agregado cultural de México en Chicago. A esa brillante trayectoria en el servicio público, Gerardo agrega sus logros en la UNAM, a la que ha dedicado más de medio siglo como profesor de Ciencias Políticas, seis años como secretario de Asuntos Escolares de la misma Facultad, su paso por la Dirección de Difusión Cultural y un cuarto de siglo después su retorno a lo que ya era la Coordinacion General de Difusión Cultural, donde dejaría el Memorial del 68, el canal 20 de TV UNAM y el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, obras que enorgullecen a la máxima casa de estudios.

Honesto, eficiente y democrático

Se dice pronto, pero no resulta fácil cruzar por el pantano de la corrupción gubernamental y no mancharse. Gerardo Estrada es una de esas rarísimas aves, capaces de actuar con absoluta pulcritud en el manejo de dineros públicos. En cada uno de sus cargos ha mostrado una eficiencia que contrasta con su sencilla forma de trato. Igualmente destacable es su relación con los de arriba y los de abajo, respetuosa con todos, pero evidentemente solidaria con los segundos. Para el funcionario cultural, quizá el mayor reto es tratar a los creadores como personas, conectarse con sus sueños y reconocer sus realizaciones. Gerardo es un maestro en ese aspecto. Con su extraordinario currículum, de vez en cuando podría dejarse llevar por la vanidad, pero ha preferido ser siempre el mismo, el joven miembro del Consejo Nacional de Huelga en 1968, el intelectual doctorado por La Sorbona, el funcionario capaz y dedicado que llega a sus ochenta años con una hoja de servicios que lo muestra como uno de los más grandes servidores culturales de la nación. Gerardo es un orgullo para nuestra amadísima UNAM y mañana se le reconocerá como tal en el MUAC. México y la cultura necesitan muchos personajes como él. Habrá que formarlos.

Murió John Saxe-Fernández

Nacido en Costa Rica en 1940, John Saxe-Fernández estudió licenciatura en su país natal, hizo su maestría en la Universidad de Washington y se doctoró en Boston, en la Brandeis University, donde tuvo como maestro a Herbert Marcuse. Llegó a México en 1969 y adquirió la nacionalidad mexicana, a la que honró con una brillante carrera de profesor e investigador de la UNAM y con sus libros y otras expresiones de su trabajo intelectual, como su actividad periodística, fue un ser humano que siempre se mantuvo firme en sus convicciones latinoamericanistas, como lo mostró desde la aparición de su libro Proyecciones hemisféricas de la Pax Americana, editado en 1971, hasta su última obra: Fidel: 17 aproximaciones, que por supuesto se refiere a Fidel Castro. Quienes fueron sus alumnos guardarán el permanente recuerdo de un maestro sabio y generoso.

Falleció en EU Jorge Rufinelli

En San Francisco, su lugar de residencia desde los años ochenta, murió el escritor Jorge Rufinelli, quien vino a México en los primeros años setenta, después de ser considerado indeseable por la dictadura de Uruguay, donde nació en 1943. Aquí se desempeñó como profesor y funcionario de la Universidad Veracruzana, donde fue director del Instituto de Investigaciones Lingüístico-Literarias, fundador de la revista Texto Critico y de las colecciones Cuadernos del Centro y Teoría Literaria. Otra aportación, no menor, fue organizar homenajes a escritores relevantes y ciclos de presentaciones en los que estudiantes y profesores sometían a los autores a diversos cuestionamientos. En esas actividades se presentaron personajes como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, José Revueltas, Juan Carlos Onetti, Tito Monterroso, Ángel Rama y Carlos Ramírez. En 1986, Rufinelli se fue a a Universidad de Stanford donde fue nombrado director del Centro de Estudios Latinoamericanos. Fue una figura de las letras latinoamericanas, integrante del exilio sudamericano de los setenta que tantas y tan buenas cosas le dio a México.

Breviario…

Se inauguró una amplia exposición de Nahum B. Zenil en la sala Helen Escobedo del Museo del Chopo. La curaduría es de Sol Henaro y Miguel A. López con asistencia de Karol Wolley. Nahum se ha distinguido como un artista defensor del respeto a la diversidad de género y la libertad sexual. @@@ Un caso de política y estética fue revelado por la prensa hace unos días, cuando se informó que la belleza de diputadas y senadoras está a cargo de sendos salones de belleza que operan en la sede de cada cámara legislativa.

Necesario poner distancia

 

Se ha hecho costumbre que Donald Trump elogie a la Presidenta mexicana cada vez que se comunican, sólo para que al día siguiente se exprese despectivamente de ella, de los mexicanos y adopte medidas que contravienen lo acordado el día anterior.
Claudia Sheinbaum practica y recomienda la calma ante la demencial y ofensiva actitud del desquiciado, actitud que hasta ahora ha logrado contener las peores salvajadas del nuevo führer, pero ha sido a un alto costo para la dignidad republicana, pues México ha hecho concesiones en otro momento inaceptables.
Se entiende que a nuestro país le conviene mantener relaciones normales con el país vecino, pues el grueso de sus intercambios mercantiles se realizan con la potencia del norte. Sin embargo, con frecuencia se olvida que el Tratado de Libre Comercio, ahora conocido por la sigla T-MEC, era, entre otras cosas, para reducir la carga fiscal de importaciones y exportaciones, lo que hoy parece olvidado.
Los ladridos del sátrapa pelirrojo nada tienen qué ver con una relación constructiva y respetuosa, pero así nos la quieren vender, pese a las amenazas descaradas de intervención militar, mediante drones y aún de efectivos militares.
Hace 178 años que se firmó el Tratado de Guadalupe Hidalgo, en el que México se vio obligado a ceder la mitad de su territorio, pues las tropas gringas ocuparon la ciudad de México y toda resistencia fue aplastada gracias, entre otras cosas, a los compromisos que habrá contraído Antonio López de Santa Anna cuando estuvo prisionero en Washington.
Por México firmaron el Tratado tres políticos conservadores: Bernardo Couto, Miguel Atristáin y Luis G. Cuevas, lo que resulta paradójico, porque a diferencia de hoy, en el siglo XIX la derecha estaba lejos de admirar a Estados Unidos, país que les resultaba antipático por considerarlo refugio de protestantes y una cultura proclive al pecado. Por supuesto, detrás de la ideología estaban los intereses mercantiles, pues para las clases opulentas, importaba más obtener la paz que salvaguardar a la patria.
Así, pues, se firmó aquel tratado a cambio de 15 millones de pesos que Washington pagó en abonos fáciles y retrancados. Pero quedó la herida en la conciencia nacional de los mexicanos, una herida que no cierra pese al entreguismo de no pocos gobernantes, pues aprendemos desde niños que Estados Unidos nos robó la mitad del territorio.
Las relaciones nunca han sido fáciles, pero ahora, con el energúmeno, las cosas han caído a un nivel inaceptable. Nuevamente lo demostró ahora que en son de triunfo, Donald Trump y la derecha pronazi de su país celebraron el despojo. Lo dicho por el mandatario gringo es elocuente:
“Conmemoramos el aniversario número 178 del triunfo de nuestra nación en la guerra México-Estados Unidos, una victoria legendaria que nos aseguró el suroeste de EU, que reafirmó la soberanía de EU”, como si aquella guerra de rapiña hubiera sido en defensa del país del norte, que nunca estuvo amenazado por México.
Ante tamaña grosería, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró: “No somos Santa Anna, hay que defender la soberanía siempre”. Pues sí, pero lamentablemente, hasta ahora no se ha adoptado por parte del gobierno ninguna medida, e incluso se levantó una estatua para la mujer que es símbolo de la entrega al invasor, pues así consideramos los mexicanos a la Malinche, que ahora puede ser venerada por los entreguistas en el Paseo de la Reforma.
México vive bajo una per-manente amenaza intervencio-nista. Puede entenderse la actitud blandengue de un tipo como Enrique Peña Nieto, pero francamente se esperaba una actitud más digna por parte de Andrés Manuel López Obrador, quien cerró el paso a los migrantes de otros países y cedió una y otra vez ante el sátrapa, al que incluso rindió homenaje en Washington.
Claudia Sheinbaum tiene una hoja de servicios al país que está muy lejos del entreguismo de su antecesor. Lo que se esperaría es una actitud más decidida para ampliar y mejorar nuestras relaciones internacionales, estrechar lazos con Canadá, abandonar la retórica divisionista hacia los mexicanos y, lo más importante: parece llegada la hora de poner en pie y en marcha a todos los ciudadanos. México está bajo asedio y hay que prepararse para lo peor.

¿Que los premios no premien?

 

 

En la convocatoria al Premio Nacional de Ciencias y Artes, ya no basta con merecer tal distinción, sino que el eventual ganador se compromete a aceptarlo y así las autoridades se protegen por si alguien lo rechaza, como ya lo hizo en forma ejemplar Elena Poniatowska después de la matanza de Tlatelolco. Hoy se incluye el mismo requisito en las convocatorias a premios como el Juan Ruiz de Alarcón, que exige “Carta firmada por el candidato en la que acepte su candidatura” y “Carta bajo protesta de decir verdad del candidato que llevará fecha y firma, manifestando que no ha sido objeto de denuncia o alguna sanción por violencia de género, acoso sexual o discriminación racial, ni por otra conducta que vulnere los derechos humanos de terceros”. Lo mismo exige el Premio de Poesía Aguascalientes, que también impone al ganador “participar en el ciclo Territorio de palabras con 15 horas en actividades de retribución social”, lo que implica una especie de pago por el premio recibido, aunque en forma cínica dicen que todo se organizará “de manera igualitaria” con los ganadores, pues “quienes concursen manifiestan su conformidad con los requisitos, términos y condiciones aquí establecidos, los cuales no son apelables ni están sujetos a negociación o modificación de ninguna índole”. ¿Entonces? Por otra parte, la mera denuncia de haber incurrido en violencia de género, acoso sexual o discriminación racial suprime la presunción de inocencia, pero si resulta que el premiado es culpable, entonces tiene que devolver el medio millón del premio. En fin, que nuestras autoridades culturales no quieren que los premios sirvan para premiar. Estulticia pura.

El atraco del pago en especie

El apoyo a los derechos de autor es un asunto de interés nacional, pero los gobernantes lo entienden de otra manera. El Estado debe proteger y auspiciar la producción artístico-intelectual, pero en los hechos ha renunciado a esa obligación, pues se ha venido limitando la exención fiscal que servía para estimular la creación y desde el echeverriato los pintores, grabadores y escultores deben pagar impuestos como si no fueran autores. Pueden hacerlo en especie, esto es, entregando al Sistema de Administración Tributaria obra propia por lo equivalente al muy injusto adeudo. Pero ahí no para el atraco, pues el SAT, y no el precio de mercado, determina cuando una obra cubre o no el adeudo. Ahora mismo, a Melchor Peredo, un artista nuestro poco conocido en México, pero exitoso en otros países, se le rechazó un cuadro que vale 200 mil pesos por un adeudo de 32 mil y el SAT le exige que pague con un mural, pese a que esa forma de pago no está prevista en las leyes. En fin, que la legislación fiscal, como la autoral tiene no pocos absurdos lesivos para los creadores y la Nación.

100 años de Art-déco

Cuenta Iván Restrepo que París está celebrando a todo tren el centenario del Art-déco, pues las primeras obras de esta corriente se produjeron en los años veinte. En la Ciudad de México, la zona Roma-Condesa es rica en casas habitación y monumentos de esta corriente, lamentablemente cada vez menos, pero todavía suficientes para darle atractivo a las colonias citadas. Nada mal estaría que la alcaldesa de Cuauhtémoc organizara un ciclo de conferencias, exposiciones y quizá algún premio de arquitectura, actividades para llevar al público información sobre ese arte cuyo nombre no se pronuncia déco, sino decó. Tenemos grandes especialistas en esa manifestación estética y algo hay que hacer antes de que funcionarios sinvergüenzas extiendan permisos que amenazan con extinguir esa expresión que se manifiesta en varias ramas artísticas.

El atrincherado del CIDE

El nombramiento de José Antonio Romero Tellaeche como director del CIDE, por una arbitrariedad de la señora María Elena Álvarez-Buylla, produjo un levantamiento de los profesores y alumnos de esa institución, por los modos patanescos y misóginos de ese señor al que, en buena hora y con la inteligencia y firmeza que se le conoce, Rosaura Ruiz decidió despedirlo y nombrar para el mismo cargo a Lucero Ibarra Rojas, que con apoyo de profesores y estudiantes podrá imponer la necesaria paz que requiere la vida escolar. Lamentablemente, el destituido se niega a despedirse y ya recurrió a las autoridades laborales para defender el hueso y, si se le niega, amenaza con hacer valer el nombramiento de investigador que él mismo se regaló durante su gestión.

Breviario…

La Secretaría de Cultura no pagó la luz y se la cortaron a Radio Educación, que pudo seguir al aire gracias a una planta de gasolina. Por fortuna, la Secult ya cubrió el adeudo, pero… @@@ Con el patrocinio de Ana Francis López, secretaria ¡de Cultura! de la CDMX, el grupo Las Reinas Chulas realizó gran pachanga en la sede del Congreso capitalino, convertido en carpa, cabaret o algo peor. La parodia es válida, pero hay espacios apropiados para ejercerla. Si no sus ocupantes, los recintos parlamentarios merecen respeto. Para Tania Larios, coordinadora de la diputación priista, las cómicas actuaron drogadas o alcoholizadas. Difícil probarlo, pero eso parecía.

Una reforma que deforma

El debate sobre la próxima reforma política se produce en medio de no pocos problemas que requieren aprecio por aquello que se llama unidad nacional. Con el país amenazado por el demencial habitante de la Casa Blanca, no es recomendable ir a tales cambios legales y hasta constitucionales, sobre todo cuando se discute la ausencia de legitimidad que representa un Poder Judicial impuesto de forma grosera y, por si hiciera falta, la no menos grosera e ilegal adjudicación por Morena de una mayoría legislativa.
La oposición del Partido del Trabajo y del PVEM a la reforma en proceso es un aviso, sólo uno, de que estamos ante un trámite por ahora innecesario, el cual, para el gobierno y su partido, resultará en un caldo más costoso que las albóndigas.
Tampoco parece sensato suprimir las diputaciones plurinominales que son un mecanismo que tiende a equilibrar la representación, aunque en las alturas del poder lo entienden como banquete para un solo comelón: el morenismo, que resulta insaciable cuando se trata de robar comida para alimentar la mediocridad.
Cabe hacer la aclaración de que, en el caso de los senadores plurinominales, estamos ante una criatura del priismo que nunca debió nacer, pues se supone –en política muchas cosas sólo se pueden suponer– que los senadores representan entidades federativas, no a partidos, pero la fórmula anticonstitucional ahí sigue, y la razón o sinrazón es que conviene echarle su maicito a la oposición.
No es un detalle menor que la reforma electoral y legislativa se esté cocinando sin permitir la entrada de la oposición a la cocina. Hasta ahora, las reformas habían sido consensuadas, producto de una intensa discusión que, lejos de debilitar a quienes tienen el mando, les aporta legitimidad y los fortalece. Pero ahora no se entiende así.
Para rematar, la situación de la República está lejos de ser satisfactoria. El nazi pelirrojo amenaza y la respuesta gubernamental es hacer concesiones y luego salir a declarar, envueltos en la maltrecha bandera nacional, que no hubo operativo conjunto para atrapar a Ryan Wedding, pese a que estaba en México Kash Patel, director del FBI, e incluso fuerzas estadunidenses de élite como las que capturaron a Maduro en Caracas.
Las contradicciones en torno al caso no son pocas. Por ejemplo, se dice que Wedding se entregó voluntariamente en la embajada gringa, y como prueba se ofrece una foto trucada, mientras otras versiones señalan que fue arrestado en una operación conjunta de policías locales y foráneos.
Por supuesto no será la primera vez que se ofrecen versiones divergentes sobre un mismo hecho, pues lo mismo ocurrió con la entrada del avión gringo Hércules C-130, que presuntamente, previo permiso de autoridades del ejército, se llevó a un grupo de policías –de policías, no de militares– a Estados Unidos para labores de capacitación mezcladas con lavado de cerebros. Lo curioso es que también se dijo que los mismos mexicanos habían sido enviados a seis destinos en la llamada Unión Americana a bordo de siete aviones. ¿Por fin?
Lo peor es que tales desfiguros ocurren cuando acá la soberbia morenista se despliega sin recato. Continúan las agresiones a periodistas, la Suprema Corte del Acordeón enseña el cobre un día sí y al otro todavía peor, en el INE tres consejeros se deslindan de un contrato otorgado a un conocido defraudador y, en Oaxaca, la votación para revocar o no el mandato termina en una grotesca farsa en el peor estilo priista.
Más grave es la política que se sigue en torno a la inseguridad. Crece la comisión de varios delitos y no parece que las autoridades puedan contener la criminalidad, las autoridades se llenan la boca con ese ejemplo de sumisión que es la entrega de capos a Estados Unidos, mientras que de este lado resultan incontenibles las matanzas ejecutadas por la delincuencia organizada o por la desorganizada.
Con la economía nacional en la lona, no parece que las tarjetas del Bienestar y otras políticas dadivosas puedan resolver las necesidades de la gente, y éstas en algún momento le pueden estallar en la cara a la nación entera. ¿Reforma electoral en tales condiciones? No, mejor prudencia y cautela para hacer frente a los retos que hoy por hoy afronta la República.

 

Se nos va la Colección Gelman

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

Con mi pésame para Gloria Muñoz.

Se nos va la Colección Gelman

La Colección Gelman, por irresponsabilidad de los gobiernos mexicanos, se ha ido perdiendo pese a la voluntad de los Gelman de que permaneciera en México. Como se sabe, tras la muerte de Jacques, su marido, Natasha Gelman nombró a Robert R. Littman como albacea, quien gestionó que las obras se expusieran en Cuernavaca, en lo que fuera el Casino de la Selva, donde permanecieron desde 2004 hasta 2008, porque Littman las retiró al anunciarse la construcción de un centro comercial en ese espacio. De modo que a partir de entonces se perdió la pista de la colección, una parte de la cual “fue donada” al Museo de Arte Moderno de Nueva York, con obras de Picasso, Miró, Dalí, Modigliani, Renoir y Matisse (ni más ni menos). Otra parte del acervo estuvo también en el extranjero y se supone –y sólo se supone–, que volvió a México en fecha indeterminada, aunque treinta piezas se subastaron en Nueva York y es desconocido el destino de las esculturas. Ahora se informa que la familia Zambrano adquirió en 2023 las obras mexicanas del conjunto (se ignora si también adquirió derechos sobre las piezas de creadores extranjeros), y que, con el padrinazgo del INBA, llegó a un acuerdo con el banco Santander que se llevará a España 160 piezas, las que inicialmente se exhibirán en Faro Santander, museo que en junio abrirá esa firma en la capital cantábrica. Por tiempo indefinido, Santander se hará cargo de la promoción y exhibición de la obra en el extranjero, quizá porque el gobierno mexicano es incapaz de hacerlo.

Una larga y convulsa historia

La Colección Gelman ha estado en el centro de no pocos conflictos. En los últimos años de Natasha Gelman, quien nombró albacea a Robert L. Littman, corrió la voz de que éste abusaba de que la señora sufría de Alzheimer. Luego un hijo de Cantinflas reclamó la obra porque su padre había sido socio de Gelman, lo que no prosperó. Después, el abogado Enrique Fuentes Olvera reclamó como suyo el acervo, arguyendo que los derechos se los había comprado a Mario Sebastián Krawak, hermano de la Natasha, quien de soltera llevaba el apellido Zahalka (¿medios hermanos?). La demanda no prosperó porque la Procuraduría (¿Qué, no debió ser un juez?) dijo que el legatario era Littman y tampoco avanzó la acusación de Fuentes acerca de que un notario público, Armando Gálvez, se había confabulado con Littman para valerse de un falso testamento que lo mostrara como legatario. No fue algo menor que tiempo después el notario fuera asesinado, lo que presuntamente hizo que Littman abandonara México para continuar haciendo negocios con la colección, como la venta en Sotheby’s de obras por un total cercano a los 10 millones de dólares. Y sigue la fiesta.

Cursos para senadores

Escribió Gil Gamés, el casi tocayo del rey de Uruk, que de acuerdo con información oficial, el Senado pagó cinco millones 801 mil 609 pesos por 45 cursos y diplomados, cinco de los cuales fueron para los legisladores. El feudo de Adán Augusto también pagó cursos que no tienen nada que ver con la función legislativa, sino más bien con las relaciones de pareja, como Reconstrucción de Masculinidades o Inteligencia Emocional, el que podría complementarse con otro que propone Gamés: Erotismo Legislativo. Un curso más, evidentemente necesario, fue el que se ofreció con el nombre de Calidad de Vida, algo indispensable para los que se convierten en nuevos ricos gracias a los cargos públicos, quienes en los más lujosos restaurantes hacen el ridículo, pues confunden el caviar con municiones. Otra actividad insoslayable es el Taller de Lectura, que servirá para que los levantadedos lean las iniciativas que hoy votan con la mayor ignorancia. No menos importante es la clase de Introducción al Senado de la República, la que debieron tomar quienes, precisamente por sus pistolas, autorizaron la entrada del avión militar gringo, algo que constitucionalmente corresponde a la llamada Cámara Alta, no a las fuerzas armadas. Debió quedarse sin alumnos la clase de Combate a la Corrupción, que Gil Gamés propone sustituir por el curso llamado La Mano Larga, Instrumento de la Democracia, mismo que podrían impartir el citado Adán Augusto, Alito y otros políticos que poseen un profundo conocimiento de la materia.

Breviario…

Pasado mañana, miércoles 28, a las 19 horas, se presenta en la Librería Gandhi (Miguel Ángel de Quevedo 121) el libro La ausencia, de Mónica Lavín, con los comentarios de Camila Villegas y Alberto Ruy Sánchez. @@@ La historiadora de arte, Louise Noelle, recibió la Medalla Bellas Artes. La premiada ha sido una estudiosa de la obra de nuestros grandes arquitectos. @@@ Evodio Escalante, Alain Derbez y Rafael Estrada Michel presentarán el próximo sábado, a las 12 horas, el libro Las letras y la pintura, del pintor y músico Jazzamoart. La cita es en la Casa de la Cultura Jaime Sabines (Av. Revolución 1747, San Ángel). @@@ Merecidísimo homenaje para Elena Poniatowska en la fundación que lleva su nombre. La amada Elena superó una padecimiento físico y estuvo ahí, arropada por el amor de sus admiradores.

Nos dan el avión

Para sorpresas no ganamos los mexicanos. Ahora resulta que Francisco Garduño es un funcionario ejemplar y que la muerte de 40 centroamericanos en una estación migratoria, o más bien cárcel ilegal de Ciudad Juárez, de la que el propio Garduño era el principal responsable, se resuelve con el clásico “usted perdone”. Y ya.
Algunos observadores que saben leer señales de humo, que los hay, estando cerca de Palenque vieron que salía un mensaje, desde un rancho llamado La Chingada, que ordenaba darle un buen hueso al protegido del Gran Cacique, lo que se cumplió pese al daño que causa al actual gobierno.
En la misma línea de quedar bien con poderes superiores, antier el gobierno mexicano entregó al de Estados Unidos tres docenas de narcos para que sean juzgados en el país vecino, pues parece que por acá no hay tribunal confiable ni cárcel que impida las fugas.
Para entregar los 37 reos a la justicia gringa, se requirieron siete aviones, pese a que según se informó, las aeronaves tenían sólo seis destinos: el estado de Washington, San Diego, San Antonio, Houston, Pensilvania y Nueva York. No se aclaró qué hizo la séptima aeronave ni a dónde se dirigió.
La cantidad de aparatos voladores permite suponer que, con gran generosidad oficial, no se quiso incomodar a los capos del narco enviándolos en autobús de segunda, o bien, que ese séptimo avión sirvió para fines que se consideran inconfesables.
Como resulta obvio, con la entrega de reos se pretende amansar a la fiera de la Casa Blanca. Vana ilusión, pues el mismo día que recibió el tributo, el energúmeno anunció que pronto sus fuerzas armadas realizarán “ataques terrestres”, lo que significa que pretende violar la soberanía del condescendiente vecino.
Y precisamente por tal condescendencia es que, en los últimos días, presenciamos un intenso debate sobre otro asunto de naturaleza celestial (es un decir), pues con toda discreción, una aeronave militar de Estados Unidos aterrizó el sábado pasado en el aeropuerto de Toluca. Pero alguien tuvo la buena ocurrencia de grabar todo en un video y hacerlo circular en redes sociales, de modo que el público se enteró de inmediato de lo ocurrido, en tanto que las autoridades tardaron más de treinta horas en informar sobre la presencia de la gigantesca aeronave, un C-130 Hércules.
Como era de esperarse, la oposición –bola de neoliberales, conservadores y mal nacidos, dirían en Palacio– exigió una información clara y precisa. El senador panista Ricardo Anaya rechazó que el C-130 hubiera venido para transportar a la Unión Americana a personal de la Secretaría de Seguridad federal, como se dijo, y mostró una solicitud que en diciembre presentó el gobierno federal al Senado, donde decía:
“La Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión, en ejercicio de la facultad exclusiva que le concede el artículo 76. Fracción III, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, concede autorización a la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos para permitir la salida de 60 elementos de la Armada de México fuera de los límites del país, para que participen en el evento ‘Aumentar la Capacidad Operacional de la Unidad de Operaciones Especiales’” (sic). Pero ocurre que la autorización nunca fue concedida.
La respuesta desde el Poder Ejecutivo fue que el avión de marras no traía milicos gringos y que, por lo tanto, no necesitaba permiso del Senado, aunque la tripulación sí era militar, y algunas versiones periodísticas afirman que también venían tropas y armas a bordo.
Lo curioso es que hasta en las filas cuatroteras se piden aclaraciones, como es el caso del diputado morenista Alfonso Ramírez Cuéllar. Por su parte, desconfiado, Ricardo Mejía, legislador del PT, insistió en que “cualquier actuación debe realizarse en el marco de la ley”. Pues sí, pero…
Todo indica que estamos ante otro acto de sumisión al poder imperial, de probable insubordinación de las jerarquías o de entendible temor frente a las amenazas y desplantes del payaso pelirrojo. Pero ante eso se requiere unidad de los mexicanos, defender la soberanía y poner las cosas en claro. Sin embargo, se prefiere darnos el avión, esto es, ignorar, evadir o fingir interés sin intención de cumplir, según dice la Wikipedia.

Por una UNAM morenaza

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

Por una UNAM morenaza

Ignorantes de lo que es función de una casa de estudios donde hay libertad de cátedra e investigación, la diputada Gabriela Jiménez y su colega Sergio Gutiérrez, más conocido por el apodo, mote o remoquete de Dato Protegido, le reclaman a la UNAM la publicación de libros que según esos legisladores constituyen mera propaganda contra su partido, Morena. Hubiera sido más provechoso enfocar sus baterías contra las embajadas unamitas que existen en varios países, las que cuestan a la institución un dineral, cuando más de 80 por ciento del profesorado percibe verdaderas miserias como salario. De acuerdo con información del reportero Ricardo Sevilla, de ReporterosMX, el ex consejero electoral Ciro Murayama, quien dirige el Centro de Estudios Mexicanos en España, percibe un sueldo de 137 mil 287 pesos mensuales (un millón 647 mil pesos al año), 732 mil 563 pesos por su pertenencia al Sistema Nacional de Investigadores (aunque no se conocen los libros que ha publicado, si es el caso), 324 mil para “gastos de intercambio” y 44 mil de viáticos. Otro beneficiario ya veterano del exilio dorado que paga la UNAM es Jorge Volpi, que también levanta millonadas. La UNAM arguye que el financiamiento proviene de la Coordinación de Relaciones y Asuntos Internacionales del gobierno federal, aunque todo el presupuesto universitario proviene de la federación. Sería bueno que la Rectoría unamita precisara la información.

Una “posuniversidad” patito

Hasta donde se puede entender el boletín respectivo, el Colegio de San Ildefonso y un tal Instituto de Estudios Críticos convoca a la Feria Internacional del Libro Pensamiento Crítico los días 24 y 25 de enero. Por supuesto, cualquiera se preguntará qué es eso de “Libro Pensamiento Crítico” y también surgirán dudas sobre el citado Instituto, que se autodefine como “una posuniversidad, situado en el cruce de las sendas de la academia, la cultura y el psicoanálisis”, para luego llamarlo “un espacio de escritura, dedicado a la construcción y desconstrucción de nociones, formas y horizontes” o concluir en que se llama nada más 17, sí, 17, y que cuenta con un hipotético Centro de Estudios Avanzados “que cruza la generalidad de nuestras esferas”. Toda esa jerigonza es para anunciar “el nuevo Taller de Futuros” y el coloquio “Contra la perfección. Por un futuro no eugenésico”. ¿Y la SEP, que opina?

Obras de Pedro Garfias

La Universidad Autónoma de Nuevo León ha publicado en tres tomos las Obras completas del poeta salmantino Pedro Garfias (1901-1967), compiladas por José María Barrera López, quien debió hacer una profunda y muy prolongada investigación para reunir la producción de esa figura del exilio republicano español. Además de poesía, la edición comprende trabajos en prosa, obras teatrales y correpondencia. Por supuesto, quedan por ahí no pocos textos, poesía sobre todo, que Garfias escribía en cualquier parte –cafés, restaurantes, cantinas, etcétera– y dejaba esos papeles, a veces meras servilletas, a sus amigos o a nadie. De cualquier modo, es toda una hazaña haber reunido un conjunto seguramente representativo de la obra, misma que lleva epílogo de Carlos García Monge. Curiosamente, hace unos días apareció en Málaga Obra reunida. Verso y prosa, en dos tomos preparados por Francisco Estévez y Juan Pascual Gay. Será interesante comparar ambas ediciones, la regiomontana y la malagueña, de “un ultraísta que convierte la nostalgia en sustancia poética y la memoria en territorio habitable”, como escribió Raúl Conde en el diario El Mundo, de Madrid.

Breviario…

Son 348 grabados del gran Mexiac, de los 500 que donó su viuda, Patricia Salas Velasco, al Museo del Estanquillo, los que se exhiben en esta institución fundada por el dueto Slim-Monsiváis. La muestra estará abierta al público hasta abril, pero habrá que visitarla pronto porque genera la gana de volver una y otra vez. @@@ Egresados de las universidades patito de Morena, las llamadas Universidades para el Bienestar, protestaron en Palacio Nacional porque no les entregan sus títulos profesionales, pese a que algunos terminaron estudios hace tres años. @@@ Jesusa Ochoa Leñero, hija de ese gran señor de la actuación que es Jesús Ochoa, alternará con Silvia Mariscal y Juan Carlos Colombo en La visita del ángel, obra teatral en la que en otro tiempo participó su mamá, María Eugenia Leñero. La pieza se presenta en el Foro Lucerna (Lucerna 64, colonia Juárez).@@@ El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial otorgó a Grecia Quiroz, la alcaldesa de Uruapan, la concesión para el uso exclusivo del nombre de quien fuera su esposo, el asesinado Carlos Manzo. Se sienta así un peligroso precedente, pues a partir de ahora cualquiera podrá obtener el uso exclusivo de un nombre propio y explotarlo política o comercialmente, lo que es inaceptable. @@@ El Senado organizó un “Segundo Congreso Feminista”, el primero sería el Congreso Feminista realizado en Yucatán en enero de 1916 bajo el gobierno de Felipe Carrillo Puerto. Muy bien, pero ocurre que en el mismo año hubo otro Congreso de tales caracterísitcas en el mismo estado y después varios más en la Ciudad de México.

Los retos para Clara Brugada

A menos de medio año para el Mundial de Futbol, crecen los retos que afronta Clara Brugada para que la capital del país pueda ser una ciudad grata y funcional, no sólo para los millones de visitantes que se esperan, sino también para la población residente.
La lista de pendientes crece mientras que los recursos se van a obras que muy bien pueden esperar a que pase la fiesta futbolera, como es el caso de las llamadas “utopías”, el segundo piso del metro en San Antonio Abad, la absurda ciclopista que le quita un carril a la Calzada de Tlalpan y otras ocurrencias.
Pese al optimismo de don Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana, un problema central es la delincuencia. Hay unos cuantos policías para una población que rebasa los nueve millones de habitantes y que se multiplica diariamente, porque en la zona conurbada viven más de 22 millones de seres humanos, muchos de los cuales trabajan, estudian o realizan alguna actividad en la capital del país. El contingente policial no es suficiente hoy ni lo será cuando arriben los visitantes.
Peor estamos en lo referente al movimiento de vehículos, tortuoso en las mañanas, pero casi imposible en las tardes, cuando las avenidas más importantes y las llamadas “vías rápidas” (Tlalpan, Periférico, Circuito Interior, ejes viales) son enormes estacionamientos donde los traslados pueden ser cuestión de dos horas o más.
Contribuyen al desorden los baches que aparecen en las calles de toda la ciudad y representan una amenaza para la seguridad de automovilistas y peatones. Lo usual es que los hoyancos se tapen con grava mezclada con chapopote, lo que tiene utilidad algunos días hasta que la presunta solución crea nuevos problemas. El gobierno capitalino ofrece pagar por los daños que causan tales agujeros, pero el ciudadano, para hacer efectivo el cobro, debe presentar documentos de prueba (fotos, testimonios y otras cosas) difíciles de aportar.
Al caos urbano contribuyen los bloqueos, marchas y otras formas de protesta que afectan el tránsito de vehículos. Se estima que al año se realizan más de tres mil manifestaciones, las que obviamente resultan molestas para los ciudadanos e impiden el paso a vehículos de emergencia. En la mayoría de los casos, tales hechos son resultado de la incapacidad de unas u otras autoridades para resolver los problemas, o bien, son las mismas autoridades las que dan motivo para la protesta. La libertad para manifestarse es un derecho constitucional, pero valdría la pena reglamentarlo.
Atentan contra los atractivos de la ciudad los cables aéreos de luz, teléfono, internet y televisión. Si Marcelo Ebrard pudo soterrar los cables en el Centro Histórico para embellecer esa zona, debemos suponer que se puede hacer lo mismo en otras áreas donde las telarañas dominan la vista e incluso representan un peligro, pues se han dado casos en que el peso de unos hilos ocasiona el desprendimiento de otros y hasta la caída de postes. Pero nada de eso parece preocupar a las autoridades.
En el catálogo de horrores en que está convertida la capital, destacan por su desaseo, pestilencia y agresión visual los carros de basura, generalmente sucios y usados por la mafia del ramo para procesar los desperdicios in situ, en el lugar mismo donde se recogen. Ahí se procede a separar papel, cartón, metales, botellas y todo aquello susceptible de comercializarse.
En ocasiones, el procedimiento puede tardar hasta una hora, lo que constituye una agresión a los transeúntes por el descuido con que se tratan las materias más asquerosas. Igualmente, un carro de basura estacionado en doble fila es un problema para la circulación de vehículos, y eso lo vemos incluso en vias primarias.
Se trata, pues, de un espectáculo deprimente que daña la imagen de la ciudad y sus habitantes. Es también un peligro para la salud de los trabajadores del gremio, que laboran sin protección alguna, pero, sobre todo, constituye un negociazo para los líderes del gremio y los funcionarios que se hacen de la vista gorda ante el asunto.
Sería bueno saber qué opinan del cochinero la Secretaría del Medio Ambiente, la de Obras y Servicios, la de Salud Pública y la Agencia de Gestión Integral de Residuos de la ciudad de México. Pero, ¿conocerán el problema?