Los retos para Clara Brugada

A menos de medio año para el Mundial de Futbol, crecen los retos que afronta Clara Brugada para que la capital del país pueda ser una ciudad grata y funcional, no sólo para los millones de visitantes que se esperan, sino también para la población residente.
La lista de pendientes crece mientras que los recursos se van a obras que muy bien pueden esperar a que pase la fiesta futbolera, como es el caso de las llamadas “utopías”, el segundo piso del metro en San Antonio Abad, la absurda ciclopista que le quita un carril a la Calzada de Tlalpan y otras ocurrencias.
Pese al optimismo de don Pablo Vázquez, secretario de Seguridad Ciudadana, un problema central es la delincuencia. Hay unos cuantos policías para una población que rebasa los nueve millones de habitantes y que se multiplica diariamente, porque en la zona conurbada viven más de 22 millones de seres humanos, muchos de los cuales trabajan, estudian o realizan alguna actividad en la capital del país. El contingente policial no es suficiente hoy ni lo será cuando arriben los visitantes.
Peor estamos en lo referente al movimiento de vehículos, tortuoso en las mañanas, pero casi imposible en las tardes, cuando las avenidas más importantes y las llamadas “vías rápidas” (Tlalpan, Periférico, Circuito Interior, ejes viales) son enormes estacionamientos donde los traslados pueden ser cuestión de dos horas o más.
Contribuyen al desorden los baches que aparecen en las calles de toda la ciudad y representan una amenaza para la seguridad de automovilistas y peatones. Lo usual es que los hoyancos se tapen con grava mezclada con chapopote, lo que tiene utilidad algunos días hasta que la presunta solución crea nuevos problemas. El gobierno capitalino ofrece pagar por los daños que causan tales agujeros, pero el ciudadano, para hacer efectivo el cobro, debe presentar documentos de prueba (fotos, testimonios y otras cosas) difíciles de aportar.
Al caos urbano contribuyen los bloqueos, marchas y otras formas de protesta que afectan el tránsito de vehículos. Se estima que al año se realizan más de tres mil manifestaciones, las que obviamente resultan molestas para los ciudadanos e impiden el paso a vehículos de emergencia. En la mayoría de los casos, tales hechos son resultado de la incapacidad de unas u otras autoridades para resolver los problemas, o bien, son las mismas autoridades las que dan motivo para la protesta. La libertad para manifestarse es un derecho constitucional, pero valdría la pena reglamentarlo.
Atentan contra los atractivos de la ciudad los cables aéreos de luz, teléfono, internet y televisión. Si Marcelo Ebrard pudo soterrar los cables en el Centro Histórico para embellecer esa zona, debemos suponer que se puede hacer lo mismo en otras áreas donde las telarañas dominan la vista e incluso representan un peligro, pues se han dado casos en que el peso de unos hilos ocasiona el desprendimiento de otros y hasta la caída de postes. Pero nada de eso parece preocupar a las autoridades.
En el catálogo de horrores en que está convertida la capital, destacan por su desaseo, pestilencia y agresión visual los carros de basura, generalmente sucios y usados por la mafia del ramo para procesar los desperdicios in situ, en el lugar mismo donde se recogen. Ahí se procede a separar papel, cartón, metales, botellas y todo aquello susceptible de comercializarse.
En ocasiones, el procedimiento puede tardar hasta una hora, lo que constituye una agresión a los transeúntes por el descuido con que se tratan las materias más asquerosas. Igualmente, un carro de basura estacionado en doble fila es un problema para la circulación de vehículos, y eso lo vemos incluso en vias primarias.
Se trata, pues, de un espectáculo deprimente que daña la imagen de la ciudad y sus habitantes. Es también un peligro para la salud de los trabajadores del gremio, que laboran sin protección alguna, pero, sobre todo, constituye un negociazo para los líderes del gremio y los funcionarios que se hacen de la vista gorda ante el asunto.
Sería bueno saber qué opinan del cochinero la Secretaría del Medio Ambiente, la de Obras y Servicios, la de Salud Pública y la Agencia de Gestión Integral de Residuos de la ciudad de México. Pero, ¿conocerán el problema?

 

En defensa de la lectura

En defensa de la lectura

Los datos son contundentes: entre 2003 y 2024 desaparecieron más de 400 librerías, la mayoría de las cuales eran pequeños negocios, aunque también dejaron de operar no pocos establecimiento grandes o sucursales de cadenas poderosas, como es el caso de los Sanborns, que cerraron sus puertas en los últimos años. Por supuesto, la caída en las ventas no afecta sólo a México, pues según la agencia DPA, Alemania, un país con alto índice de lectura, en 2024 vio caer la venta de libros 1.8 por ciento y en 2025 2.8 por ciento, lo que es preocupante. Sobra decir que es obligación de las instituciones estatales impedir que siga y crezca ese desastre cultural. De ahí que deba atenderse la demanda de la Asociación de Libreros de México AC, que dirige Gerardo Jaramillo. La ALMAC ha venido insistiendo en la necesidad de establecer la tasa cero al comercio del ramo, lo que para Jaramillo es “el instrumento democrático ideal”, porque permite que las librerías de cualquier tamaño puedan acreditar el IVA pagado y recuperarlo en la declaración anual. Agrega don Gerardo que con ese dinero puede sufragarse el costo del alquiler, el pago a los empleados y la indispensable publicidad que se requiere. Todo mundo puede decir que debemos estimular la lectura, pero en la esfera oficial debe asumirse esa responsabilidad con hechos, no sólo declaraciones.

Universidades en la miseria

Señala la ANUIES que el aumento concedido al conjunto de las universidades públicas no compensa la caída por la inflación. De tal modo, por segundo año consecutivo las casas de estudios tendrán una baja de 3 por ciento de sus recursos en términos reales, lo que resulta contradictorio con la demanda del poder federal de que aumenten la matrícula. Por supuesto, las autoridades de algunas de estas instituciones no se caracterizan por su probidad ni por su sensatez en el gasto, pero lo cierto es que no pocas tienen serias dificultades financieras, lo que explica que en la UNAM siga trabajando uno de cada cinco profesores que ya tienen 30 o más años de servicios, quienes son de los llamados “maestros por horas”, esto es, sin definitividad, como meros eventuales y con prestaciones limitadas. Desde luego, nada indica que otras universidades públicas gocen de cabal salud. Algo deberán hacer los poderes Ejecutivo y Legislativo para empezar a corregir esa situación.

Esquivel juzgará a la UNAM

Como se recordará, la hoy ministra de la Suprema Corte “de Justicia”, Yasmín Esquivel, quedó en entredicho al descubrirse que su tesis de licenciatura “en derecho” era producto de un plagio, en lo que estuvieron de acuerdo el entonces rector Enrique Graue y otras autoridades de la UNAM. Pero la señora Esquivel, esposa de un contratista consentido de Andrés Manuel López Obrador, demandó a las autoridades universitarias y, con un fallo a modo, se prohibió que siguiera mencionándose su caso, aunque la misma ministra en algún momento aceptó no intervenir en asuntos que tuvieran relación con la Universidad Nacional, algo que al parecer ya olvidó. La Corte anterior, en su momento y para beneplácito de doña Yasmín y sus padrinos, falló que los ministros no podía ser sancionados por asuntos administrativos. Por supuesto, la Corte del Acordeón, como es conocida la actual, no iba a contrariar una decisión que bajó de las alturas pejistas. ¡Felici-dades, señores ministros!

Murió Tarsicio Herrera Zapién

Luto en la Academia de la Lengua, el Buche y el Nenepil: murió Tarsicio Herrera Zapién, profesor de la UNAM, latinista que tradujo a no pocos clásicos, ensayista que se ocupó de la inmensa Sor Juana, de los satíricos romanos y de la música del siempre admirable Miguel Bernal Jiménez, además de que escribió una Historia del humanismo mexicano. Recibió el Premio Ramón López Velarde en 1979 y el Manuel José Othón en 2007. Era un hombre de ultraderecha, pero deja una herencia muy respetable. Las diversas opciones ideológicas pueden coexistir cuando hay respeto a la diferencia. Es lo más provechoso para el conocimiento.

Breviario…

Treinta despedidos de la Biblioteca Vasconcelos exigen reintalación, pues luego de 20 años sin base laboral tienen sobrado derecho a que se reconozcan sus derechos, pues han cumplido con sus tareas en las diversas especialidades del citado repositorio librero. Considerar eventuales a trabajadores con tal antigüedad es algo indigno, pero así funciona gran parte del sector público. @@@ Fueron restaurados los murales de la capilla de Chapingo, ahora llamada Capilla Riveriana, donde Diego Rivera, además de desplegar sus talentos en la composición y la cromática mostró su peculiar talento como pintor de desnudos (Tina Modotti fue una de sus modelos). Lamentablemente, la capilla sólo se puede visitar mediante cita: [email protected] @@@ El pasado jueves fueron develadas seis esculturas de otras tantas mujeres indígenas cuyos méritos están por conocerse, aunque en el caso de la Malinche, una de las incluidas, está claro que sus buenos servicios los brindó a los invasores. Correspondía a la España monárquica, no a México, levantarle un monumento. Pero así andamos.

 

Oootra invasión gringa

Señala el periodista Gerardo Arreola que los últimos informes de la DEA y de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito “excluyen a Venezuela como fuente relevante de tráfico y la ubican como zona menor del tránsito de cocaína hacia Europa”. Pero de unos días para acá, una intensa campaña del gobierno de Estados Unidos hizo del presidente de Venezuela la cabeza de una red internacional del narcotráfico, lo que fue pretexto para la agresión a ese país y el secuestro de Nicolás Maduro, aunque días antes, Donald Trump indultó a Juan Orlando Hernández, ex mandatario de Honduras, quien durante su mandato (2014-2022) dirigió, él sí, “una vasta operación de trasiego de coca hacia Estados Unidos”.
Tan frágil es la acusación contra el mandatario venezolano, que del documento de 25 páginas que presentó el gobieno estadunidense a la Corte del Distrito Sur de Nueva York, finalmente se retiró la existencia del Cartel de los Soles, que dizque lideraba Maduro. Subsisten, eso sí, los señalamientos que involucran a México y otros países, porque se trata de ablandar a todos los gobiernos latinoame-ricanos.
En buena hora, la presidenta Claudia Sheinbaum expresó su condena a la agresión gringa contra Venezuela, pues dejarla pasar sin una reprobación expresa hubiera constituido un gesto de debilidad o, lo que es peor, una inadmisible aceptación de los métodos troglodíticos de Trump.
Otro acierto correspondió al Senado, donde la Comisión de Marina suspendió la sesión en que votaría el ingreso de soldados yanquis que dizque vienen a desplegar su magisterio en favor de los militares mexicanos. Esperemos que los padres de la patria no renuncien a ese gesto de dignidad.
Lo curioso es que al llegar al poder un presidente “de izquierda”, como el ex priista Andrés Manuel López Obrador, muchos ingenuos creyeron que se cancelarían tales ejercicios militares, en los cuales muchos países son enchufados a conveniencia de Washington. Lejos de eso, AMLO, reverente, se fue a postrar ante Donald Trump, a quien le soltó palabras que nos recuerda el colega Rafael Cardona:
“En vez de distanciarnos, estamos optando por marchar juntos hacia el porvenir… También quise estar aquí para agradecerle al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno y a usted, presidente Trump, por ser cada vez más respetuoso con nuestros paisanos mexicanos… Lo que más aprecio es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía… No nos peleamos, somos amigos y vamos a seguir siendo amigos”.
Como es obvio, el führer gabacho no tiene ni quiere amigos. Por eso preocupa que México, más allá de condenar la intervención militar en Venezuela, no ofrezca respuestas contundentes a la campaña trumpista que insiste en meter a nuestro país entre los que están en la lista de intervenibles, junto con Colombia, Honduras y por supuesto Cuba. Incluso el comunicado que firmó con España, Uruguay, Chile, Brasil y Colombia resulta de una notoria tibieza, dada la delicada situación en que nos ha puesto el Hitler de la Casa Blanca.
Por la misma razón, resulta peligroso que la Presidenta Sheinbaum insista en que la intervención militar no es posible. Sí lo es, y ante esa eventualidad debe prepararse a la población para resistir, pero hasta ahora nada se ha hecho.
En México, es cierto, las mafias del narcotráfico imponen su ley en amplias zonas de nuestro territorio y las autoridades tienen la obligación de resolver ese problema, pues compromete la soberanía nacional. Pero cuando el gobierno de nuestros vecinos habla de mafias y narcos, lo hace como si en su país no existieran. Pero existen y actúan a ciencia y paciencia de sus autoridades, lo que permite suponer que están embarradas hasta salva sea la parte.
Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas del mundo, y hacia donde existe demanda se dirige la oferta, lo que obedece al funcionamiento del capitalismo. Allá, los llamados homeless y otras personas son grandes consumidores de toda clase de sustancias ilegales, y lo hacen a cualquier hora y lugar, sin que eso incomode a sus autoridades, que aprovechan el fenómeno para culpar a otros gobiernos y otorgarse permiso para intervenir en casi cualquier país.
Como que hace falta una campaña para difundir esa realidad.

 

¿Centro Histórico o histérico?

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

 

¿Centro Histórico o histérico?

Calles bloquedas por el ambulantaje, puestos improvisados que impiden el movimiento de vehículos y peatones, comercios establecidos que ponen sus mercaderías en la banqueta para no dejarse ganar por los informales. Todo eso es hoy el inmenso y completo desorden en que está convertido el Centro Histórico. Circular en auto obliga a perder hasta una hora o más para entrar o salir de esas calles donde, desde hace muchos meses o años, no hay agentes de tránsito. La visita a museos, templos como Catedral, La Enseñanza o Santo Domingo, lo mismo que plazas y lugares históricos se convierte en una aventura, con riesgo de ser asaltados en medio del gentío o despojados violentamente de bolsas, dinero, joyas u otros objetos de valor. Y por supuesto, el Zócalo es una gran concentración del ambulantaje, donde el espacio lo comparten los comerciantes autorizados con los espontáneos, mientras en un gigantesco escenario se presentan “artistas” que trasmiten sus bodrios seudomusicales y su voces o ladridos a todo volumen. Aquello es una imagen de un Centro Histórico donde no respetan su historia ni sus tesoros. La explicación es que hay mucho desempleo, pero darle un supuesta solución mediante el desorden augura una peor crisis económica para la capital.

Poco aprecio por el turismo

Los días feriados de la presente temporada obviamente invitan a fuereños y chilangos a visitar el centro de la ciudad, abundante en joyas históricas y en bienes de valor estético. Pero, ¡oh, decepción!, para vistar el coro de Catedral y contemplar su hermoso sillerío, hay que pagar una cuota, ya que no hay otra manera de verlo, pues incluso se colocó sobre la reja una manta que impide la vista desde las bancas. Para colmo, la bellísima Sacristía de construcción gótica, donde se realizaron los primeros oficios hasta 1640, está cerrada y los visitantes no pueden admirar las pinturas de Cristóbal de Villalpando y Juan Correa. Pero quien quiera ir a la Secretaría de Educación para contemplar los murales de Diego Rivera, Jean Charlot, Amado de la Cueva y Siqueiros, o el escultomural de Felguérez, tendrá que volver en otro tiempo, pues alguien decidió cerrar la SEP a los visitantes. Por fortuna, San Ildefondo está abierto, pero el salón conocido como El Generalito, que guarda una bellísima sillería del siglo XVIII está cerrado a piedra y lodo.

El Abelardo, casa de horrores

En el mercado Abelardo L. Rodríguez crece el cochinero y aumenta el desorden sin que doña Alessandra Rojo de la Vega se haya dado por enterada.
En estos días de gran afluencia turística, una cadena y un candado mantienen férreamente cerradas las rejas del acceso al Teatro del Pueblo, que cuenta con la peculiar y bellísima decoración de Juan Campos W. Desde la reja algo se puede ver del mural de Antonio Pujol, quien acompañó a Siqueiros en el primer atentado contra Trotsky, pero el trabajo de O’Higgins, situado en el patio interior, queda oculto del todo. En las entradas del mercado las cosas no están mejor. Una reja impide apreciar lo que no fue destruido del mural de Ángel Bracho, del que sólo queda el techo, con filtraciones de agua por falta de mantenimiento. El acceso al mural de Miguel Tzab está cerrado y las escaleras de la puerta ocupadas por los puesteros. Las obras de Pedro Rendón y Raúl Gamboa no pueden admirarse porque las tapa la mercancía que ahí se exhibe en esos zaguanes y el mural de Ramón Alva Guadarrama sigue fraccionado por una pared de triplay que cubre la escalera a la planta alta, mientras abajo el puesto de jugos sigue dañando la obra y al lado una fonda continúa apoderada de un espacio cerrado que aprovecha parte del mural. Otra vez hay un puesto de fritangas y licuados bajo el mural de una de las hermanas Greenwood y arriba, la luz de las ventanas no permite conciliar el sueño a los teporochos que duermen en las escaleras y, por supuesto, impide apreciar debidamente el escultomural de Isamu Noguchi. ¿Y el INBA? Bien, gracias.

Breviario…

El Teatro de la República, donde se discutió y aprobó la Constitución de 1917, donde se enjuició y mandó al paredón a Maximiliano y sus compinches, hoy es un negocio de vivales que se pasan la ley y la historia por el arco del triunfo y alquilan el salón para actos religiosos, bailes y toda clase de pachangas y desfiguros, como un campeonato de billar celebrado en octubre. Hay que esperar que el Senado de la República, propietario y guardián de ese espacio, despierte, ponga orden y promueva un castigo ejemplar para los negociantes. @@@ La Casa del Poeta está cerrada “por remodelación”, y conociendo el poco aprecio cuatrotero por la cultura, es de temerse que hagan del inmueble un lugar para más oficinas, o en el mejor de los casos una de las “utopías” que impulsa doña Clara Brugada. ¡Viva la burocracia, muera la poesía! @@@ Los días 6, 7 y 8 de mayo de 2026, se celebrará en Durango un Congreso Internacional sobre Movimientos Estudiantiles en México y América Latina. Siglos XX y XXI. A 60 años del Movimiento Estudiantil-Popular 1966 en Durango. Informes en
[email protected]

La autoridad se descarrila

Los accidentes son imprevistos, pero cuando las desgracias ocurren por algo que se veía venir, entonces estamos ante casos de imprevisión, errores, incompetencia o, lo que es peor, corrupción.
A varios de esos factores, o a todos, se debe lo ocurrido al ferrocarril interoceánico, orgullo de la presuntuosa inconsciencia cuatrotera, pues resulta obvio que la obra se echó a andar sin los suficientes y necesarios estudios debido a las urgencias políticas.
Los errores son inevitables cuando la supervisión es inexistente, escasa o sin la necesaria calificación, como todo indica que lo fue, pues el ex presidente López Obrador se la encargó a su hijito, quien es por completo ajeno a esas tareas técnicas y a otras que ni siquiera requieren preparación.
La incompetencia se refiere a la ignorancia especializada en cierto tema o a la de quien posea un respetable nivel técnico, pero no el adecuado para una obra determinada. Por ejemplo, sería absurdo encargar la elaboración de barcos a un eficiente piloto de aviación. Algo así ocurrió al asignar la construcción del ferrocarril transoceánico ¡A la Marina!
Por supuesto, no es la primera obra que se encomienda a una corporación que tiene otras funciones. En el sexenio pasado, un injustificado temor al golpe de Estado llevó a favorecer con obras y otras prebendas a los cuerpos militares de tierra, mar y aire. El resultado está a la vista: se entregaron las aduanas a los uniformados, pero eso no ha impedido el tráfico de huachicol ni el contrabando de múltiples productos.
En el caso que nos ocupa, hubo desde luego imprevisión al ignorar los previsibles resultados, pero de acuerdo con la información difundida en los medios, estamos ante un funesto acontecimiento debido sobre todo a la corrupción.
En estos tristes días se ha publicado una conversación entre dos contratistas del multicitado ferrocarril, presumiblemente emparentados con la familia de AMLO, quienes aceptan sin rodeos su culpa, pues uno le dice al otro que debe pagar la mordida o mochada necesaria para que se autorice el empleo de durmientes que no cumplen con las especificaciones. Se trata de salir del paso a como dé lugar, para cobrar los dinerales imaginables, total, “ya cuando se descarrile el tren va a ser otro pedo”, le dice uno al otro de los dialogantes.
Por desgracia, ya estamos en eso que en su florido lenguaje, el contratista considera estar “en otro pedo”. Ya hay 14 muertos y un centenar de heridos, familias enteras que han perdido a sus seres queridos, en algunos casos seres que han quedado en la indefensión, una mezcla de tristeza y horror.
Como en otro casos ocurridos bajo los gobiernos cuatroteros, lo más probable es que todo termine en la impunidad o, en el mejor de los casos, en el castigo a los empleados de más bajo nivel, pues hasta ahora los gobiernos de Morena no han mostrado voluntad para castigar a los suyos si violan la ley.
Y si alguien lo duda, que le pregunte a Gerardo Fernández Noroña quien pompó el caserón de Tepoztlán que cuesta 12 millones de pesos. O bien, revise las cuentas de Adán Augusto López Hernández, el opulento líder del Senado, quien percibió la friolera de 74 millones de pesos en un año, y sin sacarse la lotería.
Ahogado el niño, a tapar el pozo, es la consigna de quienes construyen agujeros en los que alguien acabará por caer. Después del siniestro, se anuncia el pago de indemnizaciones a la familia de los muertos y –esperemos- de quienes resultaron con lesiones irreparables. Sí, aunque eso no devuelve la vida a las víctimas funestas ni necesariamente la salud a los sobrevivientes.
Se anuncia también que se encargará a una empresa extranjera el análisis de lo ocurrido y del estado del ferrocarril siniestrado y sus instalaciones. Muy bien, pero eso servirá para maldita la cosa si ante un resultado adverso el gobierno simplemente rechaza el resultado, como ya ocurrió con el accidente de la línea 12, que ocasionó la muerte de 26 o 27 personas y 80 heridos.
Debe quedar claro que la responsabilidad principal de esta y otras desgracias corresponde a Andrés Manuel López Obrador, pero que todo seguirá pesando sobre el actual gobierno mientras no se ponga en su lugar al caudillo de las desgracias.

El Premio Nacional de Artes

El Premio Nacional de Artes

Emmanuel Carballo escribió que los años cincuenta son la gran década de las letras mexicanas, pues en ella coincidieron personajes de los grupos más representativos, no pocos de ellos ganadores del Premio Nacional, como Alfonso Reyes, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, Carlos Pellicer, Angel María Garibay, Jaime Torres Bodet, Salvador Novo, José Gorostiza, Justino Fernández, Silvio Zavala, Juan Rulfo, Daniel Cosío Villegas, Rodolfo Usigli, Agustín Yáñez, Rubén Bonifaz Nuño, Edmundo O’Gorman, Panchito Monterde, Efraín Huerta, Antonio Gómez Robledo, Octavio Paz, Fernando Benítez, Juan José Arreola, José Luis Martínez, Mauricio Magdaleno, Elías Nandino, Jaime Sabines, Carlos Fuentes, Marco Antonio Montes de Oca, Rafael Solana, Alí Chumacero, Eduardo Lizalde, Juan García Ponce, Salvador Elizondo, Fernando del Paso, José Emilio Pacheco, Sergio Pitol, Andrés Henestrosa, Juan Miguel Lopez Banch, Emilio Carballido, Germán List Arzubide, Antonio Alatorre, Margit Frenk, Vicente Leñero, Luisa Josefina Hernández, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Carlos Monsiváis, Emmanuel Carballo y quizá alguno más. Se puede discrepar con la inclusión de uno u otro de los mencionados, pero es innegable que se trata, por mucho, de la más importante nómina literaria que ha dado México. Y ninguna de las personas incluidas solicitó el premio, requisito humillante que ahora se exige a los aspirantes, lo que equivale a una inadmisible autopropuesta.

Marx se convirtió en sacerdote

Sí, Marx Arriaga pasó de ser simple rémora de la religión cuatrotera para convertirse en sacerdote del culto al Dios de Palenque. El responsable de la desastrosa edición de libros de texto gratuito ahora la emprende contra la Secretaría de Educación, en la que cobra como funcionario, y acusa a Mario Delgado de “privatizar la educación” (que sea menos), por lo cual llama a crear “Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana” (je, je) y mantener su fe en “los valores del obradorismo” (cualquier cosa que eso signifique) para hacerle contrapeso a los funcionarios que hoy manejan la SEP, institución que se propone refundar, al igual que el sistema educativo nacional. La prédica del ridículo personaje arrea contra todo el presente gobierno federal, donde se emplean viejas formas de control, “como la simulación, las cargas administrativas, el lucro con las capacitaciones, materiales educativos, la coerción para negarle a la base magisterial su derecho a la autonomía”. Dicen que don Marx ya se blindó el trasero en espera de la patada que deben ponerle sus jefes.
Lagarde, a la Academia de Artes

En un país de grandes fotógrafos, la Academia de Artes recibió antier como miembro de número a Patricia Lagarde (Ciudad de México, 1960), quien leyó su discurso de ingreso, el que fue respondido por Nunik Sauret. La Academia ha tenido en sus filas a grandes maestros de la cámara, como Manuel Álvarez Bravo, Héctor García y Graciela Iturbide, pero se dejó fuera a figuras como Lola Álvarez Bravo o Mariana Yampolsky. Ahora mismo se opta por cerrar las puertas a personajes como Pedro Valtierra, Rogelio Cuéllar o Maya Goded, quienes probablemente no tienen los contactos necesarios para ser llamados, aunque varios de los que están dentro por supuesto merecen ser académicos, pero de las Academias Vázquez.

¿Y el cuidado de los monumentos?

En julio, la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, ordenó retirar del jardín trasero del Museo de San Carlos las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara, obra estéticamente cuestionable de Óscar Ponzanelli. El monumento rememora el encuentro de esos dos personajes a unos metros de ese lugar, pero la señora Rojo de la Vega considera que se trata de un par de asesinos, indignos de ocupar ese lugar. Peor le ha ido a otras esculturas, como la de José María Velasco que está en Calzada de los Misterios, en la alcaldía Gustavo A. Madero, con el basamento pintarrajeado y la escultura sin el brazo derecho. En similar abandono se encuentran las estatuas de Diego Rivera y Frida Kahlo que se hallan atrás de la alcaldía Venustiano Carranza, pues la del muralista ya se quedó sin una mano y la pintora perdió un brazo. Un funcionario de la delegación declaró que “con las lluvias del año pasado –o hace dos– se cayó una rama” que causó los daños. Sí, hace uno o dos años, y doña Evelyn Parra, alcaldesa morenista no se ha dado por enterada. Por eso cabe preguntar: ¿quién cuida los monumentos?

Breviario…

El Premio Nacional de Arte y Literatura de este año es para Agustín Monsreal, Irma Palacios, Humberto Ruz Sosa y Yolanda López Márquez. Las reclamaciones se reciben en la Secretaría de Cultura. @@@ Incansable, Víctor García Mota, veterano del movimiento de 1968, acaba de publicar Geopolítica de la sucesión presidencial, que defiende el proceso de la 4T, lo que dará lugar a buenas polémicas. @@@ El arte y lo sagrado se llama el más reciente libro de Daniel Goldin, que reúne un ensayo de Juan García Ponce y textos de nueve autores sobre el mismo escrito. @@@ Ante la llegada del nuevo año, hay que coincidir con Bolfy Cottom: “no perdamos la esperanza de que, en algo, sea mejor”.

 

Periodistas en la indefensión

Reconocidos juristas recomiendan que el sistema de justicia obre con cuidado al abordar casos de periodistas. Los trabajadores de los medios recogen versiones que pueden considerar acertadas, pero que en no pocas ocasiones resultan insuficientes, equívocas o de plano falsas. Ni hablar, pero cuando se trabaja en el día a día hay que confiar en quienes suponemos enterados o dignos de crédito.
Por supuesto, ocurre que quienes se consideran afectados, si son poderosos, respondan en forma desmedida, echando mano de relaciones de alto nivel, compra o intimidación de jueces y, desde luego, de bufetes jurídicos de prestigio, cuyos abogados cobran por hora lo que un periodista quizá gane en una semana o en un mes, hecho que lo pone en notoria desventaja, pues no cuenta con relaciones políticas que le permitan librar el asedio judicial, carece de recursos para solventar un juicio largo o complicado y no puede abandonar el trabajo del que viven él y su familia.
Más grave es que un señalamiento periodístico acertado sea falsamente desmentido por el poder de quien ocupa un alto cargo político, o bien (o mal) por las relaciones o el dinero de quien se considera afectado, algo que a últimas fechas hemos visto multiplicarse peligrosamente en muchos estados de la República, donde se ha llegado a casos extremos de censura, lo que se expone en el libro Cállense, editado por el sello Grano de Sal que dirige Tomás Granados, hijo de ese legendario columnista que fue Miguel Ángel Granados Chapa.
Un caso que quedó fuera de ese libro fue el expuesto por Hernán Gómez Bruera en el foro Proteger la Libertad de Expresión en la Ciudad de México, celebrado en el Congreso de la Ciudad de México el 23 de octubre de 2025. Ahí, ante los legisladores, el citado colega refirió las represalias de que ha sido víctima por un par de libros de su autoría: Traición en palacio y El ministro del poder, en los que acusa a Julio Scherer Ibarra y Arturo Saldívar, ex ministro de la Suprema Corte, de estar implicados en “una red de extorsión, corrupción y tráfico de influencias”.
Gómez Bruera dice que “estas dos investigaciones periodísticas van mucho más allá de los personajes mencionados. Hay nombres, apellidos, fundamentos, fuentes y datos precisos sobre la red. Se señala a muchos otros actores y empresas con inmenso poder económico y político que utilizaron el sistema de justicia para sus intereses privados” y perseguir al propio periodista, demandado por 15 millones de pesos, “con motivo de estas investigaciones” que se han expuesto en diversos medios impresos y electrónicos.
Los demandantes pidieron que se prohibiera la venta de una de las obras de Gómez Bruera, publicación de la también demandada editorial Random House, lo que de concretarse hubiera sentado un precedente muy grave, pues de ahí a la persecución de las ideas e incluso a la quema de libros se podría pasar sin dificultad.
Del aberrante proceso, el acusado narró en un artículo (El Universal, 25/VIII/24), que fue sometido a un interrogatorio en el que sólo podía responder sí o no, sin entrar en explicaciones. La sesión aquella duró ocho horas, durante las cuales no le permitieron comer algo o siquiera ir al baño, porque, como le dijo alguien, “no se puede interrumpir la audiencia y ¡porque no hay papel!”, lo que muestra hasta donde llegan las miserias burocráticas.
Semanas antes de la audiencia citada, la juez que lleva el caso “había aceptado un aberrante peritaje psicológico” solicitado por la parte demandante, supuestamente con el fin de deteminar si el acusado es “capaz de ejercer el periodismo”. Gómez Bruera recuerda que tiempo atrás, el mismo tribunal le impuso a Sergio Aguayo un peritaje similar que duró 25 horas, lo que remite a los procedimientos del estalinismo.
Por fortuna, ahora el acusado obtuvo un amparo, pero no entiende por qué la juez aceptó un procedimiento pericial invasivo, estigmatizante y absurdo. Y se pregunta el periodista si fue por “pedido de Rafael Guerra –presidente del Tribunal que da línea a los jueces presuntamente autónomos– para incrementar el hostigamiento juicial en mi contra”.
En fin, todo indica que para muchos colegas, la libertad de prensa ha pasado de ser un derecho para convertirse en una burla.

 

Diez años de la Secult

 

Diez años de la Secult

La Secretaría de Cultura del gobierno federal cumple diez años de creada, pues como se recordará sustituyó al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Por ese motivo, la secretaria federal de Cultura, Claudia Curiel, respondió al cuestionario que le presentó un diario capitalino. Dice la funcionaria que “para esta administración la cultura es prioritaria porque la entendemos como un derecho y como una política pública que sostiene cohesión social, memoria, educación artística y vida comunitaria”, algo en lo que muchos mexicanos estamos de acuerdo. Sin embargo, los gobiernos, de Peña Nieto a la fecha, están lejos de rendir buenas cuentas, pues la principal limitación la constituyen los míseros presupuestos destinados al sector, según se aprecia con números ajustados a la inflación. El decenio arrancó en 2017 con una partida de 19 mil 248 millones de pesos, que en 2018, el último año de Peña Nieto, perdió 1.2 por ciento. Peor nos fue con López Obrador, quien impuso en los más altos puestos del sector a gente que sólo exhibió su ineptitud. De este modo, en 2019, su primer año de gobierno, AMLO redujo en 4.3 por ciento los dineros destinados a cultura, para ofrecer en 2020 un repunte de apenas 0.2 por ciento y caer nuevamente en 2021 uno por ciento. En los tres años siguientes hubo aumentos de 0.8, 1.2 y 0.3 por ciento, lo que resultó insuficiente para compensar lo perdido, ante lo cual se arguyó que la culpa era de la pandemia. Como el tabasqueño dejó las finanzas públicas en el sótano, en 2025 la caída resultó funesta, pues fue de 14.4 por ciento y, de acuerdo con el presupuesto para 2026, veremos otra pérdida, esta vez de 4.6 por ciento, lo que implica que sus primeros dos años en la Presidencia, Claudia Sheinbaum habrá reducido 19 por ciento el presupuesto de cultura, todo en números reales. En tales circunstancias, resulta difícil entender que la cultura sea prioritaria.

Monumento para un nazi

En el Centro de la Imagen se inauguró la muestra Marianne Gast. La cámara es únicamente una máquina. Rebeca Barquera, curadora de la exposición, entrevistada por Virginia Bautista, reportera de Excélsior, dijo que el material que se exhibe muestra a Gast como “fotógrafa de prensa interesada en imágenes documentales de corte humanista”. Seguramente, Barquera ignora que Marianne practicó el fotoperiodismo en la Alemania nazi, sin que se conozca que alguna vez haya reprobado la barbarie hitleriana, lo que se contrapone con la etiqueta de “humanista” que le cuelga la curadora. Marianne Gast fue la mujer de Mathias Goeritz, espía que operó en el norte de África, donde se hacía pasar por profesor de idiomas presuntamente perseguido en su país. Al término de la Segunda Guerra Mundial y derrotada Alemania, los agentes del espionaje nazi se refugiaron en la España de Francisco Franco. Seis o siete años después, la pareja vino a México, donde Goeritz fue tratado como un mártir y recibió encomiendas que le ganaron fama y dinero, aunque en ocasiones fue a costa de adjudicarse la obra de otros. Ahora, la UNAM está por reinaugurar el Museo del Eco, monumento para Goeritz, y se exponen fotos de quien fuera su primera esposa. Sus admiradores ya pueden gritar: ¡Heil Hitler!

Sheinbaum reparte libros

Las instituciones culturales distan de vivir en la abundancia, pero es plausible que ediciones masivas, como la llamada 25 para el 25, lleguen gratuitamente a quienes no tienen acceso a esos bienes. Las tarjetas de Bienestar y las alzas del salario mínimo, si bien han venido a mejorar las condiciones de vida de millones de mexicanos, todavía no son suficientes para propiciar el consumo masivo del libro, tanto por los precios como por la falta de buenos hábitos culturales. En México, los índices de lectura se hallan lejos de ser satisfactorios. Hay que crear la costumbre de leer, hay que familiarizar a la ciudadanía con el libro para que se convierta en un bien indispensable para todos. Celebremos que el Fondo de Cultura Económica haga suyos esos objetivos y que ponga el libro en gente necesitada de conocimiento. Lo suyo no es sólo un gasto, es una inversión que rendirá frutos en el mediano plazo.

Protestas contra Corina Machado

Julian Assange pidió investigar a la Fundación Nobel por el Premio que concedió el Parlamento Noruego a Corina Machado, quien aprueba la agresión militar estadunidense contra Venezuela. Assange considera que estamos ante un desvío de fondos de la Fundación, lo que propicia “crímenes de guerra conforme al derecho sueco”. La policía de Suecia se negó a investigar. Por otra parte, los escritores colombianos Laura Restrepo y Guiseppe Caputo, así como la dominicana Mikaelah Drullard, cancelaron su asistencia al Hay Festival de Cartagena por la invitación de los organizadores a Corina Machado, “activa partidaria de la intervención militar en América Latina”. En México, ciertos sectores critican a la presidenta Claudia Sheinbaum porque se ha negado a felicitar a Corina, lo que debe ser aplaudido, pues implica un gesto de dignidad ante la soberbia trumpista, que hoy agrede a Venezuela y mañana es probable que lo haga contra nuestro país.

El subcontinente, amenazado

Para Ciro, a quien se hizo justicia.

Hay en Latinoamérica un marcado giro hacia la derecha e incluso a la ultraderecha. En la reciente elección presidencial en Chile, el triunfo del pinochetista José Antonio Kast muestra que el gobierno de centro izquierda de Gabriel Boric no respondió a las expectativas del electorado o, para decirlo en términos más claros, no pudo con el paquete.
Con un sistema electoral que se resuelve con dos votaciones, no es poca cosa el resultado final, pues en la primera vuelta Kast sólo recibió 23 por ciento del sufragio, en tanto que Jeannette Jara, la candidata comunista, consiguió 26.85 y ahora poco menos de 42 por ciento, frente al contundente 58.1 de su contrincante.
Dicho de otra manera, en la primera vuelta las derechas se presentaron atomizadas, pero en la segunda, cuando sólo quedan con vida los dos candidatos que obtuvieron más votos, se mostró que el electorado se ha ido a la diestra, decepcionado de la incapacidad de Gabriel Boric para mejorar las cosas en la sociedad chilena.
Algunos analistas atribuyen el triunfo de Kast a que su discurso fue menos extremista que en la eleccion de hace cuatro años, cuando se exhibió plenamente como lo que es: un irredento partidario de Pinochet, a quien elogió públicamente. En aquella campaña propuso perseguir a los izquierdistas y a la comunidad LGTB y prometió reducir el marco legal del aborto.
Ahora, Kast puso el acento en combatir a la delincuencia, en la que engloba a los inmigrantes “irregulares”, algo que lo muestra como un émulo de Donald Trump. En esta campaña se cuidó de mostrar su adoración por el archicriminal Augusto Pinochet, pero lo primero que hizo una vez asegurado su triunfo, fue entrevistarse con el igualmente facho Javier Milei, lo que refrendó su identificación con las mismas causas y métodos del mandatario argentino.
Se puede atribuir a diversas razones el triunfo de Kast, pero el aporte principal está en la ineptitud de Boric para mejorar las condiciones de vida de los chilenos, agobiados por la inseguridad y la caída de los niveles de vida, como ocurre en la abrumadora mayoría de los países latinoamericanos, donde hemos presenciado que la derecha arriba al poder de un modo u otro, con elecciones o sin ellas, con respeto a la legalidad o en contra de toda norma. Y lo peor es que los pueblos, por ahora al menos, se muestran incapaces de contrarrestar el auge de la derecha y la ultraderecha.
En ese clima, los estrategas de Washington consideran que es hora de volver a las andadas, en el más rancio estilo intervencionista de Estados Unidos. Para confirmarlo, basta seguir el palabrerío amenazante de Trump contra todos, México incluido, y ahora la agresión militar directa contra un país soberano como Venezuela.
Nicolás Maduro lejos está de ser un demócrata, pero seguramente, ante la agresiva verborrea trumpista, ha ido ganando base social dentro de su país, pues pocos venezolanos estarán de acuerdo con Corina Machado, premiada con el Nobel de la Paz pese a que más de una vez ha mostrado sus simpatías por una intervención gringa en el país donde nació.
Donald Trump ha ido escalando en el intervencionismo contra Venezuela y el palabrerío ofensivo contra Colombia y otras naciones, como México, al que un día sí y otro también amenaza invadirlo con el pretexto de combatir a las bandas del narcotráfico, ante las cuales fue algo más que blandengue Andrés Manuel López Obrador.
Hasta ahora, Claudia Sheinbaum ha sabido torear al rinoceronte, quien más tarda en acordar una cosa que en contradecirse, porque al tipo le importa un cacahuate la normatividad internacional y aún la de su propio país, como lo ha demostrado repetidamente.
Pero los amagos trumpistas no cesan y la agresión a Venezuela muestra que la estrategia es clara: primero se amenaza, luego se pasa a los asesinatos, en este caso de tripulantes de lanchas en alta mar, y finalmente –y espero equivocarme– ocurre la agresión en el territorio del país. Hasta ahora ese es el guión.
México está a la intemperie y cualquier día nos despertaremos con la triste novedad de que tropas o aviones gringos están sobre nuestro territorio, lo que obliga a ser más cautos en materia de concesiones y preparar a la población para resistir.

Se presenta libro vs censura

Se presenta libro vs censura

Hoy, a las siete de la noche, en la librería U-Tópicas (Felipe Carrillo Puerto 60, Coyoacán), se presenta el libro Cállense. Los nuevos rostros de la censura, libro que reúne textos obviamente críticos sobre hechos lesivos de la libertad de expresión ocurridos este año. El volumen lo editó Grano de Sal, la firma que dirige Tomás Granados, hijo de Miguel Ángel Granados Chapa, el gran periodista que durante casi medio siglo señaló lacras de nuestra vida pública y fue parte del Excélsior al que los esbirros de Luis Echeverría dieron el canallesco golpe del 8 de julio de 1976. Hoy, bajo un régimen que pregona libertades, se asesina o se persigue a periodistas que incomodan a los políticos de Morena, ante lo cual ha surgido la protesta de lo mejor del gremio de prensa. En la presentación participa una víctima de la censura morenista, el admirado colega Héctor de Mauleón, a quien acompañarán la inteligente y aguda Gabriela Warkentin y el autor de esta columna, quienes tendrán como moderadora a María de Vecchi, de Artículo 19, la organización que toma su nombre precisamente del artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Nos vemos en U-Tópicas.

Así cualquiera es best-seller

De los setenta y tantos millones que recibió en 2024 Adán Augusto López, líder del Senado, compró una cantidad que, según diversas versiones, oscila entre 6 mil 700 y 17 mil 420 ejemplares de Grandeza, el más reciente libro que le han escrito a Andrés Manuel López Obrador. No hay acuerdo en el número de ejemplares. El propio Adán Augusto dice que se le entregaron a cada legislador cien ejemplares, pero otras versiones dicen que fueron más, pues a cada Padre de la Patria (¡Ejem!) le llegaron 13 cajas cuyo contenido suma 260 libros, lo que multiplicado por 128 senadores arroja un total de 33 mil 280 ejemplares, aunque los morenistas dicen que fueron nada más 17 mil volúmenes. No es esa la única confusión, pues Adán Augusto dice que se los fiaron y los pagará de su bolsillo, aunque los malpensados dicen que en realidad los pagamos los contribuyentes. Como haya sido, el individuo que se ostenta como autor se embolsará un platal con esa venta.

Más difusoras para el gobierno

El senador y dueño del Partido del Trabajo, Alejandro González Yáñez, más conocido por el sobrenombre, apodo o remoquete de “Comandante Gonzalo”, propuso que el gobierno cuatrotero se haga de oootro canal de televisión (ya dispone del 11, el 14, el 22 y varios más), una estación de radio (ya maneja decenas de emisoras y repetidoras), un periódico (cuenta con uno en la capital, antes independiente, con ediciones en varias ciudades) y una nueva agencia de noticias del Estado, pues Andrés Manuel López Obrador dispuso cerrar y liquidar Notimex y aplastar así la huelga de sus trabajadores. Según el tal Gonzalo, el ecosistema de medios “se encuentra hoy disperso, fragmentado estructuralmente, limitado para cumplir con la misión de ofrecer información veraz” y se requiere crear un “sistema nacional de comunicación del Estado mexicano”. En realidad ya existe tal sistema, por el cual se difunden en todo el país las “mañaneras”, se impide toda opinión que disguste al morenismo y se cierran las puertas para los críticos de las autoridades, que consideran a los medios del Estado como simples medios del gobierno.

Breviario…

En buena hora, por iniciativa de la senadora Beatriz Mojica y con el decidido apoyo de sus colegas, se decidió imponer el nombre de Elena Poniatowska a la Sala de Comparecencias de la llamada Cámara Alta. La bienamada Ponia ha hecho un enorme aporte a la democracia. @@@ El 2026 será el año de Margarita Maza Parada y no Margarita Maza “de Juárez”, pues fue esposa de Benito Juárez, pero no su propiedad, como indica la preposición “de” que se emplea para indicar posesión. Doña Margarita hizo su parte con incontables sacrificios al compartir la lucha de quienes combatieron la intervención francesa. @@@ Para honrar el libro de su pastor y a él personalmente, los legisladores acordaron premiarse con jugosos aguinaldos: cada senador se embuchacará 382 mil pesos, los diputados federales 147 mil y los miembros del Congreso de la Ciudad de México “nada más” se llevarán 96 mil pesos. Eso se llama grandeza, o eso creen los levantadedos. @@@ El Fondo de Cultura Económica regalará 27 libros de grandes figuras de las letras latinoamericanas y uno que otro colado. El tiraje de cada título será de 60 mil ejemplares. @@@ En el municipio de Hidalgo, Tamaulipas, se levanta una escultura de 32 metros de altura de la Virgen de la Misericordia. Muy bien, pero ocurre que la estatua religiosa se pagó con recursos públicos del Instituto Tamaulipeco de la Vivienda y Urbanismo, por lo cual su director, un tal Guillermo Treviño Cantú, se puede ir a la cárcel y desde ahí rezarle a la virgencita.