
Aurora Harrison
Familiares de marineros que se encuentran desaparecidos en el mar desde el impacto del huracán Otis en Acapulco hace 41 días, acudieron a la misa en la Catedral del Zócalo, que encabezó el arzobispo Leopoldo González González, y lamentaron que las autoridades no quieran buscar a sus seres queridos.
Al mediodía de ayer lunes, los familiares llegaron a la Catedral en el Zócalo, con fotos y lonas en las que se leía: “Te estamos buscando”, para escuchar el mensaje que el arzobispo dio a 41 días del meteoro que destruyó muchos hogares, negocios, “hirió el corazón de todos”, pero en especial de aquellos cuyos seres queridos murieron o están desaparecidos.
“De una manera más dolorosa el corazón de las familias, de nuestros hermanos que esa noche murieron y cuyos cuerpos no se han encontrado, con nuestro afecto y palabras hemos buscado darles consuelo”, dijo, e indicó que “sólo la palabra de Dios puede dar esperanza y paz”.
Durante la misa las familias compartieron abrazos, lagrimas y trataron de darse consuelo ante el dolor que viven por la desaparición de sus hijos, esposos y padres.
“En lo terrible de esa noche el espíritu santo que habita en cada uno de nosotros les hizo invocar al señor, como también nosotros lo hicimos con nuestra boca y mente”, dijo el arzobispo Leopoldo González, y aseguró que esa noche no estuvieron solos: “Dios los llevó con él”.
Los familiares tienen fe en encontrarlos, por ello insisten a las autoridades para que los busquen.
Tal es el caso de la señora Marcela Cipriano, madre de Marco Antonio Franco Cipriano: “la realidad es que no nos están apoyando, la realidad es que ya nos dejaron a un lado”.
“Vino el presidente (Andrés Manuel López Obrador) a echar flores al mar, darlos por muertos a todos y eso no es cierto porque el cuerpo de mi hijo no me lo han entregado, son tres personas que andan en ese barco, no encuentran a ninguno, ni al barco” dijo.
Abundó que ha ido en varias ocasiones al Servicio Médico Forense para buscar a su hijo, y las autoridades de la Fiscalía General del Estado les tomaron muestra de sangre y “para ver si llegan cuerpos, hemos estado día y tarde, pero no nos están apoyando. Desgraciadamente desde el primer día no nos apoyaron, desde el primer día fuimos a la Marina y nos quitaron de la puerta que porque hacíamos estorbo”.
Recordó que en esa ocasión uno de los marinos le dijo que “ellos no tenían derecho de buscarlos porque ellos son marinos mercantes, que ellos buscaban a sus amigos, a los marinos de gobierno, así nos los dijo y no se vale, porque es una vida humana y no es una son tres que andan en ese barco, y no son 50 muertos, son más de 200 muertos, si nada más los que estamos unidos somos más de 39 personas”.
“El presidente no nos está ayudando y le pedimos maquiladoras, aparatos que nos ayuden a rastrear el barco, a rastrear más a fondo pero no quieren, que no se puede, nada más porque somos pobres nos tratan así, porque si fuera hijo de un presidente ya hubieran volteado el mar y lo hubieran encontrado, porque a nosotros no nos apoyan de esa forma” reprochó, y es que, dijo, “están dejando pasar los días para darlos por muertos”.
Sostuvo que no se han hecho las búsquedas como se acordó con las autoridades, por el contrario, “hemos tenido amenazas porque hay una persona que nos daba la mano, nos apoyaba pero lo amenazaron por medio de su celular y se alejó la persona no nos ayudaron, no nos han apoyado, nada, nada”. Y abundó que su otro hijo es marinero y por medio de él han conseguido lanchas, combustible para meterse al mar y buscarlo.
La madre de Ulises Castillo Hernández, propietario del cayuco Valeria Abigail, que se encontraba anclado en la Rotonda de los Hombres Ilustres, dijo que las autoridades “no nos hacen aprecio, por más que le pedimos se niegan… es el gobierno que se niega a seguir buscando, porque hay muchos desaparecidos”.
“Nosotros como familiares, madres, deseamos encontrarlos, aunque sea su cuerpo, para darle sepultura”, dijo la señora. Después intervino su nieta, hija de Ulises, que recordó que mencionó que en la última manifestación que tuvieron se acordó que iba a zarpar uno de los familiares o dos.
Abundo que “quedaron que hoy (ayer) iba a zarpar la esposa de otro desaparecido y yo que estoy buscando a mi papá, pero a la mera hora nos lo negaron e incluso fueron varios familiares a la Base y no los dejaron pasar, no quisieron llevarnos, quien sabe qué escondan o qué paso, pero no nos dejaron subir con ellos”.
Georgina Patricia Noguera Pinzón, esposa de Andrés Cortés Salazar, capitán del yate Baccus, dijo: “estamos con la Marina en la búsqueda, trabajando, pero pues sus avances son lentos. Yo no digo que no lo hacen, pero son lentos porque ya a 40 días no lo han encontrado, ni al yate, no han encontrado algún indicio de nada”
“Nos sentimos acompañados, pero a veces nos sentimos solos en la búsqueda porque no hay una respuesta, no hay nada, estamos como si camináramos entre sombras porque no hay una respuesta para nosotros”, lamentó.
En las fotografías que los familiares cargaban en sus brazos, estaban los rostros de Andrés Cortes Salazar del yate Baccus: Abigail Andrade Rodríguez, hostess del yate Litos, Mauricio Adriám Bibiano, capitán del Vida; Fernando Esteban Parra Morales de la embarcación Litos y Ulises Castillo del cayuco Valeria Abigail.
Después de la misa, el arzobiso, bendijo a todos los fieles que caminaban en fila para salir de la catedral hacía el kiosco, donde fue colocada una corona de flores.
En declaraciones después de la instalación de la ofrenda, González González dijo que está “experiencia tan dolorosa ha de hacerse sabiduría en nosotros, primero para elaborar protocolos que nos permitan ante estos fenómenos que se piensan que puede llegar con una frecuencia estar más protegidos, este fue terrible, nunca habíamos visto cosa igual”.
“Juntos hemos de reconstruir nuestra persona, hogar, la casa común y también nuestra sociedad, el dolor que nos causa la muerte de estos hermanos nuestros reafirme el valor de cada vida humana desde la concepción hasta la muerte natural” dijo.
