Guerrero es el estado menos pacífico del país, según el Índice de Paz México 2017 que fue presentado ayer.
Por cuarto año consecutivo la entidad gobernada por el priista Héctor Astudillo ocupa el último lugar nacional en ese rubro.
“La paz en Guerrero sigue deteriorándose”, advierte el documento elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP), con base en la metodología del Índice de Paz Global.
“Cayó de la posición 30 en 2011 a la última en 2013, donde ha permanecido desde entonces”, lo que lo convierte en el estado más violento del país, abunda.
El índice señala que durante 2016 Guerrero alcanzó una tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes de 61.6, con lo que prácticamente igualó los niveles de la llamada guerra contra el narcotráfico.
Guerrero tuvo una calificación general de 3.9 en escala de 1 a 5, donde 1 representa el mayor nivel de paz y 5 el menor nivel.
La segunda entidad menos pacífica es Colima, seguida de Sinaloa, Baja California Sur, Baja California, Morelos, Zacatecas, Nuevo León y Chihuahua.
En contraste los estados con mayor nivel de paz son Yucatán -que tuvo una calificación de 1.2-, Nayarit, Tlaxcala, Hidalgo, Coahuila, Chiapas, Campeche y Querétaro.
Para elaborar el reporte el IEP cruzó estadísticas de homicidio, delitos con violencia, delitos cometidos con arma de fuego, crímenes de la delincuencia organizada y presos sin condena.