Los organizadores del Segundo Festival de las Resistencias y las Rebeldías Contra el Capitalismo, donde los de arriba destruyen, los de abajo reconstruimos se quejaron de que elementos de la Policía Municipal y el director de Seguridad Pública, Ofelio Navarro González los intimidaron para que no realizaran sus actividades durante este 19 y 20 de diciembre en la explanada del Zócalo.
Los organizadores informaron que el Cabildo había prohibido actividades de ese tipo y que supuestamente ya estaba contemplado en el nuevo reglamento por instrucciones del presidente municipal, Jesús Noé Abundiz de que no podían colocar cosas en el quiosco.
Los miembros de las organizaciones El Grito, Abre tu mente, la Normal regional, la radio comunitaria Palabra de la Lluvia, del Movimiento Popular Guerrerense (MPG) denunciaron que la tarde del sábado al llegar al Zócalo se les acercaron policías municipales para decirles que no podían colocar su tendero político informativo porque estaba prohibido “hacer desmanes”.
Los jóvenes informaron que ya habían solicitado permiso para hacer su evento en el Zócalo, pero los policías les impideron instalar su tendedero, después llegó el director de Reglamentos y acompañado del director de Seguridad Pública a quienes les dijeron que tenían el permiso autorizado por escrito que luego les mostraron y sin embargo éstos también les prohibieron hacer sus actividades argumentando que “porque ahí deben explicar qué van hacer y luego no vengan a vandalizar”.
Finalmente, después de horas de discusión e intimidación de parte de los policías, los jóvenes pudieron instalar el tendero informativo en el que recordaron a los 43 estudiantes desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa; al activista del MPG, Antonio Vivar Díaz, y además hubo carteles en contra de las políticas neoliberales y las reformas estructurales del gobierno del priista Enrique Peña Nieto.
En el acto participó el director del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, quien dijo que la región está en la pobreza pese a que hay oro y minerales que las empresas pretenden llevarse.
Dijo que las mineras entran a la región para apropiarse de los recursos y lo hacen hasta en los lugares más recónditos como a la Barranca Panal cercana a Xochiatenco en el municipio de Malinaltepec, donde hacen socavones y llevan tecnología de punta para abrir carreteras que llegan a otros municipios como Metlatónoc para poder sacar los minerales.
Lamentó que exista un sistema que no se enfoque a eliminar la pobreza de los pueblos originarios, pero si el oro que yace bajo sus territorios ante una política extractivista que empobrece, agandalla, y roba en un sistema capitalista.
Agregó que la región de La Montaña tiene una resistencia histórica por su organización comunitaria que los distingue y que se aprende desde muy pequeños en la cultura del respeto de la madre tierra.
Dijo que en el país ha ganado la lógica de la narcodelincuencia, narcogobierno, y el uso indiscriminado de la fuerza ante las situaciones difíciles.
Las actividades son parte del Festival mundial que se desarrolla en varias partes del país con música de protesta, talleres de pintura durante el fin de semana.
