Sepelio del ex regidor perredista Oscar Garibay asesinado la noche del martes en su taquería ubicada cerca de la plazuela Unidos por Guerrero en la capital del estado Foto: José Luis de la Cruz
Redacción
Chilpancingo
El ex regidor por el PRD, Oscar Garibay Valdez, y su primo Iván Zaith Domínguez, ex director de Juventud municipal, fueron asesinados a balazos minutos antes de la medianoche del martes, dentro de su taquería, en la avenida Juan Álvarez, cerca de la plazuela Unidos por Guerrero, en esta ciudad capital.
En un reporte policiaco se informó que hombres armados llegaron a la taquería de Oscar Garibay con razón social Los Dos Carnales, dispararon contra el ex regidor de 27 años de edad y resultó herido su primo, quien murió cuando recibía atención médica.
La zona fue acordonada por agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero y el cuerpo de la víctima fue traslado al Servicio Médico Forense (Semefo).
Los dos funcionarios municipales estuvieron en el cargo en el periodo del alcalde Antonio Gaspar Beltrán (2018-2021), quien llegó por el PRD.
Oscar Garibay, de 27 años, oriundo de Ometepec, era egresado de la Facultad se Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero, donde fue consejero universitario. Es sobrino del ex dirigente y fundador del Frente Popular Revolucionario, Omar Garibay Guerra, actualmente dirigente social del vecino estado de Oaxaca.
En el contexto del asesinato del ex regidor perredista Oscar Garibay y del ex secretario de la Juventud, en el gobierno del presidente municipal perredista Antonio Gaspar Beltrán, Iván Domínguez, la dirigencia estatal del PRD insistió en la renuncia de la presidenta municipal de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández Martínez, de la fiscal del estado Sandra Luz Valdovinos Salmerón y del gabinete de seguridad del gobierno del estado.
En conferencia de prensa en la entrada del Palacio Municipal, donde miembros de la dirigencia estatal colocaron una lona en la que se leía: “El PRD exige la renuncia de Norma Otilia Hernández”, el dirigente Alberto Catalán Bastida dijo que es evidente que la presidenta “es la principal generadora de la violencia por sus vínculos con los grupos delictivos”, con los que se ha reunido.
Argumentó también que es claro que no hay coordinación entre el gabinete de seguridad estatal y la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero con las autoridades municipales para resolver el problema de violencia.
La exigencia se da a unas horas del asesinato de quienes fueron regidor perredista Oscar Garibay y secretario de Juventud, Iván Domínguez en el gobierno del perredista Antonio Gaspar Beltrán.
Catalán Bastida también anunció que van a solicitar al Congreso local que se le abra un proceso de juicio político a la alcaldesa y que llamen a comparecer al secretario de Seguridad Pública, Evelio Méndez Gómez y a la fiscal Valdovinos Salmerón.
A las 12 del día llegaron a la puerta principal del Palacio Municipal, Catalán Bastida y el dirigente municipal Fernando Calixto, así como la secretaria general de la Dirección Ejecutiva Estatal (DEE),
Ivet Díaz Bahena; el presidente del Consejo Estatal Mario Ruiz Valencia, y el vicepresidente Marco Antonio Organis, entre otros miembros de la dirigencia estatal.
El dirigente estatal declaró que acudieron para exigir la renuncia de la presidenta municipal Hernández Martínez, de todo el gabinete de seguridad del gobierno estatal y de la Fiscal del estado “porque no hay resultados en materia de seguridad”.
Denunció que es evidente que la autoridad de los tres niveles de gobierno ha sido rebasados por la violencia y que los gobiernos estatal y federal ya no tienen coordinación con el municipio en los temas de seguridad que son los que han estado lacerando la vida pública social y económica de esta capital.
Reprochó que el martes tanto la gobernadora Evelyn Salgado Pineda como la presidenta municipal Norma Otilia Hernández Martínez “se vanagloriaron” diciendo que fue un éxito rotundo la forma en la que llegaron acuerdos con quienes mantuvieron bloqueada la Autopista del Sol, y que ya todo estaba bien, “pero en la noche mataron al compañero del PRD y ex regidor Oscar Garibay”.
Acusó a la presidenta municipal como la principal, generadora de la violencia por no tener una estrategia y coordinación con los otros niveles de gobierno para atender el problema, y en la sesión de preguntas añadió que también por sus vínculos con los grupos delictivos con los que se ha reunido, de acuerdo a los videos que sean difundido.
“No hay una visión de reorientar o recomponer las cosas, sólo culpan a los fantasmas del pasado, a las fuerzas oscuras y a los medios de comunicación que lo único que hacen es publicar la información”.
A pregunta expresa, el dirigente perredista anunció que independientemente de las denuncias formales que harán ante las instancias correspondientes también están en pláticas con los diputados de su fracción parlamentaria para que se de procedencia a un juicio político en contra de la alcaldesa.
“Vamos a pedir que se presente ante la Comisión Permanente, pero también que se llame a comparecer al secretario de Seguridad Pública y a la propia Fiscal del estado.
“El día de ayer fueron Oscar Garibay e Iván, hace algunos días fueron transportistas y personas que han tenido la mala fortuna de pasar cuando se dan estas situaciones de violencia y también pierden la vida”.
Dijo que por la violencia, hubo cierre de negocios paralización del trasporte e inasistencia de gente en los espacios públicos, lo que genera pérdidas económicas para los empresarios y comerciantes que van al día con su economía.
“Nosotros creemos que esto ha rebasado la posibilidad de que los gobiernos federal, estatal y municipal le den garantías de seguridad a la ciudadanía de Chilpancingo para que pueda seguir con su vida normal”.
Catalán Bastida insistió que van a agotar todas las instancias para que la alcaldesa renuncie y sea llamada a juicio ante el Congreso local.
Los reporteros cuestionaron al dirigente perredista que también hay alcaldes perredistas como la de Copala, Guadalupe Villalva, señalada por el homicidio del coordinador del PVEM Jesús González y algunos de Tierra Caliente que fueron señalados por sus vínculos con el crimen organizado. Dijo que el PRD está de acuerdo en que también se les investigue, “nosotros no vamos a ser tapadera de nadie”.
Mujeres de la Policia Estatal fuertemente armadas en un recorrido en el centro de Chilpancingo tras los hechos de violencia del sábado y la irrupción de miles de manifestantes el lunes motivados por la detención de un presunto líder de un grupo delictivo Foto: Jesús Eduardo Guerrero
Ejecutan en Chilpancingo a un ex regidor del PRD y a un ex funcionario del Ayuntamiento
Redacción
Chilpancingo
Sepelio del ex regidor perredista Oscar Garibay asesinado la noche del martes en su taquería ubicada cerca de la plazuela Unidos por Guerrero en la capital del estado Foto: José Luis de la Cruz
El ex regidor por el PRD, Oscar Garibay Valdez, y su primo Iván Zaith Domínguez, ex director de Juventud municipal, fueron asesinados a balazos minutos antes de la medianoche del martes, dentro de su taquería, en la avenida Juan Álvarez, cerca de la plazuela Unidos por Guerrero, en esta ciudad capital.
En un reporte policiaco se informó que hombres armados llegaron a la taquería de Oscar Garibay con razón social Los Dos Carnales, dispararon contra el ex regidor de 27 años de edad y resultó herido su primo, quien murió cuando recibía atención médica.
La zona fue acordonada por agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero y el cuerpo de la víctima fue traslado al Servicio Médico Forense (Semefo).
Los dos funcionarios municipales estuvieron en el cargo en el periodo del alcalde Antonio Gaspar Beltrán (2018-2021), quien llegó por el PRD.
Oscar Garibay, de 27 años, oriundo de Ometepec, era egresado de la Facultad se Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero, donde fue consejero universitario. Es sobrino del ex dirigente y fundador del Frente Popular Revolucionario, Omar Garibay Guerra, actualmente dirigente social del vecino estado de Oaxaca.
Incendian una camioneta del transporte público de Chilpancingo con su chofer adentro en Tixtla
Paralizan por quinto día el servicio de la capital a Mochitlán, Quechultenango y El Ocotito. El comercio vuelve a cerrar de manera parcial, incluido el mercado de San Francisco
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Hombres armados incendiaron una camioneta mixta del servicio público de Chilpancingo en la entrada de la colonia Vicente Guerrero en Tixtla, con el chofer en su interior Foto: El Sur
Nuevamente ayer se paralizó el servicio de transporte en las rutas foráneas del Circuito Azul donde están los municipios de Mochitlán y Quechultenango y hacia el valle del Ocotito, en tanto que el comercio volvió a cerrar de manera parcial, después del ataque e incendio en Tixtla de una camioneta del servicio mixto de Chilpancingo.
Con ello, pobladores de los municipios de Quechultenango y Mochitlán cumplieron ayer cinco días sin servicio de transporte, derivado de la violencia que detonó el sábado en Chilpancingo.
En esta ruta se encuentran sin servicio las poblaciones más grandes como Tepechicotlán, Mochitlán, San Miguel, San Martín, Coatomatitlán, Quechultenango, Santa Fe y Colotlipa.
Apenas ayer en la mañana los choferes habían sido notificados en sus bases y mediante avisos por Facebook que el servicio seguiría suspendido hasta este miércoles y jueves, pero por el ataque a la mixta ayer en Tixtla es incierto si regresarán a trabajar hoy.
En la mañana ya habían reanudado el servicio los transportistas de Petaquillas y los del valle de El Ocotito, pero después del incendio a la mixta de Chilpancingo en Tixtla volvieron a parar labores además de los de El Ocotito y Petaquillas, Cajeles, Buenavista y Mojoneras, que circulan por la carretera federal de Chilpancingo a Acapulco.
El comercio y el transporte local también habían reabierto ayer, pero por la tarde muchos taxistas y choferes de Urvan de distintas rutas guardaron sus unidades después de las 3 de la tarde.
Mientras que algunos establecimientos comerciales también cerraron incluido el mercado de San Francisco, a donde según algunos locatarios llegó gente armada a decirles que cerraran y que se fueran “rápido”.
El temor volvió a la capital después de que la mixta 154 de Chilpancingo con su chofer adentro fue calcinada la tarde de ayer en Tixtla.
Apenas la mañana de este miércoles se observó que en la capital se volvió a abrir de manera normal el comercio local.
El servicio de transporte y el comercio local se suspendieron desde la tarde del sábado, cuando unidades del servicio de transporte local y de la ruta Circuito Azul y de Chilapa fueron atacadas y algunas de ellas incendiadas con sus conductores adentro.
Seguido de ello este lunes más de 3 mil pobladores de los municipios de Quechultenango, Chilapa, José Joaquín de Herrera y Acatepec irrumpieron violentamente en la capital y entraron al Congreso local y al Palacio de Gobierno derribando las rejas con una unidad conocida como Rino que le arrebataron a la Policía Estatal, lo que volvió a provocar el temor entre los transportistas y comerciantes.
Según se informó en las redes sociales, después del incendio a la mixta 154 de Chilpancingo con el chofer, elementos de la Policía Estatal escoltaron de Tixtla a Chilpancingo a los conductores de las mixtas números 16 y 139, que también habían ido a dejar un servicio a esa vecina ciudad, para garantizar su seguridad.
Hombres armados dispararon a la unidad y le prendieron fuego usando una garrafa de gasolina
Hombres armados incendiaron una camioneta mixta del servicio público de Chilpancingo en la entrada de la colonia Vicente Guerrero y el chofer murió calcinado, en Tixtla.
En otra jornada de violencia, minutos después de las 2 de la tarde en un reporte policiaco se informó que en la entrada de la colonia Vicente Guerrero, en la carretera federal Tixtla-Chilapa ocurrió el ataque.
Se indicó que hombres armados dispararon a la unidad con el número 154 y posteriormente le prendieron fuego con una garrafa de gasolina, en el interior del vehículo quedó calcinado el conductor.
Bomberos municipales acudieron al incendio para sofocarlo, después llegaron agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE) para acordonar la zona y realizar las diligencias de ley.
El cuerpo del chofer aún no ha sido identificado y fue trasladado al Servicio Médico Forense (Semefo) sin que fuera identificado.
El sábado cinco choferes fueron asesinados, dos de ellos calcinados y cinco heridos, dos son mujeres, en ataques a seis taxis y cuatro Urvan del transporte público en Chilpancingo y Tixtla, lo que ocasionó que se suspendiera el transporte público y cerraran negocios, desde restaurantes hasta salones de fiesta. (María Avilez Rodríguez / Chilpancingo).